Gestión del riesgo de desastres

  • Los desastres perjudican sobre todo a las personas pobres y vulnerables. Más del 70 % de los puntos más expuestos a desastres se encuentra en países de ingreso bajo, y los pobres del mundo —un tercio de los cuales vive en zonas donde existen múltiples peligros— son los más vulnerables. Entre 1995 y 2014, el 89 % de las muertes producidas por tormentas se registró en países de ingreso bajo, aun cuando solo el 26 % de las mismas tuvo lugar en dichas naciones.

    El impacto económico puede llegar a ser devastador para las naciones en desarrollo. El análisis realizado en el informe Natural Hazards, Unnatural Disasters  (Peligros naturales, desastres antinaturales), financiado por el Grupo Banco Mundial  y el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR), (i) señala que la repercusión de las catástrofes naturales en el producto interno bruto (PIB) es 20 veces mayor en los países en desarrollo que en las naciones industrializadas. Por ejemplo, se estima que el valor total de los daños y las pérdidas provocadas por los terremotos en Nepal en abril y mayo de 2015 representa alrededor de una tercera parte del PIB del país, según una evaluación de necesidades posteriores al desastre.

    El efecto de los desastres continuará aumentando a medida que el cambio climático agrave dichas tendencias. Según la empresa Munich Reinsurance Company, (i) las pérdidas mundiales causadas por fenómenos naturales adversos se estimaron en USD 4200 billones entre 1980 y 2014. Durante este periodo, tales pérdidas aumentaron rápidamente, subiendo de USD 50 000 millones anuales en los años ochenta a casi USD 200 000 millones anuales en la última década. Casi el 75 % de las pérdidas se puede atribuir a fenómenos climáticos extremos, y el cambio climático amenaza con sumir a otros 100 millones de personas en la pobreza extrema para 2030.

    La incorporación de la gestión de riesgos de desastres en la planificación del desarrollo puede revertir la actual tendencia del aumento de los impactos de estos sucesos. El desarrollo económico, el crecimiento demográfico y la rápida urbanización son factores que impulsan el incremento de los daños relacionados con los desastres. De acuerdo a las Naciones Unidas, (PDF, en inglés) más de dos terceras partes de la población mundial vivirá en ciudades antes de fines de 2050. Si los países actúan de manera decidida, se pueden salvar vidas y bienes. Sin embargo, muchas naciones en desarrollo no cuentan con las herramientas, la experiencia ni los instrumentos para incorporar las posibles consecuencias de los fenómenos naturales adversos en sus decisiones de inversión.

    Última actualización: Abr 14,2016

  • Durante la última década, el Banco Mundial se ha destacado como líder mundial en la gestión del riesgo de desastres (DRM, por sus siglas en inglés), apoyando a los países clientes en la evaluación de la exposición a los peligros y la forma de abordar los riesgos. Además, entrega ayuda técnica y financiera para la evaluación y reducción de riesgos, la preparación, la protección financiera, y la recuperación y reconstrucción con capacidad de adaptación a dichos fenómenos. La cartera de DRM del Banco Mundial ha crecido cerca de un 20 % anual en los últimos cinco años, hasta alcanzar US$5300 millones en el ejercicio de 2014. Con la entrega de asistencia en materia de DRM, el Banco Mundial promueve un enfoque integral y multisectorial sobre el manejo del riesgo de desastres.

    El Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR), una alianza conformada por 41 países y siete organizaciones internacionales y que sigue creciendo, es el mecanismo institucional del Banco Mundial para la gestión del riesgo de desastres. Para tales efectos, en febrero de 2014 se creó un Centro de DRM del Banco Mundial y el GFDRR en Tokio en el marco de un nuevo programa de US$100 millones respaldado por Japón. Este centro ayudará a compaginar los conocimientos especializados pertinentes con los clientes y las operaciones relacionadas con el DRM del Banco Mundial.

     

    Última actualización: Abr 16,2015

  • Los resultados incluyen:
    • En el ejercicio de 2014, el 80 % de los marcos de asociación activos del Banco Mundial con los países incorporaron el análisis del riesgo climático y de desastres.
    • Desde 2010, más de 100 millones de personas en 50 países han tenido acceso a información sobre el riesgo en sus países a través de plataformas de intercambio de datos geoespaciales nacionales y regionales apoyadas por el Banco Mundial. La Iniciativa Datos de Libre Acceso sobre la Capacidad de Adaptación (OpenDRI) (i) es un componente clave del compromiso del Banco Mundial para fortalecer la resiliencia a los desastres y al clima en algunas de las regiones más pobres. Esta iniciativa realiza actividades en más de 25 países, tales como elaboración de mapas de millones de edificios e infraestructura urbana, dando libre acceso a más de 1300 conjuntos de datos geoespaciales y desarrollando herramientas innovadoras. Entre ellas, se encuentra el galardonado programa gratuito de código abierto InaSAFE, (i) que produce escenarios realistas de impactos de los peligros naturales con el fin de mejorar la planificación, la preparación y las medidas de respuesta.
    • La introducción de mecanismos de financiamiento novedosos, como la opción de giro diferido ante el riesgo de catástrofe (CAT-DDO), (i) la ampliación a América Central del Fondo de Seguro contra Riesgos de Catástrofe para el Caribe (i) y un nuevo fondo experimental en las Islas del Pacífico, (i) que en marzo de 2015 anunció el desembolso de US$1900 millones para Vanuatu como parte del apoyo más amplio del Grupo Banco Mundial a la nación isleña tras el paso del ciclón Pam. Este respaldo incluye también una misión de investigación inicial para evaluar el impacto de la tormenta y las necesidades de respuesta del Gobierno ante las emergencias, y ayuda para la recuperación del sector del turismo a través de un crédito de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) que asciende a US$59,5 millones destinado al Proyecto de Inversión en el Sector de la Aviación de Vanuatu.
    • Una evaluación del riesgo sísmico de unas 1500 escuelas públicas en Perú (i) ayudó a movilizar un Programa Nacional de Renovación Estructural para infraestructura escolar a fin de garantizar la seguridad de 2 millones de estudiantes en 50 000 establecimientos educacionales.
    • El Banco Mundial está organizando una competencia para empresas nuevas e innovadoras con objeto de fomentar soluciones comerciales —dirigidas por mujeres— ante el riesgo urbano en Oriente Medio y Norte de África (MENA, por sus siglas en inglés). Mujeres o equipos liderados por mujeres provenientes de 100 ciudades presentarán soluciones comerciales de alto impacto para enfrentar riesgos urbanos claramente identificados y las principales candidatas recibirán un paquete de apoyo.
    • El Banco Mundial está ofreciendo iniciativas vanguardistas de formación de capacidades a nivel nacional y de asistencia técnica en materia de reducción del riesgo de desastres y adaptación al cambio climático, como por ejemplo en Filipinas, donde tal apoyo llevó a la aprobación del plan maestro gubernamental de gestión de inundaciones en la zona metropolitana de Manila por un monto de US$9000 millones.
    • En los ejercicios de 2012-14, el Banco Mundial invirtió US$1400 millones para mejorar la preparación frente a catástrofes naturales, incluyendo sistemas hidrometeorológicos y de alerta temprana. En Nepal, otorgó US$600 000 a las organizaciones de la sociedad civil para aumentar la resiliencia a las inundaciones mediante la aplicación de un enfoque comunitario en la cuenca del río Kosi.
    • Labor con las comunidades afectadas: en Viet Nam, a través del Proyecto Nacional de DRM, se están implementando actividades de gestión de desastres a nivel comunitario. Los logros conseguidos durante la fase experimental inicial de un proyecto comunitario del Banco Mundial, que se realiza desde 2006, ha llevado al Gobierno a ampliar el enfoque a otras 6000 comunidades mediante un programa nacional de US$500 millones.
    • Desde 2007, las Evaluaciones de daños, pérdidas y necesidades posteriores a un desastre (PDNA, por sus siglas en inglés), (i) que son apoyadas por el GFDRR, han movilizado más de US$3300 millones en inversiones para actividades de recuperación y reconstrucción específicas a mediano y largo plazo. Se espera que estas inversiones sustenten la reconstrucción de por lo menos 1,7 millones de viviendas, 600 centros de salud y 2300 escuelas, permitiendo a la vez que unos 8 millones de desplazados retornen a sus hogares y que 3 millones de personas recuperen los servicios de salud y educación.
    • Después de la grave sequía que afectó a Djibouti entre 2007 y 2011, una Evaluación de las necesidades después de un desastre (i) –que cuenta con el respaldo del GFDRR– permitió movilizar fondos de emergencia del Banco Mundial por US$13 millones para mitigar la sequía, además de otros US$30 millones de la comunidad internacional. Estas intervenciones posteriores a los desastres están: i) ayudando a Djibouti a reducir los riesgos mediante la entrega de agua a los agricultores en zonas afectadas por la sequía y ii) aumentando la capacidad de adaptación ante futuras sequías, gracias a un programa de red de protección nacional en caso de desastre.
    • Los productos de conocimientos, que fundamentan el programa mundial de DRM, incluyen las siguientes publicaciones: Marco sobre recuperación de desastres, (i) Comprensión del riesgo en un mundo cambiante, (i) Crear resiliencia, Ciudades e Inundaciones: Guía para la Gestión integrada del Riesgo de Inundaciones en Ciudades, perfiles de adaptación climática (i) de 31 países vulnerables y, en asociación con el Gobierno de Japón, el Informe Sendai (i) y Lecciones de los megadesastres. (i)
    • La formación de asociaciones y el intercambio mundial de conocimientos, a través de eventos de alto nivel como el Diálogo sobre resiliencia, (i) que se lleva a cabo paralelamente con las Reuniones Anuales y de Primavera; el Diálogo de Sendai; (i) la segunda Conferencia Mundial sobre Reconstrucción; (i) el Foro sobre Comprensión de los Riesgos, (i) y otros.

     

     

     

     

    Última actualización: Abr 16,2015

  • El Banco Mundial trabaja en estrecha colaboración con una variedad de asociados en la gestión y respuesta al riesgo de desastres, incluidos organismos de las Naciones Unidas, entidades regionales como la Unión Africana, otros bancos multilaterales de desarrollo, comunidades económicas como ECOWAS, organizaciones de la sociedad civil, instituciones técnicas y el sector privado:

    Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR): (i) es una asociación de 41 países y ocho organizaciones internacionales que se han comprometido a ayudar a las naciones en desarrollo a reducir su vulnerabilidad a los desastres naturales y adaptarse al cambio climático. Su objetivo es institucionalizar la reducción del riesgo de catástrofes y la adaptación al cambio climático en las estrategias nacionales de desarrollo mediante el apoyo a una implementación dirigida y gestionada por el propio país del Marco de Acción de Hyogo.

    Algunas de las iniciativas especiales que reflejan la variedad de asociados que trabajan con el Banco Mundial son las siguientes:

    Iniciativa de Evaluación Probabilística del Riesgo (CAPRA): es una plataforma de información sobre riesgos de desastres para la toma de decisiones empleando una metodología y herramientas comunes para evaluar y expresar el riesgo de desastres. Desarrollada por expertos, CAPRA busca aprovechar y fortalecer las iniciativas existentes con miras a consolidar metodologías para la evaluación de amenazas y riesgos y aumentar la concienciación acerca de la gestión del riesgo.

    Programa Piloto sobre la Capacidad de Adaptación al Cambio Climático (PPCR): (i) forma parte del Fondo Estratégico sobre el Clima de los fondos de inversión en el clima y financia asistencia técnica e inversiones para apoyar los esfuerzos que hacen los países para integrar el riesgo y la capacidad de adaptación al clima en la planificación del desarrollo y en la implementación de los programas respectivos.

    Red “Understanding Risk”: (i) se trata de una comunidad mundial de expertos en evaluación de riesgos. Los miembros de UR intercambian conocimientos y experiencias, realizan tareas de colaboración y debaten sobre la evaluación y las mejores prácticas en esta área.

    Iniciativa para la evaluación y el financiamiento de riesgos de catástrofes en el Pacífico (PCRAFI): (i) es una iniciativa conjunta del Banco Mundial, la Secretaría de la Comunidad del Pacífico y el Banco Asiático de Desarrollo, que ofrece a los países insulares de la cuenca del Pacífico evaluaciones sobre el riesgo de desastres y herramientas de financiamiento para mejorar la gestión de los riesgos de catástrofes y la adaptación al cambio climático.

    Iniciativa de Datos de Libre Acceso sobre la Capacidad de Adaptación (OpenDRI): (i) apunta a reducir el impacto de los desastres dando a las autoridades mejor información y herramientas para respaldar sus decisiones. Actualmente OpenDRI implementa ideas en 25 países para mejorar la capacidad de adaptación a los desastres y al cambio climático.

    Centro Asiático de Preparación para Casos de Desastres (ADPC): (i) es una organización regional que promueve comunidades más seguras y el desarrollo sostenible mediante iniciativas de reducción de los desastres. Se concentra en la capacitación y la educación; la prestación de servicios técnicos; la información, la investigación y el apoyo para establecer contactos, y la gestión de programas regionales.

    Code4Resilience: (i) este novedoso proyecto pone en contacto a expertos en tecnología locales con especialistas en gestión de riesgo de desastres para catalizar software y hardware que mejore la capacidad de las comunidades de abordar los desafíos relacionados con las catástrofes naturales. Se realizan encuentros de programadores (conocidos como hackatones) y otros eventos sobre desarrollo.

     

    Última actualización: Abr 16,2015

Recursos adicionales

Contactos en la oficina del país

Washington, D.C.
Shaela Rahman
srahman@worldbank.org