ARTÍCULOSeptiembre 01, 2025

Salvaguardar la ayuda financiera vital en los países del Pacífico

The World Bank

Una iniciativa financiada por el Banco Mundial ayuda a los países insulares del Pacífico a mantenerse conectados con el sistema financiero mundial.

La abrupta disminución de las relaciones de corresponsalía bancaria en el Pacífico ha dejado a algunos países al borde del aislamiento financiero, y amenaza las remesas, el comercio, la asistencia y la respuesta en caso de desastres.

Desde 2011, la región del Pacífico ha experimentado una caída del 60 % en dichas relaciones, el doble del promedio mundial. Los bancos globales señalan como factores los altos costos de cumplimiento, la baja rentabilidad y los riesgos percibidos en torno al lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Los mercados pequeños que tienen diferentes requisitos regulatorios agravan el problema.

En 2024, el Foro de las Islas del Pacífico, en colaboración con el Grupo Banco Mundial y asociados en la tarea del desarrollo, puso en marcha el Proyecto de Fortalecimiento de las Relaciones de Corresponsalía Bancaria en el Pacífico, una iniciativa de USD 77 millones en ocho países para mantener la banca transfronteriza abierta y resiliente. Papua Nueva Guinea tiene previsto unirse próximamente.

El proyecto, financiado por la Asociación Internacional de Fomento (AIF), la entidad del Banco Mundial que apoya a los países de ingreso bajo, combina apoyo de emergencia con reformas a largo plazo para restablecer la conectividad con el sistema financiero internacional.

“La pérdida de las relaciones de corresponsalía bancaria ha sido uno de los desafíos financieros más urgentes que enfrenta nuestra región”, dijo Rodney Kirarock, exasesor económico del Foro que ayudó a diseñar el proyecto. “Esta iniciativa reúne a Gobiernos, organismos reguladores y asociados internacionales para asegurar que los países del Pacífico no queden excluidos de la economía mundial”.

Ocho países —Fiji, Kiribati, las Islas Marshall, Samoa, las Islas Salomón, Tonga, Tuvalu y Vanuatu— comprometieron USD 9 millones de sus asignaciones de la AIF para el proyecto, que incluye un mecanismo regional de reserva, reformas relacionadas con el cumplimiento y un estudio de factibilidad exhaustivo sobre el Mecanismo de Pagos del Pacífico propuesto.

“El Mecanismo de Pagos del Pacífico adoptaría la forma de una plataforma con una red de bancos y entidades no bancarias que operan bajo estándares comunes y servicios compartidos. Esto haría que fuera más viable económicamente para las instituciones financieras prestar estos servicios en todo el Pacífico”, señaló Julián Casal, economista sénior especializado en el sector financiero del Banco Mundial.

El modelo del Mecanismo de Pagos del Pacífico consiste en tener en cuenta los volúmenes y flujos de transacciones, y podría servir de patrón para otras regiones del mundo que enfrentan la pérdida de relaciones de corresponsalía bancaria. Por ejemplo: los volúmenes de transacciones en Tuvalu y Kiribati quizás no atraigan a una institución financiera internacional, pero podrían resultar más interesantes si se combinan con los de las Islas Salomón, Fiji, Tonga, Samoa, Vanuatu y, eventualmente, Papua Nueva Guinea.

 

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Un residente de Tuvalu saca dinero de un cajero automático.

Un largo camino hacia una solución regional

Lograr que el proyecto se pusiera en marcha ha sido una tarea extraordinaria para la Secretaría del Foro de las Islas del Pacífico (PIFS) y el Banco Mundial, pero aún más para los bancos centrales de la región que han abogado por una solución durante 20 años.

“No habríamos llegado a esta etapa si no fuera por los talentos de un amplio equipo multidisciplinario”, dijo Casal. “Cabe señalar que, si bien el Banco Mundial proporciona apoyo técnico y financiero, el proyecto está dirigido realmente por la PIFS y los Gobiernos del Pacífico”.

Los intentos iniciales de los líderes de la región de plantear el tema en la Reunión de Ministros de Economía del Foro (FEMM) en 2019 se estancaron. Posteriormente, se produjo la pandemia de COVID-19. No fue sino hasta 2021 —cuando Australia presentó un documento nacional y los ministros llamaron a la acción— que la PIFS recibió la instrucción de encontrar a un asociado. Ese socio fue el Banco Mundial.

“El Pacífico ha promovido un enfoque regional coordinado para enfrentar los desafíos relacionados con la corresponsalía bancaria durante casi dos décadas”, indicó Denton Rarawa, asesor económico sénior de la PIFS. “Estamos viendo ahora que esa estrategia se materializa a través de un mecanismo que equilibra la soberanía nacional con la eficiencia regional. Es el resultado de un compromiso sostenido, la gestión compartida de los riesgos y el reconocimiento de que la naturaleza estructural de este problema exige una acción colectiva”.

El impulso aumentó en marzo de 2024 cuando la PIFS y el Banco Mundial convocaron a una reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales de la región, junto con representantes de los Gobiernos de Estados Unidos, Australia y Nueva Zelandia, que se llevó a cabo en Sydney. Posteriormente, tuvo lugar un debate franco sobre soluciones que luego allanaron el camino para el Foro del Sector Bancario del Pacífico, que se celebró en Brisbane en julio de 2024. Al evento asistieron directivos del Tesoro de Estados Unidos, el Tesoro de Australia, la Reserva Federal, el Banco de la Reserva de Australia, ministros regionales, y representantes de destacados bancos mundiales como JP Morgan, Wells Fargo y Citibank.

“Invitamos al gerente general del Banco Nacional de Tuvalu a realizar una presentación”, dijo Kirarock. “Ese fue un momento de inspiración verdadera. Quedó de manifiesto el impacto real y humano de la pérdida de las relaciones de corresponsalía bancaria”.

En un informe de diagnóstico preparado por el Banco Mundial con apoyo financiero de Nueva Zelandia se analizó por qué los bancos estaban abandonando la región del Pacífico y se ayudó a aumentar la comprensión de la situación general.

Según el documento, la retracción de los bancos corresponsales guardaba más relación con los desafíos de las economías de escala que con el cumplimiento y otras cuestiones, como la percepción de los riesgos relacionados con las transacciones en el Pacífico. Al momento de celebrarse el Foro del Sector Bancario del Pacífico ya se había alcanzado un amplio consenso sobre cuál sería la solución, que consiste principalmente en tener en cuenta los volúmenes y flujos de transacciones. A principios de agosto de 2024, el FEMM ratificó una hoja de ruta regional para las relaciones de corresponsalía bancaria, lo que proporcionó un marco para la acción colectiva.

El proyecto fue aprobado por el Directorio del Banco Mundial a fines de agosto de 2024, y empezó en abril de 2025, con una unidad de gestión del proyecto específica, que funciona ahora en Suva. El monitoreo de la ejecución está cargo del Grupo de Reducción de Riesgos del Pacífico, copresidido por la FIPS y el Banco Mundial, con la participación de bancos centrales, entes reguladores, asociados para el desarrollo y expertos técnicos.

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Reunión del presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, con integrantes de la Secretaría del Foro de las Islas del Pacífico (PIFS).

Qué sigue

El proyecto relativo a las relaciones de corresponsalía bancaria financia un estudio de factibilidad exhaustivo sobre el Mecanismo de Pagos del Pacífico, que se espera concluya a principios de 2026. Este irá seguido de un período de formación de consenso sobre la arquitectura de una solución de mercado a largo plazo.

“Va a ser una plataforma muy abierta e innovadora, y creo que va a aumentar la capacidad de la red de instituciones financieras participantes”, señaló Ilias Skamenlos, gerente de prácticas de la Práctica Global de Finanzas, Competitividad e Innovación en Asia oriental y el Pacífico del Banco Mundial.

El programa refleja el compromiso más amplio del Banco Mundial con la resiliencia financiera, la inclusión y la cooperación regional, en tanto que para el Pacífico puede significar la diferencia entre el aislamiento y la integración en una economía mundial que cambia con rapidez. Este compromiso fue reconocido recientemente cuando el proyecto recibió el Premio del Presidente del Banco Mundial a la Excelencia 2025.

“Queremos demostrar que el Pacífico es un lugar seguro para la inversión y para el establecimiento de relaciones de los bancos con otras entidades financieras”, dijo Kirarock. “Es un imperativo económico”.

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