Asia meridional: Panorama general

Asia meridional (i) ha experimentado un periodo prolongado de sólido crecimiento económico, alcanzando un promedio anual de 6 % en los últimos 20 años. Este logro se ha traducido en menos pobreza y mejoras notables en desarrollo humano. El porcentaje de personas que vive con menos de US$1,25 al día disminuyó de 61 % a 36 % entre 1981 y 2008. En la actualidad, la proporción de pobres es menor en Asia meridional que en cualquier otro momento desde 1981. Pero todavía muchos pobres del mundo en desarrollo viven en esta región. Según las últimas estimaciones de la pobreza  del Banco Mundial, unos 571 millones sobreviven con menos de US$1,25 al día en Asia meridional, cifra que representa más del 44 % de todos los pobres del mundo.

Según se hizo referencia en el informe Perspectivas económicas mundiales (i) de enero de 2014, se espera que la economía de la región crezca de 5,4 % en 2014 a 6,0 % en 2015 y a 6,4 % en 2016. Las perspectivas para los próximos años en Asia meridional indican una amplia estabilidad económica y un aumento del crecimiento, con posibles riesgos que se concentran en torno a la reforma fiscal y estructural. El crecimiento futuro dependerá cada vez más de un sólido desempeño de las inversiones y las exportaciones.

Asia meridional desempeñará un rol importante en la historia del desarrollo mundial a medida que ocupa su lugar en el "siglo asiático". La región tiene la mayor población económicamente activa del mundo; un cuarto de los consumidores de clase media; la mayor cantidad de pobres y desnutridos, y varios Estados frágiles de importancia geopolítica a nivel internacional. Si logra un crecimiento inclusivo, Asia meridional tiene el potencial de cambiar las tasas mundiales de pobreza.

Última actualización: Oct 22, 2014

El Grupo Banco Mundial (GBM) es un asociado importante en el desarrollo de esta región, con una cartera de 219 proyectos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF). En el ejercicio de 2013, el GBM otorgó US$378 millones en asistencia del BIRF y US$4100 millones en asistencia de la AIF. Los sectores que más recursos recibieron fueron los de salud, nutrición y población (US$855 millones), transporte (US$694,7 millones) y protección social (US$612,5 millones).

La estrategia del Banco para Asia meridional se actualizó en febrero de 2013. El trabajo que se realiza en la región está encaminado a alcanzar los objetivos amplios del Banco, que son reducir la pobreza y fomentar la prosperidad compartida. Su estrategia se basa en cinco pilares:

  • Aumento del empleo y aceleración del crecimiento;
  • Mejoramiento del desarrollo humano y el bienestar social;
  • Fortalecimiento del buen gobierno y la rendición de cuentas;
  • Reducción de la vulnerabilidad ante los fenómenos meteorológicos extremos, los desastres y la escasez de alimentos, y
  • Profundización de la integración y la cooperación regionales.

También ofrece una hoja de ruta para acelerar el crecimiento y fomentar el desarrollo humano.
 
Aumento del empleo y aceleración del crecimiento

El principal activo de Asia meridional son sus habitantes. La región tiene una población joven y la tasa de participación de mujeres en el mercado laboral más baja del mundo. La “ventaja demográfica” tendrá como resultado la incorporación de más trabajadores al mercado laboral en el futuro y la región necesitará crear entre 1 y 1,2 millones de puestos de trabajo al mes durante los próximos 20 años. Estos nuevos empleos contribuirán al crecimiento, la equidad y la paz en la región. Para fortalecer las políticas que impulsan el crecimiento inclusivo, el Banco está elaborando un nuevo informe en el que se estudiará la desigualdad en los ingresos y el consumo, además de la desigualdad en el acceso al empleo y en las oportunidades de éxito laboral.

La nueva estrategia de alianza del Banco con India para el periodo comprendido entre 2013 y 2017 tiene como objetivo ayudar al país a hacer realidad su visión de largo plazo de un crecimiento más rápido e inclusivo. Se trata de la primera estrategia de un país en la que se establecen metas específicas para reducir la pobreza y aumentar la prosperidad de los más pobres; cambia radicalmente el eje de la ayuda, que se centra en los estados de ingreso bajo y categoría especial, donde viven muchos de los habitantes pobres y desfavorecidos de India.

Mejoramiento del desarrollo humano y el bienestar social

Generar capital humano y garantizar que la población de Asia meridional tenga acceso a educación, servicios de salud y redes de protección social es clave para este pilar de la estrategia. Una importante proporción de la cartera se basa en los resultados y vincula directamente el financiamiento con la implantación de determinadas condiciones fundamentales para mejorar la prestación de servicios. Los proyectos educativos están dedicados a aumentar las tasas de matriculación escolar y mejorar la calidad y equidad del sistema educativo y de capacitación. El objetivo de los proyectos del ámbito de la salud es aumentar la participación de parteros capacitados y asegurar la prestación de servicios básicos de nutrición a embarazadas, niñas adolescentes y niños menores de 5 años. Atento a los niveles alarmantes de malnutrición infantil, el Banco enfatiza el diálogo sobre políticas, los estudios diagnósticos y el financiamiento para inicio de proyectos en esta esfera.

Otras prioridades fundamentales son el aumento del acceso a agua potable, los servicios de saneamiento y las redes de protección social.

Fortalecimiento del buen gobierno y la rendición de cuentas

El Banco trabaja en Asia meridional para garantizar una mayor rendición de cuentas y transparencia de los Gobiernos acrecentando la capacidad de los órganos legislativos y de las entidades fiscalizadoras superiores en sus funciones de supervisión de presupuestos. También ayuda a implementar sistemas electrónicos de adquisiciones, dar mejor prestación de servicios públicos y elaborar normas de derecho a la información.

Reducción de la vulnerabilidad ante los fenómenos meteorológicos, los desastres y la escasez de alimentos

Asia meridional sufrió más que cualquier otra región las anteriores crisis de los alimentos y los combustibles. Para ayudar a la región a sortear las crisis de los alimentos futuras, el Banco está colaborando con los Gobiernos para ofrecer más servicios de riego y drenaje y reforestar las tierras deforestadas. También centra su labor en aumentar la capacidad de recuperación ante fenómenos meteorológicos extremos, desastres naturales y el cambio climático.

Profundización de la cooperación regional

La integración y la cooperación regionales constituyen prioridades estratégicas fundamentales para Asia meridional, teniendo en cuenta que el comercio intrarregional limitado, la deficiente conectividad aérea, vial y ferroviaria, y el escaso comercio de energía impiden el crecimiento de la región. La estrategia para la cooperación regional descansa sobre cinco pilares principales:

  • Fortalecer la visión de que la cooperación regional es clave para formar parte del “siglo asiático”;
  • Apoyar las redes regionales para promover la cooperación mediante el intercambio de información y fortalecer la capacidad institucional a través de trabajo analítico, diálogo y desarrollo de capacidades;
  • Poner énfasis en el comercio de bienes, servicios y electricidad, en el contacto personal y en la cooperación en el área de la gestión de los recursos hídricos entre Bangladesh, Bhután, India, Pakistán y Nepal;
  • Fortalecer la cooperación regional respecto de la protección de la vida silvestre, el manejo de los recursos hídricos, la seguridad alimentaria y la gestión del riesgo de desastres, y
  • Forjar alianzas con asociados como el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID, por sus siglas en inglés), el Organismo Australiano de Desarrollo Internacional (AusAID), la Iniciativa del Agua de Asia meridional, la Iniciativa para la Seguridad Alimentaria y Nutricional de Asia meridional y el Programa de Desarrollo de Energía y Agua de Asia central.

Apoyo a la transición en Afganistán

El trabajo analítico en Afganistán ayuda a las autoridades y a la comunidad internacional a planificar para 2014, cuando el retiro de la mayoría de las fuerzas militares internacionales y la probable reducción en la asistencia mundial impacten profundamente el escenario económico y político. Con un crecimiento demográfico de 2,8 %, el país necesita una expansión económica sólida para reducir la pobreza y mejorar los resultados de desarrollo. Se requerirá una tasa de crecimiento anual de 6 % para duplicar el producto interno bruto (PIB) per cápita de Afganistán en unos 22 años (alrededor de una generación). A través del Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Afganistán (ARTF, por sus siglas en inglés) y la AIF, el Banco asume el compromiso de apoyar los esfuerzos del país por generar un fuerte crecimiento económico inclusivo, reducir la pobreza, crear empleos y combatir la corrupción.

Última actualización: Oct 22, 2014

Con el apoyo del Banco Mundial, Asia meridional consiguió los siguientes resultados:

  • Afganistán: (i) la tasa de mortalidad infantil disminuyó de 257 a 97 por cada 1000 nacidos vivos entre 2002 y 2010.
  • Bangladesh: (i) el índice de graduación de la escuela secundaria aumentó de 30 % a 39 % desde 2008 a 2011.
  • India: (i) la tasa de prevalencia de VIH se redujo y se previnieron al menos 3 millones de infecciones nuevas entre las poblaciones de mayor riesgo.
  • Nepal: (i) 1 millón de personas recibieron asistencia a través del Programa de Respuesta a la Crisis de Alimentos.
  • Pakistán: (i) 3,6 millones de familias recibieron US$12 mensuales, como parte de un programa de protección de los ingresos.
  • Sri Lanka: (i) 200 000 hogares en 1000 aldeas que salieron de un conflicto fueron beneficiarios de inversiones productivas e inversiones en infraestructura.

Última actualización: Oct 22, 2014





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