Los empleos son más que una fuente de ingresos: brindan dignidad y propósito. Liberan potencial en los sitios donde ya viven personas, empoderan a las mujeres, atraen a los jóvenes, fortalecen las comunidades, crean oportunidades de negocios y reducen la necesidad de brindar ayuda internacional y asistencia social. Al darles a las personas los medios para mantenerse y mantener a sus familias, se puede contribuir a sacar de la pobreza a comunidades enteras y fomentar la estabilidad económica.
Desde hace tiempo, la creación de empleos es un aspecto central de la misión del GBM. Y, de aquí en adelante, le daremos prioridad como meta explícita de todas nuestras actividades. Para abordar el desafío del empleo en toda la institución, hemos adoptado un enfoque basado en tres pilares:
- Construir la infraestructura básica: En primer lugar, el GBM (en particular el BIRF y la AIF) establece las condiciones necesarias para generar puestos de trabajo ayudando a los países a invertir en infraestructura, tanto física (aire y agua limpios, transporte y energía) como humana (salud, educación, capacitación y sistemas de protección social).
- Fortalecer la gestión institucional y el entorno regulatorio: En segundo lugar, nuestras observaciones y análisis orientan la labor que llevamos adelante con los países para simplificar las regulaciones, eliminar barreras burocráticas y reducir los trámites innecesarios a fin de crear entornos de negocios predecibles.
- Movilizar capital privado: En tercer lugar, el GBM —en especial IFC y MIGA, y con una creciente y necesaria participación del Banco Mundial— ofrece apoyo a empresas de todos los tamaños brindándoles financiamiento, capital, garantías y seguros contra riesgos políticos para ayudar a atraer a los inversionistas, mientras que el CIADI ofrece soluciones para saldar controversias internacionales relativas a inversiones. Dado que los fondos públicos y los de las instituciones de desarrollo son limitados, la movilización del capital privado es una parte crucial del esquema de financiamiento para promover la actividad empresarial, la competencia y, en última instancia, la demanda de mano de obra.
El GBM ofrece asistencia a los países en todo el ecosistema de la creación de empleo. Nuestro objetivo es ayudarlos a desarrollar un sector privado dinámico que transforme el crecimiento en empleos locales, pero no desplazando el trabajo desde los países desarrollados, sino destrabando oportunidades laborales donde ya viven las personas. Eso significa centrarse en la infraestructura (incluida la energía), la agroindustria, la atención de la salud, el turismo y las manufacturas de valor agregado. Cada uno de estos sectores tiene el potencial de crear millones de puestos de trabajo, incluso para los graduados de instituciones de educación superior y técnica.
Hemos trabajado para convertirnos en una institución más rápida, más eficiente y de mayor impacto, reduciendo la burocracia y acortando los plazos de aprobación de los proyectos para que los países puedan obtener más fácilmente la ayuda que necesitan en el momento en que la necesitan. Pero el programa de empleo solo puede tener éxito si se implementa a través de esfuerzos de colaboración: los Gobiernos deben abordar los déficits de inversión y la falta de políticas que actualmente limitan el crecimiento y la creación de empleo en sus países, y el sector privado debe comprometerse a realizar inversiones que tengan como prioridad generar puestos de trabajo.
Si potenciamos a nuestros asociados de todo el mundo, podemos ayudar a crear en las economías en desarrollo un sector privado dinámico que genere empleos de calidad y una fuerza laboral sólida.