Mejor abastecimiento de agua en el noreste de Brasil

Mayo 10, 2013


Image

El Canal de Integración, en las afueras de Fortaleza. El proyecto garantiza abastecimiento de agua durante los periodos de sequía a la Región Metropolitana de Fortaleza, con un total estimado de beneficiarios de 3,6 millones de personas.

Mariana Ceratti / Banco Mundial

El estado de Ceará en el noreste de Brasil busca desde el año 2000 mejorar las condiciones económicas, la salud y la resiliencia de sus habitantes rurales y urbanos. Para ello, solicita al Banco Mundial conocimientos técnicos y financiamiento. Este estado cuenta con uno de los sistemas de gestión de recursos hídricos más sólidos del país, por lo cual es considerado pionero y un ejemplo a seguir. El proyecto benefició a 3,9 millones de personas con el reacondicionamiento y construcción de nuevos embalses; sistemas de canalización que garantizan la disponibilidad de agua potable, y aumento de la producción agrícola gracias a sistemas de riego, reformas institucionales y descentralización económica.

Desafío

La mayor parte de la superficie de Ceará se encuentra en la zona “sertão” (semiárida), donde las lluvias no superan en promedio los 800 milímetros anuales. No obstante, la variabilidad de las precipitaciones está entre las más altas del mundo, ya que llueve principalmente durante los primeros seis meses del año mientras que en el segundo semestre suele haber escasez de lluvias. Ceará es uno de los estados más pobres de Brasil, donde el clima semiárido y las frecuentes sequías dan lugar solo a una precaria agricultura de subsistencia y a ganadería extensiva, condiciones que originaron una fuerte emigración. El rápido crecimiento de la Región Metropolitana de Fortaleza durante los últimos 70 años se debió en gran parte a este éxodo rural.

Los embalses fueron la respuesta tradicional a la sequía por más de 100 años, aunque fueron construidos y operados de manera ad hoc. Hasta principios de la década de 1990, el almacenamiento y la gestión del agua eran deficientes, sin integración dentro de las cuencas fluviales o entre ellas, ni distribución de agua.
Además del bajo nivel de desarrollo humano del estado, el suministro de agua para la creciente población de la Región Metropolitana de Fortaleza se volvió un desafío importante. La adopción de nuevas políticas de gestión hídrica entre 1987 y 1996, antes de la aprobación de la Ley Nacional del Agua (1997), sirvió para que el estado se convirtiera en pionero en este ámbito en Brasil.
El proyecto es el tercero financiado por el Banco Mundial para ayudar a Ceará en la implementación de herramientas modernas de planificación, gestión y formulación de políticas destinadas a sobrellevar el impacto de las constantes sequías.

Soluciones

Este proyecto apuntó a:

  • Aumentar el abastecimiento sostenible de agua para múltiples usos.
  • Mejorar la eficiencia del sistema de gestión integral de recursos hídricos.
  • Reducir la vulnerabilidad de los pobres ante los ciclos de sequía a través de mejoras en los marcos institucionales, legales y administrativos, con énfasis en la aplicación de mecanismos de gestión participativa.
  • Reacondicionar y construir nueva infraestructura hidráulica dedicada a la gestión integral de las cuencas fluviales.
  • Desarrollar y consolidar esquemas sostenibles de recuperación de costos, gestión, operación y mantenimiento de los sistemas que conforman la infraestructura hidráulica.
  • Integrar políticas medioambientales con políticas de gestión del agua.
  • Estimular el manejo eficiente y compartido de los múltiples usos de los recursos hídricos de Ceará a través de la organización y el fortalecimiento de comités dedicados a la gestión de las cuencas fluviales y asociaciones de usuarios.
  • Implementar y difundir tecnologías más eficientes para la gestión y el uso del agua, además de educación, información y capacitación de los usuarios y del público en general en relación con el empleo eficiente del agua, el manejo de la demanda y la reducción de los desechos.
  • Promover una mejor gestión del suelo y la vegetación en cuencas tributarias con el fin de aumentar la conservación del agua, minimizar la erosión y aprovechar al máximo los mecanismos naturales de almacenamiento hídrico.
  • Avanzar en el manejo adecuado de las napas freáticas y las microcuencas más importantes aumentando el área reforestada, controlando la escorrentía y la erosión, y desarrollando gestión de acuíferos y planes para zonas de recarga.

Image
Mariana Ceratti / Banco Mundial

Resultados

El proyecto respaldó mejoras a través de varios resultados importantes:

  • Abastecimiento de agua: el abastecimiento seguro de agua aumentó de 10.333,4 millones de metros cúbicos en 2000 a 1.692,7 millones de metros cúbicos en 2011, a partir de los ocho embalses que se construyeron en el marco de la iniciativa.
  • Seguridad del agua: la cantidad de agua para consumo humano en la Región Metropolitana de Fortaleza subió de 6,6 metros cúbicos por segundo en el año 2000 a 13,2 metros cúbicos por segundo en 2011, gracias a tres nuevos embalses y a un canal de integración de las cuencas fluviales. Esto garantiza la seguridad del agua en la Región Metropolitana, cuya población creció de 1 millón a 3,6 millones de personas durante el transcurso del proyecto. De los actuales 3,6 millones de habitantes, entre 6% y 10% vive en condiciones de extrema pobreza.
  • Sostenibilidad financiera: mejoró la recuperación de costos por operación, mantenimiento y distribución de grandes volúmenes de agua por la nueva empresa estatal, lo que se reflejó en un aumento de la recuperación de los costos operativos y administrativos del 70% en el año 2011 al 100% en 2011 y de 6,9 metros cúbicos por segundo a 17,5 metros cúbicos por segundo en el mismo periodo.
  • Gestión innovadora: se implementaron nuevas herramientas de gestión y se fortaleció el sistema estatal de gestión de los recursos hídricos a través de permisos (de 2.000 permisos en 2000 a más de 5.000 otorgados en 2011); políticas sobre tarifas de agua en todos los sectores; inicio y apoyo de comités para las cuencas fluviales en las 12 cuencas estatales (con la creación de nueve comités nuevos y 44 comisiones de manejo de embalses entre 2000 y 2011); datos en tiempo real para operaciones de los embalses; reglas y procedimientos sobre la seguridad de las represas, y planes de gestión de las aguas subterráneas.
  • Manejo de microcuencas innovador y posible de replicar: entre 2000 y 2011, se recuperaron 523 hectáreas de tierras degradadas, se reforestaron 2.949 hectáreas, y se recuperaron y realizaron labores de conservación en 1.803 hectáreas de vegetación ribereña en cuatro microcuencas incluidas en el Proyecto Piloto de Gestión de Microcuencas, realizado en el marco de PROGERIRH.

Contribución del Grupo del Banco Mundial

El préstamo original del Banco Mundial ascendió a US$136 millones. Posteriormente, y con el fin de ampliar las actividades, la institución aumentó el financiamiento en US$103 millones en 2009, llegando a un total de US$239 millones.

Asociados

El financiamiento otorgado por el Banco Mundial fue complementado con US$492,8 millones de fondos estatales de contrapartida, con lo que el costo total del proyecto alcanzó US$730 millones entre 2000 y 2011. Además, el gobierno federal entregó recursos adicionales para suplementar las intervenciones en el sector con la construcción de represas, tuberías y canales para riego y abastecimiento de agua.

Próximos pasos

En los últimos años, el estado se ha preocupado más por la calidad del agua y la contaminación de las represas. El gobierno está prestando más atención al tema de la calidad del agua incluso con una planificación más integral del uso de la tierra y del agua a nivel de cuencas y una coordinación más amplia entre sectores. El gobierno de Ceará está trabajando ahora en el diseño del Cinturón de Agua de Ceará -un sistema de transporte que funciona por medio de gravedad-, de unos 1.300 kilómetros de largo y un flujo de 30 metros cúbicos por segundo, que debería satisfacer el 100% de la demanda de agua para consumo humano, industria, turismo y riego antes de 2040.

Beneficiarios

Según los cálculos, los embalses construidos durante el proyecto beneficiaron a unos 300.000 habitantes de zonas rurales. Las comunidades rurales pobres también se vieron favorecidas con la reforestación y el control de la escorrentía y la erosión de microcuencas fundamentales. La población urbana de la Región Metropolitana de Fortaleza tiene ahora un abastecimiento de agua más confiable y prolongado. El proyecto garantiza el suministro durante periodos de sequía hacia dicha Región Metropolitana, con aproximadamente 3,6 millones de beneficiarios, de los cuales entre 6% y 10% vive en condiciones de extrema pobreza.

Image
8
embalses fueron construidos durante el proyecto.