Coronavirus: La respuesta del Grupo Banco Mundial ante la emergencia mundial de hacer frente a la pandemia. Sepa más

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Panorama general

  • El Grupo Banco Mundial (GBM) apoya los esfuerzos de los países para lograr la cobertura sanitaria universal (CSU) y proveer servicios médicos de calidad y asequibles para todos, independientemente de la capacidad de pago de las personas, fortaleciendo los sistemas de salud primaria y reduciendo los riesgos financieros asociados con la mala salud y la creciente desigualdad.

    En el mundo se ha avanzado considerablemente hacia la CSU. No obstante, el Informe de seguimiento 2019 de la cobertura sanitaria universal (i) revela que el mundo no está bien encaminado para lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) relativo a la CSU antes de 2030. En las últimas dos décadas, en muchas partes del mundo se ha ampliado el acceso a servicios médicos y cobertura de intervenciones clave. En 2017, entre un tercio y la mitad de la población mundial recibía servicios de salud esenciales.

    Sin embargo, los desafíos siguen siendo enormes.

    En muchos países aún existen grandes brechas en la cobertura, en particular entre las comunidades pobres y marginadas. Las cifras más recientes (PDF, en inglés) difundidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial también muestran que, cada año, los habitantes de los países en desarrollo desembolsan directamente más de medio billón de dólares en gastos médicos. Esto provoca dificultades financieras a más de 900 millones de personas y empuja a casi 90 millones a la pobreza extrema todos los años. Incluso cuando los servicios médicos están disponibles, los países de todos los niveles económicos a menudo enfrentan problemas para garantizar la calidad y la asequibilidad de los servicios de salud.

    Los sistemas sanitarios de muchos países enfrentan además desafíos como el envejecimiento de la población y una carga cada vez mayor de afecciones relacionadas con el estilo de vida. También ha seguido aumentando la carga de enfermedades no transmisibles, como el cáncer, las patologías cardiovasculares, la diabetes y los trastornos mentales (i). En la actualidad, las enfermedades no transmisibles provocan el 70 % de las muertes a nivel mundial (i); la mayoría de las cuales se registra en países de ingreso bajo y mediano. Al mismo tiempo, y a pesar de los avances en la reducción de la carga de enfermedades transmisibles, en muchas partes del mundo las tasas de malnutrición (i) siguen siendo elevadas y las necesidades de servicios de salud sexual y reproductiva y mortalidad materna no están satisfechas.

    Última actualización: Abr 02, 2020

  • El Grupo Banco Mundial (GBM) trabaja para ayudar a construir sociedades más sanas y equitativas, así como mejorar el desempeño fiscal y la competitividad de los países. En los últimos 10 años, la Asociación Internacional de Fomento (AIF) proporcionó USD 13 500 millones para financiar intervenciones de salud esenciales dirigidas a 770 millones de personas y vacunas para 330 millones de niños. La proporción de los fondos de la AIF destinados a salud y nutrición se incrementó en un 60 % en la última década.

    El GBM concentra sus inversiones e investigaciones en el sector de la salud en ámbitos que son especialmente importantes para ayudar a los países a lograr la cobertura sanitaria universal antes de 2030, trabajando estrechamente con donantes, asociados para el desarrollo, Gobiernos y el sector privado. Algunas de estas esferas de interés son: poner fin a la mortalidad materna e infantil en casos prevenibles, reducir el retraso del crecimiento y mejorar la nutrición de bebés y niños (i); fortalecer los sistemas de salud y el financiamiento para el sector; garantizar la preparación y respuesta a pandemias; promover la salud y los derechos reproductivos y sexuales, y prevenir y tratar las enfermedades transmisibles (i).

    Última actualización: Abr 02, 2020

  • Salud materna e infantil

    Garantizar que todas las mujeres y los niños tengan acceso a atención médica es fundamental para poner fin a la pobreza, crear economías sólidas y lograr la cobertura sanitaria universal. Si bien la comunidad mundial ha conseguido logros considerables en los últimos 30 años en cuanto a mejorar la salud y el bienestar de las mujeres, los niños y los adolescentes, los avances no son suficientes. Las estimaciones más recientes (i) revelan que 2,8 millones de embarazadas y recién nacidos —o 1 cada 11 segundos— mueren todos los años, principalmente debido a causas que se pueden prevenir.

    ImageEl Mecanismo Mundial de Financiamiento para Mujeres, Niños y Adolescentes (MMF) (i), una innovadora plataforma de financiamiento coordinada por el Banco Mundial, apoya los esfuerzos de los países para mejorar la salud y el bienestar de las mujeres, los niños y los adolescentes, y potenciar las inversiones en capital humano. El MMF apoya a los Gobiernos fortaleciendo una plataforma nacional que coordine la participación de todos los actores clave en la elaboración de un plan de implementación y promoción de inversiones en que se dé prioridad a reformas fundamentales para mejorar la nutrición y la salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente e impulsar un sistema sólido de atención de salud primaria.

    Emergencias sanitarias

    Las pandemias representan una amenaza grave, no solo para la seguridad sanitaria universal y el logro de la CSU, sino también para la seguridad económica. Si bien los brotes de enfermedades son inevitables, los sistemas de salud sólidos permiten a los países detectar y responder mejor a las enfermedades y prevenir que un brote se convierta en una pandemia. A pesar de los avances logrados desde las últimas crisis del virus del Ébola, un nuevo informe de la Junta de Vigilancia Mundial de la Preparación (PDF, en inglés), un organismo independiente convocado conjuntamente por el GBM y la OMS, revela que el mundo no está preparado si bien existen graves y crecientes riesgos de una epidemia generalizada.

    En respuesta a la pandemia de COVID-19 (coronavirus), el Banco Mundial se ha coordinado estrechamente con la OMS y otros asociados internacionales para acelerar el apoyo a los países en la gestión de la emergencia sanitaria mundial. El paquete de ayuda inmediata del GBM incluye fondos por USD 14 000 millones, complementados con asesoría en materia de políticas y asistencia técnica, para ayudar a los países en desarrollo a superar los impactos sanitarios y económicos de la pandemia de COVID-19. A través de este nuevo paquete de vía rápida, el GBM asiste a los Gobiernos para fortalecer los sistemas de salud, la vigilancia de las enfermedades y las intervenciones de salud pública, y trabaja con el sector privado para reducir los impactos sobre la economía.

    Desde el décimo brote de Ébola en la República Democrática del Congo en agosto de 2018, el Banco Mundial ha aportado USD 286 millones a través de la AIF, desembolsando otros USD 50 millones del Mecanismo de Financiamiento de Emergencia para Casos de Pandemia (MFEP) (i), un servicio con sede en el Banco Mundial. Los fondos han permitido a los equipos de respuesta a emergencias ampliar la primera línea de respuesta sanitaria, implementar programas de efectivo por trabajo para apoyar las economías locales, fortalecer la resiliencia en las comunidades afectadas y contener la propagación de este mortal virus.

    La resistencia a los antimicrobianos (RAM) también plantea una amenaza sanitaria y financiera considerable y creciente para los países de todos los niveles de ingreso (PDF, en inglés). La RAM se produce cuando las bacterias y los parásitos ya no pueden ser tratados con medicamentos que solían ser eficaces. Invertir en el fortalecimiento de los sistemas de salud y la preparación ante pandemias y otros brotes de enfermedades infecciosas también es una de las mejores maneras para contener la resistencia a los antimicrobianos.

    Nutrición

    Las intervenciones en el ámbito de la nutrición (i) se identifican sistemáticamente como una de las medidas de desarrollo más eficaces en función del costo. Sin embargo, se estima que 149 millones de niños menores de 5 años sufren retraso en su crecimiento (baja estatura para su edad), lo cual compromete su desarrollo cerebral, aprendizaje e ingresos en la vida adulta. A nivel mundial, la desnutrición es la causa subyacente de alrededor del 45 % de las muertes de menores de 5 años. Más del 70 % de los países —la gran mayoría de los cuales son de ingreso bajo y mediano bajo— enfrentan actualmente una doble carga de malnutrición: una alta prevalencia tanto de desnutrición como de obesidad. El Banco Mundial ha liderado los esfuerzos encaminados a estimar el costo y la rentabilidad de las intervenciones de nutrición para apoyar el aumento y la promoción de inversiones en esta área a nivel mundial y nacional.

    A nivel internacional, el Banco Mundial —en asociación con el Results for Development Institute (i), 1000 Days,(i), la Fundación Bill y Melinda Gates (i) y la Children’s Investment Fund Foundation (i) — publicó el documento titulado An Investment Framework for Nutrition (Marco de inversiones para la nutrición) (i), que proporciona una hoja de ruta que incluye estimaciones de los recursos necesarios y posibles escenarios de financiamiento para lograr las metas globales de nutrición establecidas por la Asamblea Mundial de la Salud y consagradas en los ODS. Posteriormente, se creó una herramienta, Optima Nutrition, que ayuda a los países a maximizar la eficiencia de las inversiones en nutrición para materializar los resultados prometidos.

    Enfermedades infecciosas

    Aunque la incidencia de las enfermedades infecciosas (i) ha disminuido en todo el mundo, estas siguen provocando costos importantes para la economía y la salud. Son causadas por microorganismos patógenos, como bacterias, virus, parásitos u hongos, y se conocen también como enfermedades transmisibles, es decir se pueden propagar directa o indirectamente de una persona a otra. Detener la propagación de las enfermedades infecciosas en el mundo no solo beneficia a la economía de un país y la salud de su población, sino que también es fundamental para ayudar a los países a lograr la CSU. Para alcanzar este objetivo se requieren iniciativas de prevención y acceso a tratamientos de calidad para enfermedades infecciosas como el paludismo, la tuberculosis y el VIH, así como servicios de saneamiento adecuados.

    Control del tabaquismo

    El tabaquismo es una de las causas principales de enfermedades y muertes prevenibles; provoca más muertes al año que el VIH/sida, el paludismo y la tuberculosis en conjunto. El costo económico total de este hábito es superior a USD 1,4 billones al año, suma equivalente al 1,8 % del producto interno bruto (PIB) anual del mundo. Como respuesta, el Programa Mundial de Lucha contra el Tabaco (i) del GBM ayuda a los países a promover e implementar reformas a los impuestos sobre este producto para lograr objetivos de salud pública reduciendo la asequibilidad y el consumo de tabaco; movilizando recursos nacionales para ampliar el margen fiscal y financiar inversiones y programas prioritarios que beneficien a toda la población, y controlando el comercio ilegal de tabaco al fortalecer los sistemas aduaneros.

    Los trastornos mentales (i) imponen una carga de morbilidad enorme a las sociedades en todo el mundo. Solo la depresión afecta a 350 millones de personas y es la principal causa de discapacidad en todo el mundo. Los trastornos mentales, agravados por los bajos niveles de inversión y de cobertura de los tratamientos, tienen también serias consecuencias económicas. El GBM está apoyando las gestiones para poner los trastornos mentales en el centro de las agendas mundiales de salud y desarrollo con el fin de materializar plenamente el objetivo de cobertura sanitaria universal y mejorar los resultados de capital humano en el mundo.

    Última actualización: Abr 02, 2020

  • La mejora de los resultados en el área de la salud es uno de los ejes centrales del trabajo del Grupo Banco Mundial. Durante los últimos 10 años, 700 millones de personas se beneficiaron de intervenciones sanitarias básicas gracias a los fondos de la AIF, incluida la vacunación de 330 millones de niños. La cartera de USD 13 500 millones del Banco Mundial representa un aumento del 60 % en la proporción de fondos de la AIF para salud y nutrición, reflejando la creciente demanda de los países. También es resultado del enfoque decidido del Banco en la conservación y el fortalecimiento del sistema de atención de salud primaria para enfrentar las emergencias sanitarias y proporcionar servicios para las poblaciones más vulnerables, afectadas por crisis o difíciles de alcanzar.

    En El Salvador, 2,1 millones de personas de 92 municipios tienen ahora acceso a atención de salud de calidad. A través del Proyecto de Fortalecimiento del Sistema de Salud Pública (i), el país mejoró los servicios sanitarios de los ciudadanos pobres y rurales, particularmente mujeres y niños. Los primeros resultados del período 2012-17 indican que aumentaron los partos en los establecimientos de salud, se mejoró el equipamiento de las unidades neonatales y se completaron los ciclos de tratamiento de cáncer cervical, todo lo cual contribuye a reducir la mortalidad materna y neonatal. Además, el país fortaleció su red de respuesta ante emergencias, mejoró los equipos disponibles en los niveles de atención primaria y terciaria y modernizó el Instituto Nacional de Referencia, responsable de identificar y vigilar las enfermedades infecciosas.

    En Sudán del Sur, donde las tasas de mortalidad materna e infantil son una de las más altas del mundo y la malnutrición infantil es grave, el Proyecto de Prestación de Servicios de Salud Esenciales (i) está llevando servicios médicos de alto impacto a más de 3,5 millones de personas, en su mayoría mujeres y niños. Con una atención especial en las comunidades de alto riesgo y los desplazados internos, el proyecto capacita al personal sanitario en el tratamiento y la orientación de víctimas de violencia sexual y de género.

    Yemen está dando grandes pasos para conservar sus sistemas de salud primaria, mejorar la resiliencia en la prestación de servicios y priorizar el apoyo para los grupos pobres y vulnerables afectados por el conflicto. A través del Proyecto de Emergencia de Nutrición y Salud (i), casi 12 millones de niños han sido vacunados, más de 1,6 millones de personas con cólera han recibido tratamiento, 4,3 millones de mujeres y niños han recibido servicios básicos de nutrición y 16 millones de personas han tenido acceso a servicios de atención médica desde 2017. El proyecto apoya a alrededor del 50 % de los establecimientos públicos de salud primaria y secundaria en todo el país. También ofrece servicios críticos de salud y nutrición y aborda los brotes de cólera mediante intervenciones integradas de salud, nutrición, agua y saneamiento.

    En Afganistán, tras años de guerra, el Proyecto Sehatmandi (i) del Banco Mundial, financiado en conjunto con la AIF, el Fondo Fiduciario de Reconstrucción de Afganistán (i) y el Mecanismo Mundial de Financiamiento (i), está proporcionando servicios de salud comunitaria esenciales y orientación sicosocial básica, gestión de trastornos mentales graves y agudos y orientación sicosocial profesional en casi la mitad del país. En 2018, más de 2,2 millones de personas recibieron servicios de salud mental en las 34 provincias del país, en comparación con alrededor de medio millón en 2009.

    En la región del Sahel, los fondos de la AIF respaldan el Proyecto de Empoderamiento y Dividendo Demográfico de la Mujer en el Sahel (SWEDD) (i), iniciativa destinada a potenciar a las mujeres y niñas adolescentes; aumentar el acceso a servicios reproductivos y de salud materna e infantil de buena calidad, y aumentar el intercambio de conocimientos, capacidades y coordinación interregional en el contexto de una de las tasas más altas a nivel mundial de fecundidad y pobreza. Con una cobertura de seis países (Chad, Côte d’Ivoire, Malí, Mauritania, Níger y Burkina Faso), SWEDD ha conseguido (i) los siguientes resultados a la fecha:

    -        más de 40 000 niñas en los países del proyecto se han beneficiado de intervenciones escolares (que incluyen servicios de transporte, alojamiento, suministros escolares y transferencias en efectivo);

    -        400 instituciones de formación sanitaria y obstétrica han sido evaluadas y equipadas en toda la región, y

    -        se han creado tres centros de excelencia en Níger, Côte d’Ivoire y Malí, que por primera vez en el Sahel ofrecen una maestría en enfermería y obstetricia, que comprende módulos relacionados con los desafíos de las niñas adolescentes, la violencia de género y la planificación familiar posparto.

     

    La alta incidencia de tuberculosis (TBC) en el sector minero es una crisis invisible que ha socavado el desarrollo económico en la región de África meridional. En conjunto con 15 Gobiernos de la región, el Banco Mundial diseñó un programa integral con el fin de mejorar la coordinación regional para combatir la TBC en el sector minero, que incluye la aplicación de exámenes de TBC a los trabajadores y la creación y consolidación de servicios para exmineros.

    Debido al estancamiento de su economía en los últimos 30 años, Madagascar se ha convertido en uno de los países más pobres del mundo. En 2019, el Banco Mundial aprobó un segundo financiamiento adicional por un monto de USD 90 millones para el Proyecto de Redes de Protección Social (SSNP) (i) con el fin de ayudar a los hogares más pobres a acceder a servicios de redes de protección social y fortalecer las bases del sistema nacional de protección social. A la fecha, el SSNP ha llegado a más de 450 000 hogares de 17 distritos, promoviendo la nutrición, el desarrollo en la primera infancia y la asistencia escolar, y estimulando más interacciones entre los padres y sus hijos. Más de 500 000 mujeres embarazadas o lactantes y más de 1,7 millones de menores de 5 años han recibido atención médica gratuita gracias a un sistema de bonos y exenciones. Se ha reducido el ausentismo escolar debido a que casi 1,8 millones de escolares reciben tratamiento preventivo contra enfermedades tropicales desatendidas, particularmente infecciones provocadas por parásitos intestinales. A través del programa FIAVOTA (i) 65 000 hogares vulnerables afectados por la sequía (un total de 780 000 personas) en el sur de Madagascar recibieron transferencias en efectivo combinadas con intervenciones de salud y nutrición para estabilizar sus ingresos, generar resiliencia y mejorar su bienestar.

    Última actualización: Abr 02, 2020

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Anugraha Palan
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