Esta página en:
  • Español

ARTÍCULO

A la mayoría de los colombianos nadie les enseña a manejar el dinero

Marzo 06, 2014

TITULARES DE ARTÍCULOS
  • Gran parte de la población no utiliza servicios financieros formales, y no sabe cómo calcular la tasa de interés de un crédito.
  • Está demostrado que los servicios financieros, usados responsablemente, contribuyen a estimular la creación de empresas, el empleo y los ingresos.
  • La emisión de una ley que facilite las operaciones con dinero electrónico sería un gran avance, según los expertos.

Es una realidad dolorosa: la mayoría de la población colombiana no tiene la formación necesaria para lograr que lo que gana le rinda más, o preprarse ante un gasto inesperado (como una enfermedad) o para planificar gastos más grandes, como la compra de una casa o la educación de los hijos.

Un reciente estudio del Banco Mundial puso en números la magnitud de este problema en Colombia. Sólo dos de cada 10 colombianos tienen ahorros suficientes para hacerle frente a un gasto inesperado. Los otros ocho, viven al día, ahorran “bajo el colchón” y si necesitan dinero recurren a prestamistas privados que cobran intereses de usura.

El problema no es solamente de falta de educación financiera, sino también de poco acceso a las instituciones y a instrumentos como cuentas bancarias o préstamos, en particular para las zonas rurales..

En esta conversación con Rekha Reddy, especialista en inclusión financiera del Banco Mundial, exploramos algunas de las respuestas que han dado las autoridades al problema y mostramos algunos de los resultados que se han obtenido en casos en los que se facilita la información financiera y el acceso a instituciones bancarias.

¿Cómo se beneficiaría una familia colombiana promedio si tuviera acceso a mejores servicios financieros?  

El acceso a servicios financieros sirve para mejorar el bienestar de los hogares y aumentar la actividad comercial.  Por ejemplo, los créditos adecuados pueden ayudar a comprar una casa, formar un negocio o pagar la educación de los hijos; los seguros ayudan a las personas a manejar riesgos importantes y los ahorros sirven para que enfrenten mermas en el ingreso o crisis inesperadas, como un problema de salud. En un informe realizada por el Banco Mundial en 2013 se concluyó que sólo 20% de los colombianos tenía ahorros suficientes para financiar un gasto inesperado importante.

Cada vez más existen pruebas de la importancia de aumentar la disponibilidad de servicios financieros. Un estudio del Banco Mundial descubrió que cuando aumentó el acceso a sucursales bancarias en México también aumentó la cantidad de dueños de negocios informales y crecieron el empleo y los ingresos.

¿Por qué es un problema que haya gente que no tiene posibilidad de abrir una cuenta bancaria, solicitar un crédito u otros servicios financieros?

Las personas necesitan un lugar seguro y conveniente para administrar su dinero.  A veces, la gente se da cuenta que ahorrar pequeñas sumas en casa es difícil, ya que los miembros de la familia pueden presionar para usar esos ahorros y cubrir con ellos necesidades inmediatas.  

Además, ahorrar dinero en grupos informales (llamados en algunos casos “cadenas” o “natilleras”) como hacen algunos colombianos, puede resultar riesgoso si no están bien administrados.  Para el estudio  , entrevistamos a varias personas que solían pedir dinero a prestamistas informales y notamos que les  cobran tasas de interés mucho más elevadas que las instituciones financieras reguladas.

¿Qué hace el gobierno para que más colombianos tengan acceso a bancos, créditos y otros servicios financieros?

El acceso a servicios financieros aumentaron drásticamente en los últimos cinco años.

En 2006 el gobierno creó el programa Banca de las Oportunidades para promover la inclusión financiera en el país. Esta iniciativa permite a los bancos ofrecer servicios básicos a través de corresponsales (por ejemplo, tiendas minoristas, gasolineras, oficinas de correos que existen en muchas comunidades).

A finales de 2013 había casi 50.000 corresponsales registrados, más de cinco veces la cantidad de sucursales bancarias tradicionales en el país.  Esto ha sido un avance importante.  Sin embargo, es esencial incrementar la educación financiera para que la gente haga uso de estos servicios.

Datos del Banco Mundial indican que solo 3 de cada 10 colombianos tiene una cuenta en una institución financiera formal. En la actualidad, hay más acceso a créditos de consumo, gracias a la mayor penetración de las tarjetas de crédito y débito y también más aceptación de las tecnologías bancarias alternativas.  

Más allá de facilitar el acceso a servicios financieros, el gobierno colombiano intenta velar porque quienes cuentan con ellos los usen con responsabilidad. Los reguladores han fortalecido la protección de los consumidores que utilizan servicios financieros y recientemente anunció la creación de un comité nacional de educación financiera que apoyará tales esfuerzos.

¿Qué desafíos tiene que resolver Colombia? 

Colombia ha logrado buenos avances pero quedan muchas oportunidades para seguir trabajando por la causa de la inclusión financiera. El estudio del Banco Mundial concluyó que más de dos tercios de la población colombiana no puede hacer un cálculo simple sobre la tasa de interés, ni ha recibido educación respecto de cómo administrar su dinero, similar a lo que sucede en otros países en la región.  

Los grandes desafíos incluyen, en primer lugar, el tema del acceso, ya que gran parte de la población aún no tiene una cuenta en una institución financiera regulada o tiene cuentas que no usa en forma activa. En segundo lugar, la concientización sobre el uso responsable de productos financieros y la oportunidad de educación financiera a todos los niveles.

Por último, existe la necesidad de proveer servicios financieros a la población más pobre. Para una gran parte de la población que no puede ahorrar y no califica para obtener un crédito lo más beneficioso seria utilizar el teléfono móvil para hacer pagos y transferir dinero a familiares en otras localidades de manera fácil y barata. En este sentido la aprobación de una ley que apoyara un nuevo grupo de emisores de dinero electrónico (la Ley Pague Fácil, Pague Digital) seria un gran avance.