Marruecos: Mejorar la inclusión, la responsabilidad y la transparencia en la toma de decisiones a nivel local

Abril 08, 2013


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Fatema, una viuda y madre de tres hijas, pudo tomar clases de costura gracias al programa apoyado por la INDH dirigido a mujeres en situaciones de dificultad

Foto: Arne Hoel/Banco Mundial (2012)


Resumen

El proyecto (2006-2010) logró avances importantes en cuanto a mejorar la inclusión, la responsabilidad y la transparencia de los procesos de toma de decisiones e implementación a nivel local en Marruecos. Los funcionarios y los representantes de la sociedad civil elegidos representan ahora el 67% de los comités de gobernabilidad local. Además, la participación de las mujeres y los jóvenes en los organismos ejecutivos de la INDH fue de 17% y 12% respectivamente, en comparación con el objetivo de 14% y 7%.

Desafío

Al momento del lanzamiento de la operación (2005), Marruecos sufría altos niveles de pobreza (14,2%, y otro 23% de personas era ‘económicamente vulnerable’), una notable desigualdad de ingresos y bajos indicadores de desarrollo humano. Más de la mitad de los adultos eran analfabetos, en comparación con el promedio de 10% de los países de ingreso mediano bajo. La pobreza era igualmente grave tanto en zonas rurales como urbanas, aunque con características diferentes. A pesar de que el 50% del gasto público se asignaba a los sectores sociales, el acceso y la calidad eran limitados, en especial para las personas de las áreas rurales, debido a un enfoque centralizado con bajos niveles de participación, escasa coordinación entre los ministerios sectoriales y una inadecuada elección de los beneficiarios.

Solución

Para el Banco Mundial, la INDH fue uno de los principales vehículos para apoyar el objetivo de la estrategia de asistencia al país (EAP) de mejorar el acceso de los pobres y vulnerables a los servicios básicos. Cuando la institución realizó su evaluación, el Gobierno ya había fijado el marco principal de la iniciativa, contaba con el diseño de los componentes y el programa había funcionado durante un año. Sin embargo, fue posible identificar áreas en las que era necesario hacer mejoras y brindar más asistencia, entre ellas: 

1) Diseño y respaldo al proceso participativo;
2) Diseño institucional más sólido y normas para garantizar la inclusión y la gobernabilidad;
3) Sólida disposición para la formación de capacidades, el seguimiento y la evaluación, el aprendizaje y las comunicaciones para el desarrollo, y
4) Mayor atención  en procedimientos que garanticen las salvaguardias y la solidez fiduciaria.

Resultados

Los principales resultados (2006-2010) incluyen:

El total de beneficiarios de los más de 22.000 subproyectos aumentó a 5,2 millones;

El objetivo de incluir a representantes elegidos de la sociedad civil en la gestión de los fondos de la INDH se cumplió completamente: 67% de los comités de gobernabilidad local de la iniciativa eran funcionarios y representantes de la sociedad civil elegidos;

  • Se alcanzaron las metas relacionadas con la participación de las mujeres y los jóvenes en las estructuras de gobernabilidad local de la INDH, con 17% y 12% respectivamente, en comparación con las cifras esperadas de 14% y 7%;
  • La participación de la población beneficiaria en los procesos participativos también se consideró todo un éxito: la intervención de las mujeres (42%) fue más del doble de la meta original (20%), mientras que entre los jóvenes (37%), fue prácticamente cuatro veces el porcentaje propuesto (10%);
  • Entre los beneficiarios de la INDH encuestados, el 73% de los hombres, el 71% de las mujeres y el 56% de los jóvenes informaron un mejor acceso a infraestructura básica y servicios socioeconómicos luego de las intervenciones de la INDH;
  • La responsabilidad de la implementación del proyecto se traspasó a actores locales y el 72% de los subproyectos fue ejecutado por las comunidades, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y los municipios, cantidad muy superior a la meta original (60%), y
  • La INDH promovió alianzas con las ONG y casi 7.000 subproyectos fueron patrocinados por asociaciones y cooperativas.

Contribución del Grupo del Banco Mundial

El financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) consistió en US$100 millones en cuatro años (2007-2010). Los fondos adicionales del Gobierno y de los donantes internacionales alcanzaron US$1.200 millones en cinco años (2006-2010).  Catorce donantes otorgaron otros recursos (en forma de donaciones) por un total de US$197 millones, entre ellos la Unión Europea (US$47,2 millones), Arabia Saudita (US$50 millones), Francia (US$6,3 millones), Italia (US$6,3 millones), la Corporación del Desafío del Milenio (US$9,3 millones), Alemania (US$3,9 millones), Bélgica (US$3,1 millones), Japón (US$4 millones), China (US$4,7 millones), el Fondo Árabe para el Desarrollo Económico y Social (US$25,3 millones), el Banco Islámico de Desarrollo (US$1 millón), Guinea Ecuatorial (US$1 millón) y el Fondo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para el Desarrollo Internacional (US$0,3 millones).
 
Asociados

La participación del Banco Mundial fue principalmente en apoyo del programa INDH del Gobierno. Los principios y el diseño de la iniciativa se plantearon en el documento conceptual del Gobierno de 2005 (Plateforme), que respaldó la planificación de la participación de las bases, una mayor delegación de responsabilidades a gobiernos locales elegidos y la participación de la sociedad civil a través de ONG, entre otros aspectos.

Próximos pasos

Con la intensificación de las presiones sociopolíticas en el país, la INDH es incluso más relevante hoy en día. Por ello, se anunció la expansión de la segunda fase (2012-15), cuyo objetivo es aprovechar las estrategias y la arquitectura institucional desarrollada durante la primera etapa, pero prácticamente con el doble del presupuesto asignado (de US$1.200 millones a US$2.100 millones en cinco años), y el doble de vecindarios urbanos y comunas rurales como beneficiarios de la iniciativa.

Beneficiarios

Los beneficiarios fueron 403 comunas rurales y 264 vecindarios urbanos con altas concentraciones de poblaciones pobres y vulnerables. Los beneficios de la INDH también han sido importantes, con un notorio mejoramiento en las vidas de las personas participantes y el fortalecimiento del capital social de las comunidades y de las instituciones en todos los niveles, especialmente en el sector de las ONG.

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MAPA DEL PROYECTO