ARTÍCULO

Brasil combate el delito mientras lleva el desarrollo a las favelas

Marzo 22, 2013


World Bank Group

TITULARES
  • A causa de la violencia, millones de brasileños estaban excluidos del crecimiento del país.
  • Las Unidades Policiales de Pacificación hacen frente a los problemas de seguridad, pero también sociales.
  • Las experiencias exitosas de Río y el Sureste sirven de ejemplo a otras regiones de Brasil.

En 2007, el gobierno de Brasil lanzó un plan para reducir el crimen y la violencia en los barrios más pobres de Río de Janeiro, las favelas, y también en otras grandes ciudades. Olvidadas durante décadas por las autoridades, estas comunidades estaban a merced de sus nuevos amos: los traficantes de drogas.

Como resultado de esta situación, las condiciones de seguridad y la falta de oportunidades en las "favelas" impidieron que millones de personas se beneficiaran del crecimiento económico del país. Una respuesta rápida y contundente era necesaria para atajar este problema. Además, la atención del mundo estará enfocada en cómo Río de Janeiro puede garantizar la seguridad de dos de los eventos internacionales más importantes: la Copa Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos 2016.

Las primeras intervenciones, con policías fuertemente armados y a veces hasta militares, no estuvieron exentas de controversia, por su brutalidad y porque no produjeron los resultados que se esperaban.

"La vida es más segura"

Estas primeras acciones llevaron a un cambio de estrategia y en 2008, la Secretaría de Seguridad del estado de Río de Janeiro comenzó a introducir las unidades de pacificación policial, conocidas como UPP, para reducir poco a poco la criminalidad.

Una de las favelas que cuenta con una UPP es Morro dos Praceres (Río de Janeiro). Allí, Leticia, una peluquera de 27 años, nos contó que hoy la vida es mucho más segura. "Antes no estábamos tranquilos cuando nuestros hijos iban a la escuela".

La vida en muchas otras favelas de la ciudad ha mejorado gracias a las UPP. El estudio del Banco Mundial "Devolviendo al estado las favelas de Río de Janeiro",  informa que existen 28 UPPs en más de 100 comunidades donde viven más de 400.000 personas.

Aparte de reforzar la presencia y la acción de la policía, el proyecto también trabaja en consolidar la paz y promover el desarrollo social y económico en las favelas, a través varios servicios sociales.

La idea, dicen los promotores de las UPPs y su componente social, es que el restablecimiento de la seguridad y las otras acciones que se están emprendiendo se estabilicen y garanticen la paz y el desarrollo en las favelas más allá del Mundial y los Juegos Olímpicos.

El estado de Río de Janeiro tiene previsto que para el 2014 haya UPPs en 40 territorios (actualmente tiene presencia en 28) en los que viven 750.000 personas.


" Las historias de éxito, como los estados de Pernambuco y el sureste, parecen estar relacionados con las políticas públicas integradas, de prevención y control "

Rodrigo Serrano-Berthet

Especialista senior en desarrollo social, Banco Mundial

El ejemplo del Sureste

En el informe del Banco Mundial "Haciendo que los brasileños estén más seguros: análisis de las dinámicas del crimen" se afirma que la situación en el resto de Brasil también parece estar mejorando, pero alerta que la reducción del crimen y la violencia no es homogénea en todos los estados.

Basados en la experiencia exitosa de algunos estados del Sureste, el reporte recomienda tres cosas que los gobiernos deben tener a la hora de crear políticas contra la violencia:

  • reducción de la desigualdad,
  • disminución de la deserción escolar y
  • mejoramiento de las condiciones de trabajo.

"Entender los mecanismos que contribuyen a escenarios de alta criminalidad y escuchar a las personas más afectadas por la violencia es fundamental para encontrar soluciones que mejoren la seguridad y calidad de vida en el país", explica Deborah L. Wetzel, directora del Banco Mundial para Brasil.

El estudio concluye que el Sureste de Brasil puede considerarse un ejemplo en reducción del delito, y que políticas como el control de armas y del alcohol, o impulsar programas para los jóvenes expuestos al crimen y la violencia, han resultado efectivas.

Rodrigo Serrano-Berthet, coordinador de los dos estudios, explica que "las historias de éxito, como los estados de Pernambuco y el sureste, parecen estar relacionadas con las políticas públicas integradas, de prevención y control".

Brasil en el mundo

Mientras en estados como Sao Paulo los homicidios se redujeron un 67% entre 2000 y 2010, en el Nordeste aumentaron de forma alarmante:

  • en Bahia un 303%
  • en Alagoas un 160%
  • en Pará un 252,9%
  • en Pernambuco hubo una reducción de 28%, una excepción en esa región

A nivel nacional, en 2003 la tasa de homicidios de Brasil era de 28,9, en 2007 se redujo a 26,4, y aumentó levemente en 2010, con un 27,7 (por cada 100.000 habitantes).

Aunque la reducción es significativa, la tasa sigue siendo elevada en comparación con otras regiones del mundo:

  • Unión Europea 1,2 (por cada 100.000 habitantes)
  • Centroamérica 41
  • Norteamérica 4,6
  • Sudamérica 20

Si se ponen en prácticas las recomendaciones, e iniciativas como las UPPs dan los resultados esperados, Brasil estará definitivamente a la altura de otras naciones, no solo en las canchas y las pistas, sino también en materia de prevención del crimen y reducción de la violencia.



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