La educación es el factor más importante para el futuro de los jóvenes en términos de empleo e ingresos. Además, es un derecho humano. Educar a las nuevas generaciones reduce la pobreza, mejora la salud y crea sociedades más equitativas, pacíficas y estables. También impulsa el desarrollo económico a largo plazo, la innovación, el fortalecimiento institucional, la cohesión social y la acción climática.
América Latina y el Caribe enfrentan la mayor crisis educativa de su historia:
- Uno de cada tres niños en la región no asiste al preescolar.
- El 52% de los niños que terminan la educación primaria no pueden leer con comprensión.
- Las competencias en matemáticas de nuestros jóvenes de 15 años tienen un atraso de cinco años en comparación con sus pares de países de altos ingresos.
- Solo 6 de cada 10 jóvenes completan la educación secundaria superior, y solo 1 de cada 8 lo hace con un certificado técnico o vocacional.
- La región cuenta con 10 millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan (Ninis), lo que contribuye a la ociosidad juvenil y a una enorme pérdida de talento.