- add-style
- font-medium
- lp-body-content
Los últimos datos revelan avances dispares y ponen de relieve la imperiosa necesidad de priorizar la asequibilidad y las comunidades vulnerables
Washington, DC, Nueva York, París, Ginebra y Abu Dhabi, 24 de junio de 2026. En un momento en que la seguridad y la asequibilidad energéticas han pasado a ocupar un lugar prioritario en la agenda de desarrollo, 655 millones de personas aún no tienen acceso a la electricidad en el mundo, y 2.000 millones utilizan combustibles y tecnologías contaminantes para cocinar, lo que pone en riesgo su salud y bienestar. África subsahariana soporta una carga desproporcionada de estas brechas, con más de 560 millones de habitantes que carecen de luz eléctrica y 970 millones sin acceso a formas limpias de cocinar.
En la última edición del informe titulado Tracking SDG 7: The Energy Progress Report (Seguimiento del ODS 7: Informe sobre los avances en materia de energía), que incorpora nuevos datos de 2023 y 2024, se indica que, si bien la mayoría de las regiones se acercan al acceso universal, el progreso en África subsahariana se ha desacelerado de manera significativa, y la tasa de electrificación debe triplicarse para lograr el acceso universal a más tardar en 2030. A pesar de estos desafíos, en la publicación se ponen de relieve avances alentadores en diversas áreas de la energía sostenible. La energía renovable continuó su sólida expansión y representó más del 30% del consumo mundial de electricidad, mientras que la capacidad de generación de energía renovable alcanzó un récord global de 544 vatios (una cantidad suficiente para el funcionamiento de un refrigerador) por persona. Los flujos financieros públicos internacionales destinados al apoyo de la energía limpia en los países en desarrollo aumentaron ligeramente hasta US$24.600 millones, y las mejoras en la eficiencia energética mundial continuaron avanzando hasta alcanzar 3,76 megajulios por dólar estadounidense, aunque este ritmo sigue siendo insuficiente para cumplir las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 (ODS 7).
Sin embargo, en el informe se advierte que, si no se adoptan medidas urgentes y en mayor escala, el mundo no logrará alcanzar el ODS 7 para garantizar el acceso universal a una energía asequible, segura, sostenible y moderna antes de 2030. Además, mientras la actual crisis energética mundial sigue en curso, se espera que su impacto en los mercados energéticos y en la economía en general sea significativo.
En este contexto, acelerar el despliegue de las energías renovables a nivel nacional se considera cada vez más esencial, tanto para reforzar la seguridad y la asequibilidad energéticas como para avanzar hacia los objetivos climáticos y de desarrollo a largo plazo. Las soluciones de energía renovable distribuida, como los sistemas solares sin conexión a la red y las minirredes, son una solución eficaz en función de los costos para el acceso a la electricidad, que ya benefician a cientos de millones de personas. La cocina eléctrica, el bioetanol y el biogás también están ganando terreno como soluciones con energía renovable que pueden ampliarse, lo que contribuye a diversificar aún más las formas limpias de cocinar.
La asequibilidad sigue siendo un obstáculo importante para ampliar el acceso a la electricidad. Incluso cuando se dispone de infraestructura, muchos hogares no pueden costear las tarifas de conexión, los costos de la instalación eléctrica o los servicios de energía básicos. A medida que los países trabajan para llegar a la población que aún no tiene electricidad, serán esenciales los subsidios focalizados, los mecanismos de financiamiento innovadores y las soluciones de electrificación de menor costo para garantizar que nadie quede rezagado.
Las limitaciones de financiamiento obstaculizan los avances: los niveles son insuficientes para alcanzar las metas del ODS 7 o disminuyen en general en los países más pobres. Los flujos financieros internacionales en apoyo de la energía limpia dirigidos a los países menos adelantados disminuyeron significativamente, alcanzando US$3.700 millones en 2024, lo que representa una caída del 11% con respecto a 2023.
Un liderazgo político más sólido, una mejor coordinación intersectorial y un enfoque estratégico en los países y las comunidades en mayor riesgo de quedar rezagados siguen siendo prioridades transversales de cara a 2030. Las señales de políticas claras y la implementación sostenida son fundamentales para diversificar la matriz energética nacional, aumentar las energías renovables, reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y fortalecer la resiliencia macroeconómica frente a las disrupciones en las cadenas de suministro mundiales.
Conclusiones principales sobre los indicadores primarios:
- Acceso a electricidad. A pesar de los logros alcanzados, el progreso sigue siendo demasiado lento. En 2024, la tasa de acceso mundial se estancó en el 92%, y el crecimiento anual se redujo a la mitad en comparación con la década anterior. África subsahariana y las poblaciones rurales están cada vez más rezagadas, y el déficit en las zonas rurales de esta región aumentó de 376 millones de personas en 2010 a 447 millones de personas en 2024. Lograr el acceso universal para 2030 requerirá que el ritmo de los avances se triplique hasta alcanzar el 1,3% anual.
- Acceso a combustibles y tecnologías no contaminantes para cocinar. Esta sigue siendo la mayor brecha energética, y afecta aproximadamente a 2.000 millones de habitantes, es decir, alrededor de una cuarta parte de la población mundial. Los avances son desiguales, con una marcada diferencia entre las zonas urbanas y rurales: el 89% de la población urbana tiene acceso a formas limpias de cocinar, en comparación con solo el 56% de las personas que viven en zonas rurales. Si no se adoptan medidas más enérgicas, para 2030, unos 1.800 millones de personas podrían seguir dependiendo de combustibles contaminantes como el carbón vegetal, la madera, el queroseno y el carbón. África subsahariana concentra nuevamente un porcentaje desproporcionado: se proyecta que el número de personas sin acceso llegará a 1.000 millones en 2027. Esto tiene varias consecuencias para la salud, y la contaminación del aire en los hogares es responsable de aproximadamente 3 millones de muertes al año.
- Energía renovable. En la actualidad, más del 30% de la electricidad es generada por energías renovables, pero la participación de estas en los sectores de la calefacción y el transporte sigue siendo limitada. A pesar del crecimiento récord, las disparidades en la capacidad de generación de energía renovable persisten, ya que esta capacidad en los países de ingreso bajo era de solo 33,6 vatios por persona en comparación con 1.224 vatios por persona en los países de ingreso alto.
- Eficiencia energética. El ritmo de los avances resulta insuficiente para cumplir las metas mundiales, con una tasa de progreso que disminuyó del 2,4% en 2022 al 1,5% en 2023. Las últimas mejoras en materia de intensidad energética siguen muy por debajo del nivel necesario para estar en consonancia con el ODS 7, lo que pone de manifiesto una brecha cada vez mayor entre las aspiraciones y la implementación. Fortalecer las medidas de eficiencia en todos los sectores es esencial no solo para reducir la demanda de energía, sino también para bajar los costos y las emisiones.
- Flujos financieros públicos internacionales en apoyo de la energía limpia dirigidos a los países en desarrollo. Los últimos datos revelan un crecimiento limitado e insuficiente en relación con las necesidades, con un aumento marginal de los flujos de US$24.400 millones en 2023 a US$24.600 millones en 2024. A pesar de que el elevado costo de la deuda genera tensión económica en los países en desarrollo, el financiamiento basado en la deuda sigue siendo la principal forma de financiamiento público internacional para la energía limpia, y representó alrededor del 80% de los flujos totales en 2024. Las donaciones representaron el 13%, mientras que el financiamiento de capital y las garantías de riesgo se mantuvieron en niveles comparativamente marginales en un 2% y un 5%.
El informe se presentará a los responsables de tomar decisiones en un evento especial el 8 de julio de 2026, después de un análisis exhaustivo del ODS 7 en el Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible (en inglés) a celebrarse en Nueva York, y que se encarga de los avances en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
QUOTES
Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía
“El acceso a la energía moderna comienza con dos elementos fundamentales: la cocción limpia y la electricidad. Desde 2010, 1.500 millones de personas han obtenido acceso a soluciones de cocción limpia y 800 millones han obtenido acceso a la electricidad, lo que demuestra que, con las políticas adecuadas, progreso es posible. La AIE trabaja con gobiernos, industria y socios internacionales para acelerar las inversiones y las políticas necesarias para lograr el acceso universal en todo el mundo, especialmente en materia de cocción limpia. Aunque el ODS 7 es un objetivo relacionado con la energía, sus beneficios van mucho más allá del sector energético: mejorando la salud, ampliando las oportunidades económicas, fortaleciendo la seguridad y contribuyendo a construir comunidades más resilientes. “
Francesco La Camera, director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables
“Las recientes crisis energéticas mundiales han dejado una cosa clara: los países con una sólida capacidad de energía renovable están mejor posicionados para resistir los trastornos económicos y las interrupciones en el suministro. Acelerar el despliegue de energías renovables nacionales competitivas en términos de costos debe ser ahora un elemento central para fortalecer tanto la seguridad energética como la resiliencia económica, al tiempo que se avanza hacia el ODS 7. Para lograrlo, la comunidad internacional debe dar prioridad a la asistencia financiera asequible y específica, en particular para los países menos adelantados que enfrentan los mayores obstáculos al acceso”.
Li Junhua, secretario general adjunto de Asuntos Económicos y Sociales del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas
“En los últimos años hemos observado avances alentadores en la ampliación del acceso a la energía asequible, confiable y limpia. Sin embargo, el informe de este año muestra que millones de personas aún carecen de acceso, lo que deja en claro que el progreso no va al mismo ritmo que las aspiraciones del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7, y que las disparidades entre los países siguen siendo significativas. La actual crisis energética mundial brinda una oportunidad para acelerar la transición hacia la energía limpia en apoyo de la seguridad energética. Para aprovechar esta oportunidad, será necesario incrementar considerablemente la asistencia y las inversiones internacionales. No podemos permitirnos caer en la complacencia. El momento de actuar con mayor urgencia y ambición es ahora”.
Valérie Levkov, vicepresidenta de Infraestructura del Grupo Banco Mundial
“La seguridad energética y la asequibilidad de la energía se han convertido en prioridades mundiales, y este seguirá siendo un desafío determinante en los próximos años. La demanda de electricidad está creciendo rápidamente, pero millones de personas aún viven sin acceso a la electricidad, siendo África subsahariana la región que soporta la mayor carga y la que más oportunidades pierde en términos de crecimiento económico, empleo y desarrollo. Contamos con las soluciones para acelerar el progreso —tecnologías probadas, modelos de financiación eficaces y sólidas alianzas—, pero las limitaciones de los presupuestos públicos significan que también debemos movilizar una inversión mucho mayor del sector privado. Trabajando juntos, podemos proporcionar energía fiable y asequible a las personas que más la necesitan.”
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud
“El acceso universal a la energía limpia y sostenible no es simplemente un desafío energético; es un imperativo de salud fundamental de salud pública. La contaminación del aire doméstico debido a la falta de formas limpias de cocinar cuesta millones de vidas, propaga enfermedades y discapacidades a largo plazo y daña el medio ambiente. Representa una carga desproporcionada para las poblaciones desplazadas y las mujeres y las niñas que pasan horas recolectando combustibles, lo que agrava la desigualdad para los más vulnerables. En medio de una crisis e inseguridad energéticas sin precedentes, la transición hacia formas limpias de cocinar es esencial para promover la salud y la igualdad de género, mitigar el cambio climático y ahorrar costos para los hogares y los Gobiernos”.
Acerca del informe
Este informe fue publicado por los organismos responsables del ODS 7, a saber, la Agencia Internacional de Energía (AIE), la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), la División de Estadística del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (ONU DAES), el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS), y tiene como objetivo proporcionar a la comunidad internacional un panel global para registrar los progresos en el acceso a la energía, la eficiencia energética, la energía renovable y la cooperación internacional para avanzar hacia el logro del ODS 7.
La edición de este año fue presidida por ONU DAES.
El informe se puede descargar en: https://trackingsdg7.esmap.org (en inglés).
Los fondos para el informe fueron proporcionados por el Programa de Asistencia para la Gestión del Sector de Energía (ESMAP) del Banco Mundial.
Contactos para los medios de comunicación
AIE: Merve Erdil, merve.erdil@iea.org
IRENA: Nanda Febriani Moenandar, nmoenandar@irena.org
ONU DAES: Helen Rosengren, rosengrenh@un.org; Pragati Pascale, pascale@un.org
Grupo Banco Mundial: Lucie Blyth (ESMAP), lblyth1@worldbankgroup.org
Acerca del Grupo Banco Mundial
El Grupo Banco Mundial tiene una visión audaz: crear un mundo sin pobreza en un planeta habitable. En más de 100 países, el Grupo Banco Mundial proporciona financiamiento, asesoría y soluciones innovadoras que permiten mejorar las condiciones de vida de las personas mediante la creación de empleos, el fortalecimiento del crecimiento económico y el abordaje de los desafíos del desarrollo más urgentes en el mundo. El Grupo Banco Mundial es una de las principales fuentes de financiamiento y conocimientos para los países en desarrollo. Está integrado por el Banco Mundial, que incluye el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y la Asociación Internacional de Fomento (AIF); la Corporación Financiera Internacional (IFC); el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), y el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). Para obtener más información, visite www.bancomundial.org, www.miga.org y www.ifc.org.
- add-style