Desarrollo urbano: Panorama general

El 54 % de la población mundial vive actualmente en zonas urbanas, y se espera que aumente esta tendencia. Esto significa que la cantidad de personas en las ciudades crecerá 1,5 veces para llegar a 6000 millones de habitantes en 2045, es decir las ciudades tendrán otros 2000 millones de residentes.

Más del 80 % del producto interno bruto (PIB) mundial se genera en las ciudades, por lo tanto una urbanización bien planificada puede promover el crecimiento sostenible al aumentar la productividad y fomentar la innovación y el surgimiento de ideas novedosas.

Sin embargo, la rapidez y la magnitud del proceso de urbanización plantean enormes desafíos, entre ellos satisfacer la creciente demanda de viviendas de bajo costo, sistemas de transporte bien conectados y otro tipo de infraestructura, servicios básicos y empleos, particularmente para los casi 1000 millones de pobres que viven en asentamientos urbanos informales y acercarlos a los lugares donde existen más oportunidades.

Las ciudades también cumplen un papel importante en la lucha contra el cambio climático, pues en ellas se consume cerca de dos tercios de la energía producida en el mundo y se genera más del 70 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. A medida que estas crecen, su exposición a los riesgos climáticos y de desastres también aumenta. Casi 500 millones de residentes urbanos viven en zonas costeras, lo que los hace más vulnerables a los efectos de las tormentas y del aumento del nivel del mar.

Construir ciudades que “funcionen”, es decir que sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles, requiere un alto nivel de coordinación normativa y de opciones de inversión. Una vez edificada una ciudad, su estructura física y los patrones de uso del suelo pueden ser imposibles de modificar durante generaciones, dando lugar a una expansión insostenible.

Los Gobiernos nacionales y locales cumplen una función importante al respecto y deben tomar medidas en el presente para dar forma a su desarrollo futuro y crear oportunidades para todos.

Última actualización: Oct 21,2016

La labor del Banco Mundial en el ámbito del desarrollo urbano apunta a construir ciudades y comunidades sostenibles que sean inclusivas, resilientes, (i) productivas y habitables, (i) en concordancia con los objetivos del Banco Mundial de poner fin a la pobreza extrema e impulsar la prosperidad compartida.

La asistencia técnica y las operaciones respaldadas por el Banco Mundial también contribuyen a las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 11  de lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.

La labor que cumple el Banco en este ámbito se basa en tres pilares principales:

1.    Fortalecer los sistemas de gestión, planificación y finanzas de las ciudades;

2.    Mejorar las diferentes dimensiones de las condiciones de vida para las personas: servicios de infraestructura, tenencia, vivienda y vecindarios, y

3.    Apoyar la transformación urbana mediante una mejor planificación y gestión urbana y del uso del suelo, y la implementación de inversiones integradas en infraestructura y prestación de servicios, todo ello de una manera en que se mejore el espacio urbano y se produzca un impacto en la forma de las ciudades en el largo plazo, reduciendo la expansión y mejorando la habitabilidad, resiliencia y productividad.

 

Estos tres pilares principales se traducen en seis líneas de actividad:

·         Ciudades y crecimiento económico

·         Pobreza urbana e inclusión

·         Infraestructura y servicios municipales

·         Tierras y viviendas asequibles

·         Gestión urbana, finanzas y buen gobierno

·         Ciudades y entorno urbano

Estas líneas de actividad se llevan a cabo a través de: a) asistencia técnica y servicios de conocimientos y análisis; b) poder de convocatoria, y c) financiamiento.

Además, el Banco Mundial se dedica cada vez más al tema del cambio climático en las ciudades y centra su atención en los riesgos y la resiliencia, áreas que incluyen la mitigación del riesgo de desastres ex ante y ex post, la planificación y las inversiones con bajos niveles de carbono, y el acceso a financiamiento para infraestructura inteligente en relación con el clima.

Última actualización: Oct 29,2015

Asistencia técnica y servicios de conocimientos y análisis

Comprender la urbanización: el Banco Mundial está realizando estudios sobre el desarrollo del espacio, la vivienda y el medioambiente urbanos, centrándose en Análisis sobre la urbanización (i) regional y nacional que apuntan a apoyar a las autoridades nacionales y municipales en su proceso de reflexión estratégica acerca de las oportunidades ofrecidas por la urbanización, y los desafíos que plantea este proceso.

En la actualidad, se encuentran disponibles los siguientes trabajos y herramientas analíticas para ayudar a las ciudades en la gestión del proceso de urbanización y apoyar el crecimiento sostenible e inclusivo:

o    Competitive Cities for Jobs and Growth: What, Who, and How

o    East Asia's Changing Urban Landscape: Measuring a Decade of Spatial Growth (i)

o    Leveraging Urbanization in South Asia: Managing Spatial Transformation for Prosperity and Livability (i)

o    Urban Regeneration: Decision Tool for City Planners (i)

Resiliencia: CityStrength es un diagnóstico rápido destinado a mejorar la capacidad de adaptación de las ciudades frente a diversas crisis y presiones. Se implementa en conformidad con el Programa de Ciudades Resilientes (i) del Banco Mundial y con el respaldo del Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR, por sus siglas en inglés). (i) CityStrength se ha aplicado de manera experimental y con buenos resultados en Can Tho (Viet Nam) y en Addis Abeba (Etiopía). Se ejecutó además en la zona metropolitana de Accra en Ghana y en 10 capitales regionales de Etiopía.

Gracias a la asistencia de USD 1 millón otorgada por el GFDRR, el Banco Mundial está trabajando para ayudar a los Gobiernos nacionales y locales de América Central a comprender mejor el cambio climático y la resiliencia frente a desastres de sus sistemas urbanos nacionales. Las necesidades y la evaluación realizada por los Gobiernos permitieron identificar medidas prioritarias en Guatemala, Honduras y Nicaragua.

 

Financiamiento: la iniciativa City Creditworthiness Initiative (i) proporciona a las autoridades locales un apoyo amplio para promover inversiones en infraestructura urbana. Se ofrecen programas de aprendizaje en las “Academias de capacidad crediticia de las ciudades”, que ofrecen capacitación en aspectos básicos de la calificación crediticia y el financiamiento municipal a más de 500 funcionarios de más de 200 ciudades de Colombia, Etiopía, India, Jordania, Kenya, Corea, Rwanda, Tanzanía, Turquía, Uganda, y la Ribera Occidental y Gaza.

 

Poder de convocatoria

Las ciudades en un clima cambiante: la labor del Banco Mundial en el ámbito del desarrollo urbano ha sido fundamental a la hora de promover los temas relativos al cambio climático durante el vigesimoprimer período de sesiones de la Conferencia de las Partes (CP 21). El año pasado, el Banco invirtió más de USD 3000 millones en financiamiento para el clima en zonas urbanas y brindó asistencia técnica para ayudar a los países en desarrollo a construir ciudades mejor preparadas para el cambio climático. Se espera que esta cifra crezca a medida que la institución aumente en un tercio su financiamiento para el clima en los próximos cinco años.

Compartir experiencias entre ciudades: la Plataforma Mundialde Ciudades Sostenibles (GPSC) (i) es una plataforma de conocimientos creada en conjunto con bancos de desarrollo, organizaciones de las Naciones Unidas, redes urbanas, centros de estudios y organismos locales. Se trata de una nueva iniciativa que ayuda a aumentar la capacidad en general de las ciudades y la “preparación” para atraer inversiones y elaborar proyectos financiables. Procura promover un enfoque integrado de la planificación, el financiamiento y la construcción de las ciudades.

Metrolab (i) es una alianza convocada por el Banco Mundial en la cual ciudades de todo el mundo intercambian conocimientos centrados en la acción sobre gestión y planificación estratégica a nivel urbano y regional y se promueve el aprendizaje entre pares.

Financiamiento

En Viet Nam, un país en rápido proceso de urbanización, el Proyecto de Modernización Urbana (i) de USD 382 millones financiado por el Banco Mundial mejoró las condiciones de vida de 7,5 millones de pobres en zonas urbanas mediante conexiones mejoradas de agua y saneamiento, así como caminos, alcantarillados, lagos, canales y puentes. En Indonesia, el recientemente aprobado Programa Nacional de Mejoramiento de Barrios Marginales, (i) que incluye una suma importante de fondos adicionales gracias al cofinanciamiento del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB), está mejorando el acceso a servicios e infraestructura urbana en vecindarios pobres.

En Jordania y Líbano, dos proyectos relacionados dan apoyo a las autoridades y las comunidades locales que acogen a refugiados sirios, e incluyen mecanismos sólidos de consulta y retroalimentación. En Jordania, el proyecto para abordar la reconstrucción urgente de infraestructura municipal (i) beneficia a unos 2 millones de personas, incluidos 250 000 refugiados sirios. En Líbano, las intervenciones para disminuir las tensiones han llegado a 250 000 personas en un año, lo que representa tres veces el objetivo inicial. Los principales destinatarios son personas que viven en comunidades de acogida cercanas a campamentos de refugiados. Las iniciativas también mejoraron la prestación de servicios para más de 1 millón de libaneses.

En Kenya, el Banco Mundial apoya la descentralización a través de programas de financiamiento y asistencia técnica, entre los que destacan el recién aprobado Programa de Apoyo a la Descentralización en Kenya (KDSP) (i) y el Programa de Descentralización Responsable de Kenya (KADP). (i) Con ambos proyectos, el Banco Mundial cumple una función clave al apoyar la implementación del marco de fortalecimiento de la capacidad nacional para mejorar la rendición de cuentas y la prestación de servicios básicos a nivel local.

En Belice, el Banco Mundial respaldó al Gobierno nacional en la elaboración e implementación del Plan nacional de inversión para la adaptación al cambio climático a través del Proyecto de infraestructura resistente a las condiciones climáticas, (i) que ayudó al país a posicionarse para movilizar financiamiento adicional para actividades relacionadas con el clima proveniente de instituciones financieras internacionales. En los países del Caribe Oriental, el Banco ha movilizado más de USD 200 millones para mejorar la capacidad de adaptación frente al clima y reducir de manera estratégica su vulnerabilidad al cambio climático y los desastres naturales, incluido un monto de USD 83 millones del Fondo Estratégico sobre el Clima, (i) e inmediatamente después de los desastres naturales (por ejemplo, el Proyecto de reducción de la vulnerabilidad ante desastres naturales de Santa Lucía).

En Georgia, el Proyecto de Desarrollo Regional (i) ayuda a las regiones del país a mejorar su infraestructura a fin de aprovechar el creciente mercado del turismo, con lo que también se mejora la competitividad y el desarrollo económico. En Azerbaiyán, el Banco Mundial respalda iniciativas del Gobierno nacional destinadas a mejorar la recolección de desechos sólidos y las operaciones de eliminación de residuos en la zona metropolitana de Bakú, con la limpieza y el cierre del principal vertedero de Balakhani y 50 basurales abiertos. También se creó un nuevo organismo para la gestión de desechos sólidos en Bakú. El país se encuentra elaborando un plan de inversión y una estrategia de gestión de residuos sólidos con el apoyo del Banco Mundial.

En Pakistán, (i) el Banco Mundial ha otorgado USD 150 millones en financiamiento basado en resultados a las cinco ciudades más grandes de la provincia de Punjab para que mejoren sus sistemas de planificación, gestión de recursos y rendición de cuentas. Los Gobiernos municipales están desarrollando e implementando planes a mediano plazo de gestión de activos y de desarrollo integrado, en los cuales las prioridades de infraestructura y servicios municipales tienen una base empírica. Esto aumenta la recaudación de ingresos y reduce los gastos, proporcionando un margen financiero. Además, se está garantizando la rendición de cuentas a través de sistemas automatizados de acceso público a la información y de respuesta a quejas, y sitios web actualizados con información sobre presupuestos y adquisiciones.

 

Última actualización: Oct 29,2015





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