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COMUNICADO DE PRENSA Septiembre 20, 2017

Los cambios en materia de tecnología y comercio obstaculizan el desarrollo impulsado por el sector manufacturero

Se necesitan nuevas políticas para lograr que los países en desarrollo estén en condiciones de competir

ImageWASHINGTON, 20 de septiembre de 2017 -- Los avances tecnológicos y los cambios en la estructura del comercio están modificando las oportunidades en el sector manufacturero orientado a la exportación. La automatización inteligente, la robótica avanzada y la impresión 3D son los nuevos factores que influyen al momento de establecer qué lugares son atractivos para la producción. Según un nuevo informe publicado hoy por el Grupo Banco Mundial, estos cambios podrían generar graves perturbaciones en el empleo del futuro, especialmente en el caso de los trabajadores poco calificados; no obstante, también ofrecen oportunidades.

En el informe titulado Trouble in the Making? The Future of Manufacturing-Led Development (¿Dificultades en ciernes? El futuro del desarrollo impulsado por el sector manufacturero), se ponen de relieve los cambios resultantes en la capacidad del sector manufacturero para crear empleo y rescatar a las personas de la pobreza en los países en desarrollo. Asimismo, se insta a los encargados de formular políticas a modificar su enfoque para fomentar la creación de empleo en el sector manufacturero y preparar a los trabajadores para los empleos del futuro.

“La tecnología y la globalización están cambiando el modo en que el sector manufacturero contribuye al desarrollo. Debemos aprovechar este cambio en lugar de temerle. En el pasado, este sector creaba empleos para mano de obra no calificada y generaba aumentos de la productividad. En el futuro, los países en desarrollo deberán actualizar sus políticas así como sus estrategias en materia de infraestructura, capacidades de las empresas y creación de empleo para satisfacer las demandas de un mundo más avanzado desde el punto de vista tecnológico”, señaló Anabel González, directora senior de la Práctica Global sobre Comercio y Competitividad del Grupo Banco Mundial.

En el informe se señala que los cambios tecnológicos y las variaciones en los patrones de globalización darán lugar a una reformulación de las estrategias de desarrollo impulsado por el sector manufacturero. El ritmo del comercio está disminuyendo. Las cadenas de valor mundiales siguen concentradas en un número relativamente pequeño de países. Las fábricas de automóviles, artículos electrónicos, indumentaria y bienes de consumo o de otro tipo están incorporando elementos de automatización inteligente, robótica avanzada, impresión 3D y otros avances que están modificando la manera en que los países y las empresas compiten por la producción.

Si bien estas tendencias generan el temor de que el sector manufacturero deje de ofrecer una trayectoria de crecimiento accesible para los países de ingreso mediano y bajo, en el informe se señalan las prioridades en materia de políticas que pueden ayudar a estas economías a enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que ellos generan.

“Los países pueden aprovechar las nuevas y promisorias oportunidades para incrementar la productividad y crear empleo si los encargados de formular políticas adoptan enfoques que se adapten a los cambios tecnológicos y las variaciones en los patrones de globalización”, señaló Mary Hallward‑Driemeier, una asesora económica senior en la de Práctica Global sobre Comercio y Competitividad del Grupo Banco Mundial y coautora del informe. “Los países que no lo hagan, además de afrontar costos económicos, deberán asumir los costos sociales relacionados con el aumento de la desigualdad y la disminución del acceso a las oportunidades”.

En el informe se señala que los países que desean dar impulso a sus sectores manufactureros deben poner énfasis en tres áreas: competitividad, capacidades y conectividad (las 3C).   

  • Para lograr competitividad deberá asignarse más importancia a las reformas que reducen el costo unitario de la mano de obra. Asimismo, será necesario que cada economía disponga de mejores medios para analizar nuevos modelos empresariales; establecer nuevas relaciones contractuales que incluyan nuevas tecnologías y concebir nuevas maneras de fabricar bienes que también permitan prestar servicios. 
  • Para crear capacidades será necesario dotar a los trabajadores de un nuevo conjunto de aptitudes, fortalecer la capacidad de las empresas para incorporar nuevas tecnologías y proporcionar nueva infraestructura y nuevas reglas para respaldar el uso de esas tecnologías.
  • Para promover la conectividad se deberá seguir propiciando la apertura al comercio de bienes, incluidas las materias primas y los componentes. Así también, será más necesario aprovechar las sinergias con los servicios que están cada vez más integrados e incorporados en los bienes manufacturados.

“Los nuevos procesos y las nuevas tecnologías modificarán la manera en que se fabrican los bienes tradicionales”, señaló Gaurav Nayyar, economista en la Práctica Global sobre Comercio y Competitividad del Grupo Banco Mundial y coautor del informe. “Para hacer realidad todo el potencial de cada economía, los encargados de formular políticas y los encargados de tomar decisiones en el sector privado deberán aprovechar las nuevas oportunidades y, para ello, deberán reformular sus estrategias de desarrollo impulsado por el sector manufacturero”.

Para leer el informe completo, visite: www.worldbank.org/futureofmanufacturing

 

COMUNICADO DE PRENSA N.º 2018/021/TCGP

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