El Marco Ambiental y Social del Banco Mundial (MAS), que entró en vigor en octubre de 2018, introdujo 10 Estándares Ambientales y Sociales (EAS) aplicables a los prestatarios que reciben financiamiento del Banco Mundial para proyectos de inversión. Estos EAS recogen las buenas prácticas internacionales y promueven un mejor alineamiento de los requisitos ambientales y sociales en todo el Grupo del Banco Mundial, así como con otras instituciones multilaterales de desarrollo. El MAS también tiene como objetivo apoyar a los países a mejorar la capacidad de sus marcos institucionales y regulatorios para evaluar y gestionar los riesgos ambientales y sociales. Además, busca apoyar el uso de parte o la totalidad del marco nacional, en lugar de los EAS, cuando esto permita abordar los riesgos e impactos del proyecto y lograr objetivos sustancialmente coherentes con los EAS.
Como parte de los esfuerzos para apoyar a los países en el fortalecimiento de sus marcos regulatorios e institucionales, el Banco Mundial ha evaluado los sistemas, las capacidades institucionales y el historial de implementación de diversos países de América Latina y el Caribe en relación con los objetivos y requisitos de los EAS. Desarrolladas por etapas desde 2021, estas evaluaciones analizan las principales congruencias y diferencias entre el MAS y el marco nacional de gestión ambiental y social de cada país. Asimismo, presentan recomendaciones para fortalecer sus marcos normativos e identifican oportunidades de mejora institucional y desarrollo de capacidades. Estas medidas pueden guiar el diálogo entre el Banco Mundial y los países sobre políticas y acciones subsecuentes, además de facilitar un avance gradual hacia el uso creciente del marco de gestión ambiental y social de los países en los proyectos de inversión respaldados por el Banco. Los resultados fueron discutidos y retroalimentados en instancias de participación con actores del sector gubernamental, el sector privado, el ámbito académico y organizaciones de la sociedad civil de cada país.
Los principales resultados de estas evaluaciones se publican ahora de forma resumida por país, con el propósito de ofrecer documentos accesibles que faciliten la toma de decisiones informadas por parte de las agencias gubernamentales y otros actores relevantes. Además, estos resúmenes buscan ayudar a alinear los esfuerzos nacionales con las mejores prácticas internacionales, promoviendo una gestión de riesgos efectiva, coherente, inclusiva y sostenible.