Coronavirus: La respuesta del Grupo Banco Mundial ante la emergencia mundial de hacer frente a la pandemia. Sepa más

ARTÍCULO

Copa Mundial 2014: la más contaminante de la historia

Julio 14, 2014


Image

Cuatro millones de turistas de los cuatro rincones del mundo han viajado el último mes, atraídos por ser parte de la historia de la Copa.

Fernando Frazão/ABr.

El mega evento futbolístico ha producido el doble de emisiones de carbono que en Sudáfrica 2010, pero también introdujo notables avances ecológicos

Un vuelo comercial desde Alemania a Río de Janeiro para ver la final de la Copa Mundial de este domingo y luego volver a Europa generará el equivalente a un millón de kilos de dióxido de carbono. Un solo vuelo de 300 pasajeros.

Imagínese las emisiones que han generado no solo los miles de vuelos hacia, desde y dentro de Brasil, sino los millones de desplazamientos terrestres entre las 12 sedes mundialistas para vivir en directo la emoción del campeonato de fútbol.

El cálculo ya ha sido hecho: el Mundial 2014 generará 2,72 millones de toneladas de CO2, casi el doble de las 1,62 millones de toneladas del campeonato de Sudáfrica hace cuatro años y tres veces más que Alemania 2006.

Las estimaciones son de la propia FIFA, que señala que más del 80% de las emisiones de esta edición serán producto de los traslados por tierra de los millones de visitantes por toda la geografía brasileña. Todo esto sin contar la demanda de energía producida por millones de televisores encendidos para ver la actuación de las principales figuras del fútbol mundial.

Esto equivale a la contaminación generada por 534.000 vehículos en circulación durante un año, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

Las autoridades han destacado, sin embargo, que si bien este Mundial ha sido el más contaminante de la historia, también ha sido el más sustentable. Sentó "un precedente en la gestión ambiental de los grandes eventos deportivos", según afirmó el jueves la ministra brasileña de Medio Ambiente, Izabella Teixeira.

La funcionaria resaltó el nuevo diseño más ecológico de los nuevos estadios, algunos construidos o modernizados con tecnologías para aprovechar el agua de lluvia, la luz solar, las fuentes renovables de energía y la iluminación de bajo consumo energético, entre otras.

Medioambiente vs espectáculo

Con cada victoria o pérdida de las últimas seis semanas, los hinchas han acudido en manada a Brasil para alentar sus selecciones o volver a sus casas. Se calcula que casi cuatro millones de turistas de los cuatro rincones del mundo han viajado el último mes, atraídos por ser parte de la historia de la Copa.

Es lo que necesita el espectáculo del mundial, pero en términos ecológicos representa también casi cuatro millones de personas más para alimentar, para alojar, para transportar, que necesitan agua y saneamiento y que producen basura, un problema en alza en todo el mundo.

Es una huella ecológica importante que se ve, sobre todo, concentrada en las grandes urbes latinoamericanas.

“Aunque solo la mitad de la población mundial vive en ciudades, consumen más de dos tercios del suministro global de energía y son responsables por el 70% de las emisiones de dióxido de carbono,” afirma Xiaomei Tan, experta en cambio climático del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM). “Tenemos que reconocer el rol clave de las ciudades para el desarrollo sostenible, además de los riesgos de no actuar ahora”, agrega.

Este aviso apunta directamente a América Latina, cuya tasa de urbanización es de un 80% y alberga 4 de las 30 mega-ciudades del mundo. Además, después una década de crecimiento boyante, un 30% de la población ya se considera clase media y busca oportunidades para disfrutar de su nuevo rango social, que incluyen viajar al extranjero para eventos como el Mundial.

Todo en un contexto pesimista de que si no se actúa ahora, Latinoamérica será una de las regiones más asoladas si se cumple el vaticinio y la temperatura mundial aumenta cuatro grados hacia finales de este siglo, según los expertos.

El FMAM, el Banco Mundial y otras organizaciones medioambientalistas, trabajan en varios proyectos para aumentar las capacidades de “resiliencia” de las ciudades. Una de estas iniciativas se lleva a cabo en San Pablo, donde algunos autobuses utilizan baterías de combustible de hidrógeno para alimentarse, en vez de petróleo para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Esto abre el camino para la producción comercial de medios de transporte que utilicen hidrógeno en vez de diésel.

Otras medidas, de relativamente fácil aplicación y que no requieren grandes inversiones, se enfocan en los patrones de conducta humana. Estas incluyen, por ejemplo, evitar largos desplazamientos para realizar compras -utilizando la internet o productos locales, por ejemplo-, y el uso de métodos de transporte alternativos como las bicicletas, de acuerdo a Tan.

Una vez el árbitro marque con su pitido el final del partido del domingo entre Alemania y Argentina y surja un nuevo campeón mundial del fútbol, comienza la cuenta regresiva para otra gran justa deportiva: los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.

¿Estará Brasil, uno de los 17 países con mayor biodiversidad del mundo, preparado para un nuevo impacto medioambiental?



" Embora só a metade da população mundial more em cidades, elas consomem mais de 2/3 da produção global de energia e são responsáveis por 70% das emissões de dióxido de carbono "

Xiaomei Tan

Especialista em mudança climática do Fundo para o Meio Ambiente Mundial (FMAM)


Meio ambiente vs espetáculo

Com cada vitória ou derrota das últimas seis semanas, os torcedores compareceram em massa ao Brasil para animar suas seleções ou voltar para suas casas. Calcula-se que quase quatro milhões de turistas do mundo todo viajaram no último mês, atraídos pela chance de ser parte da história da Copa.

O espetáculo da Copa se alimenta disso, mas em termos ecológicos isso representa também quase quatro milhões de pessoas a mais para alimentar, alojar, transportar. Elas também precisam de água e saneamento e produzem lixo, um problema que cresce em todo o mundo.

É uma pegada ecológica importante que podemos ver, sobretudo, concentrada nas grandes cidades latino-americanas.

“Embora só a metade da população mundial more em cidades, elas consomem mais de 2/3 da produção global de energia e são responsáveis por 70% das emissões de dióxido de carbono", afirma Xiaomei Tan, especialista em mudança climática do Fundo para o Meio Ambiente Mundial (FMAM). "Temos que reconhecer o papel chave das cidades para o desenvolvimento sustentável, além dos riscos de não atuar agora", acrescenta.

Este aviso aponta diretamente para a América Latina, cuja taxa de urbanização é de 80% e abriga 4 das 30 megacidades do mundo. Além disso, depois de uma década de crescimento, cerca de 30% da população já é considerada de classe média e procura oportunidades para desfrutar de seu novo patamar social, o que inclui viajar para o exterior para eventos como a Copa do Mundo.

Pensando em um contexto pessimista, segundo os especialistas, se não agir agora, a América Latina será uma das regiões mais assoladas, caso o pior se torne realidade e a temperatura mundial aumente quatro graus até o final deste século.

O FMAM, o Banco Mundial e outras organizações de meio ambiente trabalham em vários projetos para aumentar a capacidade de "resiliência" das cidades. Uma destas iniciativas acontece em São Paulo, onde alguns ônibus usam baterias de combustível de hidrogênio para se alimentar, em vez de petróleo, para reduzir a emissão de gases de efeito estufa. Isso abre caminho para a produção comercial de meios de transporte que utilizem hidrogênio em vez de diesel.

Outras medidas, de relativamente fácil aplicação e que não requerem grandes investimentos, focam nos padrões de conduta humana. Elas incluem, por exemplo, evitar longos deslocamentos para realizar compras - utilizando a internet ou produtos locais, por exemplo - e o uso de métodos de transporte alternativos como as bicicletas, de acordo com Xiaomei Tan.

Agora, começa a contagem regressiva para outra grande disputa esportiva: os Jogos Olímpicos de 2016 no Rio de Janeiro.

Estará o Brasil, um dos 17 países com maior biodiversidade do mundo, preparado para um novo impacto ambiental?


Api
Api