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COMUNICADO DE PRENSA

El aumento de la producción de petróleo de esquisto y los conflictos políticos contribuyen a incrementar la quema de gas a nivel mundial

CIUDAD DE WASHINGTON, 12 de junio de 2019. De acuerdo con las estimaciones derivadas de datos satelitales que se dieron a conocer recientemente, , lo que equivale al consumo de gas total de América Central y América del Sur en un año.

La quema de gas, un proceso de combustión de gas natural asociado a la extracción de petróleo, se lleva a cabo debido a limitaciones técnicas, regulatorias o económicas. Genera más de 350 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono equivalente por año y constituye un desperdicio de un recurso valioso, con impactos perjudiciales para el medio ambiente debido a la emisión de metano no quemado y carbono negro.

Este incremento a nivel mundial se asoció con una mayor producción de petróleo en Estados Unidos, donde la quema de gas creció aproximadamente un 48 % de 2017 a 2018 y la producción de petróleo registró un pronunciado aumento del 33 %. Los datos satelitales indican que los mayores volúmenes de quema se concentraron casi exclusivamente en las cuencas de petróleo de esquisto de la formación Bakken, en Dakota del Norte, y las formaciones Permian e Eagle Ford, en Texas. Estas zonas experimentaron un desarrollo acelerado en 2018: la producción de petróleo de esquisto aumentó aproximadamente un 29 % en Bakken, un 40 % en Permian y un 15 % en Eagle Ford. Sin embargo, la intensidad de la quema en Estados Unidos —el volumen de gas quemado por barril de petróleo producido— se mantuvo baja durante 2018, en un nivel de 0,3 metros cúbicos de gas quemado por barril de petróleo producido, inferior a los 2,9 metros cúbicos registrados en 2012.

, lo que indica que el Estado está en crisis y muestra tendencias que se han visto antes en Siria y Yemen.

“Si bien no podemos controlar todos los factores que contribuyen a la quema de gas, podemos y debemos abordar las deficiencias de los marcos regulatorios, la infraestructura y la tecnología para utilizar o conservar el gas que se obtiene paralelamente”, dijo Riccardo Puliti, director superior y jefe del Departamento de Prácticas Mundiales de Energía e Industrias Extractivas del Banco Mundial.

En Angola, la quema de gas se redujo un 27 %. El gas conexo que probablemente se habría quemado se exportó a través de la planta de gas natural licuado del país, una medida positiva para la estrategia nacional de reducir la quema.

Estos datos fueron dados a conocer por la Asociación Mundial para la Reducción de la Quema de Gas (GGFR), (i) administrada por el Banco Mundial y conformada por Gobiernos, empresas petroleras e instituciones internacionales que trabajan para poner fin a la quema regular de gas en los emplazamientos de producción de petróleo de todo el mundo. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la GGFR han preparado las estimaciones sobre la quema en colaboración con la Colorado School of Mines, a partir de observaciones de sensores avanzados de un satélite puesto en órbita en 2012.

En 2015, el secretario general de las Naciones Unidas y el presidente del Banco Mundial reunieron a 25 Gobiernos, empresas petroleras e instituciones de desarrollo internacional para poner en marcha la iniciativa Eliminación de la Quema Regular de Gas para 2030, (i) por la cual los suscriptores se comprometen a no quemar gas regularmente en los nuevos yacimientos petrolíferos y a poner fin a la quema regular de gas en los emplazamientos actuales de producción petrolera lo más rápido posible y antes de 2030. Hoy la iniciativa está ratificada por más de 80 Gobiernos, empresas petroleras e instituciones de desarrollo.

“Los suscriptores actuales de la iniciativa son responsables de más de la mitad de la quema mundial de gas. Su compromiso de evitar la quema regular en los nuevos yacimientos petrolíferos es alentador y a la vez imprescindible para lograr poner fin a esta práctica del sector que lleva 160 años”, dijo Zubin Bamji, gerente del programa de la GGFR. “La iniciativa también actúa como catalizador de medidas para abordar la quema que se viene realizando. Hemos logrado avances al respecto: en las últimas dos décadas, la cantidad de procesos de quema vigentes ha disminuido, mientras que la producción ha aumentado marcadamente. Pero debemos mantener la atención puesta en el objetivo, acelerar los esfuerzos y buscar maneras creativas de poner fin a la quema regular”.

Para obtener más información y acceder a una lista competa de las entidades suscriptoras de la iniciativa Eliminación de la Quema Regular de Gas para 2030, visite www.worldbank.org/zeroroutineflaring. (i)

Para obtener más información sobre la GGFR y los nuevos datos satelitales sobre quema, visite www.worldbank.org/ggfr. (i)

La NOAA y la GGFR (i) han preparado las estimaciones sobre quema en colaboración con la Colorado School of Mines, a partir de observaciones de sensores avanzados de un satélite puesto en órbita en 2012. Con las estimaciones se cuantifica la quema de gas en las instalaciones de extracción de petróleo y gas, a partir de datos satelitales.

Las cifras sobre producción de petróleo de esquisto están extraídas de datos de mayo de 2019 proporcionados por la Administración de Información Energética de Estados Unidos. (i)

 


COMUNICADO DE PRENSA N.º 2019/EEX/200/

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