Mejoramos nuestras operaciones para lograr mayor impacto
Para atender mejor las necesidades de nuestros clientes y socios, buscamos continuamente perfeccionar nuestras operaciones, políticas y procesos. Nuestro objetivo es convertirnos en una institución más eficaz y eficiente y maximizar nuestro impacto en el desarrollo.
El Marco Ambiental y Social del Banco Mundial
Nuestro Marco Ambiental y Social entró en vigor el 1 de octubre de 2018, y en abril de 2021 se aplicaba en aproximadamente el 20 % de nuestra cartera de proyectos de inversión activos. En el resto de las iniciativas, cuyas fechas de aprobación son anteriores, continúan aplicándose las Políticas de Salvaguarda. A través de este marco, ayudamos a los países clientes a abordar una gama más amplia de riesgos ambientales y sociales, entre los que figuran el trabajo y las condiciones laborales, y la inclusión y protección de grupos desfavorecidos o vulnerables. El marco también ha permitido mejorar la transparencia, ya que se dan a conocer los documentos de proyectos pertinentes, como los planes de participación de las partes interesadas (cuando se elaboran), mediante la publicación en internet. Sin embargo, durante la implementación del marco han surgido algunas dificultades. La capacidad de los países clientes, en particular, es crucial para lograr el éxito a largo plazo. Hemos adoptado medidas para ofrecer capacitación a los países (dependiendo de los recursos financieros y humanos disponibles) para ayudarlos a desarrollar y fortalecer sus sistemas de gestión de los riesgos ambientales y sociales.
La pandemia de COVID‑19 ha generado riesgos ambientales y sociales aún más complejos. Las inquietudes en esta área incluyen la salud y la protección de los trabajadores y la comunidad. En consecuencia, hemos elaborado nuevas directrices encuadradas en este marco para ayudar a los países a abordar estos riesgos en su respuesta frente a la emergencia, que abarcan la gestión de los residuos médicos, el uso de las fuerzas militares y de seguridad, la participación de las partes interesadas y los procedimientos de gestión de la mano de obra.
Para obtener más información, visite www.worldbank.org/esf.
El Marco de Adquisiciones del Banco Mundial
El Marco de Adquisiciones del Banco, en vigor desde 2016, ayuda a los países clientes a desarrollar enfoques sobre las adquisiciones específicamente adaptados a las operaciones de financiamiento de proyectos de inversión. Se centra en la investigación de mercado, el análisis de las necesidades y los riesgos, para que los países puedan adquirir los bienes y servicios que necesitan, determinar la relación calidad‑precio óptima y asegurarse de que el proyecto se ejecute con éxito.
En los últimos años, hemos actualizado los procedimientos de ejecución y de gestión de riesgos incluidos en este marco para hacerlos más flexibles en situaciones de emergencia. Nuestros procedimientos de adquisición ofrecen una capacidad de respuesta que nos permite implementar los proyectos de inversión, como las iniciativas de salud relacionadas con la COVID‑19, y a la vez mantener los estándares fiduciarios. Durante el ejercicio pasado, dada la complejidad de las cadenas de suministro relacionadas con la pandemia, pusimos en práctica el apoyo ampliado y directo para las adquisiciones (HEIS) y las adquisiciones facilitadas por el Banco (véase el recuadro de la página 88) para ayudar a los clientes a adquirir rápidamente artículos médicos, equipos de protección personal e insumos críticos para la atención. En dicho período, se aplicó el HEIS en 102 proyectos, incluidas 71 actividades para respaldar la respuesta a la COVID‑19, y en otros 33 se recurrió a las adquisiciones facilitadas por el Banco.
Asimismo, nuestros mecanismos de adquisición alternativos permiten adquirir bienes y servicios a través de otras organizaciones (por ejemplo, los organismos de las Naciones Unidas) en situaciones de FCV. En Yemen, utilizamos estos mecanismos con la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos a fin de contribuir a que se brinde suministro eléctrico en 122 escuelas, 102 clínicas y 12 pozos de agua. En el marco de nuestro Programa Estratégico de Preparación y Respuesta en materia de Salud para la COVID‑19, simplificamos nuestros enfoques junto con los organismos de la ONU, lo que permitió celebrar contratos con los clientes por USD 462 millones. En el ejercicio de 2021, 27 proyectos incluyeron mecanismos de adquisición alternativos en los que participaron organismos de la ONU y otros bancos multilaterales de desarrollo.
El Marco de Adquisiciones se aplica a todos los proyectos cuya nota conceptual se haya elaborado el 1 de julio de 2016 o con posterioridad. Por otro lado, supervisamos de cerca y evaluamos la aplicación de este marco en todos los niveles: en los proyectos y en el plano nacional, regional y mundial. En el ejercicio de 2021, se aplicó este marco en el 55 % de la cartera de proyectos de inversión del Banco (que equivale al 51 % del valor total en dólares estadounidenses). En ese mismo período, realizamos una revisión previa de 1130 contratos valorados en aproximadamente USD 7700 millones. También introdujimos un nuevo sistema en línea de revisión posterior de las adquisiciones que nos permite llevar a cabo estas evaluaciones de forma remota.
Para obtener más información, visite www.worldbank.org/procurement (i).
Ayudar a los países a adquirir insumos y equipos médicos críticos durante la pandemia de COVID‑19
A medida que el mundo tomaba conciencia de la escala y el impacto de la pandemia de COVID‑19, los países luchaban por adquirir los equipos y los suministros médicos que se necesitaban con urgencia, y gran parte de las existencias disponibles se vendían al mejor postor. Los países en desarrollo se encontraban en desventaja dadas las condiciones del mercado y corrían el riesgo de quedar rezagados, lo que amenazaba su capacidad para responder a la crisis. Las adquisiciones facilitadas por el Banco buscan subsanar estas deficiencias ayudando a los países clientes a adquirir insumos y equipos médicos de manera más eficiente y minimizar a la vez los riesgos implícitos en las situaciones de crisis. En este proceso se utiliza el mecanismo HEIS ya existente, que ayuda a abrir los mercados y proporciona, al mismo tiempo, seguridad fiduciaria. El Banco facilita la búsqueda y la selección de proveedores, negocia las condiciones comerciales y legales, y da forma final a los contratos. Los países clientes luego seleccionan los equipos médicos que necesitan a partir de los que ofrecen diversos proveedores y hacen su pedido al Banco presentando una manifestación de interés. Estos pasos están ahora automatizados a través de un catálogo virtual. El Banco solo presta servicios de facilitación a proveedores creíbles y calificados.
Al facilitar el proceso de adquisición, podemos combinar la demanda de los países y utilizar nuestro poder de convocatoria para obtener un mejor acceso a los mercados y lograr mayor poder de negociación frente a los proveedores. Los países clientes tienen la responsabilidad de firmar y celebrar los contratos, y de ocuparse de la logística y la administración, pero el Banco les brinda un apoyo significativo, según corresponda, que va desde la identificación de las necesidades hasta la entrega y la finalización del contrato.
Cuando los países comenzaron a responder a la pandemia, las adquisiciones facilitadas por el Banco los ayudaron a obtener rápidamente los suministros necesarios a precios convenientes y a negociar acuerdos que ofrecían una adecuada relación calidad‑precio en conexión con una serie de factores. Dichos factores incluyen la calidad de los productos, inspecciones y pruebas previas a la entrega, plazos de entrega razonables, condiciones de envío aceptables, garantías, servicios de instalación, capacitación del usuario y apoyo técnico.
Prevenir la violencia de género en nuestras operaciones
Mantenemos el compromiso de prevenir y mitigar el riesgo de violencia de género en nuestras operaciones. En noviembre de 2020, nos convertimos en el primer banco multilateral de desarrollo que introdujo un mecanismo para descalificar a los contratistas por no cumplir con las obligaciones relacionadas con la violencia de género. Las empresas descalificadas no pueden ser adjudicatarias de contratos financiados por el Banco en ningún lugar durante dos años, al cabo de los cuales deben demostrar que cumplen con los requisitos exigidos para prevenir la violencia de género a fin de poder competir por nuevos contratos. Esto se aplica a los grandes contratos de obras licitados después del 1 de enero de 2021 y en los que se considera que el riesgo de explotación, abuso y acoso sexuales es alto.
Adicionalmente, se han añadido en nuestros documentos de adquisición estándar correspondientes a obras una serie de calificaciones y requisitos específicos que permiten evaluar la capacidad de los oferentes para cumplir con las condiciones destinadas a prevenir la violencia de género. En ellos se establecen obligaciones claras para que los contratistas gestionen los riesgos que están bajo su control. Entre dichas obligaciones figuran las de declarar incidentes anteriores que hayan conducido a la suspensión o rescisión de contratos; adoptar códigos de conducta centrados en los riesgos de violencia de género; capacitar a todos los trabajadores y subcontratistas para que conozcan el código de conducta; implementar mecanismos que permitan abordar las denuncias de violencia de género; adoptar un marco para aplicar medidas disciplinarias apropiadas, y contratar personal calificado que ayude a manejar los problemas relacionados con la explotación, el abuso y el acoso sexuales. También se espera que los contratistas incluyan compromisos y obligaciones adicionales en sus planes de gestión ambiental y social, que se vinculan con las evaluaciones del impacto y los planes de gestión elaborados para los proyectos del Banco y se derivan de ellos.
Reformar los fondos fiduciarios para mejorar la coordinación y los resultados
Los fondos fiduciarios complementan las actividades del Banco proporcionando recursos financieros y aportando conocimientos sobre el desarrollo. Respaldan los bienes públicos mundiales a través de programas referidos a los principales problemas del desarrollo, como el cambio climático, la fragilidad y la preparación y respuesta ante una pandemia. En el contexto de los desafíos sin precedentes planteados por la COVID‑19, tanto los fondos fiduciarios como los fondos de intermediarios financieros han apoyado la respuesta global del Banco, llevando ayuda específica a las comunidades vulnerables de todo el mundo y ampliando el alcance de la institución.
Los montos que el Banco mantenía en custodia al final del ejercicio de 2021 ascendían a USD 13 400 millones en fondos fiduciarios y USD 26 000 millones en fondos de intermediarios financieros. Los fondos fiduciarios costean cerca de dos tercios de los servicios de análisis y asesoría del Banco, y alrededor del 72 % (USD 13 300 millones) de los desembolsos totales de estos fondos se destinaron a los países clientes en los ejercicios de 2017‑21. De este monto, más de USD 9600 millones se destinaron a países que pueden recibir financiamiento de la AIF y financiamiento combinado del BIRF y de la AIF.
Las contribuciones a los fondos de intermediarios financieros alcanzaron un promedio de USD 8100 millones anuales, mientras que las transferencias monetarias a las entidades de ejecución se mantuvieron relativamente estables, con un promedio anual de USD 7000 millones en los últimos cinco ejercicios.
La reforma de los fondos fiduciarios del BIRF y la AIF tiene como objetivo reducir la fragmentación consolidando la cartera. En este proceso se han identificado 72 Programas Generales 2.0, que están diseñados de modo tal de reflejar una fuerte alineación con las prioridades del Banco, mejorar la complementariedad con los recursos básicos de la institución y, al mismo tiempo, permitir a la Administración supervisar más adecuadamente su uso. La Administración examina cada año la cartera de fondos fiduciarios del Banco para avanzar hacia una forma de recaudar fondos mejor coordinada y responsable. El 80 % de las contribuciones se han recibido a través de Programas Generales 2.0.
La versión actualizada de la Política del Banco sobre Fondos Fiduciarios, que entró en vigor en enero de 2021, refleja los cambios producidos en los últimos 12 años en las prácticas y los procedimientos de tales fondos. También respalda las reformas en curso de los fondos fiduciarios y los fondos de intermediarios financieros, en particular en la referencia explícita a la fragmentación de la ayuda cuando se considera la creación de nuevos fondos.
Para obtener más información, visite www.worldbank.org/dfi (i).
Servicio de Atención de Reclamos
El Servicio de Atención de Reclamos (GRS) constituye una vía para que las personas y comunidades que consideran que se han visto perjudicadas por un proyecto financiado por el Banco Mundial o que probablemente se verán afectadas de manera adversa puedan plantear sus inquietudes directamente ante ese organismo. Se estableció en 2015 a partir de las recomendaciones formuladas por el Grupo de Evaluación Independiente en un examen de las políticas de salvaguarda. Este servicio complementa los mecanismos de reclamo específicos de los proyectos y garantiza que las quejas recibidas a nivel institucional se aborden de forma inmediata y proactiva, fomentando el diálogo y buscando soluciones sostenibles.
En el ejercicio de 2021, el GRS recibió 299 casos. Las inquietudes planteadas abarcan una amplia variedad de reclamos, desde perjuicios en los medios de subsistencia de las personas y degradación ambiental hasta cuestiones de salud y seguridad ocupacional. A partir de nuestra experiencia, así como de los comentarios internos y externos, analizamos regularmente qué medidas dan buenos resultados y cuáles se pueden mejorar. Las mejoras introducidas recientemente incluyen una directiva nueva y un procedimiento revisado, sistemas y procesos actualizados y mayor divulgación.
Para obtener más información, visite www.worldbank.org/grs.
