Coronavirus: La respuesta del Grupo Banco Mundial ante la emergencia mundial de hacer frente a la pandemia. Sepa más

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Panorama general

  • <h1>Cambio climático</h1>

    El Grupo Banco Mundial está tomando medidas amplias y rápidas para ayudar a los países en desarrollo a responder al coronavirus (COVID-19). De la acción climática se pueden extraer enseñanzas cruciales y el Grupo Banco Mundial tiene una vasta experiencia para ayudar a los países a responder a la crisis inmediata y diseñar una recuperación sostenible.

    • Los sistemas de protección social adaptativos, que pueden ampliarse con rapidez al aumentar el número de beneficiarios y los montos que se les transfieren, son un método eficiente para ayudar a las personas después de una gran crisis.
    • A medida que la atención se desplaza hacia la recuperación económica, los paquetes de estímulo pueden aportar múltiples beneficios, entre ellos impulsar las demandas a corto plazo para crear empleos y generar ingresos y producir beneficios de largo plazo en materia de crecimiento y sostenibilidad, como un aire más limpio, menores emisiones de gases de efecto invernadero o una mayor capacidad para adaptarse a los impactos del cambio climático.

     

    Los países necesitan más que nunca un crecimiento económico sostenible y buenos resultados de desarrollo, y el cambio climático pone ambos aspectos en riesgo.

    • Los desastres naturales tienen un costo de alrededor de USD 18 000 millones anuales para los países de ingreso bajo y mediano, solo en daños a la infraestructura de transporte y de generación de energía. También provocan trastornos generalizados a las familias y las empresas, que se traducen en un costo de al menos USD 390 000 millones anuales.
    • El cambio climático es el principal factor que impulsa la actual plaga de langostas del desierto: las condiciones meteorológicas inusuales, agravadas por el cambio climático, crearon las circunstancias ideales para un aumento repentino de dichos insectos y los fuertes ciclones en zonas habitualmente secas de África y Oriente Medio ayudaron a dispersar los enjambres.
    • Si no se actúa inmediatamente, los impactos climáticos podrían empujar a otros 100 millones de personas a la pobreza para 2030.
    • La falta de medidas concretas para enfrentar el cambio climático y promover el desarrollo, podría forzar de aquí a 2050 a más de 143 millones de personas en solo tres regiones (América Latina, Asia meridional y África al sur del Sahara) (i) a trasladarse dentro de sus propios países para escapar de los lentos impactos del cambio climático.

     

    Los países pueden facilitar el acceso a nuevas oportunidades económicas y en materia de empleo a través de la acción climática.

    • Invertir en infraestructura resiliente en los países en desarrollo puede traducirse en hasta USD 4,2 billones a lo largo de la vida útil de la nueva infraestructura (i). En promedio, una inversión de USD 1 genera USD 4 en beneficios.
    • Mejorar la resiliencia de la infraestructura ahorra reparaciones costosas y minimiza las amplias consecuencias de los desastres naturales en los medios de subsistencia y el bienestar de las personas.
    • Una transición hacia economías resilientes y de bajas emisiones de carbono podría crear más de 65 millones de nuevos empleos netos (PDF, en inglés) a nivel mundial hasta 2030.

     

    La acción climática ayuda a los países a desarrollarse de manera sostenible. Cuando los países toman medidas frente al cambio climático, también obtienen beneficios como aire y agua más limpios, océanos saludables, ciudades resilientes y sistemas agrícolas y alimentarios sostenibles.

    • El Banco ha ayudado a los Gobiernos de México y Colombia a adoptar impuestos al carbono, los que maximizan las sinergias entre la gestión de la contaminación atmosférica y la mitigación del cambio climático.
    • En Vietnam, el Banco apoyó inversiones en infraestructura hídrica para reducir los impactos de las inundaciones y la intrusión salina, y proteger los recursos hídricos para fines agrícolas, beneficiando a 215 000 hogares de agricultores.
    • Nueve millones de personas han utilizado cultivos y tecnologías inteligentes en relación con el clima a través del Programa de Productividad Agrícola de África Occidental. Los rendimientos y el ingreso de los agricultores han aumentado en un 30 %, mejorando la seguridad alimentaria de alrededor de 50 millones de personas en la región.
    • El trabajo del Banco en el área de desarrollo urbano ha sido fundamental para construir ciudades resilientes. Por ejemplo, el Banco ayudó a la ciudad de Beira, en Mozambique, a fortalecer su resistencia ante peligros meteorológicos recuperando su sistema de drenaje de aguas lluvia e instalando estaciones de control de inundaciones y embalses de retención de agua. Cuando el ciclón Idai azotó el país en marzo de 2019, Beira se vio menos afectada por las inundaciones que otras zonas del país.

     

    Es fundamental incrementar rápidamente el financiamiento, pero el presupuesto público por sí solo no es suficiente. Además de entregar recursos directos, el Grupo Banco Mundial también responde a las demandas de los países movilizando inversiones públicas y ayudando a abrir mercados con bajas emisiones de carbono donde no existían antes.

    • Junto con otros bancos multilaterales de desarrollo (BMD) y los fondos de inversión en el clima (i), el Banco ha apoyado la planta de energía solar concentrada más grande del mundo en Marruecos (i). Con la generación de 580 megavatios (MV) de energía limpia, el complejo Noor pronto abastecerá a 1,1 millones de marroquíes con este tipo de energía, aumentando al mismo tiempo el interés mundial en esta tecnología.
    • India es uno de los primeros países en implementar a gran escala sistemas de aire acondicionado altamente eficientes a través de un programa de adquisiciones al por mayor de Energy Efficiency Service Limited (EESL). La compra inicial de 100 000 unidades de aire acondicionado, con una eficiencia superior en un 30 % al promedio del mercado, redujo el precio en un 15 %. El Banco Mundial trabaja de forma permanente con EESL y le presta apoyo a través de asistencia técnica y financiamiento.

     

    Políticas como la fijación del precio del carbono pueden ayudar a crear incentivos que promuevan cambios transformadores.

    • La fijación del precio del carbono representa una alternativa simple, flexible, justa, eficiente y de bajo costo para hacer frente al cambio climático. También puede producir beneficios adicionales, al reducir la contaminación del aire y la congestión y, al mismo tiempo, evitar los mayores costos de medidas correctivas relacionadas con patrones de crecimiento con elevadas emisiones de carbono. La fijación del precio del carbono permite a las empresas gestionar los riesgos, planificar inversiones con bajos niveles de emisión de carbono e impulsar la innovación.

    Hasta el 1 de noviembre de 2019, 46 jurisdicciones nacionales y 31 jurisdicciones subnacionales habían implementado o programado la ejecución de iniciativas para aplicar un precio al carbono. Si desea obtener información más actualizada, visite el tablero interactivo sobre la fijación del precio del carbono (i), una plataforma en línea que se basa en datos y análisis de la serie de informes anuales Situación y tendencias de la fijación de los precios del carbono (i).

    Última actualización: Abr 14, 2020

  • El Grupo Banco Mundial se ha comprometido a ayudar a los países a cumplir los objetivos del Acuerdo de París.

    • Abordar el cambio climático es uno de los mensajes centrales y pilares normativos del reciente aumento de capital del Grupo Banco Mundial y de las reposiciones de recursos anteriores y actuales de la Asociación Internacional de Fomento (AIF).

     

    El Grupo Banco Mundial está financiando los esfuerzos de los países para reducir las emisiones y adaptarse a los riesgos climáticos.

    • El Plan de Acción sobre el Cambio Climático (i) del Grupo Banco Mundial para 2016-20 expone objetivos ambiciosos que deben alcanzarse a más tardar en 2020, entre ellas ayudar a los países clientes a agregar 30 gigavatios (GV) de energía renovable, crear sistemas de alerta temprana para proteger a 100 millones de personas y elaborar planes de inversión agrícola inteligentes en relación con el clima para al menos 40 países.
    • En diciembre de 2018, el Grupo Banco Mundial anunció un nuevo conjunto de objetivos climáticos para 2021-25, con el fin de apoyar a los países a adoptar ambiciosas medidas climáticas que incluyen un mayor respaldo para el financiamiento de iniciativas de adaptación.
    • Como parte de estos objetivos, el Grupo Banco Mundial también puso en marcha un Plan de Acción de Adaptación al Cambio Climático y Resiliencia (PDF, en inglés) en enero de 2019. Conforme a este plan específico, el primero de su tipo, el Grupo Banco Mundial incrementará el financiamiento destinado de manera directa a proyectos de adaptación al cambio climático hasta alcanzar los USD 50 000 millones entre los ejercicios de 2021 y 2025. Este volumen de financiamiento (un promedio de USD 10 000 millones al año) es más del doble del alcanzado entre los ejercicios de 2015 y 2018.
    • Todos los proyectos del Banco Mundial se someten ahora a una evaluación para determinar sus riesgos de desastres y relacionados con el clima a fin de garantizar que contribuyan a aumentar concretamente la resiliencia de las personas.
    • Desde el ejercicio de 2018, todos los proyectos de financiamiento para inversiones aplicables incorporan un “precio sombra” del carbono en los análisis económicos. Los precios sombra del carbono recomendados por el Banco se actualizaron en diciembre de 2017 y se corresponden con el objetivo básico del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 1,5 °C.

    El Banco Mundial es la principal fuente de financiamiento multilateral para inversiones en iniciativas climáticas en los países en desarrollo.

    • El Grupo Banco Mundial diseña con otros bancos multilaterales de desarrollo (BMD) enfoques comunes para hacer el seguimiento de sus flujos de financiamiento para el clima hacia los países clientes, a medida que incrementan su financiamiento climático para iniciativas de mitigación y adaptación. Los BMD continúan alineando sus flujos financieros para ayudar a los países a cumplir el Acuerdo de París, respaldan la implementación de las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) y facilitan actividades que orientan el desarrollo hacia un desarrollo resiliente y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.
    • En 2019, el Grupo Banco Mundial comprometió USD 17 800 millones (i) en financiamiento para inversiones relacionadas con el clima, superando sus metas por segundo año consecutivo.
    • En 2018, el Grupo Banco Mundial comprometió un total de USD 21 300 millones (i), casi la mitad del total de financiamiento para el clima proveniente de los BMD.

    Última actualización: Abr 14, 2020

  • Energía

    • Actualmente, alrededor de 840 millones de personas viven sin energía eléctrica, la mayoría de ellas concentradas en las zonas rurales de África y Asia meridional. El Banco Mundial se comprometió a subsanar esta brecha ayudando a los países a proporcionar acceso a servicios de energía asequibles, confiables, sostenibles y modernos para todos.
    • Entre los ejercicios de 2015-19, el Banco comprometió USD 6200 millones para programas de acceso a energía, con USD 1700 millones comprometidos tan solo en el ejercicio de 2019. Sobre la base de un sólido historial de apoyo a la expansión del acceso a la energía, el financiamiento del Banco durante los últimos tres años (ejercicios de 2017-19) ayudó a que más de 30 millones de personas pudieran acceder a conexiones a la red eléctrica. En el ejercicio de 2019, la Corporación Financiera Internacional (IFC) coordinó operaciones por valor de USD 2300 millones en energía renovable, que incluyeron USD 545 millones en inversiones por cuenta propia y USD 1800 millones en fondos movilizados.
    • Como una de las mayores fuentes de financiamiento para proyectos de energía renovable y eficiencia energética en los países de ingreso bajo y mediano, el Banco comprometió casi USD 9400 millones entre los ejercicios de 2015-19, cifra que representa el 31 % de la cartera de energía en este período.
    • El Banco apoya a India en dos importantes iniciativas energéticas: aumentar la generación de energía solar a 100 gigavatios (GW) para 2022 (i) con un préstamo de USD 1000 millones y ampliar su programa de eficiencia energética a nivel nacional. Un ejemplo es el apoyo al Proyecto Rewa Ultra Mega Solar Ltd. de 750 megavatios (MW) (i), con el cual se duplicó la capacidad solar del estado de Madhya Pradesh. Este proyecto dio lugar a una de las plantas solares de emplazamiento único más grandes del mundo. Se espera que el proyecto evite 600 000 toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) al año, el equivalente a sacar más de 135 000 automóviles de las calles cada año. El Programa de Expansión de la Eficiencia Energética de India (i), posible gracias a un préstamo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) de USD 220 millones y la primera garantía del BIRF por valor de USD 80 millones, tiene como objetivo encarar el enorme desafío de India en materia de eficiencia energética. El apoyo de este programa permitió distribuir 118 millones de ampolletas y tubos LED, 1,6 millones de ventiladores de bajo consumo energético y más de 4,7 millones de faroles públicos LED a través de EESL, entre abril de 2017 y mayo de 2019. Con estas medidas, se pueden ahorrar alrededor de 111 600 gigavatios de electricidad y evitar aproximadamente 90 millones de toneladas de emisiones de CO2.
    • En Etiopía, el Plan Nacional de Electrificación se concentra en la “prestación del último tramo del servicio” para llegar a los hogares, las escuelas y los centros de salud locales, poniendo énfasis en el acceso confiable y asequible para todos. El Banco apoya actualmente este Plan Nacional a través de un crédito de USD 375 millones de la AIF (i), que ayudará a suministrar electricidad a 1 millón de hogares y aplicar de manera experimental nuevas estrategias de electrificación sin conexión a la red. En marzo de 2019, Etiopía inició una versión actualizada del Plan (NEP 2.0) (i), que incluye un marco detallado para combinar tecnologías sin conexión a la red con la red eléctrica y lograr el acceso universal en 2025. 
    • Los fondos de inversión en el clima (CIF) (i) por un monto de USD 8500 millones, que acaban de cumplir 10 años, llevan a cabo actividades relacionadas con el clima en 72 países. El complejo de energía solar concentrada de Noor Ouarzazate, en Marruecos (i), es uno de los más de 300 proyectos que ejecutan los CIF. La capacidad de 580 megavatios de Noor (la planta de energía solar concentrada más grande del mundo) permite proveer energía limpia a 2 millones de marroquíes y representa una cuarta parte de la meta del país de generar 2 gigavatios (GW) de energía solar para 2020.
    • Como parte de una alianza por USD 775 millones, a través de su Fondo para una Tecnología Limpia (i), los CIF ayudan a India a ampliar su industria de paneles solares para tejados. En menos de un año, el programa posibilitó una capacidad de energía solar para tejados de alrededor de 500 megavatios. Se estima que solo los paneles solares para tejados pueden ayudar a evitar casi 2000 millones de toneladas de emisiones de CO2 y crear aproximadamente 50 000 empleos.
    • En Egipto, IFC, el Banco y un consorcio de otros financistas comprometieron USD 653 millones para respaldar el Parque Solar de Benban (i) y suministrar electricidad a viviendas y empresas. Benban puede producir 1650 megavatios de electricidad, cantidad suficiente para cientos de miles de viviendas y empresas. Se espera que el parque solar ayude a evitar 2 millones de emisiones de GEI al año, lo que equivale a sacar a unos 400 000 automóviles de las calles. Cuando finalice su construcción, Benban será la instalación solar más grande del mundo e incluirá más de 32 proyectos solares contiguos con 6 millones de paneles solares. 
    • En Camerún, IFC y el Banco ayudan al Gobierno a construir la central hidroeléctrica de Nachtigal (i), cuyo costo asciende a 1200 millones de euros. Esta central de propiedad y operaciones privadas con una capacidad de 420 megavatios, ubicada en el río Senaga, aumentará la generación de energía del país en un 30 % y creará hasta 1500 empleos directos.
    • IFC y otros asociados están financiando un proyecto de tejados solares por un monto de USD 32 millones para casi 500 escuelas públicas, cuyo fin es conectar a más de 16 000 hogares en la Ribera Occidental (i), el primero en su tipo diseñado para impulsar el sector de la energía renovable y abordar la escasez energética y los cortes de luz constantes aprovechando una fuente de energía disponible a nivel nacional. Las escuelas tendrán acceso a electricidad gratuita y, en algunos casos, recibirán pagos en efectivo a cambio de permitir la instalación de los paneles en sus edificios. La mayor parte de la electricidad generada por los paneles solares se destinará a empresas y se usará para alimentar los sistemas de distribución local a tarifas competitivas. El Banco entregará una donación de hasta USD 2 millones del Fondo de Cofinanciamiento para Inversiones.
    • A través del programa Más Energía Solar (i), el Grupo Banco Mundial ayuda a países de mercados emergentes —entre ellos Zambia, Senegal, Togo, Madagascar, Cote d’Ivoire, Uzbekistán y Afganistán— a desarrollar de manera rápida y asequible energía solar a escala comercial. El programa Más Energía Solar reúne una serie de servicios de inversión y asesoría del Grupo Banco Mundial bajo un paquete único para ayudar a crear mercados viables de energía solar en cada país. Este mecanismo de ventanilla única tiene como objetivo implementar proyectos de energía solar conectados a la red financiados con fondos privados a tarifas competitivas y acorta los plazos entre el desarrollo del proyecto y la fecha de cierre financiero. El 11 de marzo de 2019, se inauguró la primera central solar, con una capacidad total de 54 megavatios, en Lusaka, Zambia (i). En el mismo año, el programa se expandió a Uzbekistán (i), el primer país fuera de África. 
    • En noviembre de 2019, la Iniciativa del Carbono para el Desarrollo (Ci-Dev) (i) del Banco emitió el primer conjunto de pagos por concepto de unidades de reducción de emisiones de carbono para su programa de biodigestores (i) en África occidental, que ayudará a ampliar el Programa Nacional de Biogás de Burkina Faso. Los biodigestores convierten los desechos animales en combustible limpio que se puede usar para cocinar y en un fertilizante rico en nutrientes que se puede utilizar en la agricultura. Estos pagos se usarán para respaldar y ampliar el programa nacional, intercambiar información sobre los beneficios de los biodigestores para cocinar de manera más limpia y lograr mejoramientos agrícolas, y capacitar a albañiles en el área de la construcción de biodigestores.

     

    Adaptación y resiliencia

    • En el ejercicio de 2019, el Banco Mundial comprometió USD 7000 millones para inversiones en adaptación. Cerca de la mitad (el 49 %) de todo el financiamiento del Banco Mundial para el clima se destina a la adaptación, lo que demuestra un compromiso centrado tanto en ayudar a los países a adaptarse al cambio climático como en mitigar las emisiones futuras.
    • El Banco Mundial ha intensificado las inversiones y los trabajos analíticos relacionados con el clima y la infraestructura resistente a los desastres. En el informe emblemático titulado “Lifelines: The Resilient Infrastructure Opportunity” (Servicios esenciales: Tomando acción hacia una infraestructura más resiliente) se examina la resiliencia de cuatro sistemas de infraestructura imprescindibles: energía eléctrica, agua y saneamiento, transporte y telecomunicaciones. A través de análisis económicos y un conjunto de estudios de casos mundiales, en el informe se define de qué manera estos sistemas proveen servicios críticos para el bienestar de los hogares y la productividad de las empresas. Se argumenta que los sistemas de infraestructura más resilientes no solo evitan reparaciones costosas, sino que también minimizan las consecuencias de amplio alcance que los desastres naturales entrañan para los medios de subsistencia y el bienestar de la gente. Las herramientas y los enfoques desarrollados durante el estudio "Lifelines" ya se están aplicando en numerosos países que han solicitado asistencia técnica especializada en la materia. Por ejemplo:
      • En Filipinas, el Gobierno se comprometió a medir la resiliencia ante los desastres naturales, y a aumentarla. Para apoyar este esfuerzo, el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR) (i) trabajó con la Autoridad Nacional de Desarrollo Económico para evaluar la resiliencia socioeconómica ante las crisis a nivel provincial.
      • El Banco y el GFDRR están apoyando procesos de consultas realizados por el Gobierno de Sri Lanka para saber cómo usar las redes de protección social adaptativas y ayudar a los hogares pobres a enfrentar desastres y recuperarse de ellos.
      • En Accra, Ghana, las autoridades municipales pidieron evidencias de la relación entre la pobreza y el riesgo de inundaciones para entender de qué manera asistir mejor a los residentes más vulnerables de la ciudad. En respuesta, el GFDRR llevó a cabo un estudio que orientó la preparación de una inversión de USD 200 millones de la AIF: el proyecto sobre desarrollo integrado y resiliente del Gran Accra (i).
      • Como parte del Programa de Resiliencia Urbana de Tanzanía (i), el GFDRR realizó un análisis de la pobreza y el riesgo de inundaciones en toda la ciudad de Dar es Salaam. El informe resultante (i) ayudó a entender mejor cómo las familias experimentan y enfrentan las inundaciones, lo que a su vez ayudó a orientar los cálculos de los daños provocados por las inundaciones y apoyó las conversaciones en curso con el Gobierno sobre la implementación de un plan de acción para la prevención de las inundaciones (i).
    • En septiembre de 2019, la Comisión Mundial sobre Adaptación (i) publicó un importante informe en que se concluyó que invertir USD 1,8 billones en cinco sectores de la adaptación al clima puede generar hasta USD 7,1 billones en beneficios económicos (PDF, en inglés). La Comisión, copresidida por Ban Ki-moon, Bill Gates y Kristalina Georgieva, se creó para acelerar las medidas y el apoyo en favor de la adaptación. Reunió a 19 países, fue liderada por 33 comisionados y contó con el apoyo de una red mundial de asociados e investigadores asociados, incluido el Banco Mundial, que además proporcionan análisis científicos, económicos y normativos.
    • Níger, en alianza con los CIF y el Banco, está sentando las bases de un futuro más resiliente al mejorar la gestión de casi 37 000 hectáreas de tierras silvopastoriles y más de 4440 hectáreas de terrenos agrícolas. Como resultado, la productividad de los cultivos aumentó un 62 % en las áreas objetivo. Paralelamente, estas inversiones están permitiendo que 221 comunidades reciban tecnologías que fomentan la resiliencia, promoviendo enfoques agrícolas climáticamente inteligentes y aumentando el acceso a una mejor información meteorológica.

     

    Transporte

    • El sector del transporte actualmente genera aproximadamente un cuarto de las emisiones de GEI relacionadas con la energía y el 16 % del total de emisiones de GEI. Por lo tanto, la descarbonización del transporte es crucial para ayudar a los países a cumplir sus compromisos climáticos. Al mismo tiempo, la infraestructura de transporte es particularmente vulnerable a los riesgos climáticos. Los fenómenos meteorológicos, como las inundaciones y los deslizamientos de tierra, pueden paralizar rápidamente las redes de transporte y provocar graves efectos en cadena sobre la actividad económica y los esfuerzos de recuperación. Los cambios a largo plazo en las temperaturas y los regímenes de precipitaciones también tienden a reducir la vida útil y la confiabilidad de los activos del transporte. Para abordar estos desafíos, el Banco apoya diversos proyectos de transporte inteligentes en relación con el clima en países de ingreso bajo y mediano. Entre los ejercicios de 2011 y 2020, el Banco comprometió un total de USD 14 200 millones para infraestructura, políticas y planificación de sistemas de transporte resilientes y con bajas emisiones de carbono. El 52 % del financiamiento del Banco para proyectos de transporte en el ejercicio de 2019, aproximadamente USD 1500 millones, generó beneficios adicionales en materia de mitigación o adaptación climática.
    • El Banco ayuda a los países en todo el mundo a ampliar y modernizar sus sistemas de transporte público. En Dakar, Senegal, trabaja con asociados para ayudar a establecer una nueva red de transporte que permitirá el traslado de 300 000 pasajeros al día. El Proyecto Piloto de Tránsito Rápido de Autobuses de Dakar (i) mejorará las condiciones para viajar y reducirá a la mitad el tiempo promedio de viaje en el transporte público durante las horas pico. El proyecto combina aportes de la AIF, de otros asociados en la tarea del desarrollo y un financiamiento esperado de más de USD 50 millones del sector privado a través de una alianza público-privada. Asimismo, el proyecto figura en las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) de Senegal como un elemento central para reducir las emisiones de carbono relacionadas con el transporte.
    • En Quito, Ecuador, el Banco apoya la construcción de la primera línea de tren subterráneo (i) del país mediante dos préstamos sucesivos por un total de USD 435 millones. Una vez que esté totalmente integrada al resto de la red de transporte público, la línea de 23 kilómetros permitirá evitar alrededor de 65 000 toneladas de emisiones de GEI cada año, y brindará a los 377 000 pasajeros diarios una forma rápida y confiable de acceder a sus trabajos y a servicios esenciales. Se espera que el sistema esté en pleno funcionamiento en 2021. Otros asociados clave del proyecto son el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Banco Europeo de Inversiones.
    • Desplazar el tráfico de carga de las carreteras a las vías férreas y navegables puede reducir de manera considerable la huella de carbono total del transporte. Como parte de esta estrategia, el Banco comprometió USD 375 millones para un proyecto destinado a crear la primera ruta de transporte fluvial de India (i), un moderno medio de navegación fluvial que cubre un tramo de1360 kilómetros del río Ganga. Se estima que esta vía navegable evitará 162 000 toneladas de emisiones de CO2 al año. Frente a los crecientes riesgos climáticos, el Banco trabaja con los países clientes para diseñar infraestructura más resiliente, mejorar el mantenimiento y construir conexiones alternativas entre puntos estratégicos. En Mozambique, después de los ciclones Idai y Kenneth, el Proyecto de Desarrollo de Caminos Rurales Integrados por un monto de USD 110 millones (i) del Banco reestableció los vínculos entre los productores y los consumidores de bienes agrícolas y el acceso de la comunidad de servicios de educación y salud, ayudando a la recuperación del país.
    • Debido a su tamaño y ubicación, los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) se ven afectados de manera desproporcionada por el cambio climático. En un intento por mejorar la resiliencia climática de los PEID, el Banco aumentó considerablemente su asistencia al sector del transporte en muchos de esos países, con un claro énfasis en la adaptación al cambio climático. De hecho, una cifra récord de ocho proyectos de transporte se iniciaron en los PEID en el ejercicio de 2019, todos los cuales fueron diseñados tomando en consideración los riesgos climáticos. Aunque, en muchos casos, las disposiciones sobre resiliencia son un componente de proyectos de transporte de mayor alcance, ha habido un número creciente de proyectos dedicados exclusivamente a los riesgos climáticos, lo que refleja la importancia estratégica de la agenda del transporte resiliente. Un buen ejemplo es el Programa de Transporte Resistente al Clima del Pacífico, una serie de proyectos actualmente en marcha en Samoa (i), Tonga (i), Tuvalu (i) y Vanuatu (i), y al cual se espera se unan más países durante la segunda fase.
    • En Bogotá, IFC apoya el desarrollo del teleférico TransMicable (i), que conecta a los vecindarios de bajos ingresos con el sistema principal de buses, y la expansión del sistema BRT, los “corredores del TransMilenio", con un paquete de financiamiento de USD 140 millones. El proyecto de teleférico redujo los tiempos de traslado de los habitantes más pobres de 2 horas a 13 minutos y mejoró el acceso a los empleos. IFC también ayuda a la ciudad a mejorar sus normas ambientales y sociales, particularmente con un programa de participación comunitaria en una de las zonas más pobres de Bogotá, para mitigar los riesgos, mejorar el impacto en términos de desarrollo y ayudar a atraer capital privado.
    • Las recientes reformas relativas a la descentralización en Ucrania han dotado a los municipios de mayor autonomía fiscal y han mejorado su capacidad de recaudar financiamiento, preparando así el camino para el primer proyecto piloto de IFC en la ciudad de Mariupol. IFC otorgó un préstamo de 12,5 millones de euros a Mariupol para comprar 64 buses modernos de gran capacidad y de piso bajo (i) y modernizar la infraestructura relacionada, que incluye una estación de autobuses, herramientas y equipamiento para talleres y un sistema de gestión y planificación del tráfico existente. IFC también proporciona servicios de asesoría para mejorar el enfoque reglamentario y la estructura de gestión del sistema de transporte público de Mariupol, ayudando de esa manera a lograr sostenibilidad financiera y, al mismo tiempo, a garantizar una red de protección social para los pobres y vulnerables.
    • En enero de 2020, un programa de desguace y reciclado de vehículos en Egipto (i) con apoyo del Fondo para Reducir las Emisiones de Carbono (CPF) (i) entregó todos los créditos de carbono de su contrato con los participantes del Fondo. Solo en el Cairo, más de 46 000 taxis nuevos reemplazaron a los vehículos antiguos, algunos de los cuales tenían más de 50 años. Esto representa más del 90 % de la flota de taxis del Cairo. Este proyecto disminuyó los accidentes y las emisiones de MP10 y otros contaminantes que afectan la calidad del aire y la salud humana. Como resultado del programa, entre 2013 y 2018, se evitó el equivalente a más de 340 000 toneladas de dióxido de carbono.

     

    Alimentación y agricultura

    • En 2019, el 53 % de las inversiones del Banco en agricultura financiaban directamente medidas de mitigación y adaptación climática, en comparación con solo el 28 % hace cuatro años.
    • El cambio climático es uno de los principales factores que impulsa la actual plaga de langostas del desierto. Las condiciones meteorológicas inusuales exacerbadas por el cambio climático generaron condiciones ideales para el repentino aumento de dichos insectos. El aumento de las temperaturas en 2019 en el Océano Índico occidental dio lugar a lluvias excepcionalmente intensas, generando condiciones de humedad ideales para la incubación y la reproducción de las langostas, y la plaga se dispersó con ayuda de los fuertes ciclones en zonas usualmente áridas de África y Oriente Medio. El Grupo Banco Mundial se encuentra trabajando para proporcionar apoyo flexible a los países afectados por este brote. En respuesta a las necesidades más urgentes, proporcionará financiamiento, asesoramiento en materia de políticas y asistencia técnica para ayudar a los países a movilizar la respuesta a la plaga. 
    • La iniciativa del Programa de Riego de Níger (i) es una asociación de tres años entre IFC, los CIF y Netafim, un líder mundial en el ámbito de la tecnología de microrriego. Se instalan sistemas de riego por goteo de tamaño familiar en parcelas de entre 250 y 2500 metros cuadrados en todo el país. La tecnología, alimentada totalmente con energía solar, suministra agua lentamente en la base de la planta, gota a gota. Hasta la fecha, Netafim ha capacitado a más de 300 agricultores en el uso de esta tecnología, de los cuales más de la mitad son mujeres. Los agricultores participantes han informado ahorros de agua de entre 30 % y 55 %. 
    • El Programa para el Fomento de la Productividad Agrícola de África Occidental (WAAP) (i), una iniciativa regional formada por 13 países y múltiples asociados, ayudó a desarrollar variedades climáticamente inteligentes de cultivos básicos, como el arroz, la banana y el maíz. Mediante la colaboración con cooperativas y trabajadores de extensión en toda África occidental se pudieron difundir 233 tecnologías mejoradas a los agricultores, entre ellas variedades de cultivos inteligentes en relación con el clima; proporcionar otras tecnologías climáticamente inteligentes como métodos de procesamiento de alimentos y postcosechas, y capacitar a los agricultores sobre prácticas que consideren el clima, tales como el compostaje y la agroforestería. Los agricultores también obtuvieron acceso a tecnologías como sistemas de captación de agua eficientes. Hasta julio de 2019, el proyecto había ayudado directamente a más de 9,6 millones de personas y había permitido aumentar la productividad, resiliencia y sostenibilidad de más de 7,6 millones de hectáreas. Los rendimientos y el ingreso de los beneficiarios han aumentado en promedio en un 30 %, mejorando la seguridad alimentaria de alrededor de 50 millones de personas en la región.
    • En marzo de 2017, IFC otorgó un préstamo de más de USD 40 millones a través del Programa Mundial de Financiamiento contra Resguardos de Depósito en Almacén (GWFP) a Sofitex (i), una empresa de exportaciones agrícolas de Burkina Faso. El proyecto coincide con la Iniciativa de Riego del Sahel del Banco Mundial y apoya las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) del país. El préstamo permite a los agricultores usar instalaciones de almacén eficientes para reducir las pérdidas postcosecha e incluye apoyo en asesorías para ayudar a los agricultores clientes de Sofitex a materializar alzas de entre el 40 % y el 30 % en la productividad del algodón y el maíz, respectivamente, sin tener que recurrir a las aguas subterráneas.

     

    Bosques y paisajes

    • Los fondos sobre el uso de la tierra y los bosques del Banco Mundial trabajan para proporcionar pagos basados en resultados para la reducción de las emisiones de los GEI a partir de los bosques y del uso del suelo. Estos fondos llevan a cabo actividades en casi 50 países y cuentan con un capital combinado de más de USD 1500 millones. Además del enfoque en la implementación y la preparación para reducir las emisiones a partir de la deforestación y la degradación forestal y el desarrollo de actividades sostenibles del uso del suelo, estas iniciativas también entregan beneficios colaterales en materia social y de pobreza a las partes interesadas de las zonas involucradas, con especial atención en el papel y la participación de los pueblos indígenas.
    • Chile, la República Democrática del Congo (i), Ghana (i) y Mozambique (i), todos países con recursos forestales considerables, han firmado acuerdos históricos con el Banco Mundial para recompensar los esfuerzos desplegados por la comunidad para reducir las emisiones de carbono abordando la deforestación y la degradación de los bosques. En conjunto, estos cuatro acuerdos —conocidos como Acuerdos de Pago por Reducciones de Emisiones— liberan pagos basados en el desempeño de hasta USD 181 millones. Los pagos provendrán del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (i), cuya Secretaría se encuentra en el Banco Mundial. Se prevé que en los próximos meses varios otros países concreten acuerdos similares. 
    • En la región de la Orinoquía, Colombia, reconocida por su vasta biodiversidad, el aumento en la producción ganadera ha contribuido a la tala de más de 1 millón de hectáreas de bosques. Mediante un programa de ganadería sostenible se está enseñando a los agricultores de la zona métodos silvopastoriles que integran a los árboles, el forraje y el ganado para ayudarlos a adaptarse al desafío de un clima cambiante. El programa de Colombia, con el apoyo de la Iniciativa sobre Paisajes Forestales Sostenibles (i) del Fondo de Biocarbono del Banco Mundial, se centra en promover actividades de producción agrícola sostenible como estas para ayudar a reducir las emisiones derivadas del uso del suelo.
    • El Banco Mundial, a través de su Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (i), ha apoyado el lanzamiento del portal mundial de seguimiento de los bosques, la primera plataforma de este tipo. Esta ventanilla única, organizada por la Iniciativa Global de Observación de Bosques y creada en conjunto con otras importantes organizaciones, proporciona información exhaustiva sobre más de 400 actividades de vigilancia forestal en 70 países en desarrollo. El portal ayuda a las partes interesadas a identificar deficiencias, intercambiar recursos, evitar superposiciones y explorar oportunidades de nuevas alianzas para el desarrollo de sistemas nacionales de seguimiento de los bosques y contabilidad de las emisiones de GEI. También tiene como objetivo apoyar la entrega de información sobre los avances de los ODS, el Acuerdo de París y otros objetivos y prioridades en materia de desarrollo.
    • Con el apoyo de los CIF, el Mecanismo de Donaciones Específico para Pueblos Indígenas y Comunidades Locales (i) por un monto de USD 80 millones es una iniciativa única en su tipo que empodera a las comunidades indígenas y locales para que lideren y participen en diálogos y acciones relacionadas con la silvicultura sostenible. Es parte del Programa de Inversión Forestal de los CIF (i), que está reduciendo el equivalente a 12,3 millones de toneladas métricas de CO2, gestionando de manera sostenible más de 30 millones de hectáreas y beneficiando a más de 1,3 millones de personas.

     

    Ciudades

    • El Banco Mundial colaboró con ciudades y poblados de más de 140 países, invirtiendo USD 4600 millones en la gestión del riesgo de desastres durante el ejercicio de 2019. 
    • Creado en junio de 2017, el Programa de Ciudades Resilientes (CRP) (i) —una alianza entre el Banco y el GFDRR— es una iniciativa de múltiples donantes que tiene como objetivo aumentar el financiamiento para promover la resiliencia de las ciudades. El programa procura catalizar una transición de las operaciones de resiliencia fragmentadas y de una sola vía a nivel de ciudades hacia paquetes multidisciplinarios de servicios técnicos y financieros más integrales y de largo plazo, generando una cartera de proyectos urbanos que fomenten la resiliencia.
    • Como punto de partida para interactuar con las ciudades y ayudarlas a planificar efectivamente para ser más resilientes, el CRP preparó 41 escaneos urbanos, que incluyen una serie de mapas, visualizaciones y análisis que muestran espacialmente la información sobre riesgos y el entorno construido de una ciudad.
    • La resiliencia urbana va de la mano con la sostenibilidad ambiental. La Plataforma Mundial para las Ciudades Sostenibles (GPSC) (i) del Banco Mundial es una alianza y una plataforma de conocimientos que incluye 28 ciudades de 11 países y que ha recibido USD 151 millones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM). Esta asistencia ha movilizado USD 2400 millones en cofinanciamiento de proyectos. La plataforma promueve soluciones integrales y proporciona conocimientos de vanguardia a las ciudades que buscan mejorar su resiliencia y sostenibilidad urbana en general en las áreas de indicadores y herramientas, planificación y gestión urbanas integradas y finanzas municipales.
    • Como parte de su enfoque en las ciudades, los análisis de IFC estiman que existe una oportunidad por un valor de USD 24,7 billones (i) en la construcción ecológica en las ciudades de los mercados emergentes hasta 2030 y muestran de qué manera los financistas, los Gobiernos, los desarrolladores y las inmobiliarias pueden llevar la delantera y acelerar esta oportunidad de negocios multibillonaria.
    • IFC ha creado una herramienta de certificación para la construcción ecológica en los mercados emergentes, conocida como EDGE (Excelencia en Diseño para Mayores Eficiencias), que está disponible en 154 países para proyectos residenciales, públicos y comerciales. EDGE estimula la demanda de edificios ecológicos y potencia la capacidad de desarrolladores y bancos para construir y financiar construcciones amigables con el medioambiente. Hasta septiembre de 2019, aproximadamente 7,5 millones de metros cuadrados de superficie habían recibido la certificación EDGE, con ahorros de más de 130 000 toneladas de CO2 anuales.
    • Los compromisos acumulados de IFC para edificios ecológicos alcanzó un total de USD 3900 millones, e incluyen inversiones por cuenta propia y financiamiento movilizado. En el ejercicio de 2019, IFC comprometió USD 375 millones para inversiones por cuenta propia en edificios ecológicos, movilizando otros USD 412 millones para llegar a un total de USD 787 millones.

     

    Alianzas innovadoras

    • En abril de 2019, durante las Reuniones de Primavera (i) del Grupo Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, los ministros de Finanzas de más de 20 países instaron a impulsar medidas colectivas más sólidas respecto del cambio climático y sus impactos. Durante esa reunión, la Coalición de Ministros de Finanzas para la Acción Climática (PDF, en inglés) firmó los principios de Helsinki (PDF, en inglés), un conjunto de seis principios que promueven la adopción de medidas climáticas a nivel nacional, sobre todo a través de la política fiscal y el uso de las finanzas públicas. Desde entonces, los miembros del grupo se han duplicado, incluyendo ahora a más de 50 países que representan el 30 % del PIB mundial. Los ministros de Finanzas también se reunieron durante la Conferencia de las Partes realizada en Madrid, donde presentaron el Plan de Acción de Santiago (i), que detalla de qué manera se avanzará en cada uno de los principios de Helsinki.
    • La Alianza de Líderes sobre la Fijación del Precio del Carbono (CPLC) (i), una iniciativa del Grupo Banco Mundial, reúne a líderes de los Gobiernos nacionales y subnacionales, el sector privado y la sociedad civil con el objetivo de establecer políticas eficaces de fijación del precio del carbono que mantengan la competitividad, creen empleo, fomenten la innovación y reporten reducciones significativas de emisiones.
    • La Comisión de Alto Nivel sobre los Precios del Carbono y la Competitividad (i) —compuesta por gerentes generales y altos ejecutivos de importantes empresas mundiales, así como ex altos funcionarios públicos y representantes de la academia— presentó su informe emblemático en septiembre de 2019 invitando a sus pares de la industria y a los Gobiernos a adoptar políticas enérgicas en materia de fijación del precio del carbono. A medida que más empresas desarrollan estrategias sobre bajas emisiones de carbono, las políticas públicas de apoyo pueden actuar paralelamente para destrabar las oportunidades económicas y abordar los problemas de competitividad.
    • La CPLC apoya el tablero interactivo sobre la fijación del precio del carbono (i), una plataforma en línea que provee información actualizada sobre iniciativas nuevas y en curso relacionadas con la fijación del precio del carbono en todo el mundo.
    • En 2017, la Alianza también aprobó el informe de la Comisión de Alto Nivel sobre los Precios del Carbono (PDF, en inglés).
    • Desde 2011, la Asociación para la Preparación de Mercados (PMR) de Carbono (i) ha sido un foro para la innovación y la acción colectivas y un fondo para respaldar el fortalecimiento de la capacidad que permita ampliar las medidas de mitigación del cambio climático.
    • En la PMR participan 19 países en desarrollo que representan casi el 40 % de las emisiones mundiales de GEI y más de la mitad de la población mundial, y 23 países en desarrollo que representan el 40 % de las emisiones y el 54 % de la población mundial. Por ejemplo, con el apoyo de la PMR, Sudáfrica aprobó un impuesto nacional al carbono con un precio inicial de R 120 (USD 8,20) a partir del 1 de junio de 2019. Se trata del primer país de África que aprueba un impuesto de este tipo.
    • La Asociación para la Implementación de Mercados (PMI) de Carbono (i) fue dada a conocer durante la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP25) en Madrid por el Banco, la CMNUCC y países asociados, entre ellos Alemania, Canadá, Chile, Colombia, España, Finlandia, Holanda, Japón, Noruega, el Reino Unido, Suecia, Suiza y Vietnam, y la Comisión Europea. La Asociación proporcionará asistencia técnica a los países para el diseño, la aplicación experimental y la puesta en marcha de instrumentos de mercado y de fijación del precio del carbono. Además, apoyará la implementación directa de la fijación del precio del carbono en por lo menos 10 países en desarrollo y ayudará a otros 20 a prepararse para hacerlo.
    • La alianza Connect4Climate (C4C) (i) del Fondo Fiduciario de Múltiples Donantes para la Comunicación sobre el Cambio Climático conecta a más de 500 organizaciones para impulsar la acción climática a nivel mundial y local a través de actividades de promoción, apoyo operacional, investigación y formación de capacidades. El uso de estrategias comunicacionales creativas permite a la C4C captar la atención y hacer participar a diversas audiencias, poniendo especial énfasis en amplificar las voces de los jóvenes y colaborar con las industrias creativas, entre ellas el cine, la moda, la música y los deportes, con el fin de inspirar cambios de conducta importantes.
    • La C4C ha organizado zonas de medios digitales (i) en eventos como la Asamblea del FMAM en Vietnam y la COP25 en Madrid, diseminando de manera masiva los mensajes en pro de la acción climática y facilitando eventos destacados que convocan a representantes del ámbito político, las ciencias y el arte, como la celebración del trigésimo aniversario del IPCC (i) en Boloña, Italia.
    • En la COP25 realizada en Madrid, la C4C promovió el mensaje #WeAreAction a través de la campaña del corbatín verde (i), contenido audiovisual dirigido a los jóvenes (i), eventos paralelos (i) y una serie de retratos en Instagram (i) de jóvenes líderes del movimiento contra el cambio climático de todo el mundo.
    • La C4C colaboró en la producción del documental Youth Unstoppable (Juventud imparable) (i) que relata el surgimiento del movimiento juvenil contra el cambio climático y que inspira a los jóvenes de todo el mundo a actuar. Durante la COP24 realizada en Polonia, la C4C invitó al director Slater Jewell-Kemker y a Greta Thunberg (i) a conversar sobre cómo implementar soluciones transformadoras en que los jóvenes sean los protagonistas.
    • El documental Great Green Wall (La Gran Muralla Verde) (i) muestra el viaje de la cantante de Malí, Inna Modja, en su búsqueda épica de la Gran Muralla Verde de África, una ambiciosa visión de cultivar un muro verde de 800 kilómetros que cruce todo el continente para recuperar tierras productivas y proporcionar un futuro a millones de personas. La C4C se ha asociado con la Convención de las Naciones Unidas de Lucha Contra la Desertificación (UNCCD) para impulsar la campaña de promoción mundial de la película para aumentar el apoyo a la Gran Muralla. Verde y ayudar a la juventud africana a participar en la regeneración y renovación de las tierras del continente.
    • Desde Singapur (i) hasta Bangkok (i), Nueva York (i) y Madrid (i), la nueva campaña #YouthTakeover (i) de la C4C se ha transformado en una herramienta de participación que invita a estudiantes de comunicación y cine a usar las redes sociales de la C4C para promover importantes eventos climáticos. Estos jóvenes tienen la oportunidad de aumentar sus conocimientos sobre el clima y sus habilidades comunicacionales difundiendo relatos atractivos de maneras innovadoras y creativas entre las audiencias de la C4C mediante historias de Instagram, tuits, artículos y contenido audiovisual.

    Durante el septuagésimo cuarto período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la C4C se asoció con Youth Climate Lab (i) para organizar una sesión improvisada sobre políticas dirigidas a movilizar el financiamiento para el clima. Al evento asistieron más de 100 jóvenes de todo el mundo. Los resultados de este innovador encuentro se presentaron en el Diálogo de Alto Nivel sobre la Financiación para el Desarrollo, dando a conocer las opiniones y las propuestas de la juventud en un espacio oficial de las Naciones Unidas.

    Última actualización: Abr 14, 2020

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