Colaboración con los asociados para abordar las prioridades compartidas

Las alianzas que hemos establecido —con instituciones multilaterales, organizaciones de la sociedad civil (OSC), el sector privado, fundaciones, grupos de estudio y otras partes interesadas— se han vuelto más importantes que nunca, en vista de que las múltiples crisis que se viven en todo el mundo ejercen presión sobre los recursos de los Gobiernos y los donantes, ponen en peligro los avances en el desarrollo que tanto costó lograr y generan desafíos más complejos y abrumadores. Las alianzas desempeñan un papel clave en el trabajo que llevamos adelante para ayudar a responder a la pandemia de COVID‑19, abordar la inseguridad alimentaria, hacer frente a la crisis mundial del aprendizaje e impulsar la mitigación y la adaptación al cambio climático. Tanto en el nivel nacional como en el regional, sectorial y mundial, nos centramos en el diálogo, el intercambio de conocimientos y la colaboración operativa para maximizar nuestro impacto colectivo, movilizar más recursos, incrementar la eficiencia y limitar la fragmentación de la ayuda. El trabajo conjunto permite impulsar las prioridades compartidas de un modo más eficaz y con mayor alcance, ya que se generan nuevas iniciativas colectivas y se fomenta un entorno más propicio para nuestra labor. La colaboración con nuestros asociados también nos permite ejecutar proyectos y llegar a las personas en contextos que, de otro modo, nos resultarían inaccesibles, como en las situaciones de FCV de Sudán del Sur y Yemen, por ejemplo.

En abril de 2022, el GBM puso en marcha un nuevo programa mundial para invertir en el cuidado infantil junto con diversos asociados, entre ellos, los Gobiernos de Australia, Canadá y Estados Unidos, las fundaciones Bill y Melinda Gates, Conrad N. Hilton, Ford, William y Flora Hewlett, y LEGO, y Echidna Giving. Se espera que, en los próximos cinco años, se genere un financiamiento de al menos USD 180 millones que permita brindar servicios de cuidado infantil asequibles y de calidad en los países de ingreso bajo y mediano. Otra plataforma de colaboración es el Fondo de Cooperación para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, un fondo fiduciario catalizador de múltiples donantes creado por el Banco Mundial que trabaja para fortalecer las alianzas mundiales y la cooperación con el fin de alcanzar los mencionados objetivos. En el ejercicio de 2022, a través de este mecanismo se asignaron más de USD 4 millones a iniciativas que promueven inversiones en actividades ambientales, sociales, de gobernanza y de desarrollo con bajas emisiones de carbono.

Por otro lado, respaldamos diversos esfuerzos regionales, como la Iniciativa de la Gran Muralla Verde, una alianza de más de 20 países africanos, la Unión Africana, la Unión Europea y las Naciones Unidas que procura ayudar a restaurar paisajes degradados, mejorar la productividad agrícola y promover los medios de subsistencia en todo el continente africano. Además, en Asia meridional, nos hemos asociado con el Banco Asiático de Desarrollo, diversos organismos de desarrollo, grupos sectoriales y empresas de servicios públicos para apoyar a WePower, que promueve la participación de las mujeres en el sector energético y su acceso a la educación en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Trabajamos con nuestros asociados para intercambiar ideas y perspectivas sobre las prioridades compartidas, los nuevos problemas y los bienes públicos mundiales. Esto incluye la colaboración de nuestros directivos superiores con distintos grupos de estudio en eventos públicos y mesas redondas. Entre los temas urgentes abordados figuran la respuesta a la COVID‑19, las crisis y la recuperación económica, las prioridades de desarrollo a largo plazo, la fragilidad, la sostenibilidad de la deuda, la seguridad alimentaria, el clima y la educación.

En los capítulos “Actividades del Banco en las regiones” y “Labor orientada a alcanzar los objetivos de desarrollo en un escenario de crisis”, se pueden encontrar ejemplos de alianzas clave en todas las regiones y sectores en los que trabajamos. 

Aspectos destacados del ejercicio de 2022

En el ejercicio de 2022, trabajamos en estrecha colaboración con el Grupo de los Siete (G7), el G20, el FMI, otros bancos multilaterales de desarrollo, la Unión Europea y organismos de las Naciones Unidas para abordar los desafíos de desarrollo de los países y brindarles apoyo para que logren resultados favorables. En la cumbre celebrada en Roma en octubre de 2021, los líderes del G20 expresaron su apoyo a la vigésima reposición de los recursos de la AIF, reconociendo las cuantiosas necesidades de financiamiento de los países de ingreso bajo y el valor del trabajo que lleva adelante la AIF. Esto allanó el camino para lograr en diciembre una reposición que alcanzó los USD 93 000 millones. Durante los períodos en que Italia e Indonesia ejercieron la presidencia del G20, coordinamos nuestra labor con el FMI a fin de generar avances en el tema de la deuda, en particular, en lo que respecta a la transparencia y las opciones para fortalecer el Marco Común para los Tratamientos de la Deuda más allá de la DSSI. Por otro lado, en respuesta a las crecientes necesidades de los países y a pedido del G20, estamos armando el Fondo de Intermediación Financiera para la Preparación y Respuesta ante Casos de Pandemia, que tendrá sede en el Banco.

Asimismo, en apoyo de las presidencias del G7 ejercidas por el Reino Unido y Alemania, el GBM brindó sus conocimientos especializados y llevó adelante actividades de promoción en las áreas de mitigación del cambio climático, infraestructura sostenible y ayuda a los países pobres vulnerables en el contexto de las crisis superpuestas. Desde la invasión rusa a Ucrania, en febrero de 2022, hemos trabajado en estrecha colaboración con el G7, la Comisión Europea y los bancos multilaterales de desarrollo para ampliar el apoyo al país utilizando instrumentos de financiamiento que facilitan la coordinación entre los donantes y, al mismo tiempo, reducen los costos de transacción. Esta cooperación incluye iniciativas para hacer frente a los efectos indirectos de la guerra en los países en desarrollo y para asistir a los refugiados ucranianos y a las comunidades receptoras.

Nos asociamos con la Unión Europea con el fin de ayudar a los países a abordar las prioridades humanitarias y de desarrollo compartidas, como la gestión del riesgo de desastres, la salud, el financiamiento climático y la inclusión financiera. Nuestra sólida cooperación en el tema de FCV nos permitió incrementar los esfuerzos para enfrentar las crisis en África subsahariana, Afganistán y Ucrania.

El GBM también continúa trabajando con diversos organismos de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales —entre ellas, Unicef, la OMS, el PMA, el ACNUR, el PNUD, la OMC y el Comité Internacional de la Cruz Roja— para hacer frente a los desafíos del desarrollo y generar resiliencia. Esto incluye alrededor de 40 iniciativas de colaboración con las Naciones Unidas en el marco de la respuesta mundial a la COVID‑19, entre las que figuran el respaldo brindado a la distribución de vacunas en los países en desarrollo a través del Grupo de Trabajo de Líderes Multilaterales; el Mecanismo de Acceso Mundial a las Vacunas contra la COVID‑19 (COVAX); el Fondo Africano para la Adquisición de Vacunas; Gavi, la Alianza para las Vacunas, y el Fondo Mundial. También estamos trabajando para impulsar la recuperación de los países y encarar desafíos estructurales como la fragilidad, la seguridad alimentaria y el cambio climático. Recurrimos a estas asociaciones en el contexto de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Junta de los Jefes Ejecutivos del Sistema de las Naciones Unidas, el Foro sobre Financiamiento para el Desarrollo Sostenible y el Foro Político de Alto Nivel.

A la vez, colaboramos con asociados bilaterales para intercambiar opiniones e impulsar los avances en cuestiones clave del desarrollo. En septiembre de 2021, el GBM llevó a cabo consultas estratégicas de alto nivel con Suecia, en las que se analizaron diversas prioridades, entre ellas, la arquitectura del financiamiento climático y la movilización de un mayor volumen de capital privado en favor de iniciativas de adaptación. En diciembre de 2021, durante la sesión final en la que se formularon las promesas para la AIF-20 y en la que Japón actuó como anfitrión, el presidente Malpass se reunió con el presidente del Organismo Japonés de Cooperación Internacional para reafirmar la colaboración mutua en temas prioritarios como las situaciones de FCV, la desigualdad y el cambio climático. Además, en mayo de 2022, conmemoramos el 75.° aniversario del primer préstamo del BIRF —USD 250 millones destinados a ayudar a Francia a reconstruirse después de la Segunda Guerra Mundial— en un evento celebrado en París en el que participaron miembros de diversos ministerios franceses, la Agence Française de Dévéloppement y la Banque de France, y en el que también se suscribió un nuevo convenio de colaboración entre Francia y el GBM.

Nos asociamos con OSC, en particular del hemisferio sur, para trabajar en una amplia gama de objetivos de desarrollo. Durante las Reuniones Anuales y de Primavera celebradas en este ejercicio, el Foro de la Sociedad Civil —la plataforma más importante de la que disponemos para interactuar con estos grupos— reunió a más de 2000 partes interesadas, más de la mitad de ellas provenientes de países en desarrollo. Además de dirigir 40 sesiones, las OSC tuvieron la oportunidad de interactuar directamente con la dirigencia del GBM en eventos celebrados con el presidente Malpass, el Directorio Ejecutivo y los directores gerentes. Los oradores de las OSC de los países en desarrollo participaron en varios eventos emblemáticos durante las Reuniones, en los que expusieron sus perspectivas. Asimismo, intercambiamos conocimientos con las OSC durante todo el año mediante conversaciones con expertos técnicos sobre cuestiones clave, como la deuda, el género, el clima, el entorno favorable para las empresas y la AIF. Además, difundimos información a través de nuestro boletín informativo, que llega a más de 11 000 suscriptores, así como mediante anuncios frecuentes, reuniones bilaterales y llamadas mensuales.

Adicionalmente, en el ejercicio de 2022 pusimos en marcha una serie de encuentros informativos sobre perspectivas y oportunidades, en los que reunimos a asociados del sector privado y entidades filantrópicas junto con equipos del GBM para intercambiar conocimientos e identificar oportunidades de colaboración. Hasta la fecha, estos encuentros se han centrado en la respuesta a la COVID‑19, la igualdad de género, el cambio climático y la seguridad alimentaria en África. En ellos han participado representantes de Unilever, Bank of America, Fundación Mastercard, Fundación IKEA, Children’s Investment Fund Foundation, Fundación William y Flora Hewlett, Standard Chartered, HP, Fundación Mo Ibrahim y Fundación Bill y Melinda Gates. El GBM continuó trabajando con asociados del sector privado y fundaciones en diversos aspectos de la respuesta a la COVID‑19. También participamos en debates profundos con distintas fundaciones sobre proyectos y enfoques que permitan potenciar el impacto en las áreas de género, clima y educación a nivel nacional. Y estamos analizando oportunidades para asociarnos con organizaciones privadas y filantrópicas que han asumido el compromiso de llegar a cero emisiones netas, en particular en lo que respecta a la transformación de los sistemas alimentarios, el acceso a la energía limpia y la gestión de los recursos hídricos.

A través de la Plataforma de Apoyo e Inversiones para los Refugiados, se moviliza al sector privado para brindar asistencia a los refugiados mediante la promoción del empleo, la inversión y los productos y servicios adaptados a sus necesidades. Este mecanismo se puso en marcha inicialmente en Jordania a modo de iniciativa piloto y en el ejercicio de 2022 se extendió a Djibouti, Iraq y el Líbano. A fin de brindar servicios a más países y acrecentar los conocimientos, se ampliará su ámbito de trabajo, para lo cual se convertirá en la Plataforma del Sector Privado para los Refugiados en el Mashreq, que funcionará hasta junio de 2025. Por otro lado, mediante la Alianza para el Desarrollo Digital, reunimos a diversos asociados de los sectores público y privado —entre ellos, Google, GSMA y Microsoft— para promover soluciones digitales y acelerar una transformación digital segura e inclusiva en los países en desarrollo.

En el ejercicio de 2022, trabajamos con varias organizaciones confesionales y grupos religiosos —como la Iniciativa del Imperativo Moral de Poner Fin a la Pobreza Extrema, el Equipo de Tareas Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre Religión y Desarrollo, la Iniciativa Conjunta de Aprendizaje y la Asociación Internacional sobre Religión y Desarrollo Sostenible— con el propósito de encarar prioridades urgentes tales como la COVID‑19, la fragilidad, el clima y el capital humano. También respaldamos un grupo de investigación dedicado a estudiar el papel de la fe en el desarrollo, que ha ayudado a orientar nuestra labor y a convocar a las partes interesadas pertinentes.

Trabajamos con legisladores y organizaciones legislativas asociadas, en particular la Red Parlamentaria sobre el Banco Mundial y el FMI, con el objetivo de intercambiar conocimientos y promover un desarrollo verde, resiliente e inclusivo. Diversos eventos de alcance mundial, entre ellos, dos foros parlamentarios internacionales, reunieron a más de 300 miembros de legislaturas de todas las regiones del mundo para tratar temas prioritarios como el clima, la COVID‑19, las vacunas, el género, la fragilidad, la digitalización, la inversión del sector privado, los impuestos y la gobernanza. Estas y otras actividades permiten a los legisladores conocer las mejores prácticas extraídas de experiencias de todo el mundo que pueden adaptarse a sus contextos nacionales.

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