Coronavirus: La respuesta del Grupo Banco Mundial ante la emergencia mundial de hacer frente a la pandemia. Sepa más

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Panorama general

  • Para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se necesitan inversiones considerables en infraestructura, capital humano y resiliencia ante el cambio climático. Pero a menudo los Gobiernos en los países en desarrollo tienen una capacidad limitada para movilizar ingresos nacionales o inversión privada.

    La deuda es un instrumento crítico para superar esta brecha y financiar las inversiones necesarias para un crecimiento económico sostenido. Cuando se usa de manera inteligente, la deuda puede ayudar a los Gobiernos a invertir en infraestructura productiva o a apoyar el gasto social. Sin embargo, los países deben ser prudentes al momento de endeudarse —hacerlo por motivos justificados y bajo condiciones apropiadas— para proteger la estabilidad económica. El Grupo Banco Mundial trabaja con los países para asegurar que la deuda impulsa el desarrollo, y no lo obstaculiza.

    Las vulnerabilidades derivadas de la deuda han aumentado en los mercados emergentes y en los países de ingreso bajo. La deuda contraída por las economías de ingreso bajo y mediano con acreedores oficiales externos y acreedores privados aumentó de USD 181 000 millones en 2016 a USD 607 000 millones en 2017. Los saldos de deuda externa de los países de ingreso bajo y mediano llegaron a USD 7,1 billones en 2017, un aumento del 10 % en comparación con 2016. Al mismo tiempo, los países están solicitando préstamos a un grupo diverso de acreedores que ofrecen una serie cada vez más variada de instrumentos.

    Los países y los acreedores deben ser transparentes sobre la deuda pública. Los encargados de formular políticas requieren información confiable acerca de la deuda para tomar decisiones informadas en materia de endeudamiento. Los ciudadanos necesitan saber cómo sus Gobiernos gastan los fondos públicos. Y los acreedores, donantes, analistas y organismos de calificación crediticia dependen de registros transparentes para evaluar la solvencia soberana y establecer valores adecuados para los instrumentos de deuda.

    Última actualización: Jul 19, 2019

  • El Grupo Banco Mundial (GBM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) trabajan de manera conjunta para ayudar a los países a gestionar mejor la deuda. Proporcionan asistencia técnica y orientación con el fin de promover un programa de reformas que refuerce un enfoque de múltiples dimensiones para reducir las vulnerabilidades frente al endeudamiento en los países en desarrollo.

    Este trabajo se concentra en tres esferas principales:

    Sostenibilidad de la deuda (i)

    El GBM trabaja con el FMI para ayudar a los países de ingreso bajo a lograr sus objetivos de desarrollo sin generar problemas de deuda futuros. La labor conjunta en materia de sostenibilidad de la deuda permite a los países clientes equilibrar la necesidad de fondos con la capacidad de reembolsar sus deudas.

    Alivio de la deuda (i)

    El GBM y el FMI iniciaron en 1996 un programa de alivio de la deuda denominado Iniciativa para los Países Pobres muy Endeudados (PPME), como respuesta a la acumulación de niveles insostenibles de endeudamiento de los países en desarrollo en los años setenta y ochenta. Promovió el alivio voluntario de la deuda por parte de todos los acreedores, y proporcionó a los países elegibles la posibilidad de empezar de cero respecto de la deuda externa que había impuesto una gran carga sobre los recursos para el servicio de la deuda. Treinta y nueve países cumplieron los requisitos de la Iniciativa para los PPME y, hasta septiembre de 2014, 35 habían alcanzado el “punto de culminación”, recibiendo el monto total de alivio de la deuda para el cual calificaban.

    Gestión de la deuda (i)

    El GBM proporciona asistencia a las oficinas de gestión de la deuda en todo el mundo para apoyar la implementación de estrategias de gestión de la deuda que determinan cómo un Gobierno tiene planeado obtener préstamos. Utilizar una estrategia proactiva de la gestión de la deuda puede ayudar a un Gobierno a encontrar las mejores soluciones de endeudamiento para recaudar el monto de financiamiento necesario al nivel más bajo posible de costos y riesgos. Los expertos en deuda del Grupo Banco Mundial han preparado una serie de herramientas y directrices sobre prácticas óptimas en materia de gestión de la deuda. El objetivo es ayudar a asegurar que la carga de deuda de un país sea sostenible.

  • Se han logrado avances importantes en la gestión y la transparencia de la deuda. En la actualidad, una mayor cantidad de países preparan y publican estrategias de gestión de la deuda, la calidad de los registros de la deuda pública ha aumentado y muchos países han mejorado la organización de sus instituciones de gestión de la deuda. Para obtener más información sobre cómo el Banco Mundial trabaja con los países para asegurar que la deuda de los países en desarrollo se use por motivos justificados, se contraiga bajo condiciones apropiadas y se informe de manera transparente, consulte las siguientes páginas:

    Reseña de resultados: Promover la transparencia de la deuda, porque los ODS dependen de ello (i)

    El aumento de la deuda en los países de ingreso bajo y mediano representa un desafío para los esfuerzos mundiales destinados a poner fin a la pobreza extrema en 2030 e impulsar la prosperidad compartida. El Grupo Banco Mundial está ampliando sus actividades para promover reformas que apoyen la sostenibilidad y la transparencia de la deuda a través de sus principales estudios analíticos, trabajo operacional y asistencia técnica.

    Reseña de resultados: Mecanismo de Gestión de la Deuda: Orientar a los países para tomar decisiones inteligentes en materia de endeudamiento (i)
    Desde 2008, el Mecanismo de Gestión de la Deuda ha apoyado una serie de reformas y el fortalecimiento de la capacidad de gestión de la deuda en más de 80 países. Este mecanismo proporciona asistencia técnica, asesoría especializada, capacitación, herramientas de análisis y programas de aprendizaje entre pares que fortalecen la capacidad de los países para gestionar la deuda. Desde su creación, el Mecanismo de Gestión de la Deuda ha apoyado a más de 290 misiones de asistencia técnica en más de 75 países y 15 entidades subnacionales.