Coronavirus: La respuesta del Grupo Banco Mundial ante la emergencia mundial de hacer frente a la pandemia. Sepa más

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ARTÍCULO Septiembre 23, 2020

IDA@60: Firme en la lucha contra la pobreza

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TITULARES

  • El 24 de septiembre de 1960 se creó la AIF, con el propósito de respaldar el desarrollo económico de los países de ingreso bajo; en la actualidad son 74 los países elegibles para recibir sus recursos. 
  • Enfocada en la pobreza, la AIF ha aportado experiencia, conocimientos, personal especializado y recursos para apoyar las actividades de desarrollo de esos países.
  • Desde entonces, la AIF lidera las respuestas a problemas mundiales como las pandemias, el cambio climático y los conflictos hallando soluciones innovadoras y sostenibles, y creando resiliencia. 

La pandemia de COVID-19 (coronavirus) está poniendo en peligro décadas de logros en materia de desarrollo arduamente conseguidos y está deteriorando la vida y los medios de subsistencia de millones de personas. En esta encrucijada, la Asociación Internacional de Fomento (AIF), la entidad del Grupo Banco Mundial que ayuda a los países más pobres del mundo, se encuentra en una posición privilegiada para asistir a los países en la lucha contra la COVID-19.

En las últimas seis décadas, la AIF ha sido una aliada de confianza de los países más pobres y una pionera en afrontar algunos de los desafíos mundiales más complejos. Desde septiembre de 1960, ha respaldado más de 8000 proyectos en 114 países. Se han "graduado" 37 países, muchos de los cuales han pasado a ser donantes de la AIF, entre ellos China, Chile, India, Corea del Sur y Turquía. 

La AIF nació el 24 de septiembre de 1960 para promover el desarrollo económico proporcionando, a los países menos desarrollados, financiamiento en condiciones más flexibles que las que podían ofrecer los préstamos ordinarios del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF). En sus 60 años de evolución, la AIF ayudó al mundo a enfrentar problemas conocidos y persistentes —como las crisis económicas, los desastres naturales y los conflictos— y desafíos que quizás definan una generación: el cambio climático, la igualdad de género, instituciones transparentes y responsables, y más y mejores empleos.


"La AIF ha sido precursora desde su creación: sus aportes abarcan desde soluciones innovadoras que han remodelado el paisaje del desarrollo hasta la contribución a la democratización de la ayuda para el desarrollo, de modo que los países puedan acceder al capital que necesitan para crecer"
Vice President for Development Finance at the World Bank
Akihiko Nishio
Vicepresidente de Financiamiento para el Desarrollo del Banco Mundial

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Explore la historia de la AIF en la nueva cronología elaborada con información de los Archivos del Grupo Banco Mundial (i). A través de 87 sucesos y casi 500 fuentes documentales e informativas, la cronología permite explorar los orígenes de la AIF, su papel decisivo en el suministro de recursos financieros y de conocimientos, y las formas novedosas en que ha apoyado el desarrollo económico y social en los países más pobres del mundo. 


Década a década, encarando un desafío tras otro, la AIF ha ayudado a muchos países a abrir nuevos capítulos y ver resultados. Mientras sigue prestando servicios, escuchando y evolucionando, aquí se mencionan algunos de los logros que la AIF ha hecho posibles:

Revolución verde 

En sus primeros años, la AIF se concentró en proyectos de infraestructura en gran escala. Pero no tardó en reconocer el potencial de la agricultura para reducir la importación de alimentos, crear empleo y ayudar a los países a salir de la pobreza. A mediados de la década de 1960, por ejemplo, India importaba anualmente entre 10 y 12 millones de toneladas de cereales para consumo humano.

Personas, medios de subsistencia e instituciones

Con el tiempo, el enfoque de la AIF se ha tornado más amplio y estratégico, como resultado de la experiencia de la institución y de la naturaleza cambiante del desarrollo. La AIF reconoció el valor de las inversiones en capital humano y de las instituciones eficaces, y progresivamente comenzó a prestar más atención a los sectores sociales clave, como la educación, la salud, la protección social, el agua y el saneamiento, y la buena gobernanza. En la actualidad, el 41 % de los recursos de la AIF se invierten en esos sectores y el 14 % se destina a la administración pública y las leyes. 

En los últimos años, la creación de empleo y el crecimiento económico sostenible se han convertido en prioridades para los países clientes de la AIF. Se estima que será necesario crear en ellos unos 20 millones de puestos de trabajo en la próxima década, nada más que para mantenerse a la par con el número creciente de jóvenes que ingresan en el mercado laboral. La AIF está trabajando para generar más y mejores empleos en el sector privado desarrollando mercados, fomentando aptitudes y conectando a los trabajadores con los empleos. Por ejemplo, está aprovechando distintas herramientas del Grupo Banco Mundial para impulsar la inversión del sector privado mediante el Servicio de Financiamiento para el Sector Privado de la AIF, que ayuda a la Corporación Financiera Internacional y al Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones a reducir los riesgos de proyectos de alto impacto en el desarrollo de mercados frágiles y a participar en sectores como el clima, las pymes, el género y la infraestructura.

Respuesta veloz a las crisis 

Ante el estallido de las crisis, la AIF ha tenido siempre respuestas rápidas y decididas. Por ejemplo, en 2008, cuando los países fueron afectados por la crisis financiera mundial y una crisis alimentaria, aceleró la movilización de miles de millones de dólares para ayudarlos y, al mismo tiempo, les llevó alivio mediante el acceso a alimentos, insumos agrícolas y redes de protección social. 

Actualmente, frente a la pandemia de COVID-19 en curso, la asistencia de la AIF forma parte de una respuesta del Grupo Banco Mundial mucho más amplia, en que se otorgarán entre USD 150 000 millones y USD 160 000 millones en un período de 15 meses. Este apoyo incluye entre USD 50 000 millones y USD 55 000 millones en créditos de bajo interés y donaciones dirigidos a salvar vidas, proteger a las personas pobres y vulnerables, crear puestos de trabajo, rescatar empresas y llevar a cabo una recuperación más resiliente. En los próximos 12 meses, la AIF entregará cerca de USD 10 000 millones en concepto de nuevas donaciones para los países de ingreso bajo con mayor riesgo de sobreendeudamiento.

Liderazgo frente a los desafíos mundiales  

La AIF ha sido líder en la respuesta a desafíos mundiales tales como el cambio climático, los conflictos y la desigualdad de género. He aquí algunos ejemplos de la forma en que la AIF ha producido cambios positivos en la vida de 1300 millones de personas de los países más pobres:

 El cambio climático pone claramente en peligro en el corto plazo los esfuerzos internacionales para terminar con la pobreza. La AIF ayuda a la adaptación de los países aportando nuevas soluciones, como mejores datos meteorológicos, cultivos resistentes a la sequía y sistemas de alerta. También contribuye a hallar formas innovadoras de aprovechar la energía y reducir las emisiones de carbono facilitando la eficiencia y la sostenibilidad de las industrias. En Vanuatu, por ejemplo, suministró a 30 200 personas que viven en zonas remotas servicios eléctricos nuevos o mejorados mediante fuentes renovables sin conexión a la red o conectadas a minirredes.

 Las situaciones de fragilidad, conflicto y violencia siguen afectando a los países en desarrollo. La AIF ha estado trabajando con una gran variedad de asociados a fin de ampliar su papel en el nexo entre las tareas humanitarias, de desarrollo y de fomento de la paz, y de crear un ambiente más propicio para el desarrollo. Por ejemplo, en el Sahel, se asoció con el Grupo de los Cinco del Sahel y la Alianza para el Sahel con la finalidad de contribuir a la paz y la estabilidad, y de

 La AIF trabaja para corregir la desigualdad de género y hacer del mundo un lugar mejor para las niñas y las mujeres. Tiene el propósito de que todas las niñas asistan a la escuela, de ayudar a las mujeres a tener acceso al financiamiento para poner en marcha pequeñas empresas y, en última instancia, de mejorar las perspectivas económicas de las familias y las comunidades. Por ejemplo, entre 2012 y 2018, más de 15 500 mujeres etíopes recibieron capacitación técnica, profesional y empresarial, y sus ingresos anuales aumentaron, en promedio, un 28 %. 

Un nuevo capítulo en el financiamiento para el desarrollo  

En 2018, la AIF ingresó oficialmente en el mercado mundial de capitales. Al combinar sus recursos con la emisión de deuda en el mercado de capitales, la AIF incrementó considerablemente el apoyo financiero que brinda a sus clientes. Este avance allanó el camino para la histórica decimonovena reposición de sus recursos (AIF-19) en diciembre último, que ascendió a USD 82 000 millones. 

 En las últimas seis décadas, la AIF ha demostrado tener una enorme capacidad de crecer e innovar, prestar atención a las necesidades de los países e incorporar las enseñanzas aprendidas para mejorar el diseño de los proyectos, con el objetivo de lograr sólidos resultados en términos de desarrollo para quienes más los necesitan. 



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