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ARTÍCULO

Kim: Hay que proteger las ganancias sociales de América Latina durante la última década

Abril 25, 2014


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Jim Yong Kim at the Organization of American States

TITULARES
  • Más de un tercio de la población latinoamericana pertenece a la clase media; mientras, la pobreza extrema en la región cayó a la mitad a partir de 2003.
  • La falta de innovación a nivel regional frena el potencial de crecimiento y generación de puestos de trabajo de estos nuevos emprendimientos.
  • La región debe aprender cómo competir mejor con Asia sudoriental e India.

La época en que el origen social, raza, género o país de nacimiento definían las oportunidades disponibles de cada individuo está llegando a su fin en América Latina. Esta fue la audaz afirmación del Presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, durante su discurso en la Organización de Estados Americanos.

En una conversación con el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, el Presidente Kim expuso los principales obstáculos al avance de las conquistas sociales de la región en años venideros, además de reiterar el apoyo del Banco para su superación.

Tradicionalmente asolada por la desigualdad, América Latina y el Caribe ha avanzado enormemente en los últimos diez años en términos de rectificar las desigualdades de clase. Hoy en día, más de un tercio de la población latinoamericana pertenece a la clase media; mientras, la pobreza extrema en la región cayó a la mitad a partir de 2003.

Sin embargo, enfrentados a una desaceleración en el crecimiento, este no es el momento de dormirse en los laureles.

“Si bien América Latina y el Caribe ha avanzado mucho en los últimos años, podríamos perder el impulso a menos que mantengamos — y profundicemos — nuestro enfoque en el crecimiento económico incluyente”, dijo Kim.

Más de 70 millones de personas dejaron la pobreza atrás en la última década, en tanto la pobreza extrema en la región disminuyó a la mitad, hasta 12,3%. Al mismo tiempo, alrededor de 50 millones de personas se unieron a las filas de la clase media, aumentando el total a 32% de la población.

Dicho esto, la región aún está lejos de poder ser considerada de clase media, a la vez que los avances en equidad social ya dan signos de estancamiento. Para atenuar este deterioro, el Presidente Kim recalcó que el foco de atención ahora debe estar centrado una serie de reformas clave para impulsar la productividad y la competitividad, que incluyan la calidad de la educación, más innovación y la modernización de las infraestructuras. 


" Si bien América Latina y el Caribe ha avanzado mucho en los últimos años, podríamos perder el impulso a menos que mantengamos — y profundicemos — nuestro enfoque en el crecimiento económico incluyente "

Jim Yong Kim

Presidente del Grupo Banco Mundial

La inclusión impulsa la prosperidad

La movilidad intergeneracional ha sido un gran escollo para América Latina. Tradicionalmente, el ingreso de los padres jugaba un papel crucial a la hora de determinar el acceso a una educación, atención a la salud y servicios básicos de calidad, todos ellos factores decisivos en el ingreso futuro de los individuos.

Por el contrario, la inclusión social no solo conlleva más inclusión social, también impulsa la prosperidad. “Garantizar el acceso a una educación de calidad a niños desfavorecidos aumenta su capacidad productiva y mejora la inclusión social a través de una mayor empleabilidad”, explicó el Presidente Kim.

“Esto, a su vez, significa un mayor crecimiento, otorgándoles a las personas aún más recursos para mejorar su calidad de vida”. Y es precisamente un crecimiento más elevado lo que la región tanto necesita.

A comienzos de este siglo, los Objetivos del Milenio se centraron en ampliar la matriculación y el acceso a la educación básica. Llegados a este punto, el siguiente paso será asegurarse de que la educación impartida realmente prepara a los estudiantes para desempeñarse satisfactoriamente en el mercado de trabajo global.

“Ahora debemos hacer una pausa y pensar no solo en conocimientos básicos, sino en qué se necesita para fomentar la innovación en un grupo de personas, desarrollar la creatividad”, resaltó Kim.

Esta es un área en donde América Latina lamentablemente ha estado fallando. Casi dos tercios de los trabajadores de la región se identifican a sí mismos como emprendedores, pero la falta de innovación a nivel regional frena el potencial de crecimiento y generación de puestos de trabajo de estos nuevos emprendimientos.

América Latina es una región con más abogados que ingenieros, pero en este mundo globalizado hay mucha más demanda por los profesionales en ciencia, tecnología, ingeniería y matemática. Por lo tanto, será crucial corregir el enfoque de la educación y fomentar la educación técnica para garantizar la competitividad de sus generaciones futuras.

Educación para la vida

Durante su visita más reciente a la región, el Presidente Kim pudo observar de primera mano cómo, en una de las regiones más remotas de Bolivia, las personas se conectan con el resto del mundo con sus dispositivos móviles a través de la web.

“Aunque estén excluidos del progreso económico y sean prácticamente invisibles para el mundo de los privilegiados, los pobres están muy al tanto de cómo viven los ricos. Y como ya lo saben, están exigiendo más oportunidades, especialmente para sus hijos”, describió Kim.

Para lograr esto, la región debe aprender cómo competir mejor con Asia sudoriental e India. Este fue el núcleo de una pregunta clave sobre la importancia de la educación técnica que le fue formulada al Dr. Kim tras su discurso.

El discurso del Presidente Kim formó parte de una serie mensual de eventos organizados por la Organización de Estados Americanos ante una audiencia abarrotada de embajadores regionales, medios y otros representantes del desarrollo; y fue transmitido en vivo por Internet desde la Universidad San Martín de Porres.

 


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