Coronavirus: La respuesta del Grupo Banco Mundial ante la emergencia mundial de hacer frente a la pandemia. Sepa más

Información básica Febrero 11, 2020

Las formas en que el Grupo Banco Mundial ayuda a los países con COVID-19 (coronavirus)

El Grupo Banco Mundial está acelerando los procesos para brindar una respuesta rápida y flexible que permita atenuar el trágico impacto que la COVID‑19 (enfermedad por coronavirus) representa para los países en desarrollo.

Con un paquete de apoyo inmediato, proporcionará financiamiento acelerado por valor de USD 14 000 millones, que también incluirá asesoramiento en materia de políticas y asistencia técnica, para ayudar a los países en desarrollo a hacer frente a los impactos sanitarios y económicos de la pandemia de COVID-19. 

A través de este nuevo paquete de apoyo acelerado, el Grupo Banco Mundial ayudará a los países en desarrollo a fortalecer sus sistemas de salud, la vigilancia de las enfermedades y las iniciativas de salud pública, y trabajará con el sector privado a fin de reducir el impacto sobre las economías. Este paquete de financiamiento, con fondos aportados por la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y la Corporación Financiera Internacional (IFC), estará coordinado a nivel global para brindar apoyo a las respuestas de los países.

Con este paquete se ofrecerá por vía acelerada financiamiento nuevo por un valor de hasta USD 14 000 millones: USD 2700 millones del BIRF, USD 1300 millones de la AIF y USD 8000 millones de IFC (monto que incluye USD 2000 millones de líneas de financiamiento para el comercio ya existentes), que se complementarán con la reasignación de USD 2000 millones de la cartera actual del Grupo del Banco Mundial. También incluirá asesoramiento en materia de políticas y asistencia técnica, basados en conocimientos especializados del ámbito internacional y conocimientos de nivel nacional.

Con este paquete se respaldarán las siguientes actividades:

  • Mejora de las capacidades para la detección de enfermedades y movilización de la capacidad de despliegue rápido a través de una adecuada capacitación y equipamiento de los trabajadores de la salud que están en contacto directo con los pacientes. Se pondrá especial atención en los migrantes y las poblaciones desplazadas en entornos frágiles y afectados por conflictos y emergencias humanitarias cuya situación se ve agravada por la presencia de la COVID-19.
  • Fortalecimiento de las plataformas e instituciones multisectoriales nacionales para el desarrollo de políticas y la coordinación de las medidas de prevención y preparación (entre otras cosas, en relación con la resistencia a los antimicrobianos).
  • Respaldo para la previsión, en el nivel nacional y subnacional, de los elementos necesarios para la prevención y la preparación en las áreas de infraestructura (laboratorios de referencia, capacidad clínica), equipos, reactivos y productos básicos, con recursos locales capacitados e incorporados en los sistemas nacionales de salud primaria y salud animal.
  • Seguimiento y evaluación de las medidas de prevención y preparación, de modo que se genere capacidad para la investigación clínica y vinculada con la salud pública, y para el aprendizaje conjunto entre distintos países y dentro de ellos.
  • Creación de sistemas para la vigilancia comunitaria de enfermedades en tiempo real y la participación de múltiples partes interesadas a través de enfoques proactivos de participación ciudadana basados en evidencias.

En función de lo que soliciten los países, el Grupo Banco Mundial también proporcionará lo siguiente:

  • Asistencia técnica para actualizar o modificar los planes nacionales de preparación y sus costos; apoyo a los recursos humanos especializados del ámbito de la salud, y capacitación de las personas que conforman la primera línea de respuesta.
  • Bienes y servicios para la vigilancia de enfermedades, la gestión clínica, los equipos de protección personal en establecimientos y ambulancias para el traslado de pacientes.
  • Vacunas y tratamientos, cuando se disponga de vacunas y tratamientos seguros y efectivos.
  • Actividades para ampliar la capacidad de atención clínica, por ejemplo, remodelación de las unidades de terapia intensiva o salas de internación en hospitales, centros de cuarentena.

Entre los instrumentos financieros del Banco Mundial que pueden utilizarse figuran los siguientes:

  • Proyectos específicos para la respuesta de emergencia ante problemas sanitarios. Las operaciones de inversión pueden elaborarse mediante mecanismos acelerados y pueden incluir hasta un 40 % de financiamiento retroactivo para la respuesta de emergencia. Las operaciones de emergencia pueden prepararse en aproximadamente tres meses. En algunos casos anteriores, como en el del ébola, el Banco brindó apoyo a los países afectados con un nuevo proyecto elaborado en menos de dos semanas. 
  • Componentes contingentes de respuesta ante emergencias que pueden activarse o añadirse a proyectos existentes frente a una emergencia en curso o inminente. Muchos proyectos financiados por el Banco ya incluyen un componente de este tipo, que permite reasignar fondos de otras partes del proyecto para cubrir las necesidades vinculadas con la emergencia. Estos fondos se pueden utilizar para financiar la respuesta frente al coronavirus, por ejemplo, en la compra de insumos médicos; la contratación, capacitación y transporte de personal médico, y la gestión de los desechos sanitarios. Si la cartera de un país cliente del Banco no incluye proyectos que contengan estos componentes contingentes, se los puede añadir.
  • Restructuración rápida de proyectos ya existentes en la cartera de un país. Esta reestructuración permite introducir el objetivo de apoyo de emergencia, así como la reasignación de fondos.
  • Fondos complementarios para países que ya están implementando un programa de financiamiento para políticas de desarrollo (por ejemplo, a través de la opción de giro diferido ante el riesgo de catástrofe) y que deben hacer frente a un déficit de financiamiento urgente e inesperado (por ejemplo, como consecuencia de fuertes alteraciones en los precios de los productos básicos, desastres naturales, emergencias sanitarias, etc.).
  • Operaciones de financiamiento de Programas por Resultados, especialmente en el sector de la salud, que pueden reestructurarse para incluir medidas de preparación o respuesta. Estos instrumentos ayudan a los países a fortalecer las instituciones y la capacidad en áreas específicas.

En el caso de los países más vulnerables, la AIF continuará respaldando el fortalecimiento de los sistemas de atención primaria de la salud y las actividades de preparación en el ámbito de la salud pública.

Por otro lado, IFC trabajará con las empresas clientes para reducir el impacto sobre las economías, sostener las cadenas de suministro y limitar los riesgos de que la situación empeore. Su respuesta inicial incluye cuatro componentes:

  • USD 2000 millones del Mecanismo de Respuesta ante las Crisis del Sector Real, que servirán para apoyar a clientes actuales de los sectores de infraestructura, manufacturas, agricultura y servicios que son vulnerables a la pandemia. IFC ofrecerá préstamos a empresas que estén atravesando dificultades y, de ser necesario, realizará inversiones de capital. Este instrumento también ayudará a las empresas del sector de atención de la salud que registran un aumento de la demanda.
  • USD 2000 millones del actual Programa Mundial de Financiamiento para el Comercio, que se utilizarán para cubrir los riesgos de pago de las instituciones financieras, de modo que puedan ofrecer financiamiento para el comercio a empresas que importan y exportan bienes. Con esto, IFC prevé respaldar a las empresas pequeñas y medianas que participan en las cadenas de suministro internacionales.
  • USD 2000 millones del programa Soluciones para el Capital de Trabajo, que ayudarán a proporcionar financiamiento a bancos de mercados emergentes, de modo que puedan extender créditos para ayudar a las empresas a reforzar su capital de trabajo, es decir, el conjunto de fondos que utilizan para cubrir sus costos y remunerar a sus empleados.
  • USD 2000 millones del Programa Mundial para la Liquidez en el Comercio y el Programa de Financiamiento de Productos Básicos Esenciales, los cuales ofrecen distribución del riesgo a los bancos locales para que puedan continuar brindando financiamiento a empresas de mercados emergentes. Este nuevo componente fue establecido a solicitud de los clientes y aprobado el 17 de marzo.

Esta reseña se actualizó por última vez el 18 de marzo de 2020.