El Salvador: panorama general

El crecimiento económico de El Salvador fue de un 2.5 por ciento en 2015, un nivel superior al de años anteriores y un poco por encima del nivel que se pronostica para los próximos años. Importantes inversiones en protección social han ayudado en los últimos años a reducir los índices de pobreza. De una tasa del 38.8 por ciento en 2000, el porcentaje de población que vive en pobreza disminuyó al 31.8 por ciento en 2014, según datos oficiales.

El crecimiento económico en 2015 estuvo impulsado por el consumo privado gracias a sólidos flujos de remesas y un repunte de las exportaciones netas. Las remesas alcanzaron un total de US$4.300 millones en 2015, cerca de US$125 millones más de los niveles registrados en 2014. Las exportaciones crecieron en un 4 por ciento, debido a una fuerte recuperación del café y la maquila. Las perspectivas económicas de 2016 son de un 2.3%.

La economía alcanzó un crecimiento del 4.7 por ciento en 2007 pero la crisis financiera global de 2008-2009 tuvo impactos en varios sectores de El Salvador. Las exportaciones y las remesas cayeron y el desempleo aumentó, así como los precios de la energía y de los alimentos. Entre 2007 y 2008 el porcentaje de gente pobre subió del 34.6 por ciento al 40 por ciento y en 2009 la economía salvadoreña registró una contracción del PIB del 3.1 por ciento.

Desde el fin de la guerra civil en 1992,  El Salvador ha realizado notables avances en pro de la consolidación de la paz y la democracia. La transformación política del país conllevó grandes reformas estructurales y políticas macroeconómicas que se tradujeron en un sólido desempeño económico, con un crecimiento promedio de alrededor del 6 por ciento durante el decenio de 1990, así como una reducción significativa de la pobreza (cerca de 27 puntos porcentuales) entre 1991 y 2002.

Sin embargo, El Salvador todavía enfrenta el desafío del crimen y la violencia, que amenazan el desarrollo social y el crecimiento económico y afectan negativamente la calidad de vida. Si bien una tregua establecida entre las pandillas callejeras en 2012 contribuyó a reducir las tasas de violencia en el país a menos de 25 homicidios por cada 100.000 habitantes, desde 2015 se ha reportado un nuevo aumento de la violencia, lo cual eleva los costos de hacer negocios y afecta negativamente las decisiones de inversión y la creación de empleo.

Además de estas problemáticas, la vulnerabilidad de El Salvador a fenómenos naturales adversos, exacerbada por la degradación ambiental y la extrema variabilidad del clima, también amenazan el desarrollo sostenible del país y su crecimiento económico a largo plazo. En 2011 la depresión tropical 12E golpeó al país, afectando a más de 1.4 millones de personas y dejando pérdidas y daños por un valor estimado de US$902 millones.

Última actualización: Sep 20, 2016

Actualmente, el portafolio del Banco Mundial en El Salvador suma un monto de US$220 millones e incluye tres proyectos enfocados principalmente en atender a los grupos menos favorecidos, fortalecer la eficiencia gubernamental y municipal, así como mejorar la salud y la educación.

La Corporación Financiera Internacional (conocida por sus siglas en inglés, IFC)  tiene una cartera de compromisos en El Salvador que asciende a US$165 millones y se enfoca en el fortalecimiento del sector financiero, a través de mejorar el acceso de las micro, pequeñas y medianas empresas, así como en contribuir a mejorar la infraestructura de El Salvador, entre otras. La Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA, por sus siglas en inglés) ha otorgado US$132 millones en garantías para tres proyectos activos en el país, apoyando inversiones en los sectores financieros y de servicios.

La nueva estrategia de país con El Salvador fue presentada en junio de 2015 y se basa en dos pilares: construir las bases para promover un crecimiento inclusivo y fomentar la sostenibilidad y la resiliencia.

Entre sus objetivos concretos figuran:

  • Construir capacidades para tener comunidades más seguras que permitan un mayor desarrollo económico.
  • Mejorar el rendimiento escolar de los estudiantes de secundaria.
  • Fomentar la empleabilidad y las habilidades entre los jóvenes.
  • Aumentar la inclusión financiera.
  • Promover la eficiencia del gasto público y la mejora del espacio fiscal.
  • Construir capacidades para enfrentar los desastres y los retos ambientales.

Última actualización: Sep 20, 2016

Pro crecimiento inclusivo

A través del Programa Apoyo Temporal al Ingreso (PATI) alrededor de 41,000 personas en situación de pobreza extrema y moderada se han beneficiado con empleos temporales en actividades comunitarias y con formación técnica. El programa se desarrolló inicialmente en 25 municipalidades y se extendió a ocho más durante 2015. Asimismo, 40 oficinas de empleo prestan servicios de intermediación laboral a los beneficiarios y realizan en promedio 40 ferias de empleo al año.

Mediante el Proyecto de Fortalecimiento de los Gobiernos Locales (PFGL) se han apoyado 420 proyectos locales de inversión en infraestructura, como mejoramiento de calles, electrificación y gestión de desechos sólidos, entre otros. A la fecha se han generado más de 11.400 empleos temporales directos y sus obras han beneficiado a cerca de 1.3 millones de personas.

Pro sostenibilidad y resiliencia

El proyecto Hacer frente a la violencia juvenil a través de actividades culturales y musicales fomentó la organización de una orquesta sinfónica y un coro de jóvenes en la Comunidad Iberia, beneficiando a más de 400 jóvenes en una zona con altos índices de violencia en San Salvador.

A través del Proyecto de mejora de la calidad de la educación se trabaja con 40 Sistemas Integrados de Escuelas Inclusivas de Tiempo Pleno, que incluyen a 213 centros escolares. Además, se ha mejorado la infraestructura de 195 centros escolares y se invertirán US$28 millones para habilitar 46 centros escolares que se construirán o rehabilitarán con laboratorios de ciencia e informática, zonas deportivas, aulas de clase y salas de maestros, entre otros. Además, alrededor de 1500 docentes reciben formación con el propósito de ir mejorando la calidad educativa.

El Proyecto de protección del capital humano de los niños pobres de zonas urbanas en el contexto de crisis alimentarias recurrentes, financiado por el Fondo Japonés de Desarrollo Social (JSDF, por sus siglas en inglés), benefició a cerca de 14.000 niños menores de tres años y  más de 1300 mujeres embarazadas que residen en barrios marginados de Ahuachapán, Sonsonate, La Libertad, San Salvador, Usulután y San Miguel, con servicios de atención integral materno-infantil y otros orientados a la nutrición.

A través del Proyecto de fortalecimiento del sistema público de salud se han comprado vacunas que han permitido atender a cerca de 85.000 personas. También se han adquirido más de 25.000 kits para el tratamiento renal crónico y se cuenta con una unidad de cobalto para tratamiento de cáncer que ha atendido a 8000 pacientes. Asimismo, se ha fortalecido la capacidad de respuesta del Ministerio de Salud y se rehabilitarán 52 centros de salud de atención primaria.

Última actualización: Sep 20, 2016


FINANCIAMIENTO

El Salvador: Compromisos por ejercicio (en millones de US$)*

*Montos incluyen compromisos del BIRF y la AIF.