ARTÍCULO

La naturaleza, primera línea de defensa contra las inundaciones

Febrero 10, 2016


Image
© Nick Hall. Photo cortesía de The Nature Conservancy

Cuando se trata de proteger las costas del mundo, las mejores soluciones pueden depender más de examinar la manera cómo valoramos los recursos naturales existentes que de la infraestructura moderna. Un nuevo informe recomienda el uso de modelos de los sectores de la ingeniería y de los seguros para reevaluar los beneficios que proporcionan ciertos hábitats, como los manglares y los arrecifes de coral, en vez de la construcción de muros contra las inundaciones y el aumento del nivel del mar.

Se sabe bien que los arrecifes y los manglares reducen el impacto de las olas que golpean las costas, disminuyendo de esa manera los riesgos de inundaciones y de erosión. Pero hasta ahora, el argumento económico para invertir en tales hábitats ha sido menos claro. El documento Managing coasts with natural solutions: Guidelines for measuring and valuing the coastal protection services of mangroves and coral reefs (i) (Gestionar las costas a través de soluciones de la naturaleza: Directrices para medir y evaluar los servicios de protección costera proporcionados por los manglares y los arrecifes de coral) busca abordar esta falta de pruebas y reorientar el análisis de costos y beneficios entre la infraestructura construida o “infraestructura gris” y la “infraestructura verde”, basada en procesos ambientales.

Medir y valorar los servicios proporcionados por los manglares y los arrecifes de coral

Michael Beck, científico marino principal de The Nature Conservancy, (i) codirigió el informe junto a Glenn-Marie Lange, asesora técnica de la Alianza Mundial para la Contabilidad de la Riqueza y la Valoración de los Servicios de los Ecosistemas (WAVES) del Banco Mundial, (i) recibiendo el apoyo de la Universidad de California (a través de sus sedes en Santa Cruz, Davis y Santa Bárbara) y la organización Resources for the Future. Beck, a partir de un enfoque innovador de la medición de los beneficios de los sistemas de los ecosistemas, aplicó técnicas de evaluación que habitualmente se usan en los sectores de la ingeniería y de los seguros.

Según explicó Beck “una manera típica de valorar los beneficios que ofrecen los arrecifes de coral y los manglares en materia de protección contra las inundaciones es preguntarse: ‘si pierdo esos hábitats, ¿cuál es el costo de sustituirlos por un dique o un rompeolas?’. Pero al aprender de los sectores de la ingeniería y de los seguros, podemos hacer un trabajo mucho mejor y medir de manera directa los beneficios de la reducción de las inundaciones. Mediante la comparación de los daños previstos causados por las inundaciones con los daños que se producirían si se perdieran los arrecifes y los manglares, obtenemos una diferencia que representa el valor de contar con esos recursos. Este enfoque se conoce como la función del daño esperado”.

El informe demuestra que los manglares y los arrecifes no solo tienen un valor ecológico, sino que también son importantes en términos económicos y sociales. Hasta la fecha, los servicios de los ecosistemas proporcionados por los manglares y los arrecifes de coral que han sido altamente valorados son los servicios de abastecimiento, tales como el nivel de producción de peces o de madera que un hábitat puede proporcionar. Este nuevo trabajo acerca del valor de la reducción de las inundaciones es una de las primeras evaluaciones rigurosas de los servicios de regulación que se pueden hacer a escala nacional y mundial.

Una solución viable para un tema de preocupación mundial

Los impactos en conjunto del crecimiento de la población, la urbanización y el cambio climático continúan haciendo que la defensa de las costas sea un desafío cada vez mayor. (i) En todo el mundo, cientos de millones de personas están en peligro de ser afectadas por inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos, y el costo económico de los daños aumenta marcadamente. En los últimos 10 años, las aseguradoras han pagado más de USD 300 000 millones (i) solo por pérdidas en las zonas costeras causadas por tormentas.

Beck y el equipo de WAVES han demostrado que las importantes características en materia de protección de los manglares y los arrecifes se pueden incorporar fácilmente en herramientas de planificación económica como la contabilidad del capital natural. (i) Ellos esperan que con esto los responsables de formular las políticas consideren a estos hábitats como elementos cruciales para la defensa de las costas, y una alternativa eficaz en función de los costos frente a la vulnerable infraestructura gris. Sin embargo, ello requerirá esfuerzos concertados a una escala significativa: de acuerdo a algunos cálculos, se perdió el 19 % de los manglares entre 1980 y 2005*, y se considera que**.

Una trayectoria de éxito

A pesar del enorme desafío que representa la gestión de las zonas costeras, aumenta el impulso (i) a favor de restaurar los hábitats para reducir los riesgos de inundaciones y de erosión. En las directrices se presentan más de 20 estudios de casos sobre las funciones que cumplen los manglares y los arrecifes en la protección de las costas y que se tradujeron en importantes decisiones sobre políticas, entre las que destacan:

  • En Viet Nam, se demostró que unas 9000 hectáreas de manglares reforestados tenían relaciones costo-beneficio considerables, desde 3 a 1 en algunas comunas hasta 28 a 1 en otras.
  • Tras el devastador tifón Haiyan de 2013, el Gobierno de Filipinas prometió USD 8 millones para un programa de dinero por trabajo destinado a restablecer los manglares y los bosques costeros a lo largo de las zonas más afectadas.
  • El Fondo de Seguro contra Riesgos de Catástrofes para el Caribe (CCRIF, por su sigla en inglés) descubrió que en siete de ocho países analizados, la restauración de los arrecifes y de los manglares era una de las estrategias más rentables para reducir el riesgo en las costas y la adaptación.

“Lo que esperamos”, dijo Beck, “es que al mostrarles a quienes toman decisiones que los manglares y los arrecifes, además de su valor intrínseco, son muy importantes como una primera línea de defensa, nosotros podamos realmente inspirar más medidas, no solo de los conservacionistas, sino de los gerentes de la gestión del riesgo de desastres, los planificadores del desarrollo y los ministerios de Finanzas y Desarrollo”.

*Spalding y otros, 2010

**Burke y otros, 2011


Api
Api

Bienvenidos