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Panorama general

  • El cambio climático no se ha frenado y su relación con el bienestar humano y la pobreza es cada vez más visible. Si no se controla, empujará a 132 millones de personas a la pobreza en los próximos 10 años, revirtiendo los avances en materia de desarrollo logrados con gran esfuerzo.

    • La amenaza del cambio climático sigue siendo crítica para los países —obligando a las personas a evacuar sus hogares y lidiar con la inseguridad alimentaria o los impactos de la deforestación y la pérdida de biodiversidad— incluso cuando deben enfrentar los impactos sanitarios y económicos de la pandemia de COVID-19.
    • Los desastres naturales tienen un costo de alrededor de USD 18 000 millones anuales para los países de ingreso bajo y mediano, solo en daños a la infraestructura de transporte y de generación de energía. También provocan trastornos generalizados a las familias y las empresas, que se traducen en un costo de al menos USD 390 000 millones al año.
    • Los países más vulnerables enfrentan riesgos particularmente elevados de sufrir la sobrecarga o la destrucción de sus sistemas de salud, el agotamiento de sus fondos de emergencia y dificultades para reponerlos dada la contracción del espacio fiscal. Además, las personas y las comunidades hacen frente a crecientes vulnerabilidades económicas.

     

    Hoy los países tienen una oportunidad única en la presente generación de seguir un camino de desarrollo verde, resiliente e inclusivo. Las decisiones que se tomen ahora determinarán hasta qué punto el mundo experimenta nuevos avances de desarrollo, la creación de empleos sostenibles y una transformación económica resiliente y con bajas emisiones de carbono.

    • Hacer las inversiones correctas puede dar lugar a beneficios de corto plazo —empleo y desarrollo económico— así como de largo plazo para las personas, que incluyen la descarbonización y la resiliencia. 
    • Los programas para incentivar las bajas emisiones de carbono pueden impulsar la creación de nuevos empleos sostenibles, inclusivos y equitativos.

    Las tendencias actuales de desarrollo sostenible podrían convertirse rápidamente en la transformación global de cero emisiones netas de carbono del futuro y todos los países, incluidos los más pobres y más vulnerables, pueden beneficiarse de esta transición.

    El Grupo Banco Mundial (GBM) tiene una función clara que desempeñar en el apoyo a sus países clientes para que estén preparados para estos cambios que se avecinan, permitiéndoles construir economías climáticamente inteligentes y evitar que se queden al margen de las oportunidades económicas, sociales y sanitarias a medida que se pone en marcha la transformación global hacia un mundo con bajas emisiones de carbono.

    • La buena noticia es que ser más ambiciosos en materia de cambio climático es bueno también para la economía de todos los países. 
    • Por cada dólar invertido en infraestructura resiliente, se generan USD 4 en beneficios (i). El argumento económico está claro: mejorar la resiliencia de la infraestructura arroja beneficios económicos considerablemente mayores. 
    • A la fecha, 64 países o jurisdicciones han implementado iniciativas de fijación del precio del carbono (o han programado su implementación).

    Es fundamental aumentar rápidamente el financiamiento, pero el presupuesto público por sí solo no es suficiente. Además de entregar recursos directos, el Grupo Banco Mundial (GBM) responde a las demandas de los países movilizando inversión privada y ayudando a abrir mercados con bajas emisiones de carbono donde antes no existían.

    • Junto con otros bancos multilaterales de desarrollo (BMD) y los fondos de inversión en el clima (i), el Banco ha apoyado la planta de energía solar concentrada más grande del mundo en Marruecos (i). Con la generación de 580 megavatios (MW) de energía limpia, el complejo Noor pronto abastecerá a 1,1 millones de marroquíes con este tipo de energía, aumentando al mismo tiempo el interés mundial en esta tecnología.
    • India es uno de los primeros países en implementar a gran escala sistemas de aire acondicionado altamente eficientes a través de un programa de adquisiciones al por mayor de Energy Efficiency Service Limited (EESL). La compra inicial de 100 000 unidades de aire acondicionado, con una eficiencia superior en un 30 % al promedio del mercado, redujo el precio en un 15 %. El Banco Mundial trabaja de forma permanente con EESL y le presta apoyo a través de asistencia técnica y financiamiento.

    Aunque los flujos de financiamiento para adaptación han aumentado en 35 % en los últimos años, aún no son suficientes para lo que se necesita, particularmente en los países en desarrollo. Aún falta mucho por aprender acerca de cómo destrabar y habilitar el capital privado para ayudar a financiar las prioridades nacionales y locales de adaptación y generar la justificación económica para el proceso de adaptación. El Grupo Banco Mundial está aplicando de manera experimental un plan de acción (i) para apoyar a los Gobiernos a crear entornos propicios que impulsan la inversión privada en adaptación y resiliencia.

    Última actualización: Mar 23, 2021

  • El Grupo Banco Mundial se ha comprometido a ayudar a los países a cumplir los objetivos del Acuerdo de París.

    Abordar el cambio climático es uno de los mensajes centrales y pilares normativos del reciente aumento de capital del Grupo Banco Mundial (GBM) y de las reposiciones de recursos anteriores y actuales de la Asociación Internacional de Fomento (AIF).

    Para alcanzar los objetivos del GBM de reducir la pobreza e impulsar la prosperidad compartida, es fundamental ayudar a los países a integrar plenamente el clima y el desarrollo. Con ese fin, se adoptarán las siguientes medidas:

    • Aumentar el financiamiento climático: en el curso de los próximos cinco años, el 35 % del financiamiento del GBM (en promedio) generará cobeneficios climáticos y, en el caso del Banco Mundial (conformado por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y la Asociación Internacional de Fomento), el 50 % del financiamiento relacionado con el clima se destinará a apoyar la adaptación y la resiliencia.
    • Centrarse en los resultados y los impactos climáticos: el GBM se centrará en medir los resultados y en lograr impactos a través de un mayor énfasis en los objetivos vinculados a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la adaptación y la resiliencia, con el respaldo de nuevas métricas. 
    • Mejorar y ampliar los diagnósticos del clima: el GBM creará una sólida base analítica a nivel mundial y nacional, y preparará nuevos informes sobre el clima y el desarrollo de diversos países, que respaldarán la elaboración y la implementación de contribuciones determinadas a nivel nacional y de estrategias a largo plazo, y se incorporarán en todos los marcos de alianza con los países del GBM.
    • Reducir las emisiones y las vulnerabilidades climáticas en los principales sistemas: el GBM respaldará inversiones transformadoras en los principales sistemas que generan el mayor volumen de emisiones y muestran las mayores vulnerabilidades climáticas; por ejemplo, la energía, los sistemas alimentarios, el transporte y las manufacturas. 
    • Apoyar una transición justa hacia la reducción del uso de carbón: el GBM intensificará considerablemente su apoyo para reducir el uso de carbón en los países clientes que soliciten asistencia y procurará movilizar recursos en mayor escala para respaldar esta medida.
    • Alinear los flujos de financiamiento con los objetivos del Acuerdo de París: el GBM ha asumido el compromiso de alinear los flujos de financiamiento con los objetivos del Acuerdo de París. En lo que concierne al Banco Mundial, tiene previsto alinear todas las operaciones nuevas a más tardar el 1 de julio de 2023.

    Estos son algunos de los anuncios que forman parte del segundo Plan de Acción sobre el Cambio Climático del GBM, que abarcará el período 2021-25 (próximamente en su totalidad).

     

    El GBM es la principal fuente de financiamiento multilateral para inversiones en iniciativas climáticas en los países en desarrollo.

    • El GBM trabaja junto con otros bancos multilaterales de desarrollo (BMD) para elaborar enfoques comunes que permitan hacer el seguimiento de los flujos de fondos que destinan a los países clientes para proyectos relacionados con el clima, a medida que incrementan el financiamiento para iniciativas de mitigación y adaptación. Los BMD continúan alineando sus flujos financieros para ayudar a los países a cumplir el Acuerdo de París, respaldan la implementación de las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) y facilitan actividades que orientan la transición hacia un desarrollo resiliente y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

    Última actualización: Mar 23, 2021

  • El Grupo Banco Mundial (GBM) anunció una meta nueva y más ambiciosa sobre beneficios conjuntos: apuntar a garantizar que, en los próximos cinco años, el 35 % de su financiamiento, en promedio, apoyará la acción climática de sus clientes. El Banco Mundial –el BIRF y la AIF– también buscarán asegurar que el 50 % de este financiamiento respalde la adaptación y la resiliencia.

    • El GBM es hoy la principal fuente de financiamiento multilateral para inversiones en iniciativas climáticas en los países en desarrollo y ha comprometido USD 83 000 millones para ese fin en los últimos cinco años. En 2020, el GBM comprometió USD 21 400 millones en inversiones relacionadas con el clima: la cifra más alta en un solo año en toda su historia.

     

    El GBM llevó a cabo satisfactoriamente su primer Plan de Acción sobre el Cambio Climático (2016-20). Otros aspectos destacados de los últimos cinco años son:

    • El financiamiento del BIRF/AIF para fines de adaptación aumentó del 40 % del financiamiento para el clima en 2016 al 52 % en 2020. La Corporación Financiera Internacional (IFC) se encuentra a la vanguardia de la elaboración de orientaciones para las inversiones de adaptación en el sector privado, y apoya el crecimiento resiliente al clima que integra medidas de gestión de los riesgos climáticos. También está elaborando modelos de negocios sostenibles que protejan la biodiversidad.
    • 120 millones de personas en más de 50 países obtuvieron acceso a datos hidrometeorológicos y sistemas de alerta temprana cruciales para salvar vidas en caso de desastres.
    • Se dio apoyo a más de 30 países para implementar o mejorar las contribuciones determinadas a nivel nacional conforme al Acuerdo de París y se respaldaron los esfuerzos de más de 35 Gobiernos nacionales o subnacionales para fijar un precio al carbono.
    • Todos los nuevos proyectos del Banco son evaluados según su riesgo climático: se incorporan consideraciones sobre el cambio climático en todas las etapas del diseño del proyecto y se han integrado en la totalidad de las estrategias de desarrollo multianuales del Banco con los países en desarrollo asociados.
    • El Banco también se diversificó más allá de los sectores tradicionalmente identificados con la acción climática, ampliando la gama del desarrollo climáticamente inteligente para los proyectos (i) que incluyan tanto el fortalecimiento del desarrollo digital como la resiliencia climática en Bangladesh, la integración de los aspectos climáticos en el presupuesto y la planificación de la macroeconomía fiscal en Filipinas y el mejoramiento de la eficiencia energética e hídrica en el sistema de salud de Egipto.

    Algunos resultados sectoriales son:

    Energía

    • Actualmente, alrededor de 789 millones de personas viven sin energía eléctrica, la mayoría de ellas concentradas en las zonas rurales de África y Asia meridional. El Banco Mundial se comprometió a subsanar esta brecha ayudando a los países a proporcionar acceso a servicios de energía asequibles, confiables, sostenibles y modernos para todos.
    • Conforme al primer Plan de Acción sobre el Cambio Climático, el Banco respaldó a sus clientes para agregar 18 gigavatios (GW) de energía renovable variable a las redes y 16 GW de capacidad de generación de energía renovable, para producir un total de 34 GW y así ayudar a prosperar a las comunidades, las empresas y las economías. Sobre la base de un sólido historial de apoyo a la expansión del acceso a la energía, el financiamiento del Banco durante los últimos tres años (ejercicios de 2017-19) permitió a más de 30 millones de personas acceder a conexiones a la red eléctrica.
    • En Etiopía, el Plan Nacional de Electrificación se concentra en la “prestación del último tramo del servicio” para llegar a los hogares, las escuelas y los centros de salud locales, poniendo énfasis en el acceso confiable y asequible para todos. El Banco Mundial actualmente respalda este plan a través de un crédito de la AIF por valor de USD 375 millones (i) que ayudará a suministrar electricidad a 1 millón de hogares y aplicar de forma experimental nuevos enfoques de electrificación sin conexión a la red. En marzo de 2019, Etiopía implementó una nueva versión del Plan (NEP 2.0) (i), que incluye un marco detallado para la integración de tecnologías sin conexión a la red con la red eléctrica a fin de lograr el acceso universal en 2025.
    • Los fondos de inversión en el clima (i) por valor de USD 8500 millones trabajan con el Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo para apoyar un programa de almacenamiento de baterías de distribución a gran escala con Eskom en Sudáfrica. Además de instalar 80 MW de capacidad de almacenamiento, se prevé que el proyecto creará más de 58 000 puestos de trabajo equivalentes a empleos de tiempo completo y compensará emisiones acumuladas equivalentes a 9,56 toneladas métricas de CO2 durante los 20 años de vida útil de las baterías.
    • Como parte de una alianza de USD 775 millones, los fondos de inversión en el clima (i) ayudan a India a ampliar su industria de paneles solares para tejados. En menos de un año, el programa posibilitó una capacidad de energía solar para tejados de alrededor de 500 MW. Se estima que solo los paneles solares para tejados pueden ayudar a evitar casi 2000 millones de toneladas de emisiones de CO2 y crear aproximadamente 50 000 empleos.
    • En 2021, IFC apoyó a uno de los principales desarrolladores de energía renovable de India, Continuum Green Energy Ltd, para emitir su primer bono verde (i) con el fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y respaldar una recuperación resiliente de la pandemia de COVID-19. La oferta generó USD 561 millones y se registró un gran exceso de suscripciones. Continuum es uno de los mayores proveedores de energía renovable para clientes empresariales en los sectores comerciales e industriales de India, con aproximadamente 2 GW de proyectos eólicos y solares en todo el país. Las inversiones de IFC son la continuación de una relación que comenzó en 2014, cuando la Corporación financió el desarrollo de una planta de energía eólica de Continuum en Madhya Pradesh.
    • En la Ribera Occidental y Gaza, IFC y sus asociados en la tarea del desarrollo invirtieron USD 18 millones en un proyecto pionero, el primero en su tipo, para instalar paneles solares en los techos de 500 escuelas en la Ribera Occidental (i). Esto proporcionará 28 MW de electricidad limpia, suficiente para suministrar luz eléctrica a unas 16 000 viviendas. IFC también otorgará un préstamo en moneda local a Massader para desarrollar proyectos de energía e infraestructura en los territorios palestinos.
    • En Belgrado (Serbia), IFC y sus asociados entregaron un paquete de  260 millones de euros para transformar el basural de Vinča en un nuevo relleno sanitario, una planta de conversión de desechos en energía (i) y una unidad de reciclaje de residuos de la construcción. El proyecto ayuda a abordar el desafío de la gestión de desechos municipales, frenar la contaminación del aire y del agua y contribuir a la red eléctrica de la ciudad durante los próximos 30 años.
    • La Iniciativa del Carbono para el Desarrollo (Ci-Dev) (i) del Banco ha suscrito acuerdos de compra de reducciones de emisiones (ACRE) para 13 programas, 12 de los cuales están en África al sur del Sahara y 1 en Asia. De estos, en seis se han emitido reducciones de emisiones certificadas (CER), que representan casi la mitad de toda la cartera. En total, han logrado reducciones de más de 360 000 toneladas de CO2 a través de programas de acceso a energía limpia, que abarcan desde programas de cocina con bajas emisiones de carbono en la República Democrática Popular Lao, Etiopía y Madagascar y programas de biodigestores en Burkina Faso y Kenya, a programas de electrificación rural y energía solar en Etiopía, Kenya y Uganda.
    • El Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF) (i) ha suscrito 12 acuerdos de compra de reducciones de emisiones con un valor total del contrato superior a USD 600 millones, comprometiéndose a reducir las emisiones en 120 millones de toneladas de carbono a través de programas de reforestación hasta 2025. Los 12 países del FCPF (i) son: Chile, Costa Rica, Côte d'Ivoire, República Democrática del Congo, Fiji, Ghana, Indonesia, República Democrática Popular Lao, Madagascar, Mozambique, Nepal y Vietnam.

     

    Adaptación y resiliencia

    • En diciembre de 2020, el Banco anunció que, durante los próximos cinco años, el 50 % del financiamiento del BIRF y de la AIF se destinaría a iniciativas de adaptación y resiliencia, demostrando un compromiso de centrarse tanto en apoyar a los países para que se adapten al cambio climático como en mitigar las futuras emisiones.
    • El Banco Mundial ha ampliado sus trabajos analíticos y métricas relacionados con la adaptación y la resiliencia.
      • El Sistema de Calificación de la Resiliencia (i), que se está aplicando de manera experimental en 20 proyectos en todas las regiones y abarca diversos sectores, ayuda a evaluar la resiliencia en dos dimensiones: la resiliencia del diseño de un proyecto (si es resiliente frente a los riesgos del cambio climático y los peligros naturales) y la resiliencia obtenida a través de los resultados del proyecto (si genera resiliencia en las personas y en el sistema en general).
      • En el informe sobre los principios de la adaptación (i) se exponen seis principios universales (junto con 26 medidas, 12 manuales y 111 indicadores) para ayudar a los responsables de la formulación de políticas a planificar la adaptación.
      • En el informe emblemático titulado “Lifelines: The Resilient Infrastructure Opportunity” (Servicios esenciales: La oportunidad de la infraestructura resiliente) se aboga por sistemas de infraestructura más resistentes para minimizar las amplias consecuencias de las catástrofes en los medios de subsistencia y el bienestar de las personas. Las herramientas y los enfoques desarrollados durante el estudio Lifelines ya se están aplicando en numerosos países que han solicitado asistencia técnica especializada en la materia.
    • Algunos hitos del trabajo en curso con el apoyo del Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR) (i) son:
      • Partiendo con 16 ciudades costeras, la iniciativa Resiliencia Costera Urbana en África (CityCORE) (PDF, en inglés) utiliza tecnología disruptiva —como sensores remotos y aprendizaje automático— para recopilar información sobre la capacidad institucional y los peligros existentes, la exposición y los análisis cartográficos de las vulnerabilidades con el fin de generar evaluaciones rápidas de los riesgos en las ciudades costeras y orientar las inversiones.
      • Construida sobre un estuario fluvial de baja altitud con vista al mar, Colombo, la capital de Sri Lanka, es altamente vulnerable al riesgo de inundaciones que se ve agravado por el cambio en los patrones climáticos y la falta de planificación del uso del suelo. Con el apoyo del GFDRR, el país ha desarrollado una base de geodatos para ayudar a incorporar el riesgo de desastres en la planificación de la infraestructura. 
      • En Haití, una campaña nacional basada en un estudio sobre el comportamiento contó con la participación de artistas locales populares que transmitieron la importancia de estar preparados para los desastres a través de canciones y bailes, que fueron vistos por más de 1 millón de personas. Al mismo tiempo, el proyecto del Banco Mundial financiado por la AIF ayuda al país a simplificar los mensajes del sistema de alerta temprana, usando material gráfico, y financia la construcción de refugios de emergencia multifuncionales que integran conocimientos sobre el comportamiento en su diseño y operaciones.
    • Los fondos de inversión en el clima (CIF) se sumaron oficialmente a la Alianza para el Desarrollo de la Hidrometeorología en octubre de 2020 (i), aportando importantes conocimientos y experiencias mediante su trabajo en el Programa Piloto sobre la Capacidad de Adaptación al Cambio Climático. Con una cartera de más de USD 300 millones, los CIF han apoyado a algunos de los países más vulnerables para fortalecer su capacidad de suministrar servicios hidrometeorológicos confiables, entre ellos Dominica, Granada, Haití, Jamaica, Mozambique, Nepal, Níger, Papua Nueva Guinea, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, y Tayikistán. Al unirse a la Alianza, los CIF profundizan su compromiso de apoyar a los países en desarrollo para que tomen decisiones bien fundadas relativas al clima y el tiempo y mejoren la resiliencia climática de sus comunidades, economías y entornos naturales.

     

    Transporte

    • El sector del transporte actualmente genera aproximadamente un cuarto de las emisiones de GEI relacionadas con la energía y el 16 % del total de emisiones de GEI, convirtiendo la descarbonización del transporte en un factor crucial para ayudar a los países a cumplir sus compromisos climáticos. De manera paralela, la infraestructura de transporte es particularmente vulnerable a los riesgos climáticos. Los fenómenos meteorológicos, como las inundaciones y los deslizamientos de tierra, pueden paralizar rápidamente las redes de transporte y provocar graves efectos en cadena sobre la actividad económica y los esfuerzos de recuperación. Los cambios a largo plazo en las temperaturas y los regímenes de precipitaciones también tienden a reducir la vida útil y la confiabilidad de los activos del transporte.
    •  Para abordar estos desafíos, el Banco apoya diversos proyectos de transporte climáticamente inteligentes en los países de ingreso bajo y mediano. Entre los ejercicios de 2017 y 2020, el Banco comprometió un total de USD 3700 millones para infraestructura, políticas y planificación de sistemas de transporte resilientes y con bajas emisiones de carbono. El 58 % del financiamiento para proyectos de transporte (tanto del BIRF como de la AIF) otorgado por el Banco en el ejercicio de 2020, aproximadamente USD 1900 millones, generó beneficios adicionales en materia de mitigación o adaptación climática.
    • En Dakar, Senegal, trabaja con asociados para ayudar a establecer una nueva red de transporte que permitirá el traslado de 300 000 pasajeros al día. El Proyecto Piloto de Tránsito Rápido de Autobuses de Dakar (i) ayudará a mejorar las condiciones de viaje y reducir a la mitad el tiempo promedio de viaje en el transporte público durante las horas pico. Asimismo, en las CDN de Senegal, se presenta este proyecto como una iniciativa fundamental para disminuir las emisiones de carbono relacionadas con el transporte en el país.
    • En India, el volumen de tráfico en la red vial de 5,5 millones de kilómetros aumenta con la misma rapidez que las emisiones, la contaminación y los accidentes de tránsito. El Proyecto Nacional de Carreteras Verdes (i) por un monto de USD 500 millones, aprobado en marzo de 2020, ayudará a incorporar tecnologías ecológicas y de seguridad a la red vial demostrando eficiencia en el uso de recursos, resiliencia climática, aspectos ecológicos y de seguridad en el diseño y la construcción de alrededor de 783 kilómetros de carreteras nacionales ya existentes. En total, el proyecto evitará emisiones por aproximadamente 12,5 toneladas de CO2 equivalentes al año entre 2024 y 2043.
    • El Proyecto de Mejoramiento de la Logística Ferroviaria de Turquía (i) (USD 350 millones), aprobado en junio de 2020, tiene por objetivo disminuir el uso de camiones y vehículos pesados y aumentar el transporte ferroviario. Con ello, Turquía puede conseguir beneficios económicos —las tasas de mercado del transporte por carretera son 2,6 veces superiores a las del transporte ferroviario— además de reducir las emisiones, avanzando hacia la meta de las CDN del país.
    • Frente a los crecientes riesgos climáticos, el Banco trabaja con los países clientes para diseñar infraestructura más resiliente, mejorar el mantenimiento y construir conexiones alternativas entre puntos estratégicos. En Mozambique, después de los ciclones Idai y Kenneth, el Proyecto de Desarrollo de Caminos Rurales Integrados por un monto de USD 110 millones (i) del Banco reestableció los vínculos entre los productores y los consumidores de bienes agrícolas y el acceso de la comunidad a servicios de educación y salud, ayudando a la recuperación del país. También en Mozambique, los CIF y el Banco están apoyando el trabajo técnico del diseño de caminos resilientes al clima para ayudar a recuperar y consolidar más de 300 kilómetros e infraestructura vital dañada por las inundaciones; este enfoque ha servido para revisar los estándares y las especificaciones nacionales de diseño vial y ha sido adoptado por el Gobierno en todo el país.
    • Debido a su tamaño y ubicación, los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) se ven afectados de manera desproporcionada por el cambio climático. En un intento por mejorar la resiliencia climática de los PEID, el Banco aumentó considerablemente su asistencia al sector del transporte en muchos de esos países, con un claro énfasis en la adaptación al cambio climático. Por ejemplo, el Programa de Transporte Resiliente al Clima del Pacífico está actualmente en marcha en Samoa, Tonga, Tuvalu y Vanuatu, y se espera que más países se sumen en una segunda fase.
    • En Bogotá (Colombia), IFC apoya el desarrollo del teleférico TransMiCable, que conecta a los vecindarios de bajos ingresos con el sistema principal de buses, y la expansión de los corredores del TransMilenio (sistema BRT) con un paquete de financiamiento de USD 140 millones. IFC también ayuda a la ciudad a mejorar sus normas ambientales y sociales, particularmente con un programa de participación comunitaria en una de las zonas más pobres de Bogotá. El proyecto de teleférico redujo los tiempos de traslado de los habitantes más pobres de 2 horas a 13 minutos y mejoró el acceso a los lugares de trabajo.
    • En Ucrania, las recientes reformas en materia de descentralización han dotado a los municipios de mayor autonomía fiscal y han mejorado su capacidad de recaudar financiamiento, preparando así el camino para el primer proyecto piloto de IFC en la ciudad de Mariupol. IFC otorgó un préstamo de 12,5 millones de euros a Mariupol (i) para la adquisición de 64 buses modernos de gran capacidad y de piso bajo, y para modernizar la infraestructura relacionada, que incluye una estación de autobuses, herramientas y equipamiento para talleres y un sistema de gestión y planificación del tráfico existente. IFC también proporciona servicios de asesoría para mejorar el enfoque reglamentario y la estructura de gestión del sistema de transporte público de Mariupol, ayudando de esa manera a lograr sostenibilidad financiera y, al mismo tiempo, a garantizar una red de protección social para los pobres y vulnerables. 
    • En enero de 2020, un programa de desguace y reciclado de vehículos en Egipto (i) con apoyo del Fondo para Reducir las Emisiones de Carbono (CPF) (i) del Banco Mundial, generó 340 000 reducciones de emisiones certificadas en el marco de su contrato con los participantes del Fondo. Más de 41 000 taxis nuevos —más del 90 % de la flota de taxis del Cairo— reemplazaron a los vehículos antiguos, algunos de los cuales tenían más de 50 años. Este proyecto disminuyó los accidentes, así como contaminantes que afectan la calidad del aire y la salud humana.

     

    Alimentación y agricultura

    • El cambio climático fue uno de los principales impulsores de la actual plaga de langostas del desierto. Las condiciones meteorológicas inusuales exacerbadas por el cambio climático generaron condiciones perfectas para el repentino aumento de dichos insectos. El aumento de las temperaturas en el Océano Índico occidental en 2019 dio lugar a lluvias excepcionalmente intensas, generando condiciones de humedad ideales para la incubación y la reproducción de las langostas, y la plaga se dispersó con ayuda de los fuertes ciclones en zonas usualmente áridas de África y Oriente Medio. El Grupo Banco Mundial se encuentra trabajando para proporcionar apoyo flexible a los países afectados por este brote (i). En respuesta a las necesidades más urgentes, proporcionará financiamiento, asesoramiento en materia de políticas y asistencia técnica para ayudar a los países a movilizar la respuesta frente a la plaga.
    • La iniciativa del Programa de Riego de Níger (i) es una alianza de tres años entre IFC, los CIF y Netafim, un líder mundial en el ámbito de la tecnología de microrriego. Se instalan sistemas de riego por goteo de tamaño familiar en parcelas de entre 250 y 2500 metros cuadrados en todo el país. La tecnología, alimentada totalmente con energía solar, suministra agua de manera lenta en la base de la planta, gota a gota. Netafim ha capacitado a más de 800 agricultores en el uso de esta tecnología, de los cuales más de la mitad son mujeres. Los agricultores participantes han informado ingresos adicionales de más de USD 200 por temporada y ahorros de agua de entre 30 % y 55 %.
    • El Programa para el Fomento de la Productividad Agrícola de África Occidental (WAAP) (i), una iniciativa regional formada por 13 países y múltiples asociados, ayudó a desarrollar variedades climáticamente inteligentes de cultivos básicos, como el arroz, la banana y el maíz. La colaboración con trabajadores de extensión y cooperativas de toda África occidental permitió entregar a los productores 233 tipos de tecnologías mejoradas y climáticamente inteligentes, entre ellas variedades de cultivos resistentes al clima, tecnologías de procesamiento de alimentos y para después de las cosechas, y capacitación a los agricultores en prácticas como el compostaje y la agrosilvicultura. Los agricultores también pudieron acceder a sistemas eficientes de captación de agua, entre otras tecnologías. Hasta julio de 2019, el proyectó había ayudado directamente a más de 9,6 millones de personas o había mejorado la productividad, la resiliencia y la sostenibilidad de más de 7,6 millones de hectáreas. Los rendimientos y los ingresos han aumentado en promedio en alrededor del 30 %, mejorando la seguridad alimentaria de unos 50 millones de habitantes de la región.
    • En marzo de 2017, IFC otorgó un préstamo de más de 40 millones de euros a través del Programa Mundial de Financiamiento contra Resguardos de Depósito en Almacén (GWFP) (i) a Sofitex, una empresa de exportaciones agrícolas que controla el 80 % de la producción de algodón en Burkina Faso. El proyecto se alinea con la Iniciativa de Riego del Sahel del Banco Mundial y apoya metas específicas expuestas en las CDN del país. El préstamo también incluye un proyecto de asesoría para ayudar a Sofitex y a los agricultores a abordar problemas relacionados con la productividad, la escasez de agua y la resiliencia climática en su cadena de suministro. Estas prácticas podrían aumentar la productividad del algodón y el maíz entre el 40 % y el 30 %, respectivamente, sin explotar las fuentes de agua subterránea. El GWFP permite el uso de instalaciones de almacén eficientes para reducir las pérdidas poscosecha.
    • También en Burkina Faso, la cartera (i) apoyada por los CIF, que incluye los proyectos Gestión Descentralizada de Bosques y Zonas Forestales (i) y del Mecanismo de Donaciones Específico (DGM) (i) del Banco Mundial, ayuda al Gobierno, los pueblos indígenas y las comunidades locales a implementar una visión coherente de desarrollo rural integrado y comunitario para combatir la expansión agrícola, el sobrepastoreo y la explotación de leña y productos forestales no madereros. Las prácticas agrícolas resilientes al clima, la gestión sostenible y las actividades de reforestación en 320 527 hectáreas han beneficiado a más de 350 000 personas y reducido 2,9 toneladas métricas equivalentes de CO2 de emisiones de GEI. El propio DGM está implementando 85 micro y subproyectos y proporcionando medios de subsistencia a 130 219 personas.

    Bosques y paisajes

    • Los fondos relativos al uso de la tierra y los bosques del Banco Mundial trabajan para proporcionar pagos basados en resultados a fin de reducir las emisiones de GEI derivadas del sector forestal y del uso del suelo. Estos fondos operan en casi 50 países y cuentan con un capital combinado de más de USD 1650 millones. Además del enfoque en la implementación y la preparación para reducir las emisiones a partir de la deforestación y la degradación forestal y el desarrollo de actividades del uso sostenible del suelo, estas iniciativas también generan cobeneficios sociales y en materia de pobreza a las partes interesadas de las zonas involucradas, con especial atención en el papel y la participación de las mujeres y los pueblos indígenas.
    • El Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF) (i) ha suscrito 12 acuerdos de compra de reducciones de emisiones con un valor total del contrato superior a USD 600 millones, comprometiéndose a reducir las emisiones en 120 millones de toneladas de carbono a través de programas de reforestación hasta 2025. Los 12 países del FCPF (i) son: Chile, Costa Rica, Côte d'Ivoire, República Democrática del Congo, Fiji, Ghana, Indonesia, República Democrática Popular Lao, Madagascar, Mozambique, Nepal y Vietnam.
    • Durante décadas, la pesca y la caza furtiva en la región de la Orinoquía de Colombia (i) provocaron pérdidas considerables en la biodiversidad. Pero la movilización de oportunidades de financiamiento puede apoyar nuevas alternativas económicas para las comunidades locales, al tiempo que también ayuda a conservar la gran biodiversidad y el valor ecosistémico y de captación de carbono de la región. La Iniciativa sobre Paisajes Forestales Sostenibles del Fondo de Biocarbono (i) del Banco Mundial busca apoyar estos esfuerzos construyendo un entorno propicio para el crecimiento económico en armonía con la conservación ambiental en la Orinoquía.

     

    Ciudades

    • Cuando el mundo continúa urbanizándose, la forma de construir y administrar las ciudades —especialmente durante estas próximas dos décadas— determinará la trayectoria de las emisiones de GEI y protegerá los avances de desarrollo para las futuras generaciones.
    • Si se realizan las inversiones correctas en materia de resiliencia climática con bajas emisiones de carbono y se abordan las desigualdades profundamente arraigadas, especialmente en lo que respecta al acceso a la tierra, la vivienda y los servicios, y a la protección contra los impactos de los peligros naturales que afectan de manera desproporcionada a los pobres y vulnerables, los Gobiernos y los dirigentes de las ciudades pueden crear los puestos de trabajo que tanto se necesitan y transformar sus economías para que sean más inclusivas, resilientes y sostenibles.
    • En años recientes, el Banco Mundial colaboró con ciudades y poblados de más de 140 países, invirtiendo entre USD 5000 millones y USD 6000 millones anuales en proyectos urbanos y de gestión del riesgo de desastres.
    • El Banco Mundial y el Banco Europeo de Inversiones están implementando el Fondo para Subsanar el Déficit de Financiamiento para el Clima de las Ciudades (i), una nueva alianza que apoya una cartera de proyectos de inversión climáticamente inteligentes para hacer posible ciudades verdes, inclusivas, resilientes, creativas y competitivas en los países en desarrollo. Con el apoyo de los donantes, la asistencia técnica y el financiamiento focalizado de al menos 100 millones de euros, este fondo tiene el objetivo de destrabar recursos por una cifra estimada de 4000 millones de euros para ayudar a las ciudades a trasformar la ambición climática en proyectos aptos para recibir financiamiento.
    • El Programa de Ciudades Resilientes (CRP) (i) —una alianza entre el Banco y el GFDRR— es una iniciativa de múltiples donantes que tiene como objetivo incorporar las consideraciones de los riesgos en la planificación y aumentar el financiamiento para la resiliencia urbana. Como punto de partida para colaborar con las ciudades y ayudarlas a planificar efectivamente las iniciativas de resiliencia, el CRP preparó 55 escaneos urbanos, que incluyen una serie de mapas, visualizaciones y análisis que muestran espacialmente la información sobre riesgos y el entorno construido de una ciudad.
    • La resiliencia urbana se vincula con la sostenibilidad ambiental. La Plataforma Mundial para las Ciudades Sostenibles (i) del Banco Mundial es una alianza y plataforma de conocimientos para promover soluciones integradas y conocimientos de vanguardia para aquellas ciudades que buscan mejorar su resiliencia y la sostenibilidad urbana general. La plataforma incluye 28 ciudades de 11 países que ha recibido USD 151 millones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y ha movilizado USD 2400 millones en cofinanciamiento de proyectos.
    • Como parte de su enfoque en las ciudades, los análisis de IFC estiman que existe una oportunidad de USD 24,7 billones (i) en la construcción ecológica en las ciudades de los mercados emergentes hasta 2030 y muestran de qué manera los financistas, los Gobiernos, los desarrolladores y las inmobiliarias pueden estar a la vanguardia y acelerar esta oportunidad de negocios multibillonaria.
    • IFC creó el programa EDGE (Excelencia en el Diseño de Mayores Eficiencias) para responder a la necesidad de una solución medible y confiable que sustente la justificación comercial de la construcción ecológica y destrabe las inversiones financieras. EDGE ayuda a los desarrolladores a diseñar edificios que ahorran un 20 % en el consumo de energía y agua y, al mismo tiempo, disminuyen las emisiones de GEI. A través de una aplicación basada en la nube, los constructores pueden evaluar estos ahorros tempranamente y luego, asegurarse de que sus construcciones reduzcan el consumo de agua y energía, disminuyendo a su vez las cuentas de los servicios básicos para los propietarios y arrendatarios. EDGE está disponible en la mayoría de los países y pronto será una herramienta mundial. Desde noviembre de 2020, EDGE ha certificado más de 14 millones de metros cuadrados de espacio, de acuerdo con normas internacionales financieras y de divulgación, como la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA), la Iniciativa de Bonos Climáticos, la taxonomía de la Unión Europea, GRESB y CDP.
    • Desde 2005, IFC ha comprometido USD 4200 millones en edificaciones verdes y ha movilizado USD 1600 millones de otros inversionistas. Las inversiones de IFC mejoran la eficiencia de las edificaciones generando ahorros de costos y reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero en hogares, hospitales, bienes inmuebles comerciales, bodegas y aeropuertos. En el ejercicio de 2020, IFC comprometió USD 362 millones para inversiones por cuenta propia en edificios ecológicos, movilizando otros USD 215 millones para llegar a un total de USD 577 millones.

     

    Alianzas innovadoras

    • En abril de 2019, durante las Reuniones de Primavera del Grupo Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, los ministros de Finanzas de más de 20 países se congregaron para analizar medidas colectivas más sólidas para enfrentar el cambio climático y sus impactos. Durante esa reunión, conformaron la Coalición de Ministros de Finanzas para la Acción Climática (i) y apoyaron los principios de Helsinki (i), un conjunto de seis principios que promueven la adopción de medidas climáticas a nivel nacional a través de políticas fiscales y que orientan la labor de la coalición.
      • Posteriormente, la coalición puso en marcha el Plan de Acción de Santiago (i) en una reunión (i) de la CP 25 en diciembre de 2019, en que se detalla cómo se avanzará en cada uno de los principios de Helsinki.
      • Desde entonces, el número de miembros del grupo se ha duplicado con creces, y ahora cuenta con más de 50 países (i) que se reúnen regularmente para intercambiar experiencias y conocimientos, aprender de expertos globales y fomentar mutuamente una mayor acción climática.
      • Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, el trabajo de la coalición se ha centrado en apoyar estrategias de crecimiento y de recuperación verdes, resilientes e inclusivas entre sus miembros.
    • Innovate4Climate (I4C) (i) es el evento emblemático del Grupo Banco Mundial sobre la acción climática que promueve un diálogo global entre los sectores público y privado y que presenta las oportunidades e innovaciones en materia de desarrollo resiliente y con bajas emisiones de carbono. I4C reúne a líderes nacionales y empresariales para promover el intercambio de conocimientos y mejores prácticas e inversiones en soluciones climáticamente inteligentes que han demostrado ser transformadoras.
      • En su quinto año, la edición 2021 de I4C será completamente virtual. Se llevará a cabo durante tres días y cada día incluirá sesiones plenarias de alto nivel, un taller intensivo que proporciona un foro para que los profesionales demuestren cómo lograr un futuro resiliente y con bajos niveles de carbono, así como un mercado virtual, un programa para destacar los esfuerzos de jóvenes innovadores en el campo del clima y un taller para periodistas.
    • La Alianza de Preparación para los Mercados de Carbono (PMR) (i) —que llega a su fin en junio de 2021 después de 10 años— reunió a más de 30 países cuyas acciones son cruciales para los esfuerzos de mitigación del clima a nivel mundial. La PMR apoyó a los países a la hora de evaluar, diseñar y aplicar la fijación del precio del carbono y otros instrumentos de política innovadores para aumentar la mitigación de los gases de efecto invernadero nacionales, proporcionando al mismo tiempo una plataforma para que los países trabajen juntos para configurar el futuro de las acciones de mitigación eficaces en función de los costos.
    • La Alianza para la Implementación del Mercado (i), sucesora del programa de preparación, ayuda a los países a diseñar, realizar pruebas piloto e implementar instrumentos de fijación del precio alineados con sus prioridades de desarrollo. Concebido como un programa de 10 años con una meta de capitalización de USD 250 millones, la alianza aporta una visión ambiciosa y a largo plazo sobre la viabilidad de la fijación del precio del carbono. Apoyará la implementación directa de la fijación del precio del carbono en por lo menos 10 países en desarrollo y ayudará a otros 20 a prepararse para ello.
    • La alianza Connect4Climate (C4C)Connect4Climate (i) del Fondo Fiduciario de Múltiples Donantes de Comunicación para el Cambio Climático conecta a más de 500 organizaciones para impulsar la acción climática a nivel mundial y local a través de actividades de promoción, apoyo operacional, investigación y formación de capacidades. El uso de comunicaciones creativas permite a la C4C captar la atención y hacer participar a diversas audiencias, poniendo especial énfasis en amplificar las voces de los jóvenes y colaborar con las industrias creativas, entre ellas el cine, la moda, la música y los deportes, con el fin de inspirar cambios de conducta importantes.
    • C4C recientemente produjo la Serie #Youth4ClimateLive (i), que presenta conversaciones intergeneracionales mensuales con jóvenes líderes del movimiento relacionado con el clima y expertos en políticas, en colaboración con el Gobierno de Italia y la Oficina del Enviado del Secretario General de la ONU para la Juventud, como parte de las iniciativas de preparación previas a las reuniones de la CP 26. C4C es un aliado de comunicación clave de Youth4Climate: Impulsar las aspiraciones, el próximo evento emblemático dirigido a los jóvenes que se realizará en septiembre, y de All4Climate 2021, dos actividades públicas importantes que se llevarán a cabo en Italia antes de la CP 26.
    • El documental Great Green Wall (La Gran Muralla Verde) (i) muestra a la cantante de Malí Inna Modja en su búsqueda épica de la Gran Muralla Verde de África, una ambiciosa visión que consiste en cultivar un muro verde de 8000 kilómetros que cruce todo el continente para recuperar tierras productivas y proporcionar un futuro a millones de personas. La C4C se ha unido a la campaña de promoción mundial de la película y la banda sonora original, que incluye temas compuestos por Inna Modja y otros influyentes músicos africanos con los que colaboró durante su viaje.

     

    Última actualización: Mar 23, 2021

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