México: panorama general

La economía mexicana continuó expandiéndose a una tasa de crecimiento anual moderada de 2,5 por ciento en 2015. El consumo privado se convirtió en el principal motor de la actividad económica, gracias a una mayor creación de empleo, crecimiento del salario real y expansión crediticia.  En cambio, las inversiones se desaceleraron, en parte por los ajustes en el gasto público.

Un ambiente externo desafiante, que incluye precios más bajos de petróleo, un endurecimiento gradual de la política monetaria en los Estados Unidos y una desaceleración de las perspectivas de crecimiento en las economías emergentes (incluida China), contribuyeron a una depreciación significativa del peso mexicano. El peso perdió casi el 30 por ciento de su valor respecto al dólar estadounidense, pero el efecto de traslado a los precios domésticos aún no se ha manifestado dado que la inflación anual se ha estado moviendo por debajo de la meta de 3 por ciento del Banco de México. Las autoridades a cargo de las políticas fiscal y monetaria, con colaboración estrecha, recientemente anunciaron reducciones adicionales en el gasto público para 2016, un aumento en la tasa de política monetaria y un cambio de las intervenciones normativas anunciadas previamente hacia operaciones discretas en el mercado de cambios.

A pesar de un descenso en el ingreso petrolero de alrededor de 2 por ciento del PIB, el sector público logró cumplir con sus objetivos de déficit fiscal para 2015, como estaba planeado. Las necesidades crediticias del sector público representaron el 4,1 por ciento del PIB, menos que el 4,6 por ciento de 2014. La disminución de los ingresos petroleros debido a la caída de su precio y la disminución en el volumen de producción fue compensada por un aumento significativo en los ingresos fiscales, como resultado del impacto diferido de la reforma fiscal pro ingreso promulgada a fines de 2013, el aumento del impuesto al consumo sobre la venta de gasolina y diésel, y un gran volumen de ingresos no recurrentes derivados de las coberturas sobre el precio del petróleo contratadas de manera anual.

Se estima que el crecimiento económico se desacelere levemente en 2016 debido a las medidas de política monetaria y fiscal adoptadas por la situación externa adversa pesarán negativamente sobre la demanda agregada. La estabilidad macroeconómica, de precios y financiera sostenida, así como la continua confianza de los inversionistas, contribuirán a un reequilibrio de las fuentes de crecimiento con un aumento en las exportaciones (netas) e inversiones en el sector privado complementando la constante expansión del consumo privado. Se espera que un mayor progreso en la implementación de reformas estructurales en los sectores financiero, de telecomunicaciones y energía refuercen las bases para una expansión más robusta de la actividad económica en el mediano plazo.

El gobierno mexicano sigue estando comprometido con la consolidación fiscal, reduciendo el déficit fiscal de manera gradual a 2,5 por ciento del PIB para 2018.

La economía mexicana se enfrenta a un ambiente externo complejo en donde la débil expansión de la actividad industrial en los Estados Unidos, la persistencia de precios bajos para el petróleo, una mayor aversión al riesgo, así como la volatilidad en los mercados financieros, presentan desafíos a la política económica y las perspectivas de crecimiento. Las prioridades en términos de política pública están centradas en mantener una política monetaria, financiera y fiscal prudente que genere las condiciones para un crecimiento más fuerte a mediano plazo, que también debería ser apoyada por las reformas estructurales bajo implementación.

En diciembre de 2013, el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial discutió la Alianza Estratégica con El País que comprende los AF14-19 —elaborada de manera conjunta con el Gobierno de México. Esta AE se centra en el doble objetivo del Grupo del Banco Mundial (erradicar la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida), y está completamente alineada con el Plan Nacional de Desarrollo (PND) de México para el período 2013-18.  Ofrece paquetes integrales de servicios financieros, de conocimiento y convocatoria, de acuerdo a cuatro pilares estratégicos:

  • impulsar la productividad;
  • aumentar la prosperidad social;
  • fortalecer las finanzas públicas y la eficiencia gubernamental; y
  • promover el crecimiento verde e inclusivo.

El compromiso financiero del Banco en México (préstamos, Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Fondo para tecnología limpia) se enfoca principalmente en programas de educación —desde desarrollo infantil temprano al nivel medio superior— y una agenda de crecimiento verde e inclusivo integrada por proyectos de energía, medio ambiente, agua, agricultura y transporte.

Al 8 de marzo de 2016, la cartera de activos está compuesta por 18 proyectos (incluyendo seis operaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial) para un compromiso neto de US$2500 millones. Dos proyectos del BIRF por US$500 millones fueron aprobados por el Directorio durante el AF16 —el proyecto Expansión de Finanzas Rurales (US$400 millones) y el proyecto de Eficiencia Energética en Municipios (US$100 millones).  El Banco también apoya a México a través de una amplia cartera de donaciones de aproximadamente US$275,43 millones (FMAM no incluido), que comprende unas 45 donaciones activas centradas principalmente en proyectos de medios ambiente y energía.

Algunos ejemplos del trabajo del Banco Mundial en México:

Desarrollo subnacional. El Banco Mundial también trabaja estrechamente con el Gobierno de Oaxaca, uno de los estados más pobres de México, a través de un Memorando de Entendimiento que incluye servicios financieros, de conocimiento y convocatoria en múltiples sectores, adaptados a las necesidades específicas de Oaxaca. Recientemente se aprobó el primer Programa por Resultados para México (US$55 millones), convirtiéndose en el primer préstamo subnacional para Oaxaca. El Banco proporciona servicios analíticos y de asesoría para promover un enfoque basado en resultados en el presupuesto público, destinado a fomentar la inclusión social, reducir la pobreza y mejorar la eficiencia en la prestación de servicios de salud, educación y protección social en el estado. También se han compartido conocimientos con otros países a través de varios Intercambios Sur-Sur, por ejemplo enfoques maternales y neonatales (Perú), suministro de agua y programas de saneamiento (Brasil).

Educación. El Banco Mundial ha cooperado extensamente con México en temas educativos y del mercado laboral; un ejemplo de esto es el programa de educación inicial en áreas rurales, implementado por el Consejo Nacional para la Promoción de la Educación, CONAFE.

Eficiencia Energética. El Proyecto de Sistemas de Iluminación y Electrodomésticos Eficientes busca promover el uso eficiente de la energía en México y mitigar el cambio climático aumentando el uso de tecnologías de eficiencia energética a nivel residencial.  A la fecha de finalización del proyecto (AF14), 45,8 millones de bombillas incandescentes habían sido reemplazadas por lámparas fluorescentes compactas, evitando 5074 millones de toneladas de emisiones de CO2.

Cambio Climático. El Programa de Cuencas Costeras busca promover la gestión ambiental integrada de cuencas costeras seleccionadas como forma de conservar la biodiversidad, contribuir a la mitigación del cambio climático y mejorar el uso sustentable del suelo.  El proyecto actualmente apoya la implementación de 29 subproyectos de Gestión Forestal Sostenible en la región del Golfo de México, y 3 subproyectos en la región del Golfo de California.

Infórmese respecto a resultados adicionales de los proyectos e iniciativas del Banco Mundial aquí.

 


FINANCIAMIENTO

México: Compromisos por ejercicio (en millones de US$)*

*Montos incluyen compromisos del BIRF y la AIF.