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Discursos y transcripciones

Foro Regional de Soluciones en Educación Hacia Profesores Excelentes

Jorge Familiar, Vicepresidente para América Latina y el Caribe del Banco Mundial

Evento calidad de la educación en América Latina

Lima, Perú

Julio 24, 2014

Alocución inicial

Calidad educativa.

Durante años, estas dos palabras han estado en el centro de la  discusión sobre los desafíos que enfrentan los países de América Latina y el Caribe a la hora de darle sustentabilidad al crecimiento económico y el progreso social.

Calidad educativa

Con frecuencia se invoca como la respuesta ineludible a un crecimiento económico más robusto, basado en el incremento de la productividad y la innovación que llevan a empleos de calidad.

Señora Primera Dama Nadine Heredia

Ministro de Educación del Perú, Jaime Saavedra

Secretario de Educación Básica de Brasil, María Beatriz Luce

Rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Marcial Rubio Correa

Profesor Eric Hanushek de Stanford University y

Gregory Elacqua, Director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Diego Portales de Chile.

Amigas,  amigos todos

No es extraño entonces que mucho tiempo y esfuerzo se hayan invertido en desatar el nudo gordiano de la educación a través  de múltiples análisis, experiencias recogidas tras reformas exitosas y fallidas, evaluaciones y nuevos intentos por mejorar el sistema educativo.

Por ello, el evento que nos reúne hoy aquí es un esfuerzo en la  loable misión que muchos de ustedes ya han emprendido y que busca  descubrir la mejor manera de garantizar que la región alcance un sistema educativo de calibre mundial.

Los líderes de América Latina y el Caribe – incluidos obviamente los que nos acompañan -- han puesto un gran énfasis en  la educación y han dirigido enormes recursos a mejorarla. De hecho, la mayoría de los países de ingreso medio de América Latina ahora gastan la misma proporción del Producto Interno Bruto en educación que los países de la OCDE.

A dichos esfuerzos se han unido los de muchas instituciones, incluido el Banco Mundial, que han dedicado importantes recursos en las últimas décadas en investigar sobre cómo mejorar la  educación primaria y secundaria y como implementar  reformas significativas sobre la base del consenso.

Todos estos esfuerzos han llevado a avances claros.

Durante los últimos 50 años, los países de América Latina y el Caribe han logrado el mismo nivel de expansión de la cobertura educativa que tomó un siglo o más llevar a cabo en muchos países de la OCDE.

Hoy en día, la mayoría de los países de la región han hecho universal la educación primaria y han alcanzado elevadas tasas de escolaridad secundaria. Lo que es más, hay más niñas que niños asistiendo a la escuela en América Latina y, cuando se mide por los años de escolaridad, la región está por encima de Asia.

Sin embargo, cuando se trata de aprender, los sistemas educativos de la región aún dejan mucho que desear. Las puntuaciones del Programa de la OCDE 2012 para la Evaluación de Estudiantes (PISA) muestran que cinco de los ocho países participantes de la región (Argentina, Colombia, Costa Rica, México y Uruguay) no están progresando como sería de esperar.

Incluso en los tres países donde ha habido una clara evidencia de progreso - Brasil, Chile y Perú - los jóvenes de 15 años están más de dos años atrás de sus homólogos de la OCDE en matemáticas, lectura y habilidades de pensamiento crítico - y aún más atrás de los países del este asiático,  incluido Vietnam.

El nuevo informe que se presenta hoy, ofrece una mirada contundente sobre un ingrediente fundamental a la hora de aprender, nada menos que los maestros y profesores.

Si bien la importancia de la buena enseñanza puede ser intuitivamente obvia, lo cierto es que sólo en la última década se ha empezado a cuantificar el costo económico de la baja calidad del profesorado.

Los gobiernos de la región están poniendo cada vez más bajo escrutinio el tema de la calidad y el desempeño docente. En algunas áreas clave, la región ha estado a la vanguardia mundial en reformas en este ámbito.

Y no es para menos. En un mundo donde se están transformando los objetivos de los sistemas educativos nacionales, de un enfoque en la transmisión y memorización de datos,  a un enfoque en el pensamiento crítico de los estudiantes, las expectativas y exigencias hacia los maestros son más complejas que nunca antes.

Por tanto, es evidente que la mejora de la educación en la región debe seguir siendo una prioridad de los gestores de políticas públicas, los educadores y las familias.

Las publicitadas reformas de Chile, México y Perú son ejemplo de los esfuerzos transformadores en curso en la región.

En ese sentido, quiero destacar los esfuerzos que está realizando el Perú, nuestro país anfitrión, para avanzar en la revalorización de la carrera docente. La Ley de Reforma Magisterial que fue aprobada en el 2012 representa una ruta a seguir hacia una carrera docente meritocrática y que dé oportunidades de desarrollo profesional y de ascenso a los docentes en función a su desempeño y esfuerzo. Implementar una reforma como ésta es una de las conclusiones principales del libro que hoy presentamos. Por ello, esperamos en la presentación de hoy conocer el avance que está realizando Perú en la implementación de esta importante ley.

Estos esfuerzos transformadores están seguidos muy de cerca por una población que demanda cada vez mejores resultados. Asegurarse de que los niños aprendan - y no simplemente asistan a la escuela  – es necesario para garantizar el progreso socioeconómico de una generación a la siguiente en América Latina y el Caribe.

La idea de ofrecer oportunidades para todos ya no puede depender únicamente de lograr la inclusión, sino de lograrla con calidad – con el tipo de aprendizaje relevante para garantizar un mejor futuro para los estudiantes latinoamericanos.

Y dicha calidad va a crecer en proporción a la calidad de los maestros que ingresan a las aulas de la región.

Amigas y  Amigos todos,


La época del diagnóstico ya está llegando a su fin . Es tiempo de soluciones. Es tiempo de cambio.

Es tiempo de acción conjunta, que involucre a todos los que coinciden en que preparar a la juventud para el mercado global es un requisito para el desarrollo, es central para generar más inclusión social y para fortalecer la clase media.

Juntos podemos!

Muchas Gracias