Coronavirus: La respuesta del Grupo Banco Mundial ante la emergencia mundial de hacer frente a la pandemia. Sepa más

Declaraciones Junio 25, 2020

Presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass: Declaraciones formuladas durante la Conferencia sobre la Asociación con Sudán

WASHINGTON, 25 de junio de 2020. El presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass, pronunció hoy las siguientes palabras en la Conferencia sobre la Asociación con Sudán, celebrada en formato virtual:

En primer lugar, quisiera felicitar al primer ministro Hamdok, al ministro de Finanzas El Badawi y a la ministra de Trabajo Mahjoub por su visión sobre cómo llevar prosperidad compartida al pueblo sudanés. Creo que estas nuevas políticas son cruciales para el país. 

El Banco Mundial está decidido a respaldar los esfuerzos de Sudán. Esta no es una proposición simple, porque el país está en mora con el Banco, y nuestras normas no nos permiten otorgarle financiamiento con nuestros recursos habituales. Aun así, hemos encontrado cuatro formas de brindarle apoyo.

En primer lugar, esperamos financiar en julio una iniciativa de respuesta ante la emergencia sanitaria derivada de la COVID-19. Combinando recursos de diversos fondos fiduciarios que el Banco administra, proporcionaremos unos USD 35 millones para un proyecto destinado a prevenir y detectar la COVID-19, y responder a ella.

En segundo lugar, a pedido del Gobierno, hemos estado trabajando para diseñar en conjunto el Programa de Apoyo Familiar de Sudán, un ambicioso esquema de transferencias de efectivo que tiene el propósito de mitigar los impactos de la crisis económica. El costo del programa se ha estimado en USD 1900 millones y con él se buscará proporcionar transferencias de efectivo de USD 5 dólares mensuales por persona al 80 % de la población, mediante sistemas digitales y otros mecanismos. Luego de varios meses de intenso trabajo técnico, está aplicándose de forma experimental y se están ultimando los detalles para la implementación. Uno de los elementos clave consiste en verificar que el programa cuente con un financiamiento predecible y que los fondos se canalicen tanto como sea posible a través del Gobierno a fin de generar confianza, fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas, y garantizar la sostenibilidad. Para esto, el Banco Mundial ha establecido el Fondo Fiduciario de Múltiples Donantes de Apoyo a la Transición y la Recuperación de Sudán, a través del cual se encauzarán las contribuciones de los asociados. El uso de este mecanismo permitirá fortalecer los sistemas gubernamentales a través de la aplicación de las salvaguardas fiduciarias del Banco Mundial. 

En tercer lugar, queremos proporcionar en agosto un monto de hasta USD 400 millones en concepto de donación previa a la regularización de atrasos. Esto se hará con una asignación especial que deberá ser aprobada por nuestros accionistas, dirigida a respaldar el Programa de Apoyo Familiar de Sudán. Con el ánimo de que las cargas se compartan, tenemos la esperanza de que nuestra donación previa a la regularización de atrasos genere contribuciones significativas al Fondo Fiduciario de Múltiples Donantes para el Apoyo a la Transición y la Recuperación de Sudán, a fin de suministrar el financiamiento necesario para que el Gobierno tenga mayor probabilidad de éxito en sus reformas.

En cuarto lugar, como ustedes mencionaron, tenemos que trabajar con el Gobierno para llegar a la regularización de atrasos y destrabar así el importante volumen de recursos que el Banco podría proporcionar: unos USD 1750 millones desde ahora hasta 2023. Esta regularización también permitirá destrabar fondos de otras instituciones financieras internacionales y llegar al punto de decisión en el marco de la Iniciativa para los Países Pobres Muy Endeudados, de modo de ayudar a Sudán a controlar el desafío que representa su cuantiosa deuda. Este objetivo supone una serie de pasos, entre los que figura la implementación de sólidas reformas macroeconómicas como las que el Gobierno ha estado poniendo en marcha, la reconciliación de la deuda con los acreedores y el logro de un acuerdo acerca de la reestructuración de la deuda. Aquí quisiera señalar que la deuda externa de Sudán es grande: se prevé que llegará a los USD 56 000 millones para fines de 2020. Pero gran parte de ese monto son intereses atrasados, producto de décadas de intereses compuestos acumulados.

El proceso de regularización de atrasos es complejo, y no sabemos con certeza cuánto demorará. Pero estamos decididos a avanzar tan rápido como sea posible. Sudán es una prioridad para África y para el mundo, y el momento de actuar y lograr soluciones es ahora.

Exhorto a los países y a otras organizaciones internacionales a participar y permitir que Sudán tenga así más probabilidades de éxito. El Banco Mundial hará su parte como miembro de esta asociación liderada por el Gobierno de Sudán.

Muchas gracias.


Contacto

David Theis
(202) 458-8626
dtheis@worldbankgroup.org
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