ARTÍCULO Noviembre 07, 2018

Un impuesto que salva vidas

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En Colombia, el alza a los impuestos al tabaco busca crear conciencia para reducir el consumo, salvar vidas y generar nuevos recursos para la salud

El consumo de tabaco y las enfermedades derivadas se cobran la vida de millones de personas en el mundo. Según la Organización Mundial para la Salud, el tabaco causa cada año la muerte a más de 7 millones de personas y las proyecciones apuntan a que esta cifra se duplique en 2020.

En Latinoamérica, mueren alrededor de 500.000 personas y en países como Colombia, los fallecimientos relacionados con el tabaquismo superan los 26.000 por año. De acuerdo, con el Instituto de Salud Pública de la Universidad Javeriana, en Colombia el costo promedio de un año de tratamiento de cáncer de pulmón por persona es de 8.590 dólares.

En ese sentido, es entendible que quienes producen y consumen productos no saludables y demandan más recursos del sistema de salud, paguen un poco más. Los llamados “impuestos saludables” pueden tener un impacto directo en la modificación de patrones de comportamiento que contribuyen en la reducción del consumo y de las enfermedades.

Según la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para las Américas, Carissa F. Etienne, “la evidencia muestra que los precios elevados (de los cigarrillos) inducen a abandonar el consumo de tabaco, evitan que se empiece a fumar a una edad temprana, reducen el número de recaídas entre quienes han dejado de fumar, y disminuyen el consumo entre quienes siguen fumando”.

En esa misma línea y con el objetivo de salvar vidas y reducir la adicción al tabaquismo, el Banco Mundial apoya desde 2013 en distintas regiones procesos de subidas al impuesto al tabaco, con estudiosde impacto, intercambio de conocimientos y apoyo al diálogo político.

El caso de Colombia

En 2015, el precio de los cigarrillos en Colombia era tan bajo (cerca de 2 dólares por cajetilla de 20 cigarrillos), que se ubicaba solo por encima de Paraguay en la región. El costo directo para el sistema de salud colombiano atribuible al tabaquismo para ese mismo año fue de 4,23 billones de pesos,equivalente a 0,6% del Producto Interior Bruto.

En este contexto, el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia con el apoyo del Banco Mundial, expertos nacionales e internacionales y la sociedad civil usaron evidencia consolidada para generar un diálogo entre los Ministerios de Salud y Hacienda y proponer una subida que llevara al país aun precio del cigarrillo más cercano al promedio de la región.

El informe La economía política del incremento al impuesto al tabaco en Colombia, preparado por el Banco Mundial y que muestra el proceso que condujo al reajuste escalonado del impuesto al tabaco en 2016, menciona los beneficios de los impuestos saludables y su contribución a la salud de todos los colombianos.

De acuerdo con este informe, para el año 2015, en Colombia se había acumulado evidencia que mostraba que, en los últimos años, se habría incrementado el consumo de tabaco en los estratos más bajos y en las mujeres.

Otros datos alarmantes del informe revelan que:

  • La edad de inicio de consumo de tabaco promediaba 12,4 años.
  • Sobre una población total de 48,2 millones de habitantes, Colombia tenía 3 millones de fumadores, compuesta mayoritariamente por hombres adultos jóvenes, de estratos 2 y 3, cuyo consumo promedio es de doce cigarrillos diarios.
  • El consumo de tabaco en Colombia es responsable de varias enfermedades cardiovasculares y pulmonares. Los fumadores pierden 6,6 años de vida por causa del tabaco y las fumadoras, 7,1 años de vida.

Aunque los costos del tabaquismo se sabían eran muy altos, el recaudo proveniente del impuesto al tabaco era mínimo: apenas cubría el 12% del gasto de enfermedades generadas por su consumo.

Tras el reajuste escalonado del impuesto al tabaco, aprobado por el Congreso colombiano en diciembre de 2016, se subió la tarifa en 200% (que es el impuesto específico que se cobra por paquete de 20 cigarrillos) y en un 50% en el precio final, lo que se prevé evitará entre 1.200 y 3.400 muertes al año y le ahorrará al sistema de salud entre 550.000 y 930.000 millones de pesos (unos 323 millones de dólares).

Los resultados ya se están viendo. Según la Encuesta de Calidad de Vida del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), un año después de la aplicación del impuesto, el número de fumadores adultos cayó de 3,3 millones a 2,8 millones. Al mismo tiempo, en un solo año fiscal, la recaudación por impuestos a estos productos aumentó en 46 por ciento, según datos del Departamento de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda.

A favor y en contra

Durante la discusión, previa a la decisión, la industria tabacalera y los comerciantes formaron un frente común en contra del impuesto. Aumento del contrabando y caída del recaudo, menos empleo y crisis en las tiendas minoristas fueron los argumentos recurrentes.

De acuerdo con la comisión de expertos creada por el gobierno para analizar los escollos y garantizar una mejora en la recaudación y la salud pública, resulta indispensable que se adopten medidas coordinadas entre el gobierno nacional y los gobiernos subnacionales para combatir el contrabando.

Para Roberto lunes, economista senior del Banco Mundial, no existe evidencia internacional que vaya en contra de subir los impuestos al tabaco. “La experiencia muestra que el tributo ha podido alcanzar el doble propósito de mejorar la salud de la población –en tanto al reducir el consumo, bajan los índices demorbilidad y mortalidad asociados al tabaquismo– y aumentar el ingreso de las finanzas públicas”.

Lecciones aprendidas

El impuesto al tabaco no solo incrementa el costo de fumar para los actuales fumadores sino, más importante, retrasa el tiempo de iniciación al tabaquismo para quienes no fuman aún, especialmente entre los jóvenes.

En ese sentido, el proceso de subidas al impuesto al tabaco en Colombia ha generado varias lecciones y recomendaciones relevantes para otros países de América Latina, recogidas en el documento La economía política del incremento al impuesto al tabaco en Colombia. Mencionamos algunas:

  • Generar y utilizar evidencia

Una de las más importantes lecciones es que la presentación de evidencia es esencial para informar a la opinión pública, contraponer los argumentos de los grupos de interés y es particularmente importante para asegurar a los tomadores de decisión la solidez de sus medidas.

  • Fomentar políticas y acciones públicas

Se ha demostrado la relevancia de establecer un diálogo técnico (formal e informal) entre instancias del Estado responsables de la salud en los niveles central y regional con el propósito de alinear esfuerzos y fortalecer la implementación de políticas.

  • Crear alianzas

El continuo esfuerzo para generar acciones articuladas entre la academia y la sociedad civil sonesenciales para asegurar la implementación de medidas contra el tabaquismo. Concientizar a lapoblación sobre la relación entre tabaquismo y enfermedades cardiovasculares y no solo enfermedadespulmonares es esencial para sensibilizar sobre los efectos negativos del consumo al tabaco y generarapoyo de la población frente a medidas de control del tabaquismo.


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