Panorama general

  • Una gestión adecuada de la deuda es fundamental para el desarrollo económico. Este aspecto se ha vuelto cada vez más importante a medida que los países en desarrollo, en particular en África, emiten deuda con mayor facilidad y se endeudan a un ritmo rápido. En este sentido, es más importante centrarse en los beneficios a largo plazo —abordando el déficit de infraestructura e implementando una combinación de incentivos económicos e inversiones en el potencial humano de los países— que en realizar gastos poco visionarios que no contribuyen a combatir la pobreza.

    El Grupo Banco Mundial (GBM) trabaja para ayudar a asegurar que la carga de la deuda de los países en desarrollo no sobrepase la capacidad de estos para reducir la pobreza o cumplir funciones públicas básicas. Aunque los programas de alivio de la deuda de alto nivel han ayudado a África a aumentar su disciplina fiscal y crecer más rápidamente, aún siguen pendientes ciertas tareas importantes pero que llaman menos la atención, como capacitar a los empleados públicos en estrategias crediticias, contabilidad de la deuda, auditoría de préstamos, proyección del flujo de efectivo y presentación de datos. Los expertos del GBM se encargan de supervisar los programas de alivio de la deuda y de asesorar a los países en estos importantes aspectos de la gestión de la deuda.

     

  • Sostenibilidad de la deuda

    El GBM ayuda a los países de ingreso bajo a lograr sus objetivos de desarrollo sin crear problemas de endeudamiento en el futuro.

    • En esta tarea, una iniciativa fundamental es el marco de sostenibilidad de la deuda (DSF, por sus siglas en inglés) elaborado por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que permite a los acreedores adaptar su financiamiento de acuerdo a los riesgos futuros, y ayuda a los clientes a equilibrar la necesidad de fondos con la capacidad de reembolso de sus deudas.
    • Una segunda iniciativa es el Mecanismo de gestión de la deuda (DMF, por sus siglas en inglés), (i) un esfuerzo conjunto del Banco y el FMI. Este fondo fiduciario de múltiples donantes, que se encuentra ahora en su segunda fase de financiamiento (DMF-II), apoya el trabajo que fortalece la capacidad de gestión de la deuda y las instituciones en los países en desarrollo para reducir su vulnerabilidad ante las crisis y salvaguardar la sostenibilidad de la deuda.

    Alivio de la deuda

    En 1996, el GBM y el FMI dieron inicio a un programa de alivio de la deuda denominado Iniciativa para los Países Pobres Muy Endeudados (PPME), en respuesta a la acumulación de niveles insostenibles de endeudamiento durante los años setenta y ochenta. Esta iniciativa instó al alivio voluntario de la deuda por parte de todos los acreedores y otorgó a los países elegibles un nuevo comienzo respecto de la deuda externa que había puesto demasiada carga sobre los recursos destinados a servir la deuda. Treinta y nueve países cumplieron los requisitos de la Iniciativa para los PPME y hasta septiembre de 2014, 35 habían alcanzado el “punto de culminación”, recibiendo el monto total de alivio irrevocable para el cual calificaban.

    En 2006, tras reconocer que los países que se habían graduado de la Iniciativa para los PPME tenían dificultades para avanzar hacia el logro de los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) de las Naciones Unidas, se inició una segunda fase de alivio de la deuda para ayudar a estas naciones a cumplir tales metas. Se trata de la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral (IADM), que ofrece alivio total del endeudamiento a los países de ingreso bajo elegibles que hayan completado el proceso de la Iniciativa para los PPME.

    Otra iniciativa es el Fondo para la Reducción de la Deuda (DRF, por sus siglas en inglés), que se concentra en brindar asistencia a los países para recomprar su deuda comercial. Desde su creación en 1989, el DRF ha ayudado a los países que solo pueden recibir financiamiento de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco Mundial para los países más pobres, a reducir considerablemente su deuda externa comercial como parte de un programa integral de la resolución de deudas.

    Gestión de la deuda

    Los expertos en deuda del GBM han elaborado diversas herramientas y pautas sobre mejores prácticas para la gestión de la deuda con el fin de ayudar a la sostenibilidad de la carga de la deuda de los países:

    • Análisis de sostenibilidad de la deuda (ASD), (i) que se llevan a cabo con regularidad en los países como parte del marco de sostenibilidad de la deuda con el objetivo de evaluar la carga de la deuda y los planes de pago.
    • Evaluación del desempeño de la gestión de la deuda (DeMPA, por sus siglas en inglés), (i) en que se analizan las fortalezas y deficiencias en la gestión de la deuda pública a través de un “resumen” de las políticas, prácticas y capacidad existentes.
    • Estrategia de gestión de la deuda a mediano plazo (MTDS, por sus siglas en inglés), que proporciona un marco para formular e implementar una estrategia de gestión de la deuda en un plazo de tres a cinco años. Ayuda a determinar la composición adecuada de la cartera de la deuda tomando en cuenta indicadores macroeconómicos y el entorno del mercado.
    • El Plan de reforma de la gestión de la deuda, (i) que traza un plan de formación de capacidad detallado y específico para cada país para reformas institucionales y normativas sobre la base de un análisis completo de las operaciones de gestión de la deuda pública. El propósito del plan es abordar las deficiencias identificadas en las evaluaciones del desempeño de la gestión de la deuda.
    • Desarrollo del mercado de la deuda interna, que presta asistencia técnica intensiva para ayudar a los países clientes a desarrollar y profundizar sus mercados de deuda.

    Un equipo de expertos en gestión de deuda proporciona capacitación en estas herramientas, así como asistencia técnica en el lugar y otro tipo de apoyo a los administradores de deuda en los países en desarrollo. El Mecanismo de gestión de la deuda, que formalizó una asociación entre el GBM y el FMI, respalda este trabajo en los países más pobres. La labor se adapta a las necesidades de cada país e incluye la elaboración de programas para ayudar a los países a desarrollar mercados de deuda nacionales y mantener, al mismo tiempo, niveles sostenibles de endeudamiento y formular planes generales de gestión del riesgo para las carteras de deuda.

     

     

  • Estadísticas de la deuda internacional: el Grupo Banco Mundial publica este informe anual donde se analizan los flujos financieros internacionales, las tendencias de la deuda externa y otros indicadores financieros importantes para las economías desarrolladas y en desarrollo. La afluencia neta de deuda externa a los países en desarrollo disminuyó en18 % en 2014, debido a la fuerte contracción del 60 % en la afluencia de deuda a corto plazo. El saldo combinado de deuda externa de los países de ingreso bajo y mediano aumentó en 7 %, hasta llegar a USD 5400 millones a finales de 2014, pero se mantuvo moderado con respecto al ingreso nacional bruto (INB), registrando un promedio de 22 %, y con respecto a las exportaciones, registrando un promedio de 79 %. La deuda a corto plazo constituyó el 28 % del saldo de la deuda, pero los riesgos se mitigaron gracias a las reservas internacionales, equivalentes al 114 % del saldo de la deuda externa a fines de 2014.

    Enseñanzas extraídas de la experiencia internacional en gestión y restructuración de la deuda subnacional: (i) dado que la deuda subnacional cumple una función importante en el crecimiento de un país, este artículo documenta las lecciones aprendidas en torno a la manera en que los países han gestionado exitosamente su deuda subnacional, y analiza también cómo adoptaron medidas de ajuste fiscal eficaces.

    La función potencial de los nuevos instrumentos de financiamiento al momento de abordar las vulnerabilidades de la deuda en los Estados pequeños: (i) este artículo analiza dos nuevos mecanismos de financiamiento que los organismos de desarrollo deberían considerar al momento de abordar problemas de sostenibilidad de la deuda en los Estados pequeños. Estas naciones enfrentan altos niveles de endeudamiento y, ante la cada vez mayor resiliencia climática, reducir esos niveles podría disminuir también las vulnerabilidades frente al clima. La dinámica de endeudamiento de los Estados pequeños indica que la acumulación de la deuda ha sido impulsada considerablemente por grandes déficits en cuenta corriente y primaria y un crecimiento económico lento. La reducción de la deuda a partir de los nuevos mecanismos solo puede ser sostenible si los países abordan de manera simultánea los desequilibrios macroeconómicos que impulsan la acumulación de la deuda.