Coronavirus: La respuesta del Grupo Banco Mundial ante la emergencia mundial de hacer frente a la pandemia. Sepa más

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Panorama general

  • Lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible requiere inversiones cuantiosas en infraestructura, capital humano y capacidad de adaptación al cambio climático. Sin embargo, los Gobiernos de los países en desarrollo a menudo ven limitada su capacidad de movilizar ingresos nacionales o inversión privada.

    El financiamiento de la deuda es crucial para el desarrollo, pero los niveles insostenibles perjudican el crecimiento y a los pobres. La deuda puede ser una herramienta útil si es transparente, se gestiona bien y se usa en el contexto de una política de crecimiento creíble. Sin embargo, con frecuencia ese no es el caso. Un alto nivel de deuda pública puede frenar la inversión privada, aumentar la presión fiscal, reducir el gasto social y limitar la capacidad gubernamental de implementar reformas.

    Las vulnerabilidades derivadas de la deuda han aumentado en los mercados emergentes y en los países de ingreso bajo. La deuda externa total de los países de ingreso mediano y bajo aumentó un 5,3 % hasta alcanzar USD 7,8 billones en 2018. El porcentaje de países de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) en crisis de endeudamiento o en riesgo de sufrirla llegó al 50 % en julio de 2019. Evaluaciones realizadas por el Grupo Banco Mundial revelaron que menos de la mitad de los países analizados cumplían los requisitos mínimos en cuanto a registro, supervisión e información de la deuda.

    La gestión y la transparencia de la deuda tienen que ser las principales prioridades para que el nuevo endeudamiento fomente el crecimiento y un clima propicio para la inversión. Las autoridades de los países prestatarios necesitan información confiable respecto de la deuda para tomar decisiones sólidas en materia de endeudamiento. Los acreedores, donantes, analistas y organismos de calificación crediticia deben tener información completa para evaluar la deuda de un país y sus oportunidades de inversión. Los ciudadanos pueden exigir a sus Gobiernos que sean transparentes en cuanto a las condiciones y los objetivos de la deuda.

    Antes del brote de COVID-19, la deuda ya había alcanzado niveles récord en las economías emergentes y en desarrollo. La pandemia está empujando a un número cada vez mayor de estos países a una crisis de endeudamiento. En ese contexto, la máxima prioridad del Grupo Banco Mundial es apoyar a los países más pobres en la lucha contra la COVID-19. Está entregando asistencia sin precedentes para facilitar que los países se concentren en responder a la pandemia en lugar de reembolsar a los acreedores.

    El Grupo Banco Mundial trabaja arduamente para promover soluciones integrales al endeudamiento que incorporen por lo menos cuatro elementos: la suspensión de la deuda, la reducción de la deuda, la resolución de la deuda y la transparencia de la deuda.

    • Ha jugado una función clave en la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda (DSSI, por sus siglas en inglés) impulsada por el Grupo de los Veinte (G-20), que permitirá a 73 países elegibles suspender hasta USD 11 500 millones en pagos del servicio de la deuda a acreedores oficiales entre mayo y diciembre de 2020.
    • El presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass, llamó al G-20 a extender la suspensión hasta fines de 2021. El Banco Mundial también ha solicitado a los acreedores comerciales que interrumpan el cobro a los países más pobres, particularmente a aquellos que están en alto riesgo de afrontar problemas de endeudamiento.

    Última actualización: Sep 16, 2020

  • El Grupo Banco Mundial (GBM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) trabajan de manera conjunta para ayudar a los países a gestionar mejor la deuda. Proporcionan asistencia técnica y orientación con el fin de promover un programa de reformas que refuerce un enfoque de múltiples dimensiones para reducir las vulnerabilidades frente al endeudamiento en los países en desarrollo.

    Este trabajo se concentra en tres esferas principales:

    Sostenibilidad de la deuda (i)

    El GBM trabaja con el FMI para ayudar a los países de ingreso bajo a lograr sus objetivos de desarrollo sin generar problemas de deuda futuros. La labor conjunta en materia de sostenibilidad de la deuda permite a los países clientes equilibrar la necesidad de fondos con la capacidad de reembolsar sus deudas.

    Alivio de la deuda (i)

    El GBM y el FMI iniciaron en 1996 un programa de alivio de la deuda denominado Iniciativa para los Países Pobres muy Endeudados (PPME), como respuesta a la acumulación de niveles insostenibles de endeudamiento de los países en desarrollo en los años setenta y ochenta. Promovió el alivio voluntario de la deuda por parte de todos los acreedores, y proporcionó a los países elegibles la posibilidad de empezar de cero respecto de la deuda externa que había impuesto una gran carga sobre los recursos para el servicio de la deuda. Treinta y nueve países cumplieron los requisitos de la Iniciativa para los PPME y, hasta septiembre de 2014, 35 habían alcanzado el “punto de culminación”, recibiendo el monto total de alivio de la deuda para el cual calificaban.

    Gestión de la deuda (i)

    El GBM proporciona asistencia a las oficinas de gestión de la deuda en todo el mundo para apoyar la implementación de estrategias de gestión de la deuda que determinan cómo un Gobierno tiene planeado obtener préstamos. Utilizar una estrategia proactiva de la gestión de la deuda puede ayudar a un Gobierno a encontrar las mejores soluciones de endeudamiento para recaudar el monto de financiamiento necesario al nivel más bajo posible de costos y riesgos. Los expertos en deuda del Grupo Banco Mundial han preparado una serie de herramientas y directrices sobre prácticas óptimas en materia de gestión de la deuda. El objetivo es ayudar a asegurar que la carga de deuda de un país sea sostenible.

  • Se han logrado avances importantes en la gestión y la transparencia de la deuda. En la actualidad, una mayor cantidad de países preparan y publican estrategias de gestión de la deuda, la calidad de los registros de la deuda pública ha aumentado y muchos países han mejorado la organización de sus instituciones de gestión de la deuda. Para obtener más información sobre cómo el Banco Mundial trabaja con los países para asegurar que la deuda de los países en desarrollo se use por motivos justificados, se contraiga bajo condiciones apropiadas y se informe de manera transparente, consulte las siguientes páginas:

    Reseña de resultados: Promover la transparencia de la deuda, porque los ODS dependen de ello (i)

    El aumento de la deuda en los países de ingreso bajo y mediano representa un desafío para los esfuerzos mundiales destinados a poner fin a la pobreza extrema en 2030 e impulsar la prosperidad compartida. El Grupo Banco Mundial está ampliando sus actividades para promover reformas que apoyen la sostenibilidad y la transparencia de la deuda a través de sus principales estudios analíticos, trabajo operacional y asistencia técnica.

    Reseña de resultados: Mecanismo de Gestión de la Deuda: Orientar a los países para tomar decisiones inteligentes en materia de endeudamiento (i)
    Desde 2008, el Mecanismo de Gestión de la Deuda ha apoyado una serie de reformas y el fortalecimiento de la capacidad de gestión de la deuda en más de 80 países. Este mecanismo proporciona asistencia técnica, asesoría especializada, capacitación, herramientas de análisis y programas de aprendizaje entre pares que fortalecen la capacidad de los países para gestionar la deuda. Desde su creación, el Mecanismo de Gestión de la Deuda ha apoyado a más de 290 misiones de asistencia técnica en más de 75 países y 15 entidades subnacionales.