Pandemias: Panorama general

Una pandemia es un brote de alguna enfermedad a nivel mundial que representa un alto riesgo de convertirse en una catástrofe. Por ejemplo, la influenza (gripe) se transmite fácilmente y puede contagiarse con rapidez; cada año, más de 500 000 personas mueren a raíz de esta enfermedad. En los años en que ocurre la gripe pandémica, la cifra de víctimas puede elevarse hasta alcanzar varios millones. Durante la pandemia de gripe de 1918 –la más grave de las cuatro registradas en los últimos 100 años–hasta el 40 % de la población en algunos países resultó infectada y murieron entre 50 y 100 millones de personas.

Aún en estos días siguen apareciendo agentes patógenos con potencial pandémico y la mayoría de ellos son de origen animal (zoonóticos). Incluyen, por ejemplo, la gripe aviar H5N1, la gripe aviar H7N9, el VIH/sida y dos tipos de coronavirus, como el síndrome respiratorio agudo severo (SARS, por sus siglas en inglés) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés). El virus del Ébola mostró brotes limitados en el pasado, pero la epidemia de 2014 en África occidental está aumentando tan rápidamente que podría propagarse a otros continentes si no se controla de manera efectiva.

En 2008, el Banco Mundial calculó que una grave pandemia de gripe podría generar US$3 billones de dólares en pérdidas económicas en el mundo, lo que equivale al 4,8 % del producto interno bruto (PIB). La mayor parte de los perjuicios no serían provocados en forma directa por la enfermedad, sino más bien por la reacción de los consumidores, la escasez de mano de obra y pérdidas en cascada en los sectores económico y financiero. El Gobierno de Estados Unidos advirtió sobre la posibilidad de una grave pandemia de gripe que afectaría la seguridad y la estabilidad mundial. Cada año se producen 2300 millones de infecciones humanas en los países en desarrollo debido a enfermedades zoonóticas. La carga sobre los pobres es enorme, ya que tienden a vivir cerca de los animales en comunidades cuyos servicios públicos de salud humana y veterinaria son deficientes. Estas enfermedades socavan los medios de sustento, la nutrición, la seguridad alimentaria, el comercio y los activos de los hogares pobres. Por ende, reducir esta carga es primordial para el desarrollo mundial y aumentar la prevención y la preparación para una pandemia global es fundamental para lograr los objetivos de poner fin a la pobreza extrema a más tardar en 2030 e impulsar la prosperidad compartida.

La gestión del riesgo de pandemias es importante para los países en desarrollo. Una pandemia grave podría perjudicar la salud, la economía y las comunidades en todas partes, pero especialmente en los Estados pobres y frágiles. La prevención de una pandemia requiere sistemas públicos de salud (humana y veterinaria) que funcionen bien para detectar anticipadamente el contagio, garantizar el diagnóstico correcto y responder de modo rápido para detener la propagación.

El Banco Mundial calcula que el costo de esta infraestructura global fundamental y permanente se eleva a US$3400 millones al año en todos los países en desarrollo. El beneficio esperado es de al menos US$37 000 millones anuales, haciendo que tal infraestructura represente un uso muy rentable de los fondos públicos. Las tasas económicas de rentabilidad varían de 50 % a 123 % anuales, según sean los factores de riesgo de enfermedades.

Sin embargo, a pesar de que se mantiene la amenaza planteada por la gripe aviar y otras enfermedades zoonóticas, las inversiones de los países y donantes en materia de prevención y preparación ante una pandemia han disminuido notablemente en los últimos años. La crisis de ébola de 2014 es un recordatorio del precio que se paga por  la desatención de funciones básicas de la salud pública (tanto humana como veterinaria).

Última actualización: Sep 30, 2014

El Banco Mundial está preparado para apoyar a los países en sus esfuerzos por fortalecer los sistemas de salud veterinaria y humana y los vínculos que existen entre ellos para prevenir las pandemias. Este enfoque se alinea con las normas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

Desde 2005, el Banco Mundial contribuye a la respuesta internacional ante la amenaza de la gripe aviar y la pandemia de gripe humana a través de un enfoque multisectorial para el control y la prevención de enfermedades que abarca salud humana, salud animal, apoyo analítico y técnico, gestión del riesgo de desastres y comunicaciones para el desarrollo. Esto resultó clave para tener programas impulsados por los países efectivos e integrados. El Banco Mundial redujo su ayuda después de 2010, cuando la atención se dirigió hacia otros temas de salud.

Un fondo fiduciario de múltiples donantes —el Mecanismo de financiamiento para combatir la gripe aviar y humana (AHIF, por sus siglas en inglés)—, recibió US$127 millones de 10 donantes encabezados por la Comisión Europea. El AHIF ayudó a los países en desarrollo a luchar contra la gripe aviar y otras enfermedades zoonóticas y preparar respuestas ante una pandemia. El Banco Mundial financió 72 proyectos en 60 países en el marco de un mecanismo de aprobación rápida de financiamiento por un total de US$1300 millones (de los cuales US$100 millones provenían del AHIF y otros fondos fiduciarios). El mecanismo todavía sirve como modelo para operaciones rápidas de respuesta a nivel mundial. El Banco también organizó sesiones de intercambio de conocimientos sobre temas clave relacionados con las medidas adoptadas en el mundo. Esta experiencia y el impacto de sus aportes ponen al Grupo Banco Mundial en una posición firme para ayudar a dar forma a los esfuerzos de prevención y control de pandemias en el futuro.

Una sola salud

En 2008, la OMS, la OIE y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con la organización del Banco Mundial y el Coordinador del Sistema de las Naciones Unidas para la Gripe (UNSIC, por sus siglas en inglés), elaboraron una estrategia global para el uso del enfoque conocido como "One Health" (Una sola salud), cuyo fin es reducir los riesgos de enfermedades en la interfaz humanos-animales. Ministros de Salud y Agricultura de todo el mundo han apoyado esta estrategia y llamado a que se implemente. El Banco Mundial respaldó el desarrollo de herramientas de la OMS-OIE para evaluar los sistemas nacionales en las áreas de salud pública veterinaria y humana y los vínculos que las unen. Estas herramientas están disponibles desde abril de 2014, pero no se han puesto en práctica por falta de financiamiento.

Sobre la base de estos instrumentos, los sistemas nacionales pueden fortalecerse para cumplir con las normas internacionales, incluido el Reglamento Sanitario Internacional (RSI). Los sistemas que funcionen bien servirán para prevenir pandemias (como la gripe) y reducir los costos de las actuales y emergentes crisis de salud, como la resistencia a los medicamentos antimicrobianos; las enfermedades zoonóticas, como el ébola y la rabia, y otras afecciones.

Última actualización: Sep 30, 2014

  • La respuesta a la gripe aviar H5N1 y la pandemia H1NI ha sido el mayor programa de seguridad sanitaria mundial hasta la fecha. Este redujo el riesgo a través de la prevención y la preparación y ofreció asistencia rápida a más de 100 países en desarrollo gracias a procedimientos de emergencia y un liderazgo decidido en todos los niveles. También mejoró la capacidad de preparación y respuesta en los países, aunque aún existen grandes deficiencias.
  • La gripe aviar H5N1 fue controlada en la mayoría de los 63 países de África, Asia y Europa donde apareció, pero todavía está en circulación. Y han nacido otras cepas, como la H7N9. Por consiguiente, los logros son parciales y frágiles, a pesar de la muerte de más de 600 000 aves de corral a causa de la enfermedad y las medidas de control puestas en práctica. Esto significa un alto costo para los agricultores pobres de los países en desarrollo.
  • La preparación para pandemias ha mejorado, como se pudo apreciar en las respuestas a la pandemia de la gripe H1N1 de 2009. Mantener estos avances requiere un compromiso de alto nivel, planes de contingencia y una labor periódica de programas multisectoriales, pero es un área que se descuida cada vez más.

El Programa mundial contra la gripe aviar y de preparación y respuesta frente a una pandemia humana (GPAI, por sus siglas en inglés) (i) puso énfasis en las inversiones de prevención y preparación antes de un brote de la enfermedad. Los resultados incluyen: 

  • Mayor capacidad para evaluar y responder ante la influenza y otros riesgos pandémicos, incluso con una mejor preparación para abordar los riesgos de salud en la interfaz animales-humanos-medio ambiente.
  • Mejores asociaciones multisectoriales para diagnosticar y responder a las amenazas a la salud pública y otros desastres potenciales.
  • Respaldo a planes de acción nacionales y coordinación intersectorial para responder a los brotes de gripe humana y aviar en más de 50 países.
  • Fortalecimiento de las comunicaciones respecto de los riesgos de enfermedades en animales y humanos y sobre las respuestas a las pandemias, incluyendo a las comunidades pobres y marginadas.

Última actualización: Sep 30, 2014


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