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#MujeresUruguay

La desigualdad entre las mujeres y los hombres podría estar costándole a Uruguay un 13% del PBI per cápita.  Es decir, Uruguay podría producir hasta USD 2.100 más por persona si las mujeres participaran en el mercado laboral igual que los hombres.

Las mujeres no tienen las mismas oportunidades laborales que los hombres en Uruguay, a la vez que ganan un 31% menos que sus pares por el mismo trabajo.

Lamentablemente, la desigualdad de género reproduce la desigualdad de género y el impacto ocasionado por el COVID-19 puede perpetuar o profundizar las diferencias existentes para ciertos grupos de mujeres.


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#MujeresUruguay

Esta nueva campaña combina datos de la realidad con relatos de mujeres uruguayas diversas, pero todas con una realidad común: la desigualdad y el enfrentarse al mercado laboral siendo mujeres.

#MujeresUruguay busca visibilizar la problemática en Uruguay y dar voz a estas historias, que se repiten en miles de mujeres uruguayas.

Nuevo reporte: Jugar un partido desigual

Los datos presentados en la campaña #MujeresUruguay son parte de la publicación “Jugar un partido desigual”, un diagnóstico de la situación actual de género en Uruguay producido por el Banco Mundial.

El estudio analiza una diversidad de sectores en los que las mujeres enfrentan obstáculos o hacen frente a inequidades, como la calidad del empleo, las oportunidades económicas, la brecha salarial, la vejez, la educación, la violencia, la participación en espacios de decisión, y los cuidados, por mencionar solo algunos.

El objetivo de este estudio es contribuir a la conversación y reflexión.

Cambiar esta realidad requiere del esfuerzo de todos. Un primer paso para cerrar estas brechas es tener acceso a datos certeros sobre la problemática:


Datos principales

Descubrí los datos principales del informe "Jugar un partido desigual"

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¿Por qué este tema es importante para el futuro de Uruguay?

Los esfuerzos dirigidos al apoyo de una agenda de igualdad de género se justifican en primera instancia sobre la base del logro de una sociedad más inclusiva y justa que asegure a todos sus miembros el acceso a las mismas oportunidades, independientemente de sus orígenes y características individuales—como por ejemplo su sexo. Al mismo tiempo, la igualdad de género tiene también el potencial de generar amplias y positivas ganancias desde una perspectiva económica. 

Como se menciona anteriormente, Uruguay aún no consigue aprovechar adecuadamente los recursos productivos de una fracción considerable de su población en edad laboral. La participación de la mujer en el mercado laboral (55,8%) sigue estando por debajo de la del hombre (73,7%). Las que sí participan en el mercado laboral se ven confrontadas con techos de cristal, ganan menos que los hombres y tienen menos probabilidad de ser empleadoras. Asimismo, las mujeres tienen menos probabilidad de seguir carreras en el campo de la ciencia y la tecnología. La combinación de estas realidades limita las oportunidades de Uruguay.