México: panorama general

La economía mexicana continua expandiéndose a una tasa anual moderada de crecimiento de 2.4% debido a que la recuperación económica perdió fuerza durante la primera mitad de 2015. El crecimiento moderado durante el primer semestre de 2015 en México se ha atribuido a la debilidad de la producción industrial en Estados Unidos, a una caída adicional del  volumen de la producción petrolera que reduce el crecimiento del PIB anual aproximadamente en 0.4 puntos porcentuales, y a la volatilidad del mercado financiero. Se espera que la recuperación gradual de la actividad económica continúe, con un crecimiento económico más fuerte de 2.3% en 2015 y de 3.0% en 2017. La expansión de la actividad económica se basará en el crecimiento de la inversión y del consumo privado, con un aumento de las exportaciones manufactureras que seguirá al significativo ajuste del tipo de cambio real y a un crecimiento robusto en Estados Unidos, que eventualmente proporcionará apoyo adicional.

Los ingresos del sector público mostraron un desempeño fuerte debido principalmente a un considerable aumento en los impuestos al ingreso, reflejando el impacto diferido de la reforma fiscal que mejora los ingresos, decretada a finales de 2013. Los ingresos más altos y los impuestos al consumo de combustible compensaron los ingresos petroleros del sector público más bajos derivados de una menor producción petrolera y de los precios más bajos. Anticipando que el precio del petróleo se mantendrá bajo por más tiempo, el gobierno reducirá los gastos del sector público durante un período de dos años (2015-2016). A pesar de que los ingresos y el impuesto al consumo son más altos para mantener los planes de consolidación fiscales, el gobierno decidió  responder a la baja de los ingresos petroleros reduciendo el gasto público en el 2015 y 2016 un 0.7 % del Producto Interno Bruto (PIB) cada año. Un compromiso fuerte con las finanzas públicas está en el centro de la respuesta de la política gubernamental ante los desafíos planteados por un ambiente externo cada vez más complicado, pese al posible impacto amortiguador en el ritmo del crecimiento económico.

La depreciación sustancial del peso mexicano frente al dólar estadounidense durante el año pasado ha aumentado los precios y las preocupaciones sobre la estabilidad financiera relacionadas con las condiciones externas más apretadas y al temor de que el tipo de cambio nominal se dispare. La respuesta política ante los choques adversos que llevaron a la depreciación monetaria tiene como objetivo mantener fundamentos macroeconómicos sólidos, así como  lograr ajustes ordenados en los mercados financieros. Las autoridades ya realizaron intervenciones moderadas en el mercado de divisas para suavizar los movimientos del tipo de cambio y anunciaron planes para la consolidación fiscal, así como una política monetaria que tendrá en cuenta su posición relativa frente al tipo de cambio de Estados Unidos. Los efectos de la depreciación monetaria en los precios domésticos han sido limitados hasta ahora, ya que la inflación de los precios de consumo se mueve ligeramente por debajo del objetivo del 3%.

Un ambiente global complicado seguirá siendo una carga en las perspectivas de crecimiento económico de México. Las autoridades mexicanas ya han indicado su compromiso a través de una política fiscal apropiada y con el endurecimiento de la política monetaria para mantener la estabilidad macroeconómica.

En diciembre de 2013, el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial discutió la Alianza Estratégica con El País que comprende los AF14-19 —elaborada de manera conjunta con el Gobierno de México. Esta AE se centra en el doble objetivo del Grupo del Banco Mundial (erradicar la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida), y está completamente alineada con el Plan Nacional de Desarrollo (PND) de México para el período 2013-18.  Ofrece paquetes integrales de servicios financieros, de conocimiento y convocatoria, de acuerdo a cuatro pilares estratégicos:

  • impulsar la productividad;
  • aumentar la prosperidad social;
  • fortalecer las finanzas públicas y la eficiencia gubernamental; y
  • promover el crecimiento verde e inclusivo.

 

México es actualmente el segundo mayor prestatario del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento en términos de exposición con una deuda pendiente por US$14.6 mil millones al final de agosto de 2015. El compromiso financiero del Banco Mundial (préstamos, Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Fondo para tecnología limpia) se enfoca principalmente en programas de educación – desde el desarrollo infantil temprano hasta el nivel media superior – y una agenda de crecimiento verde e inclusivo integrado por proyectos de energía, medioambiente, agua, agricultura y transporte.

 La cartera de activos se compone de 20 proyectos del BIRF (incluyendo 7 operaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial) para un compromiso neto de US$2380 millones y un saldo por desembolsar de US $1550 millones. Durante el Año Fiscal 15 el volumen total de los préstamos aprobados fue de US$850 millones del BIRF y US$16.9 millones de dólares del FMAM.

Se apoya a México a través de una amplia cartera de donaciones de aproximadamente US$288 millones de dólares (FMAM no incluido), que comprende 45 donaciones activas centradas principalmente en proyectos de medio ambiente y energía.

Algunos ejemplos del trabajo del Banco Mundial en México:

Gestión de riesgos ante desastres naturales. El Banco ha estado trabajando junto al Gobierno de México en este ámbito por varios años y apoya la transición mexicana hacia una estrategia integral de prevención y gestión de desastres.

Esta estrategia se enfoca en:

  • Identificación de riesgos;
  • Prevención y gestión de riesgos;
  • Financiamiento de riesgos; y
  • Reconstrucción posterior a un desastre

Cambio climático. Por más de diez años, México ha trabajado en pos de desarrollar políticas para mitigar y adaptarse al cambio climático. Los servicios financieros, de conocimiento y convocatoria facilitados por el Banco contribuyeron a aumentar las áreas bajo gestión ambiental en un 20 por ciento, mejorar la calidad del aire en la Ciudad de México y aumentar la disponibilidad de agua.

Desarrollo subnacional. El Banco Mundial también trabaja estrechamente con el Gobierno de Oaxaca, uno de los estados más pobres de México, a través de un Memorando de Entendimiento que incluye servicios financieros, de conocimiento y convocatoria en múltiples sectores, adaptados a las necesidades específicas de Oaxaca. Recientemente se aprobó el primer Programa por Resultados para México (US$55 millones), convirtiéndose en el primer préstamo subnacional para Oaxaca. El Banco proporciona servicios analíticos y de asesoría para promover un enfoque basado en resultados en el presupuesto público, destinado a fomentar la inclusión social, reducir la pobreza y mejorar la eficiencia en la prestación de servicios de salud, educación y protección social en el estado. También se han compartido conocimientos con otros países a través de varios Intercambios Sur-Sur, por ejemplo enfoques maternales y neonatales (Perú), suministro de agua y programas de saneamiento (Brasil).

Educación. El Banco Mundial ha cooperado extensamente con México en temas educativos y del mercado laboral; un ejemplo de esto es el programa de educación inicial en áreas rurales, implementado por el Consejo Nacional para la Promoción de la Educación, CONAFE.

Infórmese respecto a resultados adicionales de los proyectos e iniciativas del Banco Mundial aquí.


FINANCIAMIENTO

México: Compromisos por ejercicio (en millones de US$)*

*Montos incluyen compromisos del BIRF y la AIF.