|
UN PROBLEMA TANTO MUNDIAL COMO DE DESARROLLO
El cambio climático es un
problema que amenaza a todo el planeta; no obstante,
será más perturbador en las economías
más débiles y perjudicará a aquellos
con menos recursos y capacidades para hacerle frente:
los más pobres del mundo en desarrollo.
Los efectos del cambio climático
podrían socavar los avances en términos
del desarrollo que tanto ha costado conseguir en los
últimos decenios. En efecto, según el
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambios
Climáticos de las Naciones Unidas (IPCC, por
sus siglas en inglés) el aumento continuo de
la temperatura en la superficie de la Tierra conducirá
a:
· La disminución en
la cantidad y calidad del agua en muchas zonas áridas
y semiáridas, además de la disminución
en la posibilidad de abastecer de agua limpia a más
de mil millones de personas que ya experimentan una
grave falta del elemento vital;
· La disminución en la confiabilidad
de la energía hidroeléctrica y la biomasa
de las plantaciones, donde el suministro de energía
ya es inestable;
· El aumento en la incidencia de las enfermedades
de transmisión vectorial (por ejemplo, el paludismo
y el dengue), las enfermedades transmitidas por el
agua (por ejemplo, el cólera) y la malnutrición
en todas las regiones tropicales y subtropicales,
donde se pierden millones de vidas todos los años;
· La disminución de la productividad
agrícola en las regiones tropicales y subtropicales,
donde ya existe hambre. En particular, algunos sectores
de África sufrirán presiones adicionales,
ya que se estima una pérdida de 10% a 30% de
la producción de cereales durante los próximos
decenios, situación que alejará aún
más la meta de los ODM de reducir el hambre
a la mitad antes de 2015;
· El aumento en la pérdida de especies
y la degradación de ecosistemas clave como
los arrecifes de coral, que juegan un papel decisivo
en la economía de algunos países en
desarrollo;
· El desplazamiento de decenas de millones
de personas en áreas deltaicas situadas a bajo
nivel; y
· Una mayor amenaza a la seguridad nacional
y regional debido a la pérdida de recursos
naturales y refugiados por causas ambientales.
Hacia una economía menos
dependiente del carbono
Si consideramos el cambio climático
como un problema internacional y tomamos medidas al
respecto, dichas medidas deben involucrar la participación
de una amplia gama de interesados, entre ellos los
gobiernos, el sector privado, los organismos bilaterales
y multilaterales, el Fondo para el Medio Ambiente
Mundial (FMAM), las organizaciones no gubernamentales
y los consumidores, quienes deben desempeñar
un papel decisivo en cuanto mitigar el problema y
adaptarse a él. No obstante, los distintos
actores cumplen funciones diferentes en cuanto a investigación,
desarrollo, demostración y uso de tecnologías
que no dañen el medio ambiente. Por otra parte,
las asociaciones innovadoras serán particularmente
importantes en materia de financiamiento y transferencias
de tecnologías.
Los países ricos deben dar
el ejemplo y avanzar hacia modelos de producción
y consumo de energía que no alteren el clima
a fin de reducir las emisiones de gas de efecto invernadero
junto con mayores inversiones en energía e
investigación y desarrollo. Los países
ricos también deben aumentar los niveles de
asistencia destinados a ayudar a los países
en desarrollo a hacer lo mismo y facilitar el acceso
a las nuevas tecnologías por medio de mecanismos
apropiados de transferencia tecnológica. Todos
los países deben mejorar las políticas
que rigen los sectores decisivos en términos
de energía, transporte y agua, lo que incluye
la aplicación de políticas de precios
apropiadas, lo cual les ayudará a utilizar
de manera más eficiente sus escasos recursos
naturales. Fuera de esto, las inquietudes respecto
del clima deben incorporarse de manera más
plena a la planificación económica nacional.
En términos de la adaptación
al cambio climático, el Banco ayuda a los países
en desarrollo a:
· adaptarse al cambio climático
por medio de la incorporación de los temas
de variabilidad y cambio climático a la planificación
económica y sectorial del país; y
· acceder a los nuevos fondos disponibles para
la adaptación a través del Fondo para
el Medio Ambiente Mundial y el Protocolo de Kyoto.
En términos de la mitigación,
el Banco Mundial:
· propicia la reforma del
sector energético (lo cual incluye una buena
gestión, políticas de precios para la
energía, eliminación de combustibles
fósiles y del subsidio al transporte y la internalización
de las externalidades ambientales);
· propicia normas respecto del uso eficiente
de la energía;
· proporciona financiamiento, lo que incluye
recursos en donaciones del FMAM, y fomenta los mecanismos
para ampliar el mercado de las tecnologías
de producción y uso inocuas en términos
del clima;
· En los últimos 10 años, el
Grupo del Banco Mundial ha sido uno de los mayores
inversionistas en fuentes de energía alternativa
en los países en desarrollo. En efecto, desde
1990 la institución ha realizado inversiones
por más de US$6.000 millones en proyectos y
programas de uso eficiente de la energía y
energía renovable en los países en desarrollo
y ha movilizado más de US$10.000 millones adicionales
provenientes de fuentes privadas y públicas
para los mismos fines.
· El Banco se ha comprometido a aumentar el
financiamiento destinado a tecnologías de energía
renovable en 20% al año durante los próximos
cinco años. Por otra parte, el 14% de la actual
cartera de energía del Grupo del Banco Mundial
corresponde a energía alternativa en comparación
con el 4% de 1990.
· proporciona financiamiento del carbono para
la comercialización de las reducciones de emisiones
por medio de mecanismos de mercado, lo cual aumenta
la tasa interna de rentabilidad para inversiones en
energía limpia; y
· proporciona capacitación y creación
de capacidad.
Implicaciones del Protocolo de
Kyoto para los países en desarrollo
· El Protocolo, que entró
en vigencia en febrero de 2005, compromete a los países
industrializados a reducir sus emisiones de carbono
en un 5% bajo los niveles de 1990 en el período
entre 2008 y 2012.
· Por medio del mecanismo
para un desarrollo limpio (CDM, por sus siglas en
inglés), mecanismo flexible del Protocolo,
las empresas pueden complementar sus compromisos nacionales
con la adquisición de emisiones de menor costo
en los países en desarrollo.
· El resultado es que los proyectos en los
países en desarrollo obtienen una nueva fuente
de financiamiento para el desarrollo sostenible en
los sectores de energía, industrial y de gestión
de desechos, recuperación de la tierra y tecnologías
limpias. Los países industrializados pueden
cumplir con parte de sus obligaciones conforme al
protocolo de Kyoto y al mismo tiempo reducir la amenaza
del cambio climático a un costo global más
bajo.
· Las investigaciones del Banco Mundial indican
que si los países de la OCDE logran reducir
a la mitad sus emisiones a nivel nacional, la brecha
de cumplimiento que debe lograrse por medio
del comercio con los países en desarrollo y
las economías en transición antes de
2012 será de 2.500 millones de toneladas
10 veces la cantidad actual de contratos de adquisición
de carbono. Con un precio de venta de US$5-US$10 por
tonelada, los pagos por concepto del carbono a los
países en desarrollo y las economías
en transición entre el día de hoy y
el año 2012, podrían equivaler a una
cifra entre US$12.500 millones y US$25.000 millones.
El papel que juega el Banco Mundial
en el financiamiento del carbono
· El Banco hace todos los
esfuerzos posibles para asegurar que los países
en desarrollo y las economías en transición
puedan beneficiarse de las iniciativas internacionales
destinada a abordar el cambio climático, lo
que incluye el mercado emergente del carbono para
las reducciones de emisiones de efecto invernadero.
· Para los más de 60 actores de mercado
públicos y privados que han decidido participar
en los ocho fondos del carbono dirigidos por el Banco
Mundial, la participación del Banco ha permitido
reducir en gran medida su riesgo de entrada al crear
un centro de excelencia y combinar los recursos.
· Las empresas y los gobiernos afirman sentirse
atraídos hacia los distintos fondos del carbono
debido a que el Banco cuenta con un historial positivo
en lo que se refiere a entregar a los accionistas
activos certificados de reducción de emisiones
en conformidad con el protocolo de Kyoto a precios
bajos garantizados.
· El Banco Mundial maneja alrededor de $US800
millones a través de distintos fondos del carbono;
además, ha destinado importantes esfuerzos
para el desarrollo del mercado del carbono, en primer
lugar con la puesta en marcha del Fondo Prototipo
del Carbono (PCF, por sus siglas en inglés)
con el fin de demostrar la manera de obtener reducciones
de gases de efecto invernadero eficaces en función
de los costos y contribuir al mismo tiempo al desarrollo
sostenible. Más recientemente, el Banco puso
en marcha una serie de fondos del carbono para ampliar
el aprendizaje por la práctica a los países
pobres y abordar las fallas del mercado. El Fondo
del Carbono para el Desarrollo Comunitario (FCDC)
y el Fondo del Biocarbono (BioCF) permiten a las comunidades
pobres más pequeñas y rurales en los
países en desarrollo beneficiarse del financiamiento
del carbono para efectos del desarrollo sostenible.
Otros fondos incluyen los mecanismos de aplicación
conjunta y para un desarrollo limpio de los Países
Bajos; el Fondo Italiano del Carbono; el Fondo Danés
del Carbono; el Fondo Español del Carbono;
y el Fondo Pan-Europeo del Carbono.
Para obtener mayor información
sobre el trabajo del Banco Mundial en cuanto al financiamiento
del carbono, visite el sitio Web: www.carbonfinance.org
Actualizado en marzo de 2005
Contactos para los medios de prensa:
Desarrollo sostenible
Sergio Jellinek 202-458-2841 E-mail: Sjellinek@worldbank.org
Kristyn Ebro 202-458-2736 E-mail: Kebro@worldbank.org
Tracey Osborne 202-473-4033 E-mail: Tosborne@worldbank.org
Financiamiento del carbono
Anita Gordon 202-473-1799 E-mail: Agordon@worldbank.org
|