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Alerta sobre precios de los alimentos

El informe de trimestral, Alerta sobre precios de los alimentos destaca las tendencias en los precios internos de los alimentos en los países de bajos y medianos ingresos, y esboza las implicaciones políticas de las fluctuaciones de precios de los alimentos.

En la última edición...
  • Los precios mundiales de los alimentos siguieron disminuyendo pero a un menor ritmo que en el trimestre anterior.
  • Como es habitual, los precios internos experimentaron grandes variaciones; se mantuvieron estables en varias regiones, pero en Asia oriental y Asia meridional se observaron tendencias distintas.
  • Se pone especial atención a la pérdida y el desperdicio de los alimentos por tratarse de una importante amenaza para la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza, y se analiza cómo hacer frente a este problema.
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Autor
Consultora

Julie Barbet-Gros

jbarbetgros@worldbank.org


En el informe Alerta sobre precios de los alimentos de febrero de 2014, vemos que los precios mundiales de los alimentos disminuyeron entre  octubre de 2013 y enero de 2014, pero a un ritmo menor que en el trimestre anterior. En esta edición se desglosan las tendencias de los precios de los alimentos internos y mundiales y se analizan con detenimiento la pérdida y el desperdicio de los alimentos como un obstáculo para la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza.

Blog -  Desperdicio de alimentos: Hacer las cuentas

Blog - ¿Está el mundo superando los altos  precios de los alimentos? 

Comunicado - La pérdida y el desperdicio de alimentos, un obstáculo para la reducción de la pobreza

Video – Presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, habla sobre la pérdida y el desperdicio de alimentos (i)

Video (español) - Autor José Cuesta se refiere a la última edición de la Alerta sobre precios de los alimentos

Infografía – Pérdida y desperdicio de alimentos

Open Quotes

La cantidad de alimentos que se desperdicia y pierde a nivel mundial es escandalosa. Cada día en todo el mundo, millones de personas se van a dormir con hambre y, sin embargo, millones de toneladas de alimentos terminan en la basura o se malogran durante el transporte a los mercados. Debemos encarar este problema en cada país para mejorar la seguridad alimentaria y poner fin a la pobreza Close Quotes

Jim Yong Kim
Presidente del Grupo del Banco Mundial


EDICIONES ANTERIORES

2013

Noviembre de 2013: volumen 4, edición 15

Los precios mundiales de los alimentos disminuyeron entre junio y octubre de 2013, pero se mantuvieron cerca de sus máximos históricos. En esta edición se analizan los factores que influyeron en esta baja y se destacan las preocupaciones para los meses venideros, tales como condiciones meteorológicas inesperadas en zonas de gran producción. El autor del informe José Cuesta participa en una sesión de preguntas y respuestas sobre las supergranjas.

Blog - ¿Son las supergranjas la solución a la inseguridad alimentaria mundial?

Blog – Cobertura de los riesgos de los precios de los alimentos en mundo incierto (i)

Comunicado - Precios de los alimentos disminuyen pero se mantienen elevados

Julio de 2013: volumen 4, edición 14

Los precios mundiales de los alimentos disminuyeron durante tres trimestres consecutivos, luego aumentaron en mayo y junio, manteniéndose cerca de sus máximos históricos. Algunos países con altos índices de pobreza y débiles redes de protección social  están respondiendo a esta volatilidad crónica mediante el aumento de los subsidios al consumo de alimentos, pero estos a menudo son contraproducentes.

Marzo de 2013: volumen 4, edición 13

Los precios mundiales de los alimentos bajaron durante seis meses consecutivos, pero siguieron siendo muy altos y estando cerca de sus máximos históricos. Estos precios elevados y volátiles de los alimentos no solo afectan las condiciones de hambre y desnutrición, sino también la obesidad, la que puede aumentar en el contexto de precios elevados, dado que las personas optan por alimentos más baratos y menos nutritivos para alimentar a sus familias.

2012

Noviembre de 2012: volumen 3, edición 12

A pesar de que el mundo parece haber evitado una crisis mundial de los precios de los alimentos, es posible que se consolide un sentido cada vez mayor de una “nueva norma” de precios altos y volátiles. El mundo no puede permitirse el lujo de acostumbrarse o volverse complaciente con precios de los alimentos elevados e inestables.

Agosto de 2012: volumen 3, edición 11

Aumentos abruptos de los precios de los alimentos, provocados por las sequías en Estados Unidos y Europa oriental, han revertido las perspectivas favorables para el año. Los expertos del Banco Mundial no prevén actualmente una repetición de lo sucedido en 2008, pero factores negativos adicionales podrían llevar a una situación crítica.

Abril de 2012: volumen 3, edición 10

Los precios mundiales de los alimentos aumentaron 8 % durante el primer trimestre de 2012 y en marzo estuvieron solo 6 % por debajo de su máximo histórico de febrero de 2011. Todos los precios clave de los alimentos, excepto el del arroz, subieron debido al mal tiempo y el alto precio del petróleo.

Enero de 2012: volumen 3, edición 9

Los precios de los alimentos han disminuido desde su máximo de hace un año. Con todo, el índice anual de 2011 superó el promedio de 2010 en 24 %. Las personas en todo el mundo están tratando de ajustarse a esta nueva realidad.

2011

Noviembre de 2011: volumen 2, edición 8

Los precios mundiales de los alimentos siguen siendo altos y volátiles, pero el aumento de los suministros de alimentos y una lenta economía podrían mejorar la situación en los próximos meses.

Agosto de 2011: volumen 2, edición 7

Los precios mundiales de los alimentos se mantienen cerca de sus niveles máximos de 2008 y los precios internos siguen teniendo amplias fluctuaciones, poniendo en mayor riesgo a los más pobres.

Abril de 2011: volumen 2, edición 6

Las personas más necesitadas de los países más pobres enfrentan una mayor inflación de los precios de los alimentos. Se requieren políticas y medidas urgentes para minimizar la carga que ellas sufren.

Febrero de 2011: volumen 2, edición 5

El Índice de precios de los alimentos del Banco Mundial aumentó 15 % entre octubre de 2010 y enero de 2011 y fue solo 3 % inferior a su nivel máximo de 2008. Las estimaciones de quienes cayeron en la pobreza, y salieron de ella, como resultado del aumento de los precios desde junio de 2010 muestran que hay un aumento neto de la pobreza extrema (unos 44 millones de personas) en los países de ingreso bajo y mediano.

2010

Diciembre de 2010: volumen 1, edición 4

El índice de precios de los alimentos del Banco Mundial aumentó 7 % entre agosto y noviembre de 2010 y está ahora 11 % por debajo del máximo de junio de 2008 en términos nominales y 8 % por debajo del máximo en términos reales. Las malas condiciones meteorológicas en los principales países productores de cereales han contribuido al alza de los precios del trigo, el maíz y el arroz.

Septiembre de 2010: volumen 1, edición 3

En los primeros seis meses de 2010, los precios mundiales de los cereales básicos mostraban una tendencia descendente. Aunque en muchos países los precios de los alimentos básicos se mantuvieron estables, siguieron aumentando considerablemente en algunas naciones con altos niveles de pobreza.

Mayo de 2010: volumen 1, edición 2

El análisis de los datos nacionales sobre los precios de los alimentos básicos desde 2006 sugiere que la volatilidad de los precios de los alimentos es un tema de creciente preocupación. En los últimos meses los precios internos de los alimentos han aumentado marcadamente en Asia meridional y en partes de África al sur del Sahara, a pesar de que los precios mundiales de los cereales han disminuido durante el año pasado.

Febrero de 2010: volumen 1, edición 1

Aunque el interés mundial en los precios de los alimentos ha declinado, los precios internos de los alimentos básicos han experimentado aumentos de dos dígitos en 2009 en varios países, particularmente en África al sur del Sahara. En esta edición se destacan los lugares donde dichas alzas son más significativas y se estima que el impacto en la desnutrición, o el hambre, ha sido de hasta 8 % en 2009.