|
CONSTRUIR LA PAZ A TRAVÉS DEL DESARROLLO
PANORAMA GENERAL:
Del total de los préstamos del Banco, aproximadamente el 16% se utiliza para mitigar los efectos de algún conflicto.
Mediante su Fondo Post Conflicto (PCF, por su sigla en inglés), el Banco Mundial desembolsó US$ 10,6 millones durante el año fiscal 2004 para ayudar a países afectados por contiendas en su transición hacia la paz.
Desde 1998, el Fondo ha aprobado un total de US$ 66,7 millones para 136 donaciones. La región de África recibe la mayor parte de estos fondos y en ella se ha aprobado el 43% de las propuestas.
Existe un nuevo fondo fiduciario de US$ 25 millones disponible para países de bajos ingresos que viven situaciones de tensión, como Liberia, Sudán, Somalia y Haití.
Una reciente investigación del Banco constató que las guerras civiles exacerbaron el problema mundial de las drogas y contribuyeron al aumento de las organizaciones terroristas y a la propagación de enfermedades como el SIDA y el paludismo.
El Banco Mundial y los conflictos
Muchos de los países más pobres del mundo se encuentran en un trágico círculo vicioso, en que la pobreza causa conflictos y los conflictos causan pobreza, y 80% de los países más pobres del mundo han sufrido una guerra civil importante durante los últimos 15 años. En promedio, los países que salen de una guerra tienen cerca de 40% de posibilidades de volver a caer en ella durante los cinco primeros años de paz. Incluso si se produce un progreso acelerado después de la paz, tan sólo recuperar los niveles de vida anteriores a la guerra puede demorar una generación o más.
A sabiendas de que la guerra es opuesta al desarrollo, el Banco Mundial considera que la prevención de los conflictos y la reconstrucción después de ocurrido alguno es un aspecto crucial de su misión de luchar contra la pobreza. Establecido originalmente en 1946 para ayudar a la reconstrucción después de la Segunda Guerra Mundial, el Banco ha desempeñado un papel importante en Afganistán, la región de los Grandes Lagos en África, Sierra Leona, la República Democrática de Timor-Leste, los Balcanes, La Ribera Occidental y Gaza, Camboya y otras áreas desgarradas por la guerra. El Banco ha ampliado su centro de atención durante los últimos cincuenta años: de reconstruir principalmente infraestructura, ahora busca a promover la recuperación económica, crear instituciones eficientes y responsables, ayudar a grupos vulnerables, trabajar para mejorar los servicios de salud y educacionales, desactivar minas terrestres y desmovilizar y devolver a ex combatientes y personas desplazadas a sus comunidades.
La investigación del Banco en el tema de los conflictos
La Unidad de Prevención de Conflictos y Reconstrucción (CPR, por su sigla en inglés) investiga el modo de prevenir conflictos ulteriores, fortalecer los esfuerzos de reconstrucción después de un conflicto y promover el desarrollo. Ha elaborado un Marco de Análisis de Conflictos (CAF, por su sigla en inglés) basado en las investigaciones llevadas a cabo por el programa del Development Economics Research Group sobre las causas económicas de las guerras civiles, cuyo propósito es modificar los programas para que éstos aborden mejor las potenciales fuentes de conflicto y trabajar para evitar el estallido de hostilidades.
La publicación del Banco Mundial, Natural Resources and Conflict, plantea que la existencia de abundantes productos básicos en países de escasos recursos exacerba los riesgos de que ocurran conflictos y que, en el caso de que estallen, tienden a prologarlos y a que sean más difíciles de resolver. El libro ofrece una gama de criterios y recomendaciones acerca de las formas en que la acción concertada de la comunidad internacional puede ayudar a los países en desarrollo a manejar mejor su acervo de recursos y a convertir dichos recursos en un motor del desarrollo y no en una fuente de conflictos y de creciente pobreza.
Conflicto y desarrollo
Un informe del Banco llamado Breaking the Conflict Trap sostiene que la acumulación y persistencia de guerras civiles es una causa significativa del problema de la pobreza mundial, cuyo enfrentamiento constituye la esencia de la misión del Banco, o de su intensificación. El informe presenta tres conclusiones principales: en primer lugar, que las guerras civiles tienen efectos de propagación sumamente adversos dentro del país donde ocurre el conflicto, en la región y entre sus vecinos y en la arena mundial. Estos efectos persisten durante mucho tiempo después de terminada la guerra. En segundo lugar, las guerras civiles se concentran cada vez más en los países de escasos recursos que no han logrado mantener las políticas, la gobernabilidad y las instituciones que podrían proporcionarles la oportunidad de lograr un crecimiento razonable y de diversificarse para escapar a la dependencia de los productos básicos y también en los países que han sufrido un conflicto en el pasado reciente. Y en tercer lugar, el informe plantea que existen medidas internacionales factibles que podrían reducir considerablemente la incidencia de las guerras civiles en el mundo.
La respuesta del Banco a los conflictos: instrumentos más importantes
La respuesta del Banco a los conflictos, puesta en práctica en asociación con otros donantes, se rige por su política operativa Development Cooperation and Conflict aprobada en febrero de 2001. Debido a que los conflictos contemporáneos a menudo crean inestabilidad crónica al transitar de ciclos de guerra a ciclos de paz donde no hay ganadores concluyentes ni acuerdos de paz, la política tiene reglas de compromiso flexibles:
En países vulnerables a conflictos: minimizar las causas potenciales de las contiendas mediante la promoción del crecimiento económico y la disminución de la pobreza.
En países en conflicto: donde sea posible, seguir adelante con los esfuerzos para disminuir la pobreza y mantener el patrimonio socioeconómico; analizar el impacto del conflicto en el desarrollo social y económico y prepararse para proporcionar la ayuda del Banco cuando se presenten las oportunidades.
En países que salen de un conflicto: apoyar la recuperación económica y social a través de inversiones y asesoría en materia de políticas públicas, prestando atención especial a las necesidades de los grupos afectados por la guerra que son especialmente vulnerables debido a su género, edad o discapacidad.
El Fondo Post Conflicto
En 1997 el Banco estableció el Fondo Post Conflicto para ayudar a los países afectados por contiendas en su transición hacia la paz y el crecimiento económico y para aplicar de manera experimental las innovaciones en dichas áreas. A través de donaciones a organizaciones no gubernamentales, autoridades de transición y organismos de la ONU, el Fondo Post Conflicto proporciona ayuda pronta y flexible que pone énfasis en la innovación y en la asociación. Los proyectos recientes más importantes incluyen:
Filipinas: Fondo de Reconstrucción y Desarrollo de Mindanao (MRDF, por su sigla en inglés): Esta donación fue aprobada en respuesta a la petición de ayuda de parte del gobierno de las Filipinas al Banco para establecer y contribuir a un fondo fiduciario de múltiples donantes para la reconstrucción de Mindanao después del conflicto. La contribución financiera del Fondo Post Conflicto al Fondo MRDF proporcionará recursos para la puesta en marcha y permitirá catalizar los aportes de otros donantes. La donación también cubrirá el costo del establecimiento del Fondo MRDF, el diseño y ejecución de varios subproyectos iniciales, la formación de capacidades locales entre las principales partes involucradas y un programa de comunicaciones. Se espera que la donación del Fondo Post Conflicto sirva para conseguir cerca de US$ 40 a US$ 50 millones de otros donantes.
Ayuda a la población desplazada en Colombia: Mediante el financiamiento de los esfuerzos para minimizar el riesgo de desplazamiento de la población debido al conflicto existente y mediante la protección de la tierra y otros bienes de las personas desplazadas para posibilitarles el regreso a sus hogares cuando la condiciones de seguridad lo permitan.
Haití: Proyecto piloto de Desarrollo Impulsado por la Comunidad (CDD, por su sigla en inglés): A pesar de la inestabilidad política y económica de Haití, el proyecto puesto en práctica por la Fundación Panamericana para el Desarrollo ha entregado criterios innovadores para apoyar los esfuerzos de desarrollo comunitario en las áreas rurales. Se respaldan actividades que van desde un mejor acceso a la infraestructura social y económica básica hasta la identificación y priorización de las necesidades colectivas de las comunidades rurales. La donación puesta en marcha en 2003 apoya la gobernabilidad local y alienta a los ciudadanos a participar en el proceso de toma de decisiones.
El Fondo Post Conflicto entregó una donación a Irak para el financiamiento de un micro crédito destinado a las viudas iraquíes y ayudar a las viudas jóvenes con niños afectadas por el reciente conflicto a restablecer sus medios de vida. El proyecto mejorará los ingresos de las viudas en la ciudad de Diwaniyah y para este objetivo otorgará micro créditos para iniciar su propio negocio o las capacitará para desarrollar o mejorar sus destrezas. Este proyecto es implementado por la Organización de Viudas Irakíes y representa el primer desembolso de ayuda del Banco dentro del país en el ámbito del programa de reconstrucción de Irak.
Otros proyectos importantes
En Afganistán: Apoyo a la administración pública (US$ 10 millones), empoderamiento de la comunidad (US$ 42 millones), educación (US$ 15 millones), infraestructura (US$ 33 millones) y transporte (US$ 108 millones). Estos proyectos complementan el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de US$ 150 millones.
En la subregión de los Grandes Lagos de África: Financiamiento del programa de US$ 454 millones en la República Democrática del Congo para aumentar la seguridad alimentaria, restituir la infraestructuras y los servicios sociales esenciales y mejorar la capacidad del gobierno para formular y ejecutar programas de desarrollo. Un programa regional adicional de US$ 500 millones está apoyando la desmovilización y reintegración de ex combatientes en los nueve países de la subregión.
En Azerbaiyán, Rwanda y Sierra Leona: Apoyo a la reintegración de la población desplazada.
En Sri Lanka: Se proporcionó un préstamo de US$ 31millones para el programa de reconstrucción de emergencia en el noreste que ayudará a restaurar los centros de atención de salud primaria, facilitará el sustento a personas desplazadas que regresan a sus hogares a través de donaciones en efectivo y restaurará el suministro de agua a las aldeas.
En Bosnia, Croacia y Etiopía: Apoyo a programas para la eliminación de minas.
Para mayor información, visite el sitio web: www.worldbank.org/conflictprevention
Actualizado en septiembre de 2004
Contacto para los medios de comunicación:
Sergio Jellinek 202-458-2842, e-mail: Sjellinek@worldbank.org
Kristyn Ebro 202-458-2736, e-mail: Kebro@worldbank.org
|