La Primera Infancia se refiere a la etapa del desarrollo humano que abarca desde la gestación hasta aproximadamente los 5 o 6 años de edad. Es considerada la ventana de oportunidad más crítica en la vida de una persona, porque durante estos años el cerebro se desarrolla a una velocidad sin precedentes y es extraordinariamente maleable.
Las experiencias que un niño tiene en esta etapa —la nutrición que recibe, la estimulación que le brindan sus cuidadores, el acceso a servicios de salud, el entorno afectivo y educativo— determinan en gran medida su capacidad futura para aprender, mantenerse saludable e interactuar con otros. Los retrasos en el desarrollo durante la primera infancia generan brechas que tienden a ampliarse con el tiempo, haciendo que sea mucho más costoso y difícil cerrarlas en etapas posteriores de la vida.
El desarrollo infantil temprano es multidimensional e involucra cuatro grandes áreas:
- Desarrollo personal y social: identidad, expresión emocional, autocuidado, juego y convivencia.
- Desarrollo motor: motricidad fina y gruesa.
- Comunicación y expresión: lenguaje oral, expresión gestual, lenguajes artísticos.
- Relación con el medio: lógica matemática, pensamiento científico, relación con la familia y la sociedad.