• La cobertura sanitaria universal (CSU) significa que todas las personas pueden acceder a servicios de salud de calidad sin tener que experimentar dificultades financieras. La CSU permite, además, a los países aprovechar al máximo el capital humano, su principal activo. La salud es una inversión fundamental en capital humano y en crecimiento económico; sin una buena salud, los niños no pueden asistir a la escuela y los adultos no pueden ir a trabajar.

    La CSU también es fundamental para lograr los dos objetivos del Grupo Banco Mundial (GBM) de poner fin a la pobreza extrema y aumentar la igualdad y la prosperidad compartida y, como tal, es la fuerza que impulsa todas las inversiones del GBM en salud y nutrición. Asimismo, es parte esencial de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ya que el ODS 3 incluye la meta de “lograr la cobertura sanitaria universal, en particular la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas seguros, eficaces, asequibles y de calidad para todos”. El ODS 1, cuya meta es poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todas partes, también está en riesgo si no existe la CSU, pues todos los años cientos de millones de personas caen en la pobreza debido a gastos de salud.

    En los últimos años, el movimiento de la CSU ha cobrado fuerza en el mundo y la Asamblea Mundial de la Salud y la Asamblea General de las Naciones Unidas instaron a los países a “ampliar de manera urgente y significativa las iniciativas para acelerar la transición al acceso universal a servicios de salud asequibles y de calidad”.

    Al mismo tiempo, aún quedan desafíos. La mitad de la población mundial no tiene acceso a servicios de salud esenciales y 100 millones de personas caen en la pobreza extrema debido a gastos de salud todos los años, según una investigación del GBM y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicada en 2017. Además, 800 millones de personas dedican al menos el 10 % de su presupuesto familiar a gastos de salud.

    En diciembre de 2017, el Gobierno de Japón, el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), UHC2030 y el Organismo Japonés de Cooperación Internacional (JICA) organizaron un foro de alto nivel (i) sobre la CSU. El objetivo del foro fue movilizar al sector de la salud, los países, los asociados para el desarrollo, la sociedad civil y el sector privado hacia el objetivo común de la CSU, incluida la preparación para pandemias, y destacar logros y experiencias innovadoras de los países para acelerar los avances en esta materia.

  • En la actualidad, la mayoría de los países de ingreso bajo y de ingreso mediano están diseñando e implementando estrategias que aceleran el progreso en la cobertura sanitaria universal. Si bien cada país tiene su propia vía hacia la CSU, (i) el objetivo del GBM es ayudar a los países a crear sociedades más sanas y equitativas, y también a mejorar su desempeño fiscal y competitividad. Esto lo hace a través de estudios y generación de conocimientos mundiales, regionales y nacionales; inversiones financieras y asistencia técnica, y servicios de convocatoria mundiales.

    La investigación en curso del GBM ayuda a evaluar los avances mundiales en materia de CSU, que incluyen la calidad de la atención primaria, la expansión de la cobertura de salud y las desigualdades en los resultados sanitarios. El GBM y la OMS publicaron en forma conjunta el informe Tracking Universal Health Coverage: 2017 Global Monitoring Report (Monitoreo de la cobertura sanitaria universal: Informe sobre el seguimiento mundial 2017), (i) en que se concluye que, a pesar de ciertos avances, por lo menos la mitad de la población mundial aún no tiene acceso a servicios de salud básicos, y cada año cerca de 100 millones de personas caen en la pobreza extrema debido a gastos de salud que deben sufragar de su propio bolsillo. Esta publicación es una continuación del informe de 2015 del GBM y de la OMS titulado Tracking Universal Health Coverage (i) y mide la cobertura de los servicios de salud y la protección financiera con el fin de evaluar los avances respectivos de los países. Además, el GBM y la OMS elaboraron en conjunto un marco de monitoreo (i) para ayudar a los países a hacer un seguimiento de los avances y resultados en esta materia.

    Los países están aplicando cada vez más reformas de los sistemas de salud que benefician a los pobres con el objetivo de garantizar la CSU, según una investigación en curso del Banco Mundial. (i) En el informe Going Universal: How 24 Countries Are Implementing Universal Health Coverage Reforms from the Bottom Up (Hacia un modelo universal: Cómo 24 países están implementando reformas orientadas a la cobertura sanitaria universal desde la base), (i) publicado en 2015, se analiza el caso de distintos países que emprendieron programas de cobertura sanitaria universal sobre la base de la recopilación sistemática de datos, con el fin de proporcionar conocimientos prácticos a las autoridades responsables de las políticas públicas. En 2018, se publicaron estudios sobre otros 16 países.

    Para impulsar los esfuerzos regionales en esta materia, en agosto de 2016 el GBM junto con la OMS; el Gobierno de Japón; JICA; el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (el Fondo Mundial), y el Banco Africano de Desarrollo pusieron en marcha la iniciativa UHC in Africa: A Framework for Action (La CSU en África: Un marco para la acción). (i) Este marco proporciona una visión general sobre la CSU en la región e identifica áreas clave que serán fundamentales para mejorar los resultados de salud. Más allá de la labor realizada en África y para ayudar a impulsar el fortalecimiento de los sistemas de salud en todo el mundo, en 2017 el GBM y la OMS publicaron Healthy Systems for Universal Health Coverage: A Joint Vision for Healthy Lives (Sistemas saludables para la cobertura sanitaria universal: Una visión conjunta para vidas saludables). (i)

  • La formación de alianzas es clave y el GBM trabaja con diversos asociados para acelerar los avances hacia la CSU. En forma conjunta con la OMS, el GBM participa en UHC2030, (i) el movimiento mundial para construir sistemas de salud más sólidos que apoyen la CSU. Esta plataforma de múltiples partes interesadas también aboga por un mayor compromiso político con la CSU y facilita la rendición de cuentas y el intercambio de conocimientos.

    Dado que uno de los desafíos más importantes para lograr la CSU en el mundo es la disponibilidad de financiamiento y su sostenibilidad, el GBM y sus asociados convocan también al Foro Anual de Financiamiento para la CSU (i) que se realiza durante las Reuniones de Primavera. El foro reúne a países y asociados para dar forma a una agenda conjunta sobre el financiamiento para la CSU y proporcionar una plataforma para promover conocimientos y su aplicación en el ámbito del financiamiento para la CSU. Al congregar a los sectores de finanzas y salud, y al vincular las políticas públicas con la evidencia, el foro genera uno de los pocos espacios mundiales en que se unen actores clave para ayudar a acelerar el progreso en los países hacia el financiamiento sostenible de la cobertura sanitaria universal.

    Además, el GBM es uno de los asociados de la Joint Learning Network (i) para la CSU, una red de encargados de formular políticas y profesionales de países de ingreso bajo y de ingreso mediano que intercambian experiencias, resuelven problemas de forma conjunta, y producen y usan nuevos conocimientos, herramientas y enfoques innovadores de manera colectiva para acelerar los avances de los países hacia el logro de la CSU.