Discursos y transcripciones

Panel de Fijación del Precio del Carbono: Definición de una visión transformadora para 2020 y años venideros

Abril 21, 2016



Declaración del panel de Fijación del Precio del Carbono: El primer ministro de Canada, Justin Trudeau, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, el primer ministro de la República Federal de Etiopía, Hailemariam Dessalegn, el presidente de Francia, François Hollande, el canciller de la República Federal de Alemania, Angela Merkel y el presidente de México, Enrique Peña Nieto juntos con el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, el gobernador de California, Edmund G. Brown Jr., el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes y el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Angel Gurría.

El Acuerdo de París es un importante logro mundial, y sienta las bases del trabajo para una acción colectiva que limite el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 0C.

El mundo centra su atención ahora en las políticas y actuaciones por las que se cumpla la promesa del Acuerdo Mundial contra el Cambio Climático aprobado en la vigésima primera Conferencia de las Partes, celebrada en París (Acuerdo de la COP 21), se alcancen los objetivos del Acuerdo de París y se actúe con mayor ambición.

La fijación del precio del carbono desempeña una función esencial, pues se trata de una de las medidas más eficaces disponibles para reducir la contaminación climática con la magnitud y el ritmo que exige la ciencia.

Al determinar el precio del carbono se garantiza que queden reflejados en el mercado los verdaderos costos de los combustibles fósiles y los beneficios de una energía limpia; que la eficiencia energética obtiene todo su rendimiento; y que la protección forestal goza de un valor económico claro. La fijación del precio del carbono promueve hoy las inversiones en sistemas rentables para la reducción de emisiones, al tiempo que se libera el potencial de la innovación en tecnologías del mañana con bajas emisiones de carbono. Y al establecerse el precio del carbono se respaldan un crecimiento limpio y sostenible y la creación de empleo en el contexto de una transición económica resiliente y favorable al clima, al tiempo que se generan ingresos públicos que se pueden utilizar, entre otras cosas, para ampliar la reforma fiscal o apoyar medidas en favor del clima.

Lo positivo es que la fijación del precio del carbono está ganando cada vez más aceptación por todo el mundo: 66 jurisdicciones (en las que habitan más de 1 600 millones de personas) aplican ya programas de comercio de derechos de emisión o impuestos sobre el carbono. Se sabe que 90 países utilizan alguna forma de determinación del precio del carbono como medio para alcanzar las contribuciones determinadas a nivel nacional (nationally determined contributions, NDC) que comunicaron antes de la Conferencia sobre el Cambio Climático de diciembre de 2015 en París. Países, estados, provincias, ciudades y otras jurisdicciones trabajan activamente en la búsqueda de sistemas de fijación de precios del carbono. El actual bajo precio de los combustibles fósiles en el mundo incrementa la urgencia —y aumenta la oportunidad— de que se apliquen políticas que corrijan los incentivos tarifarios, especialmente mediante la fijación del precio del carbono.

Y aún así, los esfuerzos que se realizan actualmente no son suficientes. Sólo el 12 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero están cubiertas por precios explícitos del carbono. Queda mucho por hacer mientras los países aplican sus contribuciones determinadas a nivel nacional y aumentan sus aspiraciones. Tenemos que ampliar el conjunto de Gobiernos que aplican políticas de fijación de precios, que intensifican los programas existentes y que fomentan la cooperación mundial, especialmente a través del artículo 6 del Acuerdo de París.

La visión a largo plazo del Panel consiste en que la fijación del precio del carbono se implemente a escala mundial y con ambición creciente, de forma que genere el impulso suficiente que permita cumplir el objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 0C con respecto a los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos por limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 0C.

En consonancia con esa visión, el Panel de Alto Nivel para la Fijación del Precio del Carbono exhorta a la comunidad internacional a cumplir el siguiente objetivo de fijación del precio del carbono:

OBJETIVO DE FIJACIÓN DEL PRECIO DEL CARBONO: El porcentaje de emisiones mundiales cubiertas por precios explícitos del carbono se duplica hasta alcanzar el 25 % en 2020, y vuelve a duplicarse hasta el 50 % en el siguiente decenio.

Para alcanzar este objetivo, el Panel apoyará iniciativas en torno a tres ejes de actuación:

  • Generalización de la práctica de fijación del precio del carbono, mediante su implantación en jurisdicciones y sectores que actualmente no lo hacen;
  • Intensificación de la práctica de fijación del precio del carbono cuando ya se esté aplicando, mediante la consolidación de esa ambición y asegurando que, de cara a las inversiones, se transmiten señales claras sobre los precios a largo plazo, consecuentes con la meta a largo plazo del Acuerdo de París;
  • Mejora de la cooperación internacional, facilitando y promoviendo la armonización o posible convergencia de programas nacionales de fijación del precio del carbono.

Celebramos el liderazgo mostrado por el mundo empresarial, inversionistas y otras partes interesadas, al respaldar políticas de fijación del precio del carbono e incorporar esta práctica a su planificación y decisiones sobre inversión. Nos comprometemos a trabajar activamente con ellos en la implementación efectiva y ambiciosa de políticas de fijación del precio del carbono, especialmente a través de la Coalición de Liderazgo para la Fijación del Precio del Carbono (CPLC, por su sigla en inglés).

Los próximos años tendrán una importancia fundamental para la humanidad y el planeta. Nos comprometemos, de forma individual y colectiva, a trabajar para que se alcancen los objetivos de fijación del precio del carbono que se presentan aquí en nuestros respectivos países y regiones, y a contribuir con nuestros propios compromisos como punto de partida:

Canadá

La fijación de precios del carbono es un instrumento eficaz para la reducción de las emisiones y el estímulo de las inversiones en crecimiento limpio y en innovación con bajos niveles de emisiones de carbono. Es también un instrumento esencial para apoyar la transición hacia el crecimiento económico sostenible. Canadá admite que el crecimiento de nuestra economía y la protección de nuestro medio ambiente han de avanzar en paralelo. Hay provincias y territorios en Canadá que ya están aplicando políticas de fijación de precios del carbono. Gracias a las iniciativas de las provincias y territorios, más del 85 % de los canadienses vivirán pronto en jurisdicciones que han adoptado o van a adoptar medidas de fijación de precios del carbono.

El Gobierno canadiense trabaja con las autoridades provinciales y territoriales en la elaboración de un plan integral canadiense para hacer frente al cambio climático. El plan prestará apoyo a la transición de Canadá hacia una economía con bajas emisiones de carbono, al tiempo que estimula la innovación, un crecimiento limpio y la eficiencia de los recursos. Se han establecido grupos de trabajo federales, provinciales y territoriales, entre ellos uno dedicado a la fijación de un precio del carbono, para formular alternativas orientadas a la reducción de las emisiones.

Es considerable el respaldo de empresas e industrias canadienses a una fijación eficaz del precio del carbono, lo que situará a Canadá como líder de la economía con bajas emisiones de carbono.

Canadá está asimismo realizando inversiones nuevas y cuantiosas en tecnologías limpias, e incrementará el nivel de ambición de las políticas medioambientales a lo largo del tiempo. Todo ello habilitará a Canadá para la consecución de reducciones aún mayores de las emisiones de gases de efecto invernadero, en consonancia con los compromisos adquiridos por nuestro país en virtud del Acuerdo de París.

Chile

Tenemos que implementar el Acuerdo de París exitosamente si queremos un futuro climático seguro. Nuestro país fomentará acuerdos público/privados que permitan unir las tecnologías del clima y el financiamiento para implementarlas. Continuaremos colaborando en crecimiento verde y mercados de carbono, como se anunció en la Declaración Ministerial de la Alianza del Pacífico el mes pasado en Colombia. En el panel compartimos una visión común de que ampliar el precio al carbono es bueno para la economía y para el planeta.

Etiopía

Etiopía comunicó su ambiciosa contribución de reducir para 2030 en un 64 % sus emisiones derivadas de la actividad empresarial como parte de su política nacional para construir una economía de ingreso mediano ecológica y resiliente al cambio climático. Etiopía renueva sus compromisos de prevenir el cambio climático peligroso con el uso y fomento de todos los instrumentos políticos y programas de inversión pública, entre ellos la fijación de un precio del carbono, que han demostrado ser efectivos, justos y eficientes. Para cumplir este compromiso, y con el apoyo del Banco Mundial, Etiopía hará público un estudio en el que se formulan recomendaciones sobre la función y posibles formas de las políticas de fijación de precios del carbono en Etiopía, que podrían ser asimismo aplicables a países en desarrollo similares de ingreso bajo. 

Francia

Francia decidió, a nivel nacional, incluir la trayectoria de su impuesto sobre el carbono en el proyecto de ley sobre transición energética hacia un crecimiento limpio con el fin de mejorar la previsibilidad para los actores económicos. Francia, por consiguiente, se compromete a mejorar su impuesto sobre el carbono avanzando por esta vía, es decir, incrementando su tarifa desde los 22 € en 2016 hasta los 56 € en 2020 y los 100 € en 2030.

Alemania

Alemania pone de manifiesto la importancia de la Plataforma del Mercado de Carbono, que brinda un foro para el diálogo estratégico de alto nivel entre Gobiernos mediante el que analizar oportunidades de cooperación orientadas a acelerar el desarrollo de un mercado mundial del carbono. La plataforma inició su trayectoria bajo los auspicios de la presidencia del G7 en 2015 y se desarrollará con el apoyo técnico de la OCDE.

A nivel europeo, Francia y Alemania promueven la idea de reformar el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea (RCDE, o Emission Trading Scheme - ETS) con el fin de mejorar su ambición y asegurar que, de cara a las inversiones y la innovación, se transmiten señales claras sobre los precios.

México

México está trabajando en el establecimiento de un mercado de carbono, así como en un sólido mecanismo nacional de certificados de energía limpia para el sector eléctrico en 2018. Ambos esfuerzos apoyarán directamente la consecución de los objetivos nacionales de mitigación.

La ejecución de estos objetivos se basará en mecanismos de mercado que México comenzó en 2013, varios de los cuales ya se han incorporado en la legislación:

  • Un impuesto al carbono aprobado por el Congreso (a través de modificaciones en la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, IEPS) que abarca los combustibles fósiles por el contenido de carbono, salvo el gas natural. Este impuesto al carbono tiene el objetivo de crear consciencia sobre el medio ambiente y de fijar un precio al carbono, de manera que refleje las externalidades y ayude al sector privado a transitar hacia el consumo y el uso de combustibles más limpios.
  • Los Certificados de Energías Limpias fomentan el desarrollo y uso de tecnologías de bajo carbono que se derivan de la reforma energética del año 2014.
  • Una iniciativa de bonos verdes a través de la Bolsa Mexicana de Valores en apoyo al desarrollo de las inversiones verdes en México.

México adoptó un impuesto de cuota fija a las gasolinas, lo que elimina la posibilidad de subsidios futuros, a través de una modificación a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios aprobada en 2015.

México está convencido de que con el fin de estabilizar el aumento de la temperatura global debajo de los 2 grados centígrados, y limitar dicho aumento de temperatura a 1.5 grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales, es necesario el establecimiento de un precio justo y real al carbono.

California

El programa de tope y canje de California es una de las estrategias claves del estado para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático. El compromiso de California consiste en armonizar su programa de tope y canje con el cumplimiento de sus objetivos en materia de cambio climático, especialmente con la reducción de emisiones a los niveles de 1990 en 2020, y a un 80 % por debajo del nivel de 1990 en 2050.

En 2014, California y Quebec llevaron a efecto la plena vinculación entre sus respectivos mercados de carbono, y Ontario ha manifestado su intención de unirse al mercado California-Quebec. California también se ha comprometido a trabajar con otros estados de Estados Unidos en materia de fijación de un precio del carbono, especialmente a través de la agrupación Pacific Coast Collaborative, y en aplicación del Plan de Energía Limpia, según corresponda. 

California trabajará con otras jurisdicciones en apoyo del desarrollo de programas de comercio de derechos de emisión medioambientalmente rigurosos a nivel mundial, por ejemplo mediante memorandos de entendimiento suscritos con China a nivel nacional y subnacional, así como con México. California también participa multilateralmente con otras jurisdicciones, entre otras formas como asociado técnico en la Asociación para la Preparación de Mercados (Partnership for Markets Readiness, PMR) de Carbono del Banco Mundial, y como miembro de Alianza Internacional de Acción por el Clima. California buscará promover la fijación de un precio del carbono a través del “Under2MOU”, convenio de ámbito subnacional sobre cambio climático en el que están representados 128 firmantes y más de un tercio de la economía global.

Río de Janeiro

Río de Janeiro pretende reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20 % en 2020, y en 2065 no generar emisiones. Para lograr este objetivo, la ciudad está promoviendo políticas de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. La fijación de un precio del carbono acelerará la transición de Río hacia una economía con bajos niveles de emisión de carbono. Ayudará a alcaldes y comunidades de todo el mundo a generar prosperidad en el ámbito urbano al tiempo que se reducen las consecuencias para el medio ambiente. Este hecho es importante porque las ciudades consumen el 70 % de la energía mundial y generan emisiones de gases de efecto invernadero. Las iniciativas urbanas cuentan con el potencial de disminuir las emisiones mundiales en un equivalente de 3,7 gigatoneladas de CO2 por debajo de las de ámbito nacional actualmente en curso para 2030, y en el equivalente a 8,0 gigatoneladas de CO2 en 2050. Las ciudades están demostrando su liderazgo a través del Compact of Mayors, el compromiso e instrumento para medir, vigilar y dar seguimiento a las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero. Las ciudades integradas en el C40 están emprendiendo acciones para reducir las emisiones, minimizar los riesgos frente al cambio climático e incrementar la resiliencia urbana. 

Río de Janeiro se ha comprometido a mejorar las políticas de fijación de precios del carbono. El potencial de las urbes en la reducción de las emisiones se puede liberar mediante la fijación de precios del carbono, lo que nos ayudará a alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

Fondo Monetario Internacional

El Fondo hizo pública recientemente una declaración de la directora gerente sobre “El papel del Fondo a la hora de abordar el cambio climático” (Statement on the Role of the Fund in Addressing Climate Change) y un informe complementario titulado “Después de París: Consecuencias fiscales, macroeconómicas y financieras del cambio climático mundial” (After Paris: Fiscal, Macroeconomic and Financial Implications of Global Climate Change). El Fondo confecciona herramientas en formato de hoja de cálculo para ayudar a los países en la implementación de sistemas de fijación de precios del carbono y en el conocimiento de las contrapartidas entre las distintas políticas alternativas de mitigación, y ofrece asistencia técnica a los países miembros en materia de reformas sobre la fijación de precios del carbono y la energía.

Grupo Banco Mundial

El Grupo Banco Mundial incrementará el apoyo nacional y el trabajo de promoción mundial para “fijar precios adecuados” mediante ayudas a los clientes orientadas a la reforma de los subsidios a los combustibles fósiles, a la fijación de un precio del carbono, a la intensificación de instrumentos de mercado y a la reforma de otros subsidios que originan distorsiones. Las labores orientadas hacia la fijación de un precio del carbono se ampliarán para generalizar, intensificar y conectar mercados. El Grupo Banco Mundial se marcará como objetivo mantener diálogos, apoyados activamente a nivel nacional, en una Coalición de Liderazgo para la Fijación de un Precio del Carbono, en 15 países para fines de 2017 y en 30 países en 2020, con el propósito de que actúe como catalizador del éxito de programas de fijación de precios del carbono. Esto complementará y mejorará programas nacionales en curso de la Asociación para la Preparación de Mercados y los debates internacionales de la iniciativa Mercados de Carbono en Red (Networked Carbon Markets). Se ampliarán e incrementarán los mecanismos de financiamiento basados en los resultados, que brindan apoyo a instrumentos innovadores basados en el mercado, como la herramienta Pilot Auction Facility y el mecanismo Transformative Carbon Asset Facility.

OCDE

El compromiso de la OCDE consiste en brindar apoyo a los países para la implementación del Acuerdo de París y sus previstas contribuciones determinadas a nivel nacional (nationally determined contributions, NDC), basándose en los amplios conocimientos en la práctica de la regulación y fijación de precios del carbono, en el análisis y reforma de los subsidios a los combustibles fósiles y la fiscalidad de la energía. La OCDE hará más hincapié en los desafíos a los que se enfrentan los países en materia de mitigación. En concreto, contribuirá a una mayor transparencia de las políticas de mitigación y sus resultados en los países y asociados clave de la OCDE. Prestará apoyo a los países en la elaboración y puesta en marcha de estrategias y políticas rentables de mitigación que sea posible mantener e intensificar a lo largo del tiempo. Por ejemplo, la OCDE avanzará en sus trabajos mediante la vigilancia de la fiscalidad sobre el uso energético y de las señales que se emitan sobre los precios desde los sistemas de comercio de derechos de emisión, con el fin de ayudar a realizar el seguimiento de instrumentos basados en el mercado para la fijación de un precio del carbono más allá de sus precios explícitos.