La estrategia mundial de educación del Banco Mundial se centra en garantizar que todos los niños puedan aprender. Nuestro objetivo es lograr que todas las personas puedan desarrollar su pleno potencial a través del acceso a una educación de calidad y el aprendizaje permanente.
El Banco Mundial ayuda a los países a desarrollar habilidades básicas como la alfabetización, los conocimientos aritméticos elementales y las capacidades socioemocionales, que son los pilares para el resto del aprendizaje. En todos los niveles educativos los niños y jóvenes reciben asistencia para adquirir las habilidades necesarias para avanzar en la escuela e ingresar al mercado laboral.
La institución proporciona a los Gobiernos, asistencia técnica, préstamos y donaciones, y ayuda a los países a difundir y aplicar soluciones innovadoras en el ámbito de la educación. El apoyo que brinda el Banco Mundial a los países abarca todo el ciclo del aprendizaje con el objetivo de respaldar sistemas educativos resilientes, equitativos e inclusivos que garanticen que todos aprendan.