Redes de protección social: Panorama general

Las redes de protección social –o programas no contributivos de transferencias monetarias o en especies dirigidos a los pobres y grupos vulnerables– tienen un impacto inmediato en la reducción de la pobreza y el impulso de la prosperidad compartida, puesto que ponen los recursos en manos de las personas que más los necesitan. Estos mecanismos facilitan el acceso a los servicios de salud y educación, ayudan a los hogares a manejar mejor las crisis y motivan a los más pobres a sentir más confianza para asumir riesgos que podrían permitirles obtener mayores ingresos. 

La crisis económica mundial de 2008-2011 puso de relieve la importancia de contar con buenas redes de protección social para reducir la pobreza y la vulnerabilidad. Especialmente en los países de ingreso bajo, donde las brechas de cobertura son más marcadas, se generó gran interés por este tipo de programas. En las naciones más vulnerables a los desastres naturales y a los efectos del cambio climático, es cada vez más evidente que estos mecanismos desempeñan una función importante en el mejoramiento de la capacidad de adaptación. Los países que tienen programas de redes de protección social eficaces pueden usarlos para afrontar crisis y catástrofes, mientras que aquellos que no los tienen suelen depender de respuestas circunstanciales y menos efectivas. 

Algunas conclusiones  del informe del Banco Mundial State of Social Safety Nets 2014 (Estado de las redes de protección social 2014) (i) son: 

  • Más de 1000 millones de personas en 144 países se benefician de más de 470 programas de redes de protección social.
  • Solo alrededor de una tercera parte de los 1200 millones de personas extremadamente pobres en el mundo está cubierta por estas redes. Unos 870 millones de personas en condiciones de pobreza extrema siguen sin protección, la mayoría de ellos en países de ingreso mediano bajo.
  • El gasto total en redes de protección social aumenta a medida que los países se hacen más ricos, pero aún así promedia solo el 1,6% del producto interno bruto (PIB). Este nivel de gasto a menudo se reduce considerablemente debido a los gastos regresivos, por ejemplo, en subsidios a la energía.
  • Las transferencias con fines de protección social son de modesto volumen y, en promedio, estas constituyen apenas al 23 % del bajo ingreso o consumo de un hogar pobre.
  • Estas redes son estudiadas con detención. En los últimos tres años, se completó un total de 53 nuevas evaluaciones del impacto de las redes de protección social, 25 de ellas en África.
  • Los países están mejorando sus sistemas de protección social, incluso mediante la modernización de su capacidad administrativa. Por lo menos 23 naciones en desarrollo tienen ahora un registro social en diversos grados de desarrollo, mientras que otros 10 están planeando crear un mecanismo de este tipo.

Última actualización: Oct 09, 2014

Las redes de protección social –o programas no contributivos de transferencias monetarias o en especies dirigidos a los pobres y grupos vulnerables– tienen un impacto inmediato en la reducción de la pobreza y el impulso de la prosperidad compartida, puesto que ponen los recursos en manos de las personas que más los necesitan. Estos mecanismos facilitan el acceso a los servicios de salud y educación, ayudan a los hogares a manejar mejor las crisis y motivan a los más pobres a sentir más confianza para asumir riesgos que podrían permitirles obtener mayores ingresos. 

La crisis económica mundial de 2008-2011 puso de relieve la importancia de contar con buenas redes de protección social para reducir la pobreza y la vulnerabilidad. Especialmente en los países de ingreso bajo, donde las brechas de cobertura son más marcadas, se generó gran interés por este tipo de programas. En las naciones más vulnerables a los desastres naturales y a los efectos del cambio climático, es cada vez más evidente que estos mecanismos desempeñan una función importante en el mejoramiento de la capacidad de adaptación. Los países que tienen programas de redes de protección social eficaces pueden usarlos para afrontar crisis y catástrofes, mientras que aquellos que no los tienen suelen depender de respuestas circunstanciales y menos efectivas. 

Algunas conclusiones  del informe del Banco Mundial State of Social Safety Nets 2014 (Estado de las redes de protección social 2014) (i) son: 

  • Más de 1000 millones de personas en 144 países se benefician de más de 470 programas de redes de protección social.
  • Solo alrededor de una tercera parte de los 1200 millones de personas extremadamente pobres en el mundo está cubierta por estas redes. Unos 870 millones de personas en condiciones de pobreza extrema siguen sin protección, la mayoría de ellos en países de ingreso mediano bajo.
  • El gasto total en redes de protección social aumenta a medida que los países se hacen más ricos, pero aún así promedia solo el 1,6% del producto interno bruto (PIB). Este nivel de gasto a menudo se reduce considerablemente debido a los gastos regresivos, por ejemplo, en subsidios a la energía.
  • Las transferencias con fines de protección social son de modesto volumen y, en promedio, estas constituyen apenas al 23 % del bajo ingreso o consumo de un hogar pobre.
  • Estas redes son estudiadas con detención. En los últimos tres años, se completó un total de 53 nuevas evaluaciones del impacto de las redes de protección social, 25 de ellas en África.
  • Los países están mejorando sus sistemas de protección social, incluso mediante la modernización de su capacidad administrativa. Por lo menos 23 naciones en desarrollo tienen ahora un registro social en diversos grados de desarrollo, mientras que otros 10 están planeando crear un mecanismo de este tipo.

Última actualización: Mar 25, 2014

A nivel mundial, las redes de protección social son un componente crucial de los esfuerzos  para poner fin a la extrema pobreza e impulsar la prosperidad compartida. Las pruebas que aparecen en la nueva base de datos ASPIRE del Banco Mundial muestran que, todos los años, estas redes ayudan a sacar de la pobreza absoluta a unos 50 millones de personas (que viven con menos de US$1,25 al día) en los países en desarrollo. Simultáneamente, 78 millones de habitantes dejan de ser parte del 20 % más pobre de la población (pobreza relativa) en todo el mundo. 

Una cantidad cada vez mayor de evaluaciones científicas de impacto muestran los diversos efectos de las redes de protección social sobre la reducción de la pobreza y el desarrollo social y económico: 

Estimulación de las economías locales. Las redes de protección social dirigidas a los hogares pobres pueden tener consecuencias multiplicadoras importantes en otros actores de la economía local. En Malawi, un programa de transferencias monetarias generó hasta US$2,45 adicionales en los ingresos de las comunidades locales por cada dólar entregado a los beneficiarios. En Lesotho y México, se calcula que programas similares tienen, un efecto multiplicador de US$2,23 y hasta US$2,60 por cada dólar, respectivamente. 

Inversión en capital humano: educación, salud y nutrición. Los programas de transferencias monetarias condicionadas (TMC) aumentaron la asistencia escolar en 12 % y 31 % en Bangladesh y Camboya, respectivamente, y las consultas pediátricas en centros de atención de salud en 33 % y 20 % en Colombia y Ecuador, respectivamente. En Guatemala, los niños menores de 2 años que recibieron los beneficios de un programa de nutrición obtuvieron salarios 46 % más altos durante su vida adulta que quienes no participaron en la iniciativa. 

Fomento de mejores oportunidades de empleo en el futuro. El programa “Oportunidades” de México, una TMC que actualmente llega a 6,6 millones de hogares, impulsó la demanda por educación de mejor calidad y mejores perspectivas laborales. Nuevas evaluaciones muestran que los antiguos beneficiarios tienen más probabilidades de incorporarse a ocupaciones de clase media que aquellos que no participaron en el programa. Y este resultado es de especial importancia en el caso de las mujeres indígenas que participaron en “Oportunidades”. 

Entre los resultados más importantes del apoyo que presta el Banco a los programas de redes de protección social se pueden mencionar: 

En los últimos tres años, cerca de 59,3 millones de las personas más pobres recibieron beneficios de nuevas redes de protección, incluidas 29,7 millones de mujeres. 

En el ejercicio de 2013, el GBM apoyó a 23 millones de beneficiarios de redes de protección; más de la mitad de ellos eran mujeres. En este mismo periodo, 29 inversiones y operaciones de préstamos para políticas de desarrollo comenzaron a mejorar la cobertura de estas redes. 

Con el apoyo del Programa de respuestas sociales rápidas, en los últimos cuatro años, el GBM inició su labor relativa a redes de protección en 48 de los países más pobres, destinando un total de US$3900 millones. 

Entre los resultados en los países más pobres destacan: 

En Etiopía, se lograron avances notables con la creación de un sistema nacional de redes de protección social para llegar a zonas rurales propensas a sufrir sequías. El Programa de Redes de Protección Social Productivas de Etiopía ofrece transferencias monetarias y en especies a través de obras públicas con uso intensivo de mano de obra para hogares habilitados y apoyo directo a quienes no pueden trabajar, llegando a 7,6 millones de beneficiarios (8 % de la población del país). 

En Tanzanía, el Programa de Redes de Protección Social Productivas apunta a crear un sistema de redes integral y permanente para los grupos pobres y vulnerables. La fase previa del proyecto apoyó a cerca de 11,5 millones de beneficiarios. 

En Liberia, como respuesta a la crisis de los precios de los alimentos, el Banco Mundial brindó asistencia a un Programa de empleo temporal de dinero a cambio de trabajo, que ofrece más de 680 000 jornadas laborales a más de 17 000 beneficiarios. En la actualidad, el programa está siendo incorporado al sistema de protección social del país. 

En Bangladesh, el Proyecto de Sistemas de Redes de Protección para los más Pobres busca integrar y mejorar la igualdad, la eficiencia y la transparencia de los programas actuales de redes de protección social. 

En Uganda, los resultados del Programa de Oportunidades para la Juventud muestran que 75 % de los beneficiarios directos de las donaciones dedican parte importante del dinero que reciben a capacitación técnica o profesional. 

En Senegal, el Proyecto de Respuesta Rápida para la Seguridad Nutricional y Transferencias Monetarias Sociales para los Niños llegó a un total de 1,3 millones de niños menores de 5 años a través de un programa comunitario de nutrición. Además, cerca de 300 000 niños en edad escolar recibieron semanalmente complementos alimenticios con micronutrientes y tratamientos antiparasitarios. 

Los programas de redes de protección social en los países de ingreso mediano han mostrado un gran dinamismo y sus logros estimulan nuevos proyectos en todo el mundo. Los resultados incluyen: 

El apoyo del Banco Mundial al programa Oportunidades de México beneficia a 32,2 millones de personas; mejora la calidad y la cobertura de salud, nutrición y educación, e impulsa el aumento de la cantidad de niños que pasan de la escuela primaria al primer nivel de la educación secundaria y de esta, al último nivel de la enseñanza secundaria. 

En Brasil, el programa Bolsa Familia llega a 12 millones de hogares pobres (cerca del 25 % de la población), los cuales reciben un pago mensual a cambio de enviar a los hijos a la escuela, cumplir los requisitos de vacunación y usar los servicios de salud. Esta iniciativa ha sido fundamental en la reducción de la pobreza y la desigualdad en el país. El Banco Mundial ha apoyado el diseño e implementación experimental y trabaja con el programa para mejorar continuamente sus resultados, extraer enseñanzas y difundir estas en otros países. 

En Perú, el programa JUNTOS –con un presupuesto de cerca de US$330 millones o 0,16 % del PIB de 2012– cubre a más de 550 000 hogares en 703 distritos de las 20 regiones más pobres. El Gobierno planea incorporar progresivamente nuevas regiones hasta llegar a todo el país.

Última actualización: Oct 07, 2014



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