México: panorama general

El crecimiento económico presenta una modesta recuperación luego de dos años de debilidad cíclica, promediando un 1.4% y 2.1% en 2013 y 2014, respectivamente, aun así por debajo del crecimiento potencial (de 2.5%).  El crecimiento estuvo encabezado por las exportaciones de manufactura, impulsadas en gran medida por el quinto año consecutivo de aumentos de dos dígitos en el sector automovilístico. La demanda doméstica no ha ido a la par, el consumo privado se ve lastrado por un bajo nivel de confianza del consumidor y escaso crecimiento salarial. La inversión privada últimamente exhibe mayor dinamismo, luego del bajo nivel mostrado en 2013.

Se espera que la actividad económica se acelere hasta 2017; el crecimiento del PIB se fortalecerá desde 2.9% en 2015 hasta 3.5% en 2017.  El sólido crecimiento de Estados Unidos apuntalará un continuo y fuerte desempeño por parte de las exportaciones manufactureras que, se espera, derive en una recuperación gradual de la inversión y el consumo privados.

Anticipándose a una baja más duradera en el precio del petróleo, el gobierno anunció recortes equivalentes al 0.7% del PIB para el presupuesto de 2015 y ya planea un recorte adicional en el gasto público para 2016.  El menor gasto público tendrá un efecto desacelerador sobre el ritmo de crecimiento económico, a pesar de la confianza que la disciplina fiscal inculca en los agentes económicos.

El crecimiento ha sido más débil de lo esperado y no ha habido una conexión fuerte entre crecimiento y reducción de la pobreza. La causa de esto último puede encontrarse en el mercado laboral, dado que en lo últimos años no se han creado un número suficiente de trabajos o de trabajos que paguen un salario adecuado. También la fuerza laboral ha aumentado —debido al cambio demográfico, migración balanceada con los Estados Unidos y una mayor participación femenina en la fuerza laboral—, algo que la economía no ha sabido absorber.  Por el lado positivo, tanto las transferencias públicas, en particular en áreas urbanas, como un menor índice de dependencia, han contribuido a reducir la pobreza.

El gobierno mexicano ha avanzado en su agenda de reformas estructurales en las áreas laboral, educativa, política competitiva, sector financiero, telecomunicaciones y legislación para el sector energético, destinadas a aumentar la productividad, competitividad y crecimiento potencial.  La atención ahora se dirige a la implementación de estas reformas. La apertura del sector energético a la participación del sector privado es particularmente prometedora en términos de promover el crecimiento, dado que se espera aumente la producción de petróleo y gas y provea de insumos energéticos más baratos a las industrias mexicanas. Será importante evaluar el impacto distributivo de las reformas, la normativa asociada y su implementación.

En diciembre de 2013, el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial discutió la Alianza Estratégica con El País que comprende los AF14-19 —elaborada de manera conjunta con el Gobierno de México. Esta AE se centra en el doble objetivo del Grupo del Banco Mundial (erradicar la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida), y está completamente alineada con el Plan Nacional de Desarrollo (PND) de México para el período 2013-18.  Ofrece paquetes integrales de servicios financieros, de conocimiento y convocatoria, de acuerdo a cuatro pilares estratégicos:

  • impulsar la productividad;
  • aumentar la prosperidad social;
  • fortalecer las finanzas públicas y la eficiencia gubernamental; y
  • promover el crecimiento verde e inclusivo.

México es actualmente el segundo mayor prestatario del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento en términos de exposición con una deuda pendiente por US$14.8 millones al final de marzo de 2015. La cartera de activos se compone de 13 proyectos del BIRF y 7 operaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial para un compromiso neto de US$2438 millones (BIRF + FMAM) y un saldo por desembolsar de US $1608 millones. Durante el AF15 el volumen total de los préstamos aprobados fue de US$850 millones del BIRF y US$16.9 millones de dólares del FMAM.

Se apoya a México a través de una amplia cartera de donaciones de aproximadamente US$282.6 millones de dólares (FMAM no incluido), que comprende 43 donaciones activas centradas principalmente en proyectos de medio ambiente y energía.

Algunos ejemplos del trabajo del Banco Mundial en México:

Gestión de riesgos ante desastres naturales. El Banco ha estado trabajando junto al Gobierno de México en este ámbito por varios años y apoya la transición mexicana hacia una estrategia integral de prevención y gestión de desastres.

Esta estrategia se enfoca en:

  • Identificación de riesgos;
  • Prevención y gestión de riesgos;
  • Financiamiento de riesgos; y
  • Reconstrucción posterior a un desastre

Cambio climático. Por más de diez años, México ha trabajado en pos de desarrollar políticas para mitigar y adaptarse al cambio climático. Los servicios financieros, de conocimiento y convocatoria facilitados por el Banco contribuyeron a aumentar las áreas bajo gestión ambiental en un 20 por ciento, mejorar la calidad del aire en la Ciudad de México y aumentar la disponibilidad de agua.

Desarrollo subnacional. El Banco Mundial también trabaja estrechamente con el Gobierno de Oaxaca, uno de los estados más pobres de México, a través de un Memorando de Entendimiento que incluye servicios financieros, de conocimiento y convocatoria en múltiples sectores, adaptados a las necesidades específicas de Oaxaca. Recientemente se aprobó el primer Programa por Resultados para México (US$55 millones), convirtiéndose en el primer préstamo subnacional para Oaxaca. El Banco proporciona servicios analíticos y de asesoría para promover un enfoque basado en resultados en el presupuesto público, destinado a fomentar la inclusión social, reducir la pobreza y mejorar la eficiencia en la prestación de servicios de salud, educación y protección social en el estado. También se han compartido conocimientos con otros países a través de varios Intercambios Sur-Sur, por ejemplo enfoques maternales y neonatales (Perú), suministro de agua y programas de saneamiento (Brasil).

Educación. El Banco Mundial ha cooperado extensamente con México en temas educativos y del mercado laboral; un ejemplo de esto es el programa de educación inicial en áreas rurales, implementado por el Consejo Nacional para la Promoción de la Educación, CONAFE.

Infórmese respecto a resultados adicionales de los proyectos e iniciativas del Banco Mundial aquí.


FINANCIAMIENTO

México: Compromisos por ejercicio (en millones de US$)*

*Montos incluyen compromisos del BIRF y la AIF.