(Actualizado el 16 de septiembre
de 2009)
Una crisis mundial necesita una respuesta a nivel mundial.
Si bien la economía mundial está mostrando posibles señales de recuperación,
los países pobres siguen sufriendo las consecuencias de la recesión
mundial y las crisis financiera y de los alimentos y los combustibles
que se registraron durante los últimos dos años.
Los países más pobres
necesitarán asistencia adicional para superar la recesión mundial.
Estas naciones pueden desempeñar una función clave de ayuda para reactivar
la demanda mundial a fin de respaldar la recuperación mundial, pero
necesitarán acceso a financiamiento durante años en el futuro.
El Banco Mundial propone la creación de un Fondo para hacer frente
a la crisis a fin de asegurar que pueda prestarse ayuda rápida y eficaz
a los países pobres más vulnerables después de las crisis. Dicho fondo
podría llenar una laguna crucial en la arquitectura internacional
de la ayuda. El no abordar esta necesidad podría poner en peligro
los logros alcanzados en muchos países pobres gracias a los sólidos
esfuerzos de reforma desplegados en los últimos tiempos, y podría
llevar en cambio a costosos retrocesos.
A partir de las reformas que ya estaban en curso, durante el último
año el Grupo del Banco ha pasado rápidamente a ampliar y acelerar
los mecanismos de financiamiento, asistencia y asesoramiento para
los países en desarrollo. En
el ejercicio de 2009, el Grupo del Banco comprometió casi US$60.000
millones en apoyo de los países afectados por la crisis mundial, lo
que representa un aumento del 54% con respecto al ejercicio anterior,
y el nivel más alto registrado hasta el momento:
- Los compromisos
de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) alcanzaron en total un nivel sin precedentes de US$14.000
millones en 2009. El Banco también estableció un nuevo mecanismo
que permitirá entregar rápidamente US$2.000 millones a los países
más pobres, puesto que acelerará los procesos de aprobación del
financiamiento proveniente del fondo de la AIF-15, dotado de US$42.000
millones. Este dinero se destinará a redes de protección social,
infraestructura, educación y salud. Armenia
y la República Democrática del Congo fueron los primeros países
en recibir recursos de ese mecanismo, por valor de US$35 millones
y US$100 millones respectivamente, en febrero de 2009. Para fines
de 2009, dicho mecanismo había proporcionado US$990 millones.
- En 2009, los compromisos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) se elevaron a US$32.900 millones,
para satisfacer la demanda adicional proveniente de los países en
desarrollo asociados. En 2008, el Banco anunció que el BIRF podría
contraer nuevos compromisos por valor de hasta US$100.000 millones
durante los tres próximos años. En diciembre de 2008, el Banco aprobó
la entrega de US$500
millones para reformas estructurales en Ucrania (i) a fin de
contribuir a mitigar el impacto de la crisis financiera. El Banco
también acordó prestar ayuda a India con un aumento
de la inversión por valor de US$3.000 millones (i), como parte
de la nueva estrategia
del Banco para el país (i). En marzo de 2009, el Banco aprobó
un préstamo contingente
para Indonesia por valor de US$2.000 millones (i), diseñado
especialmente como un seguro para el país en caso de que la crisis
financiera empeore. En abril de 2009, el Banco aprobó una línea
de crédito contingente de US$500 millones para Costa Rica que
se utilizaría en caso de que el empeoramiento de la situación económica
dificulte el acceso al financiamiento.
- En enero de 2009, el Banco también exhortó a los países desarrollados
a que prometan el 0,7% de sus paquetes de reactivación económica
—o bien, el monto de dinero adicional que puedan ofrecer— para un
fondo
contra la vulnerabilidad con el objeto de ayudar a los países
en desarrollo que no pueden solventar planes de rescate ni déficits.
Este fondo contra la vulnerabilidad no era una entidad en sí sino
un objetivo para los países desarrollados: el de ampliar la ayuda
prestada a las partes involucradas en la tarea del desarrollo (organismos
de asistencia nacionales, organismos de las Naciones Unidas, bancos
multilaterales de desarrollo, organizaciones no gubernamentales,
etcétera).
Iniciativas del Grupo del Banco de respuesta a la crisis
mundial
Las iniciativas del Grupo del Banco Mundial de respuesta a la crisis
mundial se centran en tres esferas prioritarias: programas de protección
social destinados a los grupos más vulnerables; mantenimiento de las
inversiones en infraestructura; apoyo a las pequeñas y medianas empresas
y a las microfinanzas. Con estas iniciativas se ha movilizado un
monto adicional de US$8.300 millones para mitigar el impacto de la
crisis en los países pobres (i) (pdf), por encima de los compromisos
previos con la institución.
El mecanismo de financiamiento contra la vulnerabilidad facilita
el apoyo a los sectores pobres y vulnerables a través de:
- El
Programa para hacer frente a la crisis mundial de los alimentos,
puesto en marcha en mayo de 2008, para brindar alivio inmediato
a los países muy afectados por el aumento del precio de los alimentos.
Dicho programa se elevó a US $2.000 millones en abril de 2009, con
respecto a los US$1.200 millones iniciales. Durante el período de
los ejercicios de 2008-09, los préstamos de este programa se procesaron
en menos de dos meses, en promedio.
- El Programa de respuesta social rápida, que se centra en medidas
del ámbito social, como el acceso a servicios sociales básicos,
programas de redes de protección social y políticas laborales destinadas
a contribuir a reforzar los ingresos de los desocupados. Como se
anunció en abril de 2009, en virtud de dicho programa se
triplicarán las inversiones del Banco en las redes de protección
y otros programas de protección social en materia de salud y educación,
a US$12.000 millones en los próximos dos años. El apoyo prestado
en 2009 fue de un total de US$4.500 millones. El
Reino Unido ha prometido destinar ₤200 millones a este programa
(i).
- El Fondo de respuestas sociales rápidas, que se concentra en intervenciones
sociales y brinda acceso a servicios sociales básicos, programas
de protección social y políticas relativas al mercado de trabajo
para proteger los ingresos de los desempleados. El
Reino Unido ha prometido aportar ₤200 millones a este fondo
(i).
En
virtud de la INFRA (Plataforma para la recuperación de infraestructura
y la protección de activos) se proporcionarán US$45.000 millones
para infraestructura en los próximos tres años, conforme se anunció
en abril de 2009. En 2009 se
comprometieron casi US$21.000 millones. La mencionada Plataforma
se complementa con el Mecanismo de la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés) para financiamiento de la
infraestructura afectada por la crisis (véase la descripción más adelante).
Mediante la IFC, el Grupo del Banco está ampliando el respaldo al
sector privado con la
puesta en marcha o ampliación de cinco iniciativas diseñadas para
movilizar fondos de donantes y del sector privado.
- Asegurar los flujos comerciales: La IFC duplicará
el monto de su Programa
mundial de financiamiento para el comercio (i) y lo llevará
así a los US$3.000 millones en un plazo de tres años, además de
movilizar fondos de otras fuentes. Japón
(i) ha comprometido US$1.000 millones. Un nuevo programa
de liquidez para el comercio mundial movilizó más de US$6.000
millones para respaldar (i) un volumen de comercio de US$50.000
millones durante un período de tres años. La IFC ya ha comprometido
US$1.000 millones, el Reino Unido ha prometido destinar hasta £300
millones, Canadá, US$200 millones y los Países Bajos, US$50 millones.
- Asegurar los flujos de comercio: La IFC duplicará
el monto de su Programa
de financiamiento para el comercio mundial (i), que llegará
a US$3.000 millones en un período de tres años, y está movilizando
fondos de otras fuentes. Japón
(i) ha prometido US$1.000 millones. Un nuevo Programa
para el financiamiento del comercio mundial movilizó más de
US$6.000
millones en respaldo de operaciones de comercio por valor de US$50.000
millones (i) en un período de tres años. La IFC ha comprometido
US$1.000 millones, el Reino Unido prometió hasta £300 millones y
Canadá, US$200 millones, y los Países Bajos comprometieron US$50
millones.
- Apoyar los sistemas bancarios en dificultades: Se
pondrá en marcha un fondo mundial de inversión de capital para recapitalizar
sistemáticamente bancos importantes de mercados emergentes, en el
que la IFC prevé invertir US$1.000 millones a lo largo de tres años
y Japón
planea invertir US$2.000 millones.
- Mantener bien encaminados los proyectos de infraestructura:
La IFC estableció un nuevo Mecanismo de financiamiento
de la infraestructura afectada por la crisis para proporcionar financiamiento
rotatorio y ayudar a recapitalizar proyectos de infraestructura
viables (caminos, puertos y líneas de transmisión) que atraviesan
dificultades financieras. Durante los próximos tres años, la IFC
aportará US$300 millones de capital y se prevé que se obtendrán
casi US$2.000 millones de otras fuentes. Es probable que ello contribuya
a movilizar financiamiento adicional por valor del triple de esa
cantidad, con el que se cubrirían proyectos por valor de alrededor
de US $10.000 millones. Alemania ha prometido €100 millones para
dicho mecanismo.
- Cambiar la orientación de los servicios de asesoramiento:
Se cambiará el enfoque de los programas vigentes de servicios de
asesoramiento para ayudar a los clientes a hacer frente a la crisis.
La IFC estima que se necesitarán como mínimo US$40 millones de financiamiento
en un período de tres años.
- Prestar apoyo a las instituciones de microfinanzas: Con el nuevo
Fondo
para el mejoramiento de las microfinanzas (i) por valor de US$500
millones se proporcionará refinanciamiento a más de 100 instituciones
de microfinanzas en 40 de los países más pobres y se llegará a 60
millones de prestatarios de bajos ingresos.
A través del
Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA, por sus siglas en inglés), el Grupo del Banco está garantizando la liquidez
de los mercados financieros.
- Proporcionar garantías por valor superior a los US$480 millones
a bancos extranjeros que han otorgado préstamos a sus subsidiarias
en Ucrania
(i) y Rusia
(i), a fin de contribuir a inyectar liquidez y reforzar la confianza
en los sistemas financieros de los países.
- Proporcionar seguros contra riesgos políticos para préstamos de
bancos de Europa oriental por valor de hasta US$3.000 millones.
- Ayudar a facilitar inversiones por un monto de hasta US$150 millones
para la pequeña y mediana empresa de África a través de un contrato
novedoso (i) con la Corporación Africana de Fomento.
- Realizar “operaciones de fachada” y asociarse con los sectores
de reaseguros público y privado para fomentar una mayor inversión
y así lograr mayor capacidad para ofrecer seguros más rápidamente.
Crear el Fondo
de apoyo al financiamiento de la agricultura para ampliar el financiamiento
al sector rural gracias a un aporte por valor de US$20 millones de
la Fundación Bill y Melinda Gates, como se anunció en junio de 2009.
Gracias a ese Fondo aumentará el acceso a los servicios financieros,
como los de ahorro, crédito, pagos y seguro.
En los países más necesitados, se está preparando una Iniciativa
de energía para los pobres.
Ayuda acelerada para los países pobres sin abandonar las
normas más estrictas
- El Grupo del Banco comprometió casi US$60.000 millones en 2009,
un aumento del 54% con respecto al año anterior y el nivel más alto
registrado hasta el momento.
- Un 25% de las operaciones de inversión del ejercicio de 2008 se
procesó en cuatro meses.
- En los ejercicios de 2008-09, las operaciones de apoyo presupuestario
adicional en respuesta a situaciones especiales (como en el caso de
la crisis de los alimentos y los desastres naturales) se procesaron
en menos de un mes.
- Las reformas para lograr mecanismos de respuesta rápida para proyectos
en situaciones de emergencia o posteriores a conflictos permitieron
que en el ejercicio de 2008 el Banco procesara esas operaciones de
inversión en cuatro meses, en promedio.
- A pesar de la premura, muchos proyectos de inversión todavía requieren
una preparación detallada, especialmente ante la presencia de riesgos
fiduciarios considerables e importantes impactos ambientales o sociales.
Asesoramiento
- El Grupo del Banco está preparado para asociarse con los países
y proporcionar asesoramiento y análisis técnicos. Por ejemplo, cuenta
con instrumentos de diagnóstico que ayudan a los países a actuar rápidamente
si sus sistemas bancarios experimentan problemas.
- Además, está implementando ejercicios de preparación ante las crisis
para funcionarios de los mercados emergentes que puedan verse afectados
por la conmoción financiera.
Asociaciones
- Apoyo para América Latina: En abril de 2009, el
Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Interamericana
de Inversiones (BID/CII), el Grupo del Banco Mundial, la Corporación
Andina de Fomento (CAF), el Banco de Desarrollo del Caribe (BDC) y
el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aunaron
esfuerzos para proporcionar US$90.000 millones durante los próximos
dos años para estimular el crecimiento económico coordinando sus iniciativas
de respuesta a la crisis.
- Respaldo a Europa oriental: En febrero de 2009, el
Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), el Grupo del
Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Grupo del Banco Mundial,
los mayores inversionistas y prestamistas multilaterales de la región,
se comprometieron a destinar hasta €24.500 millones (US$31.000 millones)
para respaldar el sector bancario de la región y financiar los préstamos
a las empresas afectadas por la crisis económica mundial. El Grupo
del Banco Mundial destinará cerca de €7.500 millones como parte de
este esfuerzo:
- El BIRF tiene previsto aumentar el financiamiento destinado a
Europa y Asia central hasta los €16.000 millones en 2009-10. Se
prevé que, de ese total, hasta €3.500 millones se asignarán al sector
bancario de los países europeos emergentes.
- Una vez que reciba la aprobación del Directorio Ejecutivo, el
MIGA proporcionará seguros contra riesgos políticos para préstamos
de bancos por valor de hasta US$3.000 millones.
- Se prevé que la contribución de la IFC
ascenderá a un valor de hasta €2.000 millones, canalizada a través
de sus iniciativas
de respuesta a la crisis (i).
- El Grupo del Banco colabora con el Fondo Monetario Internacional
(FMI) y otras instituciones para ayudar a los gobiernos nacionales
y al sector privado con financiamiento, inversiones de capital, instrumentos
innovadores y programas de protección social. Ya está en camino un
conjunto de medidas para
Hungría (i), país al que el Banco Mundial proporcionará €1.000
millones como parte de un programa respaldado por la Unión Europea
y el FMI. El Banco también recibió con agrado el acuerdo
de Letonia con el FMI (i) sobre un conjunto de medidas para hacer
frente a las vulnerabilidades económicas y financieras.
- El G-7 no está cumpliendo una función adecuada; por eso, el Grupo
del Banco propone la creación de un grupo directivo más amplio para
abordar los principales desafíos económicos.
- El Grupo del Banco Mundial también tiene la intención de intensificar
la colaboración entre las instituciones multilaterales de desarrollo
a fin de respaldar un crecimiento económico a largo plazo acorde con
los objetivos de desarrollo del milenio.
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