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Se amplía la fijación del precio del carbono: Iniciativas llegan a casi US$50 000 millones

Mayo 26, 2015


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  • La nueva publicación Carbon Pricing Watch (Alerta sobre la fijación del precio del carbono) recopila los últimos datos sobre las iniciativas formales de fijación del precio del carbono en todo el mundo. Varios mecanismos de impuestos sobre el carbono y uno de los regímenes de comercio de derechos de emisión más grande del mundo fueron implementados en los pasados 18 meses, y hay previstas más actividades de este tipo para los próximos años.
  • Los sistemas nuevos y los ya existentes también están evolucionando. California y Quebec vincularon sus mercados. China ha extraído enseñanzas de sus siete mercados del carbono locales, mientras planifica un régimen nacional de comercio de derechos de emisión.

En los últimos 18 meses, Portugal y México implementaron nuevos impuestos sobre el carbono; Corea del Sur puso en funcionamiento uno de los regímenes de comercio de derechos de emisión más grande del mundo, y California y Quebec vincularon sus sistemas de fijación de límites e intercambio de las emisiones, a los que Ontario planea unirse.

China, por su parte, ha extraído enseñanzas de sus siete mercados del carbono locales (el más antiguo, en Shenzen, está a punto de concluir su segundo año), y todo el país, un importante emisor de gases de efecto invernadero, planea poner en marcha un régimen nacional de comercio de derechos de emisión en 2016. Chile también avanzó en la fijación del precio del carbono mediante la aprobación de un impuesto sobre el carbono que se implementará en 2018.

Estos son algunos ejemplos de los casi 40 países y más de 20 ciudades, estados y provincias que aplican hoy en día la fijación del precio del carbono para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero o tienen planificado hacerlo. Las iniciativas en funcionamiento en la actualidad tienen en total un valor de casi US$50 000 millones, según la nueva reseña Carbon Pricing Watch preparada por el Banco Mundial y Ecofys, que constituye un anticipo del informe anual Situación y tendencias de la fijación del precio del carbono.

“Una eficaz fijación del precio del carbono es una parte esencial, si bien insuficiente, de un conjunto de políticas que pueden reducir las emisiones e impulsar la economía hacia un futuro con capacidad de resiliencia y bajas emisiones de carbono”, dijo Rachel Kyte, vicepresidenta y enviada especial para el Cambio Climático del Grupo Banco Mundial. “Hace que la contaminación sea más cara, incentiva la eficiencia y la producción limpia, y ayuda a los dirigentes empresariales y a los inversores a entender la dirección del proceso a largo plazo”.

Empresas apoyan activamente la fijación del precio del carbono

El diálogo en torno a la fijación del precio del carbono también se ha ampliado y consolidado. Los líderes ya no se preguntan si deberían fijar el precio del carbono, y en cambio recurren al asesoramiento técnico del Grupo Banco Mundial y otras entidades a medida que determinan cómo implementar la fijación del precio del carbono.

Durante años, las empresas y los Gobiernos han debatido por separado los riesgos que el cambio climático plantea para sus cadenas de suministro, los activos y las personas. Los Gobiernos dijeron que estaban esperando que las empresas respondieran; las empresas progresistas estaban esperando que los Gobiernos establecieran políticas.

“Ahora, todos están sentado alrededor de la mesa trabajando en el desarrollo de las soluciones más eficaces desde el punto de vista económico para abordar el cambio climático. Entienden los riesgos de no tomar medidas”, agregó Kyte. “Este es un enfoque de abajo hacia arriba impulsado por las empresas, los Gobiernos y otros que buscan las maneras más eficaces de fijar el precio del carbono”.

Durante la Semana del Clima de París, entre el 18 y el 21 de mayo, y posteriormente en la Carbon Expo de Barcelona, dirigentes empresariales encabezaron paneles sobre la fijación del precio del carbono e instaron a hacer un mayor uso de mecanismos sólidos y eficaces en este ámbito. Ellos describieron la fijación del precio del carbono como una pieza clave del conjunto de políticas que se necesitan para impulsar opciones más sostenibles.

El mensaje tanto de las empresas como de los Gobiernos fue claro: no es una alternativa hacer las cosas como de costumbre. Y están sustentando sus palabras con hechos:

·         Varios de los dirigentes que hablaron en París y Barcelona están trabajando activamente en las soluciones a través de la Coalición de liderazgo de la fijación del precio del carbono, (i) organizada por el Grupo Banco Mundial, el Foro Económico Mundial, la coalición We Mean Business y otras 12 organizaciones internacionales de desarrollo y empresariales.

·         Treinta y un Gobiernos han intercambiado sus experiencias relativas a la fijación del precio del carbono mientras ayudan a diseñar los mercados del carbono del futuro a través de la Asociación para la Preparación del Mercado. (i)

·         En la Cumbre Empresarial y del Clima durante la Semana del Clima de París, varias empresas anunciaron nuevas iniciativas, incluida la creación de 25 redes empresariales que representan a más de 6,5 millones de compañías que se han comprometido a liderar (i) la transición en el mundo hacia una economía con bajo nivel de emisiones de carbono y capacidad de adaptación al cambio climático. Por su parte, los inversionistas pusieron en marcha una Plataforma de Inversores para Actividades Relativas al Clima, (i) enfocada en la medición, la participación y la reasignación del capital.

Gobiernos incluyen la fijación del precio del carbono en sus planes

La fijación del precio del carbono también se está incluyendo en las contribuciones de los países para el acuerdo internacional sobre el clima que se espera se logre a finales de este año durante las deliberaciones sobre el clima de las Naciones Unidas en París, según Carbon Pricing Watch.

La Unión Europea, por ejemplo, planea revitalizar (i) su régimen de comercio de derechos de emisión, el primer y más grande RCDE del mundo, para cumplir con sus objetivos a más tardar en 2030 de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 40 % en comparación con los niveles de 1990.

Los líderes europeos han ido más lejos en las últimas semanas, instando a que se use la fijación del precio del carbono a nivel internacional. La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, emitieron un llamado conjunto a la acción (i) el 19 de mayo, en el que se pidió “introducir los mercados del carbono y la fijación del precio del carbono a nivel nacional y regional con el objetivo de dar fuertes incentivos económicos para lograr una transformación con bajas emisiones de carbono”.

Cómo fijar el precio del carbono

Los Gobiernos pueden tomar diferentes caminos para fijar el precio del carbono, pero todos conducentes a la meta de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La nueva reseña Carbon Pricing Watch analiza la elecciones de cada Gobierno, las maneras cómo funcionan sus mecanismos de fijación de precios y los cambios recientes o previstos.

Los regímenes de comercio de derechos de emisión, que figuran entre los métodos más comunes, establecen un límite de disminución gradual de las emisiones y crean un mercado para que los emisores compren o vendan permisos de emisión hasta un nivel límite. El valor de los RCDE en el mundo aumentó de US$32 000 millones hace un año a U$$34 000 millones hoy en día, a pesar de la derogación del mecanismo de fijación del precio del carbono de Australia en julio pasado, de acuerdo con Carbon Pricing Watch.

 

Los impuestos sobre el carbono, valorados en US$14 000 millones a nivel mundial, se fijan a una tasa específica basada en las emisiones de gases de efecto invernadero o el contenido de carbono del combustible. En conjunto, los instrumentos de fijación del precio del carbono cubren ahora unas 7 gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e), o un 12 % de las emisiones mundiales anuales de gases de efecto invernadero. Los países, las ciudades, los estados y las provincias responsables de casi una cuarta parte de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero aplican en la actualidad algún mecanismo de fijación del precio del carbono.

Los ingresos también se usan de diferentes maneras en distintas jurisdicciones, a menudo con el objetivo de apoyar los esfuerzos de mitigación del cambio climático y compensar el impacto en los pobres. La directiva sobre el RCDE UE, (i) por ejemplo, requiere que por lo menos la mitad de los ingresos se use para propósitos relacionados con el clima y la energía, como la eficiencia energética, las energías renovables, la investigación y el transporte sostenible.

El informe completo Situación y tendencias de la fijación del precio del carbono, que será publicado antes de las conversaciones internacionales sobre el clima a finales de este año, abordará y analizará en mayor detalle los impactos de las iniciativas de fijación del precio del carbono y las ventajas de la cooperación internacional.





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