Utilización de transferencias de dinero para mejorar la vida de familias con hijos y desempleados en Argentina

Marzo 22, 2017


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Enrolamiento en la Asignación Universal por Hijo (AUH). Foto: ANSES

Para ayudar a crear los prerrequisitos para la expansión de su red de protección social, Argentina incrementó la efectividad de sus programas de transferencia de ingreso para desempleados y familias con hijos. Este esfuerzo benefició a 78.500 desempleados elegibles bajo el Programa Beneficios y Capacitación Laboral, mientras que más de 2,5 millones de jóvenes hijos de trabajadores formales con ingresos por debajo de un umbral específico se beneficiaron de las Asignaciones Familiares que entrega la Administración Nacional de la Seguridad Social. Además, la Asignación Universal por Hijo benefició a 3,5 millones de jóvenes hijos de desempleados o trabajadores de bajo ingreso no registrados. Las mujeres tuvieron una participación activa en estos programas, representando el 57,8 por ciento de todos los beneficiarios del Programa Beneficios y Capacitación Laboral en 2016 y el 97,3 por ciento de los destinatarios de Asignaciones Familiares y la Asignación Universal por Hijo en 2014.

Desafío

A pesar de la recuperación registrada en el país tras la crisis económica de 2001 y 2002, el desarrollo de una red de protección sólida e inclusiva en Argentina seguía siendo algo crítico. La pobreza permaneció en alrededor del 20 por ciento; pero seguía siendo más alta en las regiones más pobres del país. Si bien la desigualdad en el ingreso experimentó un descenso continuo desde 2003, continuaba siendo más elevada que a principios de la década de 1990, con un coeficiente de Gini de 0,48–0,50 en 2008. Asimismo, si bien el desempleo cayó desde un máximo de 20 por ciento en 2002 a menos del 10 por ciento en 2008, se esperaba un aumento en 2009 debido a la desaceleración económica mundial. El gobierno argentino por lo tanto decidió priorizar el fortalecimiento de las políticas de protección social del país y ampliar la cobertura de su programa social.

Enfoque

El proyecto Protección Básica del Banco Mundial respaldó el desarrollo natural del sistema de protección social argentino. La operación facilitó la transición desde los programas de empleo temporario de emergencia implementados tras la crisis de 2001–2002, al mismo tiempo que fortaleció el Seguro de Capacitación y Empleo (SCyE) y el Programa Asignaciones Familiares (AF), ambos piezas clave de la estrategia de protección social del gobierno. El proyecto Protección Básica identificó numerosas oportunidades para la realización de mejoras operativas en los dos programas públicos. Al separar claramente los mecanismos de desembolso del proyecto relacionados a ciertas mejoras en el programa de las actividades de asistencia técnica, el proyecto Protección Básica combinó de manera exitosa sus funciones en una única operación, de esta manera asegurando el apoyo financiero para la visibilidad de las actividades de asistencia sin frenar los desembolsos para mejorar el programa. Además, el equipo del Banco previó una posible ampliación de los dos programas públicos con miras a cubrir a potenciales beneficiarios no elegibles durante la elaboración del proyecto; los objetivos de desarrollo del proyecto y los mecanismos de implementación generales fueron por lo tanto diseñados para acomodar la ampliación durante la fase de implementación.


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Foto: ANSES

Resultados

La operación cumplió exitosamente con su objetivo de desarrollo. Se pueden resaltar los siguientes resultados decisivos:

  • El SCyE se amplió de 78.500 beneficiarios en 2008 a 106.462 en diciembre de 2015.  Sin embargo, este aumento representa apenas una fracción de los objetivos originales y revisados, dado que los beneficios de los demás programas —como la Asignación Universal por Hijo (AUH)— estaban al alcance de los participantes del programa.
  • El número de participantes que dejaron el SCyE para ingresar al mercado de trabajo formal prácticamente se duplicó durante la vida del programa, de 8.400 en 2008 a 15.208 en 2015, superando los objetivos originales y revisados del Financiamiento Adicional revisado.
  • El número de servicios (educación, capacitación y desarrollo de capacidades, así como intermediación laboral) proporcionados bajo el programa SCyE se amplió de manera significativa durante la vida útil del programa, de 39.300 servicios en 2008 a 107.000 en 2015.
  • La proporción de participantes involucrados en actividades de capacitación, educación o apoyo al empleo aumentó del 23,5 por ciento en 2008 al 38 por ciento en 2015. El aumento real superó la cifra anticipada.
  • El número de oficinas de empleo (OE) municipales operativas prestando servicios SCyE más que se duplicó durante la vida útil de la operación, se agregaron 227 oficinas.  El aumento real en el número de OE participantes superó la cifra anticipada.
  • El sistema de pago directo del Programa Asignaciones Familiares coadyuvante se implementó de manera completa, mejorando la transparencia.
  • El préstamo de Financiamiento Adicional apoyó la implementación del recientemente establecido programa AUH. La efectividad de la cobertura de Asignaciones Familiares mejoró, sobre todo a partir de la AUH, sumando más de 2 millones de niños y jóvenes de 18 años o menos.

Contribución del Grupo del Banco

El Banco, a través del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, financió un total de US$930 millones: US$450 millones bajo el préstamo original y US$480 millones bajo el préstamo de Financiamiento Adicional, un 15 por ciento del gasto total del país en programas sociales de US$6.254,40 millones.


" El que trabaja informalmente es mi esposo —trabaja en la construcción. Yo no trabajo, atiendo a mis hijos y el hogar... La asignación es útil. Es un poco de dinero extra para sumarlo al salario y llegar a fin de mes  "

Mariela


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Enrolamiento en la Asignación Universal por Hijo (AUH). Foto: ANSES

Socios

Las actividades del proyecto se coordinaron junto a diferentes agencias federales. Estas agencias apoyaron la puesta en práctica del proyecto y ayudaron a alcanzar los objetivos de desarrollo del proyecto. Las principales agencias públicas coadyuvantes a este proyecto fueron las oficinas de empleo municipales, que proporcionaron servicios de capacitación y empleo a los beneficiarios del SCyE.

Hacia adelante

Los programas respaldados por esta operación y el financiamiento adicional —SCyE, AF y AUH— son claramente sostenibles. La operación se llevó a cabo completamente a través de la estructura pública argentina mediante el uso de las estructuras organizativas y de gestión existentes en el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, responsable de gestionar e implementar el programa SCyE, y la Administración Nacional de la Seguridad Social, responsable de gestionar e implementar los programas AF y AUH. Asimismo, estos programas tienen un amplio respaldo político (incluida la nueva administración) y son financiados a través del presupuesto federal.

Beneficiarios

Mariela vive en la provincia de Santiago del Estero, en una de las áreas más desfavorecida de Argentina. “El que trabaja informalmente es mi esposo —trabaja en la construcción. Yo no trabajo, atiendo a mis hijos y el hogar... La asignación es útil. Es un poco de dinero extra para sumarlo al salario y llegar a fin de mes” (Hogar de familia).

Empleo
La proporción de participantes involucrados en actividades de capacitación, educación o apoyo al empleo aumentó del 23,5% en 2008 al 38% en 2015. El aumento real superó la cifra anticipada.





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