El Banco Mundial tiene el firme compromiso de convertirse en una organización más ágil, eficiente y eficaz. Durante el último ejercicio, continuó mejorando sus operaciones, políticas y procesos para prestar mejores servicios a sus países miembros.
El programa Banco Ágil
El programa Banco Ágil se lanzó a fines de 2016 para mejorar las formas de trabajo y promover una cultura de mejora continua mediante un enfoque impulsado por miembros del personal, con el objetivo de ofrecer más valor a los clientes a través de una distribución más eficiente de los recursos y del empoderamiento del personal.
Se trata de un proceso iterativo de mejora continua por medio de beneficios crecientes. Las nuevas ideas se incuban, se someten a prueba, se llevan a la práctica si son satisfactorias y se descartan si no lo son. En el ejercicio de 2018 se creó una comunidad de 200 promotores del programa, procedentes de todas las unidades de operaciones, a fin de acelerar las pruebas y la incorporación del programa. Si bien este se halla todavía en una fase relativamente incipiente, cientos de miembros del personal han participado mediante actividades de capacitación, comprobación de ideas y concientización. Los jefes de equipo probaron las innovaciones de Banco Ágil en más de 230 operaciones, mientras que más de 15 ideas completaron la etapa de prueba y se están incorporando. Entre ellas se cuentan la preparación de documentación más específica para los proyectos, la simplificación de reuniones y una forma más eficiente de crear soluciones junto con los clientes. El programa también influyó en la incorporación de la reestructuración delegada y de un nuevo enfoque programático del financiamiento en múltiples etapas. Los datos preliminares de un subconjunto de proyectos piloto indican mejoras potenciales en la calidad de los proyectos, el tiempo de personal reasignado a actividades de mayor valor y una ejecución más rápida de los proyectos.
Simplificar la forma de trabajo del Banco
El Banco Mundial ha simplificado la forma de trabajo de su personal mediante la racionalización, la estandarización y la automatización de procesos para lograr que los sistemas sean más sencillos de usar y que se pueda acceder más fácilmente a la información. Entre estas medidas, se han simplificado los procesos de gestión de los gastos; se han automatizado 20 procesos vinculados a los recursos humanos; se ha introducido el sistema de firma electrónica para acelerar la firma de documentos legales; se han desarrollado aplicaciones para facilitar las aprobaciones, las transacciones y el acceso a las políticas operacionales y administrativas, y la información presupuestaria actualizada se ha puesto en línea a disposición de todos los responsables de los presupuestos. La infraestructura de tecnología de la información del Banco se ha mejorado mediante nuevas herramientas de colaboración, un espacio de trabajo personalizado y una intranet simplificada y despejada, mientras que se están aprovechando adelantos tecnológicos como la robótica para hacer más eficientes los procesos que implican numerosas transacciones. El Banco también está implementando una estrategia de servicios compartidos para hallar nuevos aspectos en los que se pueda mejorar la eficiencia.
Mejorar el diseño y el uso de los fondos fiduciarios
El Banco Mundial administra una cartera de 751 fondos fiduciarios, que constituye una importante fuente de colaboración y financiamiento para el desarrollo. Los fondos fiduciarios, que complementan el financiamiento de la AIF y del BIRF, representan alrededor del 10 % de los desembolsos del Banco para sus clientes y tienen importancia para el programa de conocimientos, ya que financian alrededor de las dos terceras partes de las actividades relacionadas con los servicios de asesoría y análisis. Si bien prestan un apoyo decisivo, su propósito, su objetivo y la armonización con las principales prioridades del Banco Mundial varían de un fondo fiduciario a otro. Los más grandes están claramente vinculados con los temas que revisten el más alto grado de prioridad para el Banco. Los fondos fiduciarios más pequeños y adaptados a necesidades muy específicas —el 70 % que representa, apenas, el 7 % del valor total de la cartera de fondos fiduciarios del Banco— son muy numerosos y están más fragmentados, lo que hace más difícil vincularlos claramente con las prioridades y arribar a opciones intermedias. También son más elevados los costos de transacción que acarrean su creación, la obtención de fondos para ellos, su gestión y los requisitos de presentación de sus informes.
El Banco Mundial ha estado trabajando para reforzar el vínculo entre financiamiento y prioridades estratégicas, y para lograr más eficiencia. Para ello, organizará su cartera en torno a dos instrumentos principales: programas más grandes financiados por fondos fiduciarios (“Umbrella 2.0”), con una firme orientación a los resultados, y fondos fiduciarios más simples y ágiles, con elementos plenamente estandarizadas de gestión, presentación de informes y resultados. Los programas más grandes reducirían los costos de transacción mediante la coordinación de la gestión y la presentación de informes, y permitirían intensificar el diálogo con los asociados acerca de las prioridades compartidas y los resultados beneficiosos para todas las partes. El Banco está implementando estas reformas en un proceso iterativo. La puesta en marcha de los nuevos instrumentos se iniciará con una etapa piloto en el segundo semestre del año calendario de 2018, y las enseñanzas que se extraigan de ella se tendrán en cuenta en el diseño final, antes de lanzar el programa en todo el Banco a mediados de 2019. .
El Marco Ambiental y Social del Banco Mundial
En octubre de 2018, el Banco Mundial pondrá en marcha un nuevo marco ambiental y social, que reemplazará gradualmente las actuales Políticas de Salvaguardia para las operaciones de financiamiento de proyectos de inversión; el marco y dichas políticas funcionarán paralelamente durante unos siete años. El marco permite cubrir en forma más amplia y sistemática los riesgos ambientales y sociales, incluidas cuestiones como el trabajo, el cambio climático y la participación de los interesados.
Antes del lanzamiento, se han llevado a cabo actividades intensivas de preparación y capacitación. Los especialistas del Banco en temas ambientales y sociales están trabajando con funcionarios públicos, el personal de ejecución de los proyectos y los principales interesados (entre ellos, representantes de la sociedad civil, el sector privado, universidades y otros centros académicos, y organismos bilaterales en los países) para explicarles en profundidad el marco y sus requisitos. Internamente, se está desarrollando un sistema de información de gestión para seguir de cerca y gestionar los riesgos ambientales y sociales; al mismo tiempo, se están preparando textos orientativos, notas sobre buenas prácticas, plantillas y otros recursos, que se irán actualizando conforme a la experiencia que se recoja en la implementación.
Se está impartiendo capacitación a directivos y a otros miembros del personal del Banco (hasta el momento la han recibido más de 900 personas), que consiste en aprendizaje en línea y talleres presenciales sobre la aplicación del marco mediante estudios de casos prácticos. El Banco también está trabajando con asociados en el desarrollo para armonizar los enfoques de las distintas instituciones sobre la gestión de los riesgos ambientales y sociales.
El Servicio de Atención de Reclamos del Banco Mundial
El Servicio de Atención de Reclamos constituye una vía para que las personas y comunidades que consideran que se han visto o se verán afectadas por un proyecto financiado por el Banco Mundial puedan plantear sus inquietudes directamente ante ese organismo. Al fomentar el diálogo y actuar como facilitador en la resolución de conflictos, refleja la importancia que el Banco otorga a la solución proactiva de problemas y se ha convertido en un complemento eficaz de los mecanismos que ofrecen los proyectos y del Panel de Inspección. Desde su creación en 2015, colabora con equipos de operaciones de todo el Banco trabajando con los denunciantes para entender sus inquietudes e identificar y seguir de cerca las medidas adoptadas a fin de darles solución. A partir de su creciente experiencia y su historial, el Servicio de Atención de Reclamos está bien posicionado para respaldar a los equipos de operaciones en la identificación temprana, la evaluación y la resolución de las denuncias, y en la tarea de canalizar los conocimientos adquiridos a través de esta labor para ayudar a identificar problemas sistémicos y diseñar soluciones adecuadas.
El Marco de Adquisiciones del Banco Mundial
El Marco de Adquisiciones del Banco Mundial, en vigor desde 2016, cumple una función estratégica, dado que ayuda a los países a lograr mejores resultados en términos de desarrollo en la ejecución de las operaciones de financiamiento de proyectos de inversión. Aplicando el sistema de ofrecer las soluciones que se adecuen mejor a los fines previstos, permite a los países trazar estrategias de adquisición adaptadas a sus necesidades específicas, sus características singulares, la diversidad de sus mercados y los objetivos de desarrollo de sus proyectos.
Se ha avanzado en la ejecución del nuevo marco. Para todos los proyectos nuevos que lo utilizan se preparan ahora estrategias de adquisiciones orientadas al desarrollo, documentos estratégicos que evalúan el contexto de las operaciones de un proyecto, el impacto potencial en las adquisiciones y las condiciones de mercado, y ayudan a elaborar mecanismos de adquisición basados en esas evaluaciones. También se ha puesto en marcha el uso de mecanismos de adquisición alternativos, uno de los nuevos elementos del marco concebido para ayudar a los países a fortalecer sus instituciones nacionales y aumentar su eficiencia. Thimphu Thromde, de Bhután, y Power Grid, de India, se cuentan entre los primeros organismos prestatarios cuyos procedimientos y normas de adquisiciones se emplearán en futuros proyectos de inversión financiados por el Banco Mundial. Otro elemento nuevo es la ampliación del apoyo práctico para la implementación, que contribuye a acelerar la ejecución de los proyectos ofreciendo ayuda adicional del Banco en las adquisiciones, cuando corresponda. Este mecanismo se ha empleado en un proyecto de emergencia para el sector de salud de Papua Nueva Guinea y en otro proyecto de gestión del riesgo de desastres en Myanmar; su utilización está prevista también en otros países, especialmente aquellos frágiles o afectados por conflictos.
Hasta la fecha, 202 proyectos de inversión valuados en USD 20 000 millones se ajustan o se ajustarán al nuevo Marco de Adquisiciones, además de 107 pequeños proyectos de inversión de fondos fiduciarios ejecutados por los receptores por valor de USD 137 millones. Para que la implementación marche sin tropiezos, se han dirigido notas orientativas a los equipos de operaciones, los prestatarios y el sector privado. Se han llevado a cabo numerosas actividades de divulgación en todo el mundo para difundir las nuevas características del marco, y las empresas participantes coinciden en afirmar que este ha sido útil para crear un ambiente más propicio para los negocios.