Cuando los padres de Cristian Castañeda llegaron hace 40 años al municipio de Calamar, en el Guaviare, buscaban nuevas oportunidades y una vida más estable. Décadas después, ese sueño familiar encontró un vínculo inesperado con la conservación. Mientras Cristian estudiaba Administración de Empresas Agrícolas, sus padres se unieron al proyecto Conservación de Bosques y Sostenibilidad en el Corazón de la Amazonia.
Este proyecto es financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés) y supervisado técnicamente por el Banco Mundial como parte del Programa de Paisajes Sostenibles de la Amazonia.
Para avanzar en el objetivo del proyecto mejorar la gobernanza y promover actividades de uso sostenible del suelo para reducir la deforestación y conservar la biodiversidad, los padres de Cristian firmaron acuerdos de conservación, restauración y no deforestación. Inspirado por el trabajo de sus padres, Cristian regresó a casa y desde el 2021, es parte del equipo del proyecto, ofreciendo asistencia técnica a otras familias como la suya.
Cristian no es un caso aislado. El proyecto ha involucrado directamente a líderes comunitarios, campesinos e indígenas, como miembros del equipo y proveedores de servicios locales. Estos actores han cumplido funciones como facilitadores locales, auxiliares de campo, sabedores tradicionales, monitores y vigías de biodiversidad, cocineros y conductores. Su conocimiento del territorio y la confianza de las comunidades han sido determinantes para avanzar en este enfoque y el proyecto.
Gracias a este enfoque, la capacidad técnica y administrativa permanece en el territorio. Desde 2016, 2.822 personas han sido contratadas para integrarse al equipo del proyecto, fortaleciendo el mercado laboral local y generando nuevas fuentes de ingreso. Las modalidades de contratación se adaptan a la naturaleza de cada oficio, pero todas comparten un principio: la inversión debe quedarse en la Amazonia.