Discursos y transcripciones Octubre 18, 2019

David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial Alocución pronunciada en la sesión plenaria de las Reuniones Anuales de las Juntas de Gobernadores

Presidente Sayed-Khaiyum, señora Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), gobernadores y distinguidos invitados, muchas gracias por participar de estas Reuniones Anuales. Quisiera también darle la bienvenida al expresidente del Grupo Banco Mundial (GBM) James Wolfensohn, quien está hoy aquí con nosotros. Gracias, Jim, y gracias a los muchos otros dirigentes que están en el público, por su ardua labor, su liderazgo y sus servicios.

Muchas gracias, señor presidente, por sus palabras. Los delegados que se reunieron en la Conferencia de Bretton Woods hace 75 años enfrentaban una situación de gran incertidumbre. La guerra causaba estragos en Europa y en la región del Pacífico. La economía mundial había estado sometida durante más de 10 años a los embates de fuertes barreras arancelarias, la depresión y la guerra.

Cuando se dio inicio a la conferencia, Henry Morgenthau, secretario del Tesoro de Estados Unidos, señaló que el nuevo sistema internacional debía basarse en dos ideas. La primera: no hay límite a la prosperidad. La segunda: la prosperidad ampliamente compartida beneficia a todos. Morgenthau expresó su esperanza de lograr una “economía mundial dinámica”, en la que los pueblos de cada nación tuvieran la oportunidad de “elevar sus propios estándares de vida y gozar, cada vez más, de los frutos del progreso material”.

En el Banco Mundial estamos decididos a ayudar a los países a hacer realidad esa aspiración. Aun cuando la economía mundial atraviesa una etapa difícil, creemos que en muchos países se puede elevar el nivel de vida. Tenemos la firme determinación de alcanzar nuestros objetivos de poner fin a la pobreza extrema e impulsar la prosperidad compartida, objetivos que constituyen el eje central del propósito de la Conferencia de Bretton Woods y de nuestras Reuniones Anuales.

El tiempo que llevo como presidente ha reforzado mi convicción acerca de la urgencia de nuestra misión y de los desafíos que enfrentamos. Algunos países han logrado grandes avances en la ayuda a los pobres; sin embargo, todavía 1 de cada 12 personas de todo el mundo vive en la pobreza extrema, muchas de ellas en lugares afectados por situaciones de fragilidad y desgarrados por conflictos. Las instituciones existentes a menudo no son capaces de proporcionar beneficios a los necesitados, y, según las proyecciones, en varios países es probable que la pobreza aumente, no que disminuya.

He podido realizar viajes muy productivos a diversos países en desarrollo: Egipto, Etiopía, Madagascar y Mozambique. Tengo previsto visitar también India, Pakistán, México y China en las próximas semanas para promover un avance rápido hacia políticas más adecuadas, un crecimiento de base amplia y mejores niveles de vida para todos. Una de las actividades más valiosas en las que he participado han sido las reuniones individuales con líderes mundiales: casi 100 jefes de estado, desde mi nombramiento. Escucho sus perspectivas y tomo conocimiento de sus desafíos. Y me resulta alentador ver que están abiertos a las reformas que pueden impulsar el crecimiento, el empleo y los ingresos.

Quisiera presentarles ahora una reseña general de las novedades en el GBM. Para esto tomaré como base dos discursos que pronuncié recientemente. En el Instituto Peterson describí las perspectivas poco favorables que enfrenta la economía mundial (especialmente evidentes en Europa), así como la incertidumbre geopolítica y comercial, la merma en las tasas de inversión y el capital congelado en bonos de bajo rendimiento. Esta combinación de factores representa enormes desafíos para el desarrollo. Por otro lado, la semana pasada, en la Universidad McGill, describí algunas de las herramientas de desarrollo con las que contamos y que nos dan motivos para ser optimistas. Buscamos lograr impactos significativos en lo que respecta al crecimiento de base amplia, la transparencia, el Estado de derecho y la expansión del sector privado. Para esto, procuramos trabajar con eficacia con una amplia gama de productos que incluyen préstamos, créditos, garantías, donaciones, inversiones en capital accionario, seguros y servicios de asesoría y gestión de riesgos. Invito a los Gobernadores a manifestar sus opiniones acerca de estos temas y valoro los conocimientos y la experiencia de quienes están aquí hoy y de otros actores de la comunidad del desarrollo.

Implementación del aumento del capital

Una de las tareas más importantes que hemos emprendido es la implementación del paquete de aumento del capital ratificado por nuestros accionistas en 2018. Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a los accionistas por su apoyo, que permite poner en marcha reformas clave. Muchos miembros han presentado los documentos de la suscripción correspondiente al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), y algunos de ellos ya han completado el proceso de pago de la suscripción. Invito a los demás miembros a hacer lo propio.

Me complace informarles que, desde que se alcanzó el umbral del 75 % de los votos de los accionistas para la aprobación del aumento del capital del BIRF, hace un año, el capital suscripto de la entidad se incrementó en USD 8700 millones, casi el 15 % del aumento acordado.

El paquete de capital de la Corporación Financiera Internacional (IFC) está cerca de lograr el umbral requerido para la aprobación de los accionistas. Hemos extendido el período de votación hasta el 18 de marzo de 2020. IFC está avanzando para implementar el plan correspondiente al aumento del capital, con el cual se modifica el eje del trabajo de la entidad para centrarlo en las actividades “preliminares” dirigidas a abrir mercados y crear proyectos que incrementen la inversión privada en todos los países, en especial en los más pobres.

El Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) creció significativamente en el marco de su estrategia para los ejercicios de 2018 a 2020. Este crecimiento es consecuencia de una colaboración más estrecha con el Banco y con IFC y de un mayor énfasis en el desarrollo de negocios y la innovación en los productos. MIGA ha ampliado el uso de los reaseguros, que han alcanzado el 70 % de la exposición bruta. Esto le permitirá sostener su crecimiento a mediano plazo a pesar de las variaciones en las condiciones macroeconómicas y comerciales en el plano internacional.

Estamos trabajando para incrementar la proporción de financiamiento otorgado a los prestatarios del BIRF que se encuentran por debajo del umbral de graduación. Como parte de los marcos de alianza que establecemos con los países prestatarios del BIRF de ingreso más alto, analizamos y evaluamos sistemáticamente los elementos clave de la política de graduación. Esto permitirá modificar significativamente el perfil de préstamos del Banco y ayudar a los países que más lo necesitan, pero también incidirá en el ingreso neto. Hemos ajustado los precios de nuestros préstamos y estamos aplicando también otras medidas para mejorar la sostenibilidad financiera del BIRF. En junio, el Directorio aprobó una reserva de amortiguación para casos de crisis y un límite anual para los préstamos que se otorgan a fin de garantizar que el BIRF mantenga su sostenibilidad financiera sin nuevos incrementos de capital.

La Administración ha asumido el compromiso de mantener la disciplina en los costos durante todo el ejercicio. En el examen del gasto se logró establecer un ahorro previsto de USD 4800 millones entre el ejercicio de 2019 y el de 2030, y se está avanzando para alcanzar una mejora en la eficiencia acumulada por un monto adicional de USD 1800 millones del paquete de capital. En el caso del BIRF, la disciplina en los costos se complementará estableciendo rangos más estrechos para la meta del “ancla presupuestaria”, esto es, el coeficiente entre los gastos administrativos y los ingresos provenientes de las operaciones. El ejercicio de 2019 fue el primero en muchas décadas en que los gastos administrativos del BIRF y de la AIF fueron más bajos que los ingresos derivados de sus operaciones. Como parte del aumento del capital del GBM, nos hemos fijado una meta ambiciosa: reducir gradualmente la proporción entre el presupuesto administrativo del BIRF y los ingresos provenientes del diferencial crediticio hasta alcanzar un rango de entre el 50 % y el 60 % para el ejercicio de 2030. Estos objetivos son exigentes, pero el Banco está decidido a alcanzarlos.

Reposición de los recursos de la AIF

Garantizar que la Asociación Internacional de Fomento (AIF) cuente con el financiamiento adecuado es un paso indispensable para poder brindar apoyo a las regiones del Cuerno de África y el Sahel y alcanzar nuestros objetivos de desarrollo en todo el mundo. La AIF es la plataforma más importante y más eficaz para luchar contra la pobreza extrema. El decimonoveno ciclo de reposición de los recursos de la entidad (AIF-19), es decir, el actual período de tres años de duración, avanza a buen ritmo, y la interacción con los países donantes en este contexto es alentadora. En los próximos meses continuarán las consultas con los asociados de la AIF para terminar de definir el paquete de políticas y el marco de financiamiento para el ciclo de la AIF‑19.

Al mismo tiempo, la entidad sigue trabajando para lograr resultados de desarrollo positivos con los fondos existentes. Hemos ampliado nuestros compromisos con los países afectados por situaciones de fragilidad, conflicto y violencia (FCV), y hemos contribuido a mejorar la capacidad de los países prestatarios para hacer frente a las crisis, entre otras cosas, a través del Mecanismo de Respuesta a las Crisis. Desde 2010, el financiamiento de la AIF ha ayudado a 769 millones de personas a recibir servicios básicos de salud, nutrición y población, lo que incluye la aplicación de vacunas a más de 300 millones de niños. Asimismo, ha mejorado el acceso de casi 100 millones de personas a los servicios de abastecimiento de agua. Ha ayudado a contratar o capacitar a 13 millones de docentes. Y ha contribuido a construir o mejorar más de 146 000 kilómetros de caminos.

El financiamiento de la AIF se necesita con urgencia, y confiamos en que seguiremos contando con el fuerte apoyo de nuestros accionistas y de los países donantes para financiar a la AIF y poder abordar estos desafíos. La AIF-19 se centra en cinco temas especiales: empleo y transformación económica; FCV; cambio climático; género y desarrollo, y gobernanza e instituciones. Se incorporarán también cuatro cuestiones transversales: las vulnerabilidades derivadas de la deuda, las oportunidades que ofrece la tecnología digital, la inversión en las personas para desarrollar capital humano y la inclusión de las personas con discapacidades. El paquete incluye una ampliación significativa del programa regional, así como un mayor incremento de los recursos destinados a las situaciones de FCV. Con el Servicio de Financiamiento para el Sector Privado, creado en el marco de la AIF-18 junto con IFC y MIGA, se continuará ayudando a movilizar capital del sector privado y a ampliar su desarrollo, en particular en las situaciones de fragilidad.

En la AIF-19 se ampliará el programa regional de la AIF y se incrementarán los recursos destinados a las situaciones de fragilidad. Según las previsiones, la pobreza se concentrará más en los Estados afectados por fragilidad y conflicto, y muchos refugiados huirán hacia países que ya tienen dificultades para ofrecer servicios básicos, paz y seguridad a sus ciudadanos. Cabe destacar que los compromisos de la AIF destinados a los países afectados por FCV alcanzaron los USD 8000 millones en el ejercicio de 2019.

En lo que respecta a la paz y la seguridad, permítanme destacar solo una de las decenas de reuniones memorables que he mantenido. A fines de abril, me encontré con el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, quien describió con pasión su labor por la paz en la región, sus viajes a los países vecinos en busca de la paz y su drástico plan económico, que respaldamos con uno de los programas más grandes que tenemos en el mundo. El viernes, cuando lo nombraron ganador del Premio Nobel de la Paz, lo llamé por teléfono. Junto con varios colegas de alto rango de mi oficina y de todo el GBM, mujeres y hombres que han trabajado arduamente en Etiopía y en la región, lo felicitamos por recibir una de las distinciones más prestigiosas del mundo. Gracias en parte a sus esfuerzos y a los de otras personas de la región, el Cuerno de África tiene ahora la oportunidad de salir de un largo período de violencia.

En las últimas semanas, tuve ocasión de reunirme con los jefes de Estado de los países vecinos (Sudán, Somalia, Kenya, Rwanda y Egipto) y manifestarles mi apoyo. Otros funcionarios del Banco Mundial se encontrarán también con representantes de Sudán del Sur, Eritrea y Djibouti. Hoy podemos dedicar un momento a buscar formas de ayudar a esta región tan importante a dar un paso decisivo hacia adelante.

El personal es fundamental

Esto me lleva a señalar la importancia del personal del GBM, que, cada día, aporta al trabajo su dedicación, aptitudes y experiencia. Tuve la satisfacción de compartir un tiempo sumamente valioso con centenares de nuestros profesionales del desarrollo. Uno de los más dinámicos es Kristalina Georgieva, y aprovecho esta oportunidad para reconocer sus logros y felicitarla por su designación como directora gerente del FMI.

Felicitaciones, Kristalina. El GBM en pleno te extrañará —es una pérdida para mí y para todos nosotros—, pero contamos con tu firme liderazgo en el FMI y esperamos trabajar con ustedes para llevar a cabo programas de crecimiento en países en desarrollo.

Quisiera referirme a la transición en el liderazgo, que ha avanzado con rapidez y sin contratiempos. Felicitaciones a nuestro nuevo director gerente, Axel van Trotsenburg. Muchos de ustedes, aquí presentes, conocen la profundidad de su experiencia y sus conocimientos especializados, entre ellos, sobre operaciones regionales, reposiciones de recursos de la AIF y relaciones con partes interesadas, así como sus aptitudes de liderazgo, para nombrar solo algunos. Trabajo en estrecha colaboración con Axel, y compartimos el interés por la innovación, la continuidad de propósito y la solidez en materia de implementación.

Felicito, también, a la directora gerente Anshula Kant, quien a partir del 7 de octubre se desempeña como oficial financiera principal. Anshula tiene más de 35 años de experiencia en las áreas de banca, finanzas, tecnología y gestión, y se desempeñó recientemente como directora gerente del Banco Estatal de India.

Agradezco al director general de IFC, Philippe le Houérou, quien, además de desempeñar sus tareas actuales, cumple la función de copresidente de la reposición de recursos de la AIF-19, junto con Antoinette Sayeh.

También deseo agradecer a Keiko Honda, por sus seis años de trabajo en el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones. Estamos llegando al final de un amplio proceso de selección para encontrar una persona que la reemplace, y confío en contar con nueva información en las próximas semanas.

Al observar los diversos ámbitos del GBM, reconocemos las dificultades que plantean las transiciones de liderazgo, y también las oportunidades de poner el foco en nuestra misión, trabajar con ahínco y beneficiarnos con el cambio. Es por ello que solicito a empleados y otras partes interesadas que aporten sus ideas. Aunque las diferencias de opinión son habituales —y necesarias para tomar buenas decisiones—, me complace el modo en que las personas trabajan juntas, y estoy seguro de que estamos bien posicionados para realizar avances sólidos en beneficio de nuestras partes interesadas.

El BIRF, la AIF, IFC y MIGA trabajan en colaboración para lograr que seamos más eficaces, eficientes y responsables. Las medidas incluyen coordinar nuestros programas nacionales, emplazar las oficinas en un mismo lugar, ajustar la dotación de personal a las necesidades de los programas nacionales, modificar la presencia del GBM en el mundo para incrementarla en los países de ingreso más bajo, ofrecer prestaciones laborales que sean atractivas para la tarea y justas para las partes interesadas y elaborar plataformas nacionales que ayuden a los Gobiernos a trabajar de manera más eficaz con toda la comunidad de inversionistas. Estamos propiciando que se lleven a cabo más intercambios de personal entre las instituciones del GBM y que un mayor número de equipos conjuntos colaboren para crear las mejores soluciones para los problemas de los clientes. El éxito en la implementación de estos procesos es fundamental para nuestra misión.

Resultados financieros

En el curso de los últimos meses, hemos presentado varios informes sobre nuestros resultados financieros. Para el ejercicio que finalizó el 30 de junio de 2019, publicamos los compromisos, los estados financieros, una detallada “discusión y análisis de la administración” y los informes anuales que se dieron a conocer recientemente. Creemos en la transparencia para nuestros prestatarios y queremos practicarla en nuestra institución. Los resultados financieros del ejercicio pusieron de relieve la solidez de las posiciones financieras de las instituciones del GBM, la firme demanda de financiamiento y el apoyo constante de los accionistas.

Estamos trabajando para aumentar nuestros compromisos con los países de ingreso bajo a medida que mejoren sus perspectivas de desarrollo y para asignar recursos a los países afectados por situaciones de FCV. En el marco de la AIF-18, hemos duplicado a más de USD 14 000 millones las asignaciones básicas para los países afectados por situaciones de FCV. El Servicio Mundial de Financiamiento en Condiciones Concesionarias (GCFF), ha otorgado más de USD 500 millones en donaciones para liberar más de USD 2500 millones en financiamiento en condiciones concesionarias con el fin de ayudar a Jordania y el Líbano a abordar el ingreso de refugiados sirios, así como a Colombia para paliar las necesidades de más de 1,4 millones de venezolanos desplazados y sus comunidades de acogida.

En el ejercicio de 2019, los compromisos del GBM ascendieron a casi USD 60 000 millones.

También en el ejercicio, los compromisos del BIRF fueron equivalentes a los del ejercicio anterior, es decir, USD 23 000 millones, mientras que los desembolsos aumentaron un 16 % y llegaron a USD 20 000 millones. Por otra parte, los compromisos con países que se encuentran por debajo del umbral de ingresos de las deliberaciones sobre la graduación superaron el 70 %. A fin de fortalecer la gestión financiera, el BIRF incorporó un marco de sostenibilidad financiera y un límite de financiamiento.

Teniendo en cuenta los reembolsos de préstamos recibidos, en el ejercicio de 2019 los desembolsos netos ascendieron a USD 10 000 millones. En consecuencia, la cartera de préstamos del BIRF aumentó a USD 193 000 millones, cifra que es un 5 % superior a la del ejercicio anterior. En el balance general del ejercicio de 2019, el BIRF compensó sus posiciones en activos y pasivos de instrumentos derivados en consonancia con el tratamiento contable preferido y las prácticas imperantes en el mercado. También en el ejercicio, el BIRF obtuvo empréstitos a mediano y largo plazo por valor de USD 54 000 millones. Los ingresos asignables, la medida interna que utiliza el BIRF para tomar decisiones en materia de asignación de los ingresos netos, ascendieron a USD 1190 millones, cifra que refleja el impacto gradual de las nuevas medidas de fijación de precios y que se utilizará para incrementar las reservas y respaldar a la AIF.

En cuanto a la AIF, en el ejercicio de 2019 sus compromisos ascendieron a USD 22 000 millones. Los desembolsos netos aumentaron en casi un tercio, lo que incrementó el saldo pendiente de los créditos a USD 152 000 millones. La AIF emitió instrumentos de deuda a corto plazo en los mercados de capital, con un saldo pendiente de USD 1900 millones al 30 de junio de 2019. La semana pasada, emitió un bono en euros a siete años por valor de EUR 1250 millones.

IFC concluyó el ejercicio de 2019 con USD 8900 millones en financiamiento a largo plazo por cuenta propia y movilizó USD 10 200 millones de otros inversionistas, lo que representa un programa total de USD 19 000 millones. Los ingresos derivados de la cartera de títulos de deuda y préstamos, descontado el costo de financiamiento asignado, fueron USD 872 millones. En el ejercicio de 2019, los ingresos disponibles para asignaciones —la medida interna clave— ascendieron a USD 909 millones. También en el ejercicio, IFC emitió deuda a mediano y largo plazo por valor de USD 11 000 millones. Además, adoptó una nueva norma contable que le permitió declarar en los ingresos netos todas las ganancias y pérdidas derivadas de inversiones en instrumentos de capital.

MIGA ofrece seguros contra riesgos políticos y mecanismos de mejoramiento del crédito. En el ejercicio de 2019, emitió USD 5500 millones en garantías, el doble del monto emitido hace seis años, y movilizó USD 9300 millones en financiamiento para el desarrollo. El volumen bruto de garantías otorgadas ascendió a la cifra sin precedentes de USD 23 300 millones, que también duplicó con creces la registrada hace seis años. En el ejercicio de 2019, MIGA declaró ingresos netos de USD 82,4 millones. A pesar del crecimiento de la cartera, el coeficiente de utilización del capital (el indicador de suficiencia de capital de MIGA) se mantuvo estable en el 47 %. Esto obedece a que MIGA utiliza constantemente la capacidad de reaseguros del sector privado para gestionar su capital y, al cierre del ejercicio de 2019, el 64 % de la exposición bruta se había cedido a reaseguradores.

Dado que nuestro balance general con vencimiento a largo plazo vinculado a la tasa de oferta interbancaria de Londres (LIBOR) es uno de los más importantes a nivel mundial, esperamos con interés la oportunidad de colaborar para que la transición de la LIBOR sea proactiva y ordenada, preservando la integridad del modelo financiero del Banco y aplicando, al mismo tiempo, los principios de equidad y transparencia.

Programa de trabajo

De cara al futuro, enfrentamos numerosos desafíos de desarrollo. Me gustaría identificarlos brevemente y explicar algunos de nuestros enfoques. El crecimiento mundial se ha desacelerado; las tasas de inversión en los países en desarrollo no son suficientes para cubrir las necesidades de desarrollo; los sistemas de salud, los resultados del aprendizaje y la tecnología van a la zaga de las necesidades; el cambio climático y los fenómenos atmosféricos extremos tienen profundas consecuencias; en algunos países, la población aumenta a un ritmo mucho más rápido que los recursos y la capacidad, y muchos países enfrentan situaciones de FCV, por lo cual el desarrollo es aún más urgente y difícil. En consecuencia, en varios países se registra un aumento de las tasas de pobreza y una disminución de los ingresos medios, que es lo opuesto a nuestra misión.

Estamos dedicando especial atención a la creación de programas nacionales sólidos para impulsar el crecimiento y mejorar los resultados de desarrollo. Dicho de forma simple, nosotros, es decir, el Banco Mundial, IFC y MIGA, trabajamos a través de las oficinas en los países y sus directores, con el respaldo de expertos técnicos y especialistas en programas, para ayudar a los Gobiernos a generar mejoras. Los programas se pueden adaptar a las circunstancias específicas de cada país y región.

La coordinación con otros bancos multilaterales de desarrollo es una parte importante de la labor que llevamos a cabo en favor del desarrollo. Promovemos una mejor implementación de las políticas en materia de graduación y diferenciación de precios para no socavar el trabajo, los compromisos y las normas de los demás. Trabajamos de manera cooperativa con los países y la comunidad del desarrollo para poner en marcha plataformas nacionales. Esas plataformas pueden ayudar a los países a establecer sus prioridades en materia de desarrollo y alentar la participación de los donantes, incluso los no tradicionales, de la manera más constructiva. Hay muchos grupos internacionales que establecen todavía más equipos de debate sobre cómo definir, estandarizar, centralizar y ordenar las plataformas nacionales. El GBM considera firmemente que ha habido amplias discusiones e informes finales. Los próximos pasos son medidas prácticas, como, por ejemplo, en el curso de este mes, ayudar a los países a organizar reuniones internas, para establecer prioridades de acción con los principales donantes. Estamos trabajando en las plataformas de 11 países hasta el momento. Los resultados se adaptarán a los países y sus necesidades, y se centrarán principalmente en la participación y el compromiso del sector privado. El objetivo es que el GBM y la comunidad amplia del desarrollo sean lo más eficaces posible para ayudar a los países a lograr buenos resultados de desarrollo.

En este proceso, los países deben demostrar un firme liderazgo y elegir un rumbo que derive en buenos resultados económicos, sociales y políticos. Está claro que la calidad de las políticas e instituciones ayuda a comprender por qué algunos países en desarrollo han sido capaces de salir de la pobreza mientras que otros no han podido progresar. También es evidente que el desarrollo no es algo que se pueda imponer desde afuera: el liderazgo y la identificación del país con las iniciativas son fundamentales.

El empleo y la transformación económica constituyen uno de los principales temas de las deliberaciones del Comité para el Desarrollo, que tendrán lugar esta semana. Los elementos fundamentales son el agua limpia y el acceso confiable a la electricidad, los mercados y la fijación de los precios del mercado, en particular para los insumos y los productos agrícolas. Los pasos esenciales para avanzar hacia el desarrollo consisten en establecer un Estado de derecho confiable que permita promover la transparencia en los contratos y las pensiones del Gobierno, luchar contra la corrupción, forjar instituciones sólidas que rindan cuentas a la sociedad y establecer condiciones equitativas, de manera que el sector privado pueda competir en pie de igualdad con las empresas del Estado, las fuerzas militares y el propio Gobierno. Para muchos países, esto significa abrir sus mercados —que están cerrados y protegidos—, dejando que sean las fuerzas del mercado las que determinen los precios, y liberalizar los flujos de capitales. El resultado es que los países que dan este paso atraen más inversión, tanto extranjera como interna, y pueden generar un crecimiento que beneficia a un sector más amplio de la población.

El sector privado está llamado a desempeñar un papel fundamental en el desarrollo. En un contexto en el que la asistencia oficial para el desarrollo se ha estancado y la deuda del sector público está creciendo en muchos países, es indispensable buscar soluciones centradas en el sector privado y crear un entorno que atraiga a los inversionistas privados. IFC y el Banco Mundial elaboraron lo que se conoce como el “método de la cascada”, con el que se busca solucionar los problemas de desarrollo recurriendo al sector privado y se orientan los programas del Banco de manera tal que permitan superar los obstáculos en el marco de dicho sector. Este método es clave para atraer nuevas inversiones y potenciar el impacto de cada dólar que se destina al desarrollo.

En el diagnóstico sistemático del país que elabora el Banco Mundial y el diagnóstico sobre el sector privado de los países que realiza IFC se evalúan las barreras a la inversión del sector privado y se recomiendan maneras de abordarlas. Estamos trabajando para profundizar los mercados de capitales, lo que resulta clave para el desarrollo a largo plazo. A través del Programa Conjunto de Mercados de Capital (J-CAP), IFC y el Banco Mundial están ayudando a los países a crear mercados de capitales locales mediante reformas e inversiones desde Bangladesh hasta Marruecos.

Un gran obstáculo a la inversión es el monto de la deuda soberana y de las empresas públicas del país, y la falta de transparencia que existe en torno a la deuda. En los mercados emergentes y los países de ingreso bajo, la deuda pública se ha incrementado hasta alcanzar niveles que no se registraban desde la década de 1980, y gran parte de esa deuda no es transparente. Algunas entidades de financiamiento, entre ellas instituciones que no son miembros del Club de París y acreedores privados, han impuesto estrictas cláusulas de confidencialidad a los Gobiernos prestatarios; han exigido gravámenes y garantías que violan las cláusulas de compromiso negativo de nuestros contratos de préstamos; han aplicado normas ambientales, sociales y de adquisiciones más laxas; han colocado deuda garantizada en empresas estatales y entidades con cometido especial que menoscaban la sostenibilidad de la deuda, y no han prestado suficiente atención a las políticas de otorgamiento de préstamos en condiciones no concesionarias que son clave para salir de la pobreza.

En general, los países, cuando son transparentes, se benefician con calificaciones crediticias más elevadas, menores costos de endeudamiento y una mayor capacidad para atraer la inversión extranjera directa. Sin embargo, hemos observado que menos de la mitad de los países que examinamos reúnen los requisitos mínimos de registro, seguimiento y presentación de informes aplicables a la deuda. Las entidades de financiamiento deben ser más transparentes y eliminar las cláusulas de confidencialidad cuando otorgan financiamiento a prestatarios soberanos.

Asimismo, es fundamental que el gasto público y las pensiones públicas sean transparentes. Respaldamos los exámenes del gasto público que permiten entender las deficiencias en la prestación de servicios relacionadas con las decisiones sobre la asignación de recursos y los cuellos de botella vinculados a los procesos. Estos diagnósticos ayudan a los países a realizar asignaciones presupuestarias más transparentes y eficaces en sectores específicos como la atención de la salud, la educación o la infraestructura.

Nuestro financiamiento para políticas de desarrollo, que se desembolsa con la condición de que previamente se lleven a cabo reformas de políticas de gran impacto, será cada vez más importante para alentar prácticas de otorgamiento de préstamos más transparentes y sostenibles, así como un gasto público y reformas de políticas más eficaces y eficientes, de manera que los ciudadanos puedan verificar y evaluar las obligaciones del Gobierno y el uso de los fondos.

La transparencia ayudará a atraer financiamiento, innovación y conocimientos especializados a fin de que los países puedan crear la infraestructura que necesitan. Estos enfrentan graves déficits de agua potable, electricidad, caminos y telecomunicaciones que reducen la conectividad y atentan contra la creación de empleo y el acceso a los mercados. La facilitación del comercio es una pieza clave de muchos de nuestros programas para los países debido a que los beneficios económicos del comercio son enormes, y las políticas constructivas —como los trámites aduaneros, la armonización de los aranceles y la estandarización de los conocimientos de embarque— constituyen objetivos alcanzables.

Estamos dedicando un volumen considerable de recursos a cerrar la brecha de género. En más del 60 % de las operaciones combinadas del BIRF y la AIF que se realizaron en el ejercicio de 2019 se ayudó a abordar las brechas de género y se promovió la incorporación plena de las mujeres en las economías. A nivel mundial, los países están perdiendo USD 160 billones en salud debido a las diferencias entre las ganancias que obtienen hombres y mujeres a lo largo de su vida. Más tarde, en la jornada de hoy, participaré en un panel para hablar de la necesidad de liberar el potencial de las mujeres empresarias.

Estamos invirtiendo en capital humano. Más de la mitad de los niños de 10 años de los países de ingreso bajo y mediano no sabe leer, lo que resulta inaceptable. En los anuncios sobre educación y aprendizaje de esta semana nos fijamos la meta de, como mínimo, reducir la pobreza de aprendizajes a la mitad. También estamos realizando importantes inversiones en salud. Algunos de los objetivos: combatir la mortalidad materno-infantil prevenible, garantizar que las mujeres y los niños puedan acceder a servicios de salud integrales, y reducir el retraso del crecimiento en la niñez.

El crecimiento masivo de las ciudades es un aspecto inevitable del futuro panorama. Presenta desafíos —y oportunidades— cruciales para el desarrollo. Un ejemplo clave es el diseño y la aplicación de trazados urbanos a medida que las ciudades crecen. El GBM ayuda a construir ciudades sostenibles invirtiendo directamente en infraestructura urbana y ayudando a los Gobiernos nacionales y municipales a elaborar sistemas financieros y fiscales para incrementar los ingresos y brindar acceso al capital privado.

Las inversiones relacionadas con el clima y el medio ambiente constituyen una parte esencial de la labor del GBM, y en el ejercicio de 2019 comprometimos USD 17 800 millones para inversiones vinculadas con el clima. Entre los bancos multilaterales de desarrollo y otras organizaciones internacionales, somos la principal entidad de financiamiento de acciones climáticas, dado que proporcionamos casi la mitad del total de financiamiento relacionado con el clima. En el ejercicio de 2019, más del 30 % de los compromisos del BIRF/la AIF e IFC incluyeron cobeneficios climáticos, con lo que superamos la meta que nos habíamos fijado. Hemos duplicado, elevando a USD 200 000 millones, nuestras metas de compromiso con el clima para los ejercicios de 2021-25.

Recientemente pusimos en marcha el PROGREEN, un fondo fiduciario general para promover esfuerzos destinados a frenar la deforestación, restaurar tierras degradadas y mejorar los medios de subsistencia en las comunidades rurales pobres. Estamos trabajando en la creación del PROBLUE —un nuevo fondo fiduciario general de múltiples donantes— para ayudar a los países a desarrollar sus economías azules de manera sostenible. Estamos ampliando activamente nuestra labor relacionada con los plásticos marinos y la prevención de la contaminación marina. Nuestro apoyo ayuda a los países a contar con aire y agua limpios, mares sanos, ciudades resilientes, y sistemas alimentarios y agrícolas sostenibles. Con el fin de ampliar las inversiones relacionadas con el clima, hemos puesto en marcha iniciativas como la denominada Más Energía Solar, que está ayudando a los países a acelerar el desarrollo de las plantas de energía solar de gran escala. Somos uno de los principales proveedores de financiamiento para proyectos de energía renovable y eficiencia energética en los países en desarrollo. Durante el actual ciclo de financiamiento de tres años de la AIF, aportaremos más de USD 1000 millones por año, que se destinarán a la búsqueda de soluciones con y sin conexión a la red para mejorar el acceso a la electricidad en países con grandes déficits de electricidad.

Los avances en las tecnologías digitales constituyen otra vía de desarrollo indispensable. La reducción de los costos de transacción beneficia particularmente a los nuevos actores que ingresan al mercado, a las mujeres, a las pequeñas empresas y a los pobres. Muy pronto contaremos con sistemas que permitirán que las pobres reciban —además de sus ingresos— remesas, ayuda extranjera y pagos de redes de protección social de manera electrónica, y que luego puedan ahorrar y hacer operaciones libremente. Una vez que más países hayan habilitado estas tecnologías, es probable que la innovación se convierta en un avance de las políticas de desarrollo tan importante como aquellos que permitieron que las personas pasaran de la economía del trueque a la economía de mercado. Un desafío clave consiste en lograr que los nuevos sistemas sean compatibles con el interés que existe a nivel mundial por las iniciativas destinadas a combatir el lavado de dinero y el terrorismo. Estamos ayudando a los países clientes a preservar los bancos corresponsales e interactuar con el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), y ayudando a los órganos regionales semejantes al GAFI a interactuar con los países en desarrollo.

La inclusión financiera y la liberalización son pasos importantes en el camino del desarrollo. Estamos utilizando el financiamiento de programas por resultados en una gran cantidad de países para promover la obtención de resultados concretos y garantizar la rendición de cuentas. Estamos ampliando nuestra labor para respaldar las relaciones de corresponsalía bancaria para los países en desarrollo, tarea clave a la hora de crear sistemas financieros más sólidos, y ayudando a promover las soluciones basadas en la tecnología para mejorar la inclusión financiera.

Cuando trabajamos con los países, nos gusta escuchar ideas nuevas y claras, y los mejores datos empíricos de que se disponga. En ese sentido, aspiramos a generar investigaciones que consoliden la reputación del Banco como un agente innovador del desarrollo y un especialista reconocido. Me alegró saber que el flamante ganador del Premio Nobel de Economía hizo hincapié en el desarrollo y en la importancia de los datos y la evaluación cuidadosa de los resultados.

En nuestro último Informe sobre el desarrollo mundial se explicó de qué modo la expansión de las cadenas de valor mundiales han ayudado a los países a reducir la pobreza y promover la prosperidad compartida. En el informe Doing Business, que publicaremos este mes, se ponen de relieve los avances relacionados con las normas para la creación de empresas. El informe Mujeres, empresa y el derecho ayuda a identificar las barreras a la plena inclusión de las mujeres en las sociedades y economías. En el informe de IFC titulado Creating Impact (Generar impacto) se analizó el mercado para realizar inversiones de impacto y se examinaron las condiciones que permitirían desarrollar el gran potencial del mercado. En el informe semestral Global Economic Prospects (Perspectivas económicas mundiales) se hace un seguimiento de las tendencias económicas. En la edición de junio se redujeron las perspectivas de crecimiento mundial, y es de esperar que en el próximo informe se profundice la tendencia.

Hacer frente al desafío 

Soy consciente de que he dejado afuera muchas partes de nuestro programa de trabajo, pero quería mencionar algunos aspectos clave. El desarrollo mundial es un desafío complejo, pero estoy seguro de que, si nos mantenemos enfocados y no perdemos de vista nuestra misión, podemos ayudar a mejorar los resultados. En el GBM tenemos una cultura sólida, que se basa en nuestros principios fundamentales y está encarnada por nuestro abnegado personal. Es importante que seamos abiertos y transparentes respecto de la manera en que hacemos nuestro trabajo, y los resultados que obtenemos. Me gustaría que el personal y las partes interesadas sientan que pueden plantear cuestiones libremente en una cultura de comunicación abierta y sincera.

Nuestra misión reviste carácter de urgencia. Nuestros accionistas nos han brindado una orientación clara a través del paquete de aumento del capital y han establecido objetivos de desarrollo sumamente ambiciosos para la AIF-19. Las propuestas de la AIF-19 no pueden implementarse sin el apoyo firme de todos los asociados en la tarea del desarrollo. Agradezco a nuestros asociados de la AIF por su compromiso y generosidad. Estoy seguro de que, trabajando juntos, podemos crear condiciones más adecuadas, con marcos de políticas más sólidos e instituciones más firmes orientadas a lograr un crecimiento generalizado que reduzca la pobreza y promueva la prosperidad compartida.

Muchas gracias.

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