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Informe sobre el Desarrollo Mundial 2007: El desarrollo y la próxima generación
Charla interactiva - Transcripción


François Bourguignon


Emmanuel Jiménez

François Bourguignon
Emmanuel Jiménez

5 de octubre, 2006 - Con 1.300 millones de jóvenes que viven en los países en desarrollo -el mayor grupo en toda la historia-, el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2007 del Banco Mundial: El desarrollo y la próxima generación afirma que nunca ha sido una época mejora para invertir en la juventud.

François Bourguignon, el economista Jefe del Banco Mundial y Vicepresidente de Desarrollo Económico, y Emmanuel Jiménez, el director del informe, tomaron nota de tus preguntas sobre qué puden hacer los países para invertir en los jóvenes y qué políticas pueden adoptarse para acelerar el crecimiento económico y reducir la pobreza.

Más información:

Informe sobre el Desarrollo Mundial 2007: El desarrollo y la próxima generación


Amadu Abdul-Rauf: Señor, los líderes mundiales se comprometieron mediante los Objetivos de desarrollo del milenio a crear un mundo mejor para el año 2015, y esto no se logrará sin la participación activa de la juventud en los países miembros. No obstante, estos jóvenes no están suficientemente potenciados para participar en el proceso. Aunque generalmente los gobiernos de sus países elaboran buenas políticas para ayudar, ellos terminan fallando en su implementación. ¿Qué puede hacer el Banco Mundial para ayudar a estos jóvenes?

Emmanuel Jiménez: Según informa el Banco Mundial, hay países que están tratando de incluirlos en el proceso de elaboración de políticas y esto se puede llevar a cabo de numerosas maneras. Una de ellas es, por ejemplo, la participación en la preparación de documentos de estrategia de lucha contra la pobreza, que es un marco consultivo, donde se debate con toda la sociedad civil, los gobiernos y los donantes, una estrategia para aliviar la pobreza, que es utilizada por los integrantes en ese sentido. No obstante, todavía queda mucho por hacer porque hasta la fecha, por ejemplo, sólo tres cuartos de los 24 documentos preparados mencionan a la juventud, a los jóvenes y su plan de acción, y esto es algo que debería abordarse para el futuro.

Otra forma en la que el Banco puede ayudar a los jóvenes a participar más en el desarrollo es haciéndolos tomar parte en el diseño y la ejecución de los proyectos. Por ejemplo, en los proyectos relacionados con los jóvenes, se recurre cada vez con más frecuencia a los educadores de pares para brindarles información sobre cuestiones como la salud reproductiva.


Ram Pandit: Uno de los problemas del mundo en desarrollo es la creciente desigualdad económica entre los pobres y los ricos. Sobre todo, los jóvenes pobres enfrentan problemas para lograr una mejor educación, encontrar buenos empleos y otras perspectivas de desarrollo profesional. ¿Cómo podemos cambiar esta desigualdad en el acceso a recursos y esta falta de oportunidades para los jóvenes del mundo en desarrollo?

François Bourguignon: Ram Pandit enfatiza las desigualdades entre la gente pudiente y la gente pobre en los países en desarrollo y el hecho de que los jóvenes que no tienen acceso a recursos como la educación, infraestructura, empleo — y esto es lo que produce la pobreza. No sólo vemos aquí una cuestión de justicia social, sino una cuestión de eficiencia de todo el sistema, porque resulta muy claro que esta falta de acceso de los hijos y las hijas de la gente pobre a todos estos recursos está impidiéndoles explotar el potencial económico que ellos pudieran tener.

Por ese motivo, el Banco Mundial insiste mucho en la necesidad de promover una mayor igualdad en el acceso y generar más eficiencia en el sistema económico. Todo esto puede lograrse.

Existen varias posibilidades. Hoy en día, en lo que a educación se refiere, varios países cuentan con programas muy ambiciosos que brindan apoyo económico a los padres, a las familias, si envían a sus hijos a la escuela. Existen programas, por ejemplo, en México hace unos 10 años, y ahora en otros países, que indican la política muy acertada de México. Esto también se aplica al acceso a créditos y a servicios de atención de la salud. También se aplica a la infraestructura. La pregunta también hace referencia al empleo, y nuevamente en ese sentido, las políticas podrían involucrar todas las formas de eliminar los reglamentos que crean un cierto desequilibrio entre los jóvenes y las personas de edad, entre los parados y los trabajadores ocupados del mercado de trabajo.

Entonces, hay posibilidades de luchar contra las desigualdades y el Banco está promoviendo esas políticas en forma muy activa.


Vani Ungapen: Es fantástico que el Banco Mundial esté tratando de invertir en la juventud. En India, la juventud constituye alrededor del 50% al 60 % de la población del país. ¿Cómo planea el Banco Mundial brindarle a la juventud la oportunidad de desarrollarse a nivel económico e intelectual, especialmente en las aldeas pequeñas?

Emmanuel Jiménez: El Banco Mundial está tratando desde hace mucho tiempo de aumentar la productividad agrícola, y es cierto que en la actualidad, muchos jóvenes que nacen en las zonas rurales se quedan allí, por lo tanto, una de las cosas más importantes es garantizar que esta gente tenga una buena educación y comience a trabajar en forma productiva. De hecho, este tema es tan importante que el Informe sobre el Desarrollo Mundial del próximo año será la agricultura. Por eso, invito a todos los lectores a que estén atentos dentro de un año cuando se dé a conocer el informe.

Pero, en este informe, hablamos también sobre tres cuestiones que resultan realmente cruciales en la preparación de los jóvenes para el mercado de trabajo en las zonas rurales. Una es, sin duda, la calidad de la educación primaria. Aunque se dediquen a tareas agrícolas, es muy importante que sepan leer y puedan hacer cosas simples, como aplicar correctamente los fertilizantes — una de las bases del éxito de la revolución verde.

La otra es que los jóvenes, por supuesto, pueden buscar empleo en instituciones no agrícolas de las zonas rurales. En muchos países, como en India, la gente joven no tiene que desplazarse a otras ciudades o aldeas donde hay oportunidades de trabajo no calificado, como vimos en ciertas zonas a través de un estudio exhaustivo realizado por especialistas en ciencias sociales.

Y finalmente, es inevitable que muchos jóvenes busquen empleo en áreas urbanas y a la larga terminen trasladándose a dichas áreas. Una gran proporción de los migrantes del mundo son jóvenes, por eso es importante asegurar que cuando estos jóvenes se desplacen a otros lugares, estén protegidos y tengan acceso a servicios. Por ejemplo, antes en China, los migrantes tenían que desplazarse a menudo en forma ilegal porque no podrían conseguir permisos de residencia para tener acceso a estos servicios básicos.


Mamadou Signaté: Uno de los principales problemas al que estamos haciendo frente en este momento es la migración ilegal de jóvenes africanos a los países desarrollados. ¿Existe algún modo en que podamos ayudarles a entablar asociaciones con otras personas de los países occidentales para que puedan quedarse en sus países y tener la posibilidad de invertir allí?

François Bourguignon: La cuestión de la migración es una cuestión importante para los jóvenes, y el informe del Banco Mundial insiste mucho en este aspecto, en el problema de la juventud en el mundo. Además, hay mucha sensibilidad en juego debido a la situación dramática vista en Marruecos y recientemente en las Islas Canarias.

Ahora, los jóvenes se están arriesgando, y ese es el motivo por el cual están al frente de la migración. Al mismo tiempo, hay mucha resistencia por parte de los países ricos de aceptar a demasiados migrantes. De hecho, sabemos con certeza que existe una necesidad de personas que vengan del exterior, de migrantes, en los países desarrollados, especialmente en la Unión Europea, y estas necesidades aumentarán con el tiempo a medida que el problema del envejecimiento de la población se convierta en un problema más serio en el futuro.

Pero sí, esos países no están aceptando a muchos migrantes, y los migrantes son aceptados o seleccionados de una manera muy estricta, y hay mucha más inmigración en esos países de trabajadores calificados que de trabajadores no calificados. Esto contribuye al problema de los jóvenes de los países en desarrollo que carecen de educación, porque dificulta aún más la migración.

De tal manera, creemos que hay es una cierta posibilidad de beneficio para ambas partes en la migración, siempre y cuando la migración sea bien controlada, siempre y cuando sea posible asegurarse de que la gente emigrará, adquirirá capital humano en un país extranjero, muy probablemente un país desarrollado, y podrá regresar a su país natal y utilizar ese capital humano en una etapa posterior de su vida.

En ese caso, los países desarrollados están ganando porque tienen cierta mano de obra que no tenían en un principio y, por otro lado, el país del migrante está ganando porque está adquiriendo capital humano gracias al joven migrante.

Esa es la razón por la que la migración temporal sería probablemente la mejor vía a seguir, como se explica en el informe del Banco sobre la juventud.

Y también me gustaría mencionar un libro publicado recientemente, cuyo título es Let Them Come, que trata precisamente sobre la cuestión de la migración temporal entre los países en desarrollo y los países desarrollados.


Fernando Bueno: ¿Cuál es la correlación entre la educación y la pobreza? ¿Cuál sería el porcentaje del PIB que debería invertir en educación un país emergente como Brasil?

François Bourguignon: Existe una correlación muy fuerte entre la educación y la pobreza, que, a su vez, es muy negativa. Sabemos muy bien que en todos los países, los pobres suelen en general tener un nivel educativo inferior al resto, y también sabemos que las personas que nacen en el seno de familias pobres tienen muchas menos posibilidades de ir a la escuela y educarse que otras.

Por lo tanto, decimos que hay una especie de trampa de la pobreza en el sentido de que la gente que nace en el seno de una familia pobre no puede ir a la escuela, y luego sus propios niños tampoco irán a la escuela, y así siguiendo. Es importante romper la trampa de la pobreza, en otras palabras, promover más la educación.

Ahora bien, podrían aplicarse políticas que subsidien o compensen a los padres el costo de enviar a sus hijos a la escuela, no sólo los costos directos como los uniformes escolares o los libros de texto, sino también los costos indirectos, que es el trabajo que habría hecho dicho hijo o dicha hija si no hubiera ido a la escuela, y estos son los programas de los que yo hablaba con anterioridad — programas de transferencias condicionadas en efectivo, como el programa Progresa en México.

Pero eso no es todo. En muchos países observamos que el problema no es sólo que los niños se inscriban y asistan a la escuela, sino la calidad de la instrucción escolar. En varios países, observamos que después de cinco o seis años de enseñanza primaria, los niños carecen de conocimientos y no dominan lo que deberían haber aprendido en la escuela primaria. No leen muy bien, no saben contar muy bien, en cierta forma se están desperdiciando recursos y tiempo para ellos.

Es muy importante que la calidad sea uniforme si realmente queremos luchar contra la pobreza por medio de la educación. De lo contrario, lo que ocurre es que la gente es pobre porque no tiene ninguna educación, pero seguirá siendo pobre en el futuro a pesar de ir a la escuela primaria. Este es un problema que tenemos que resolver.

El segundo elemento a tener en cuenta es el hecho de que no sólo queremos que haya más gente con educación, sino que debemos cerciorarnos de que aumente la demanda por parte de los empleadores con el tiempo. Si no, lo que ocurrirá es que se educará a los jóvenes, terminarán la escuela primaria, luego la escuela secundaria, tendrán muchas expectativas sobre el tipo de trabajo que desean tener y cuando salgan a buscar trabajo, no encontrarán lo que querían y se sentirán frustrados.

Así pues, existen varias condiciones para que funcionen estas políticas, y vuelvo a repetir, esto es algo en lo que el Banco ha estado trabajando hace tiempo y en lo cual tenemos mucha experiencia.


Kwami Wussinu: Antes que nada, quisiera felicitarle por su iniciativa. Como dijeron otros jóvenes, las tres cuartas partes de la ayuda a África termina siempre en los bolsillos de nuestro dirigentes. Todos sabemos que el Banco siempre transita por nuestros gobiernos para financiar proyectos. ¿Qué podrían hacer ustedes para asegurarnos que los fondos destinados a las organizaciones juveniles no terminarán en los bolsillos de nuestros dirigentes? ¿No existe otra forma que les permita trabajar directamente con las organizaciones juveniles?

François Bourguignon: Kwami está plantenado una pregunta muy importante sobre el papel de la ayuda en la promoción de los jóvenes en los países en desarrollo y la promoción del desarrollo en esos países, y el problema de que la ayuda dispensada a un país desaparece en los bolsillos de sus dirigentes.

Esto es lo que la comunidad internacional del desarrollo denomina el problema de la eficacia de la ayuda. Cómo podemos asegurarnos de que la ayuda que dispensan los donantes, los países ricos o las organizaciones multilaterales, como el Banco Mundial, llegue a aquellos a los que va dirigida, en particular, a los jóvenes para los programas de promoción de la juventud.

Hoy en día, confiamos mucho en los indicadores de buena gobernabilidad a la hora de asignar ayuda a los países — países que pueden demostrar que su gobierno está tomando decisiones transparentes, que está auditando abiertamente las cuentas públicas, que es responsable de las decisiones que toma. Se dice que esos países tienen una buena gobernabilidad, y tenemos indicadores que representan los distintos aspectos de esa gobernabilidad.

Además, más y más donantes están utilizando esos indicadores para determinar la ayuda que dispensarán a los diferentes países. Los países con una buena gobernabilidad reciben más que otros países.

Esto es lo que hace el Banco Mundial. Esto es lo que hacen donantes como la Unión Europea, los Estados Unidos, el Reino Unido, etcétera, etcétera.

Este es un elemento muy importante porque el sistema, como funcionaba antes, se basaba en la llamada "condicionalidad". En otras palabras, los donantes daban dinero a condición de que se utilizara en un proyecto determinado, en escuelas, en clínicas, en la construcción de caminos, etcétera.

Con el tiempo descubrimos que era muy difícil comprobar si el dinero se había utilizado en realidad a los efectos para los cuales se había contraído originalmente la deuda, porque el dinero es fungible, y no se puede decir dónde se está utilizando. Así fue que nos dimos cuenta de que la condicionalidad no funcionaba. Se cayó en cuenta de que, en cierto modo, era ineficaz que los donantes trataran de pasar por alto al gobierno, que los dirigentes de los países en desarrollo decidieran en qué invertir el dinero y cómo invertir el dinero. De este modo, nos fuimos dando cuenta poco a poco de que a fin de invertir el dinero era esencial, antes que nada, que los países fueran los verdaderos propietarios de su estrategia o programa de desarrollo, o de su programa para la juventud.

Por supuesto, esto plantea una paradoja porque, por otra parte, quisiéramos tener más propiedad, pero si la propiedad está en un país donde los dirigentes son corruptos, entonces simplemente estamos perdiendo dinero.

¿Qué sucede en aquellos países que tienen una mala gobernabilidad? ¿Eso significa que esos países no pueden recibir ayuda? No necesariamente. Lo que está tratando de hacer la comunidad es canalizar la ayuda y los recursos hacia los usuarios finales de esos países a través de diferentes canales, no a través del gobierno porque existe el peligro de que el dinero desaparezca, sino a través de las ONG que tienen buena reputación, o a través de otros canales como las instituciones religiosas. Esto se ha hecho en muchos casos y está dando buenos resultados, pero esto no es un buen substituto para gobiernos con una buena gobernabilidad.

Por lo tanto, es esencial para el proceso de desarrollo que se avance en el campo de la gobernabilidad, y es por ello que esto se ha convertido en uno de los temas prioritarios en las conversaciones en torno al desarrollo.


Zeljko Bogetic: ¿Cuáles son las tres políticas más importantes que recomienda el Informe sobre el desarrollo mundial para fomentar el empleo juvenil en el mundo en desarrollo, en África y en los países en transición de Europa Oriental?

François Bourguignon: Entonces la pregunta es acerca de las tres principales políticas que recomienda el Banco Mundial y el Informe sobre el desarrollo mundial para fomentar el empleo juvenil en el mundo en desarrollo.

En realidad, se recomiendan tres tipos de políticas. La primera está relacionada con el lado de la oferta del mercado de trabajo, que es la capacitación de los jóvenes y su educación. Sin un nivel mínimo de educación, cada vez resulta más y más difícil conseguir un trabajo bueno y decente en todos los países del mundo, ya sea países de ingresos bajos, medianos o altos. Esto significa que no sólo es importante que todos los jóvenes terminen la escuela secundaria, sino que la calidad de la educación sea adecuada y que los programas de estudio de la escuela sean adecuados y se adapten a lo que buscan los empleadores. El énfasis de la primera política es la educación y la capacitación.

La segunda política está relacionada con el lado de la demanda en el mercado de trabajo. Es importante generar un crecimiento mayor y más rápido de la demanda en el mercado de trabajo, a fin de asegurar que los jóvenes y el número cada vez mayor de jóvenes de muchos países del mundo tengan trabajo. ¿Y cuál es la política para el crecimiento acelerado? La visión del Banco es lo que llamamos el clima para la inversión, es algo sumamente importante. Con eso queremos decir que las empresas, los empleadores deben encontrar que les resulta fácil trabajar, innovar, expandirse o simplemente crear empresas en el ambiente económico del país. Esto significa que la carga administrativa no sea baja. Esto significa que la infraestructura debe ser adecuada. No debe ser un país donde haya cortes de energía eléctrica cinco o diez veces al día. Esto significa que no debe haber corrupción en el país. Esto significa que debe haber una buena regulación de la competencia, que no deben existir barreras para la entrada de nuevas empresas en algunas áreas, etcétera, etcétera. Esto también significa, por ejemplo, que hay un buen acceso para encontrarlos. Por el lado de la demanda del mercado, lo que importa es asegurarse de que las empresas puedan aparecer y desarrollarse.

Finalmente, la última política de las diversas políticas que se recomiendan está relacionada con el mercado de trabajo, y a fin de que la gente joven no se vea desfavorecida en el mercado de trabajo, es importante que dicho mercado evite los reglamentos que discriminan indirectamente a la gente joven, algo que conocemos muy bien, y esto se aplica a todos los países, es que cualquier tipo de reglamento del mercado de trabajo que reduzca la movilidad de trabajadores entre distintos empleos está afectando a los jóvenes mucho más que las personas de más edad, simplemente porque si se limita la movilidad de la gente entre distintas empresas, se está reduciendo el número de puestos vacantes en cualquier momento dado; y si no hay puestos vacantes, no hay forma de que la gente joven pueda entrar al mercado de trabajo. Por este motivo es tan importante tratar de promover el mercado de trabajo para que funcione como debería.

Con respecto a eso, existen países que se inclinan más por el desempeño??, pero hay ejemplos de países con mercados de trabajo flexibles donde hay una protección social muy seria y muy importante de los trabajadores. Esto no significa que debería desaparecer la protección social. Finalmente, en cuanto a si las políticas son diferentes en África o en Europa Oriental. Sí, son diferentes, por supuesto, pero en las tres políticas principales que acabo de indicar, son iguales. La educación es importante, el crecimiento es importante, y la legislación o el reglamento del mercado de trabajo es importante. Lo único diferente son los contextos y, por ejemplo, en el campo de la educación, los niveles no serían los mismos. En el caso de Europa Oriental, consideraríamos quizá el ciclo universitario mientras que en África consideraríamos solamente el ciclo secundario.


Eng Tze: La mayoría de los jóvenes carecen de una educación apropiada para las aptitudes que se necesitan en la fuerza laboral. Pero antes de abordar el problema de estos jóvenes, ¿no deberíamos abordar las circunstancias que los llevan a esa situación en primer lugar? El trabajo infantil sigue siendo un enorme problema en el mundo de hoy a pesar de que la mayoría de los estados han ratificado convenios para proteger los derechos de la infancia. Estos niños no tienen otra salida que trabajar en las fábricas, etc., para mantener a sus familias. Los niños que viven en la pobreza y que trabajan no tienen tiempo ni oportunidades adecuadas para una educación primaria apropiada, en consecuencia, se encuentran desempleados durante su juventud.

1. ¿Qué está haciendo el Banco Mundial para sacar a estos niños y a sus familias de la pobreza?

2. ¿ Se está dispensando algún tipo de socorro o ayuda? Y si tal fuera el caso, ¿podemos esperar una solución a largo plazo a este problema? ¿O es sólo ayuda a corto plazo y a pequeña escala?

Emmanuel Jiménez: Se planteó una pregunta sobre el trabajo infantil y sobre lo difícil que puede resultar para los jóvenes lograr un buen inicio en la vida, y estamos totalmente de acuerdo con eso, y el Banco Mundial y nosotros, como autores del informe, apoyamos firmemente la convención que trata de mitigar los efectos de las peores formas de trabajo infantil y todo tipo de explotación es simplemente inaceptable.

Sin embargo, también es verdad que la mayoría de los niños que trabajan no lo hacen bajo condiciones visiblemente severas, y la realidad es muy complicada. Por ejemplo, muchos niños que trabajan combinan la escuela con el trabajo, y esa es una forma muy importante de financiar su educación, especialmente para aquellos que provienen de familias pobres. En 29 países de África al sur del Sahara, por ejemplo, un 52% de los niños que trabajan también asisten a la escuela, y en América Latina, nada más y nada menos que el 78% de los niños que trabajan también van a la escuela.

Entonces, es muy importante distinguir entre los casos de explotación y los casos donde los adultos jóvenes simplemente tratan de invertir en su futuro trabajando al mismo tiempo.

Nos preocupan mucho más, por supuesto, los niños que trabajan, aunque no sea bajo condiciones de explotación, porque es muy posible que si los niños de 10 a 14 años, por ejemplo, comienzan a trabajar demasiado jóvenes, no les vaya bien en la escuela y abandonen sus estudios.

Así pues, lo importante es distinguir entre diversas clases de trabajo infantil. El trabajo donde se explota al niño es totalmente inaceptable. Pero a medida que los niños crecen, el trabajo puede ser una manera de que adquieran más experiencia y también una ayuda para financiar su futura educación.

 

 

 

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