ARTÍCULO

Financiamiento para urbes sostenibles: Cómo ayudar a las ciudades de África a tener capacidad crediticia

Octubre 24, 2013

La nueva iniciativa Ciudades Habitables con Bajo Nivel de Emisiones de Carbono ayudar a las ciudades del mundo en desarrollo a planear un futuro con bajas emisiones de carbono y capacidad de adaptación y acceder a financiamiento para tal fin. 

TITULARES DE ARTÍCULOS
  • Nueva iniciativa del Banco Mundial aborda desafíos de ciudades de África para obtener financiamiento que les permita catalizar inversiones en desarrollo sostenible.
  • Se estima que solo un pequeño porcentaje de las 500 urbes más grandes de los países en desarrollo puede pagar sus créditos: un 4% es solvente en mercados financieros internacionales, y el 20% en mercados locales.
  • Cada dólar invertido para lograr la capacidad crediticia de una ciudad de un país en desarrollo -a través del Programa de Capacidad Crediticia de las Ciudades- puede movilizar más de US$100 en financiamiento del sector privado para infraestructura con bajo nivel de emisiones de carbono y capacidad de adaptación al cambio climático.
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La capital de Malawi, Lilongwe, es una ciudad que crece rápidamente y en la actualidad enfrenta el gran desafío de la falta de infraestructura sostenible, según Yassin Mwachande, director comercial de la ciudad. “Si podemos resolver eso, sería el pasaporte a una ciudad mejor. Necesito ver una luz al final del túnel”, agregó. “Si aprendemos en Lilongwe de qué manera otras ciudades lograron tener capacidad crediticia y obtener financiamiento para sus proyectos, entonces podré diseñar las soluciones para mi ciudad”.

Como las autoridades de Lilongwe, muchos de los gobiernos municipales en el mundo están luchando para satisfacer las necesidades de infraestructura y servicios de ciudades que experimentan una rápida expansión. Y muchas urbes en el mundo en desarrollo, como Lilongwe, no pueden acceder a los mercados de capitales para obtener el financiamiento que les permita invertir en una infraestructura sostenible.

El Banco Mundial estima que se necesitan más de US$700 000 millones al año para financiar la infraestructura urbana en los países de ingreso bajo y mediano. A medida que las ciudades crecen, los gobiernos municipales tienen que ampliar y profundizar las fuentes de financiamiento, yendo desde la financiación pública tradicional hacia el acceso a ahorros privados más cuantiosos, especialmente en los mercados de capitales nacionales.

Para la mayoría de las ciudades, lograr este acceso a gran escala y a un costo razonable demandará una atención sostenida y disciplinada en las políticas y prácticas que sustentan su solvencia financiera. Un análisis realizado por el Banco Mundial determinó que solo un pequeño porcentaje de las 500 urbes más grandes de los países en desarrollo puede pagar sus deudas: un 4% es solvente en mercados financieros internacionales, y el 20% en mercados locales.

El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, puso en marcha la Iniciativa Ciudades Habitables con Bajo Nivel de Emisiones de Carbono con el objetivo de ayudar a las ciudades del mundo en desarrollo a planear un futuro con bajas emisiones de carbono y capacidad de adaptación y acceder a financiamiento para tal fin.

En octubre, el Banco Mundial y sus asociados organizaron el primer programa de capacitación en capacidad crediticia dirigido a ciudades de África. Yassin Mwachande y otros 54 administradores municipales de mayor rango de 10 países africanos se reunieron en Nairobi en un evento de cinco días de duración, tras el cual se llevará a cabo una amplia formación de largo plazo sobre fortalecimiento de las capacidades y de las instituciones.

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Esta iniciativa tiene el potencial de movilizar inversiones privadas que financiarán la infraestructura necesaria para ayudar a las ciudades a satisfacer las demandas de servicios básicos de los ciudadanos y aumentarán la capacidad de adaptación al cambio climático Close Quotes

James Close
Director de programas del Servicio de Asesoramiento para Infraestructura Pública y Privada

Pasos a seguir para tener capacidad crediticia

Hay una conexión directa entre la mejora de la gestión financiera –como la recaudación de ingresos municipales de los gobiernos locales– y la movilización de capital privado para infraestructura.

En Harare, nuestro principal problema es la recaudación de impuestos y tarifas. Tenemos más gastos obligatorios que los ingresos que podemos percibir”, dijo Assumpta Gwatiringa, contadora superior de dicha ciudad de Zimbabwe. Ella no está sola. Casi el 80% de los municipios incluidos en el Programa de Capacidad Crediticia informa que su ciudad registra sistemáticamente un déficit operativo.

Basándose en los resultados de una detallada autoevaluación de las finanzas de sus ciudades, los primeros participantes del Programa de Capacidad Crediticia desarrollaron un plan de acción plurianual para lograr  la solvencia financiera o mejorar en esta área.

Tenemos muchos problemas graves en Maputo”, dijo Gracia Teresa Manguele, jefa de ingresos de la Municipalidad de dicha ciudad. “Los principales son la falta de planificación del gasto, el tamaño de la economía informal y la necesidad de registrar las propiedades para efectos impositivos”, agregó. Solo unas 3000 de más de 200 000 propiedades de Maputo están actualmente inscritas.

Cada plan de acción se adapta al contexto y los desafíos específicos de la ciudad, proporcionando asistencia técnica en cuestiones como gestión de la deuda e ingresos, mejora del control de  gastos y mantenimiento de activos, planificación de inversiones de capital, así como planificación, estructuración y ejecución de transacciones.

Estas son algunas de las medidas fundamentales que deben tomar las ciudades para encaminarse hacia el logro de la capacidad crediticia. El Programa de Capacidad Crediticia de las Ciudades las ayudará a identificar, recaudar y gestionar los ingresos “propios”, así como a fortalecer las políticas y prácticas de administración financiera. El programa también puede asistirlas en la “delimitación” de las fuentes de ingresos para estructurar las transacciones de deuda destinadas a proyectos de inversión. Por último, respaldará la coordinación con los gobiernos centrales, un aspecto esencial para mejorar los marcos legales y regulatorios que permitan a las administraciones municipales recaudar ingresos y emitir deuda de forma responsable.

La mayoría de las ciudades africanas es invisible para los inversores que buscan oportunidades en los mercados de capital subsoberanos”, dijo James Close, director de programas del Servicio de Asesoramiento para Infraestructura Pública y Privada (PPIAF, por sus siglas en inglés), que cuenta con el  respaldo del Banco Mundial. “Esta iniciativa tiene el potencial de movilizar inversiones privadas que financiarán la infraestructura necesaria para ayudar a las ciudades a satisfacer las demandas de servicios básicos de los ciudadanos y aumentarán la capacidad de adaptación al cambio climático”.

Una asociación internacional para el desarrollo subnacional

En Nairobi participaron observadores del Grupo de Liderazgo Climático de Grandes Ciudades C40, (i) una red de grandes ciudades, y el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat).

“La capacidad crediticia es un paso fundamental para garantizar que las ciudades puedan financiar la infraestructura que necesitan para reducir sus emisiones de carbono y tener más capacidad de adaptación a los efectos del cambio climático, en particular los fenómenos meteorológicos extremos como los que se han visto en Buenos Aires, Yakarta, Johannesburgo y Nueva York en los últimos meses”, dijo James Alexander, director de la Iniciativa Finanzas y Desarrollo Económico de C40. “C40 espera continuar trabajando en colaboración con el Banco Mundial para intercambiar el conocimiento y el poder transformador del programa de capacidad crediticia con nuestra red mundial de grandes ciudades”.

El programa de capacitación en capacidad crediticia de Nairobi se organizó como parte de la Iniciativa Ciudades Habitables con Bajo Nivel de Emisiones de Carbono del Banco Mundial, y fue patrocinado por PPIAF, el Programa de Asistencia Técnica Subnacional (SNTA, por sus siglas en inglés), la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y el Instituto Municipal de Aprendizaje de eThekwini (Durban, Sudáfrica). Se planean sesiones adicionales en Corea, Colombia, y posteriormente en India.