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ARTÍCULO

América Latina somete a prueba su éxito económico ante amenaza de recalentamiento

Abril 14, 2011



A estas alturas no es ningún secreto que América Latina es una de las estrellas del crecimiento mundial con promedios que casi duplican el crecimiento de los países de ingreso alto.

Tras salir de una crisis económica global que vapuleó a muchos en el mundo entero, pero que la región se sacudió de encima sin traumas, América Latina se dispone a seguir creciendo en el 2011 a un ritmo de entre 4 y 5 por ciento, similar al crecimiento estimado para los tigres de Asia oriental. También se espera que las tasas de inflación para este año permanezcan por debajo de los dos dígitos, entre 6 y 7 por ciento.

Pero su propio éxito puede ocasionar las condiciones para dificultades futuras, de acuerdo a un informe de perspectivas económicas regionales, presentado en la sede del Banco Mundial ante una audiencia global vía las redes sociales.

Según el informe el 'Éxito de América Latina y el Caribe puesto a prueba' la región enfrenta riesgos estrechamente relacionados con la inflación, la apreciación las monedas y las perspectivas de un sobrecalentamiento de sus economías como resultado de la maduración de la fase de recuperación del ciclo económico.

Esta recuperación, basada en el frente externo en una bonanza de exportaciones y en la inversión extranjera, y en el frente interno por un fuerte consumo y expansión del crédito, conlleva ciertos riesgos.

En efecto, el informe señala que "la boyante demanda interna en muchos países de la región sigue creciendo a un ritmo superior a la capacidad productiva y estaría generando presiones inflacionarias, reforzadas a su vez por la presión de los fuertes incrementos del precio internacional de los alimentos y combustibles en las economías locales".

Riesgos de recalentamiento

El reto de las autoridades monetarias será controlar esas presiones mediante un delicado equilibrio de unas tasas de interés más altas que mantengan bajo control al fantasma inflacionario y al mismo tiempo no incentiven el apetito de los capitales especulativos, atraídos por intereses más elevados. Estos podrían encarecer las monedas locales, con una apreciación "excesiva" que podría terminar afectando la diversificación de las exportaciones y el crecimiento de largo plazo, llevando a su vez a mayor vulnerabilidad en el sector financiero, según el economista en jefe del Banco Mundial, Augusto de la Torre.

"A medida que los bancos centrales eleven sus tasas de interés para enfriar la economía y mantener las expectativas de inflación ancladas, el diferencial de tasas de interés se incrementa, atrayendo flujos de capital de corto plazo que impulsan mayores presiones a la apreciación de las monedas en la región", afirma de la Torre en su informe.

La prosperidad regional también está vinculada al ritmo de recuperación de las economías avanzadas y del aumento en el precio de las materias primas. Pero el reciente desastre natural y nuclear en Japón y las repercusiones de los disturbios políticos en Medio Oriente y África septentrional presagian condiciones económicas menos favorables.

Ante este panorama, el informe ofrece las siguientes recomendaciones:

Debido a que la actual combinación de políticas económicas parece estarse volcando de manera excesiva hacia la política monetaria, sin suficiente respaldo del lado fiscal, lo primero que debe hacerse es un mayor esfuerzo fiscal, especialmente de los países que obtienen ganancias extraordinarias como resultado de las exportaciones de materias primas. Se trata en otras palabras, de un esfuerzo de ahorro, de generar "mayor superávit primario" que proteja a la región de choques futuros –tal como durante la crisis financiera- y que su vez no ponga en riesgo la política social. "Por el contrario, la política social debería ser más activa y mejor focalizada para proteger a la población pobre vulnerable de los incrementos en los precios de los alimentos y combustibles, mitigando las consecuencias distributivas adversas", afirma el informe.

Desde 1995, el coeficiente de Gini, una medida de la desigualdad en el ingreso, cayó de 0,57 a 0,53, y la proporción del ingreso en manos del 10 por ciento más rico de la población disminuyó de 46 a 42 por ciento. En la última década, la región también sacó de la pobreza a más de 50 millones de personas. Más aún, durante la recesión, la pobreza general no se disparó y la tendencia a la baja de la desigualdad se mantuvo.

Para poder mantener estas conquistas sociales y alcanzar una tendencia de crecimiento más robusta, los gobiernos de América Latina y el Caribe necesitan atender obstáculos estructurales a un mayor crecimiento, invirtiendo en infraestructura, innovación y capital humano a través de mayor cobertura y calidad en la educación y la salud, concluye el informe. Allí donde sea pertinente, la política fiscal también debería ampliar los programas de asistencia focalizada a los más necesitados. Hoy en día, uno de cada cuatro niños de la región todavía vive en la indigencia.

Seguimiento en las redes sociales

La presentación del informe realizado por de la Torre se pudo seguir en directo en todo el mundo a través de un webcast interactivo en la web y en las redes sociales. Antes de iniciarse el evento, internautas de todos los países de América Latina formularon sus preguntas y de la Torre respondió a varias de ellas.

@keremperez, desde Panamá, preguntó si la presión monetaria tenía efectos en países como el suyo cuya moneda nacional es el dólar americano y cuál sería "la política macro-prudencial a seguir".

De la Torre explicó que Panamá es uno de los países de mejor desempeño en toda América Latina y que la expansión del Canal de Panamá sumado a una posición geográfica privilegiada cre las condiciones para que la nación istmeña se convierta en la Singapur de Sudamérica, "siempre y cuando las políticas económicas van en buena dirección". En este sentido, agregó de la Torre, "el uso del dólar en este contexto no obstáculo sino ayuda".

Por su parte, Mario Enrique, preguntó vía la web desde Perú, ¿qué sentido tiene "deliberar sobre un crecimiento de una supuesta región que tiene indicadores tan diversos que parece que estamos en distintos continentes? Según Enrique, "lo peor es que tal "región" no participa, de manera protagonista, en la configuración de los precios de sus bienes ni de sus servicios en el contexto internacional."

De la Torre precisó que América Latina es un productor importante de alimentos y materias primas del mundo, al punto que se puede convertir en parte de la solución a la actual alza internacional de los productos alimenticios. "La región es un productor mundial de alimentos que tiene potencial para crecer en vista de sus vastos recursos en términos de tierras cultivables y agua, además de su vasta experiencia agrícola", según dijo.

Agregó que debido a los varios elementos que unen a la región –cultura, razas, lenguaje, geografía- tiene sentido hablar un todo y de un crecimiento que afecta a ese todo, como lo aborda el informe que se presentó.

 


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