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EL BANCO MUNDIAL Y LA EQUIDAD ENTRE LOS GÉNEROS
PANORAMA GENERAL
Sólo un tercio de las mujeres de la región del Medio Oriente participa en los mercados de mano de obra formales, lo que contrasta con el 75% en Asia Oriental y el Pacífico. Un estudio reciente del Banco Mundial muestra que la baja tasa de participación que se da en Medio Oriente y Norte de África (MENA, por su sigla en inglés) implica graves costos para la región, entre ellos la desaceleración del crecimiento económico y de la reducción de la pobreza.
En el Sur de Asia, las mujeres tienen sólo la mitad de años de escolaridad de los hombres. Estimaciones recientes sugieren que el crecimiento económico y la reducción de la pobreza serían significativamente mayores en esta región si disminuyera la brecha entre los géneros en materia educacional.
En promedio, una de cada 16 mujeres de África al Sur del Sahara muere por complicaciones perinatales, cifra que contrasta con una de 3.700 mujeres en Estados Unidos.
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Las mujeres ocupan, en promedio, sólo 10% de los escaños de la totalidad de los parlamentos nacionales del mundo.
Antecedentes generales
El Banco Mundial comenzó a prestar atención a temas relativos a la equidad entre los géneros durante la década de 1970, pero el énfasis que el Banco ha puesto en este tema aumentó notoriamente desde la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing en 1995. Hoy, la equidad entre los géneros ocupa un lugar primordial en la estrategia del Banco para reducir la pobreza. Hoy se entiende claramente que si hombres y mujeres no tienen iguales capacidades, oportunidades y derechos de opinión, no podrá cumplirse la ambiciosa agenda de lucha contra la pobreza propuesta en la Declaración del Milenio y sus correspondientes metas específicas.
A pesar del progreso, siguen existiendo disparidades entre los géneros
Pese a los importantes avances alcanzados durante las décadas recientes en cuanto a la educación y la salud de la mujer, en muchas dimensiones de la vida aún persisten disparidades entre los géneros que afectan a las mujeres del mundo entero. En ninguna de las regiones del mundo en desarrollo, las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres en materia legal, social y económica. La brecha entre los géneros es generalizada en términos de acceso y control de recursos, oportunidades económicas, poder y opinión política. Además, tanto al interior de su hogar como fuera de él, la mujer es víctima frecuente de la violencia.
Cuadro 1: Las mujeres pobres tienen mucho menos probabilidades de contar con atención profesional durante el parto

La inequidad entre los géneros es dañina para todos
Las niñas y las mujeres son quienes cargan con los mayores costos directos de la falta de equidad entre los sexos, aunque los costos afectan ampliamente a toda la sociedad y en definitiva terminan dañando a todos sus miembros. La inequidad entre los géneros tiende a bajar la productividad laboral y la eficiencia en la asignación de la mano de obra al interior del hogar y en la economía en general y se traduce en una distribución desigual de los recursos y en agudizar los aspectos no monetarios de la pobreza (la falta de seguridad, oportunidad y empoderamiento) que merman la calidad de vida de hombres, mujeres y niños
Cuadro 2: Participación regional de hombres y mujeres en la fuerza laboral

Las pruebas indican que cuando las mujeres y los hombres cuentan con iguales oportunidades, las economías tienden a crecer con más celeridad, los pobres salen más rápido de la pobreza y aumenta el bienestar de los hombres, las mujeres y los niños. En Brasil, por ejemplo, cuando el ingreso está en manos de las madres, su impacto positivo en la nutrición de los hijos (medido en altura por edad) es cuatro veces mayor que cuando lo administran los padres.
La equidad entre los géneros ocupa un lugar central en la labor del Banco
El Banco realiza una amplia gama de actividades, tanto a nivel global como de país, con las cuales busca mejorar la equidad entre los géneros. Desde la Conferencia de Beijing en 1995, el Banco ha entregado unos US$ 7.300 millones para apoyar proyectos que brindan educación a niñas. Más de dos tercios de los préstamos del Banco en las áreas de salud, nutrición y población han incorporado a sus diseños objetivos relacionados con el género, con un énfasis especial en el VIH/SIDA y en la salud reproductiva de la mujer. Las pruebas sugieren que los temas de género son importantes para el desarrollo en muchos más sectores que los de salud y educación, entre los que se cuentan el desarrollo rural, el del sector privado, la protección social, el agua y el saneamiento y el transporte. El año pasado, un creciente número de proyectos en estos sectores cruciales prestó atención a asuntos de género.
En septiembre de 2001, el Banco adoptó una estrategia para incorporar sistemáticamente los temas de equidad entre los géneros en la asistencia que brinda a los países: Integración del género a la labor del Banco Mundial: una estrategia para al acción. Esta medida constituyó un paso crucial para ayudar a los países miembros a implementar los compromisos que adoptaron en Beijing. La estrategia descansa en un enfoque específico para cada país y es dirigida por éste. Según dicho enfoque, el Banco es el responsable de evaluar en cada país cliente activo los elementos relacionados con los temas de género que impiden reducir la pobreza y acelerar el crecimiento económico, llevar las conclusiones a mesas de diálogo en el país específico e integrar a los programas crediticios acciones que respondan a estos temas de género.
¿Qué actividades realiza el Banco?
Los Análisis de Género del País (CGA, por su sigla en inglés) son el principal instrumento para evaluar los obstáculos relacionados con asuntos de género en la lucha contra la pobreza. A fines del año fiscal 2004, se había completado un total de 41 CGA. También se emplean Estudios sobre Pobreza para diagnosticar asuntos de género y desarrollo: la mayor parte de estas evaluaciones ahora incluyen un análisis de género. Durante los últimos años, las Estrategias de Asistencia para el País (EAP) del Banco también han prestado mayor atención a los asuntos de género. En el año fiscal 2004, en 81% de todos las EAP se propusieron acciones para abordar temas de género en al menos un sector.
El año pasado, las actividades y recomendaciones apoyadas por el Banco para promover la equidad entre los géneros incluyeron:
Financiamiento para Sensibilizaz al Personal de la Policía de Delhi en Asuntos de Género, India.
Recomendación de usar indicadores de pobreza por área para asignar los fondos públicos entre los sectores sociales, tales como el programa de Estipendios para la Educación Secundaria de la Mujer, en el Estudio sobre los Gastos Públicos de Bangladesh. Esto no sólo ayuda a corregir las disparidades entre los géneros, sino que potencia el impacto general del gasto público.
Orientación hacia sectores escogidos para la creación de empleo femenino en la República Islámica de Irán.
Mejoramiento de la alfabetización femenina en Vietnam y la República de Yemen.
Con el apoyo de donaciones de los gobiernos de Noruega y los Países Bajos, el Fondo Fiduciario para la Incorporación Sistemática del Tema del Género en los Asuntos del Banco Mundial ha respaldado muchas actividades innovadoras, entre las que se cuenta la satisfacción de diferentes necesidades de hombres y mujeres en los procesos de reconstrucción post-conflicto de la República Democrática del Congo, la creación de bases de datos estadísticos desagregados por sexo para los países de América Latina y el Caribe y la focalización en grupos de hombres de alto riesgo en materia de prevención VIH/SIDA en Senegal, Gambia y Burkina Faso.
En enero de 2001, el Banco publicó el informe: Engendering Development - Through Gender Equality in Rights, Resources and Voice. Los hallazgos más importantes de este informe indican que las sociedades que discriminan sobre la base del género pagan un precio significativo por tal discriminación: más pobreza, un crecimiento económico más lento y una menor gobernabilidad. Puesto que para poder planificar y evaluar de manera eficaz las políticas públicas es fundamental contar con información confiable, se han recolectado indicadores de desarrollo desagregados por género, los que hoy están disponibles en la base de datos en línea GenderStats.
La equidad entre los géneros y los Objetivos de Desarrollo del Milenio
Promover la equidad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer es uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (Objetivo 3) y es a la vez un imperativo que resulta crucial para el cumplimiento de los demás Objetivos de Desarrollo del Milenio. Por ejemplo, las mujeres saludables y que tienen más educación formal están en mejores condiciones de:
Emprender actividades productivas, encontrar empleos formales y ganar un ingreso mayor
Prestar mayor atención a la educación de sus hijos y con ello mejorar la productividad de la próxima generación
Asegurarse de que sus hijos estén vacunados y procurarles una mejor alimentación, higiene y atención de salud
Gestionar los recursos naturales con mayor eficiencia y adoptar tecnologías más benignas para el medio ambiente; y
Negociar relaciones sexuales seguras y con ello reducir su vulnerabilidad ante el VIH/SIDA.
Enlaces afines:
GenderNet
Informe: Equidad entre los géneros y los ODM
Estrategia para la Incorporación Sistemática del Tema del Género en los Asuntos del Banco Mundial
Estadísticas de género
Última actualización, septiembre de 2004
Contacto para medios de comunicación: Cecilia Valdivieso (202) 473-1981, Email: cvaldivieso@worldbank.org
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